
Pedro Santader es Profesor titular de la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Foto: Abel Padrón Padilla.
Pedro Santander no se anda con rodeos. Periodista y académico chileno, acaba de participar en el Coloquio Patria y en entrevista exclusiva con Cubadebate fue enfático: hacer comunicación desde la izquierda hoy es mucho más difícil que desde el capitalismo. ¿La razón? “No tenemos los algoritmos porque estamos en asedio”.
Pero no vino solo a diagnosticar. Santander cree que eventos como el Coloquio Patria pueden cambiar esa realidad. “¿Qué importancia tiene un evento así para transformar esa visión y esas realidades a favor de nuestros objetivos?”, se preguntó. Y a lo largo de la conversación fue dando pistas concretas.
Hoy la comunicación nos atrapa a todos
Para el académico chileno, la comunicación digital se ha convertido en un “hecho social total”. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, estamos frente a pantallas. Redes sociales, mensajes de texto, videos. “Tú, yo, nuestros hijos, nuestros padres, incluso están expuestos a pantallas que les comunican cosas. Hoy la comunicación nos llega, nos guste o no”, explicó.
Y ojo, porque todo eso que vemos no llega por casualidad. Detrás hay algoritmos que deciden qué vemos y qué no. Frente a eso, Santander fue tajante: la izquierda no puede quedarse de brazos cruzados. “Tiene que hacer lo que ha hecho Cuba en otras ocasiones: dar una lucha desigual, asimétrica, pero inteligente y creativa”.
Los algoritmos no son nuestros amigos… pero podemos usarlos
Santander insiste en un punto: los algoritmos no son neutrales. Pero eso no significa que no podamos aprender a usarlos. “Si nosotros entendemos cómo funcionan, los podemos usar a nuestro favor”, afirmó.
Puso un ejemplo que pocos mencionan: Irán.
“Irán lo está demostrando. En alianza con Telegram, con cuentas como Russia Today o Al Mayadeen, está logrando permear el cerco comunicacional occidental. Lo hace con creatividad, con eficiencia y sobre todo con conciencia de audiencia”.
Y ahí está la clave. “Eso es lo que a veces nos falta a la izquierda: saber a quién exactamente le queremos comunicar qué mensaje”.
Alianzas, pero no las de antes
El periodista chileno fue muy claro cuando habló de alianzas. No se trata de juntarse como antes, de intercambiar notas o de conocerse personalmente. “Son alianzas algorítmicas”, dijo.
Explicó que en el mundo digital todo es red, todo es comunidad. Hay nodos que se conectan con otros nodos. “Nosotros tenemos que detectar qué nodos deben ser nuestros aliados, en qué circunstancias. Hay que pensarlo digitalmente, algorítmicamente, no analógicamente”.
Cuba: Cinco públicos diferentes, cinco mensajes distintos
Santander reconoció que no conoce a fondo la realidad cubana, pero se animó a dar una sugerencia. “Cuba tiene que segmentar muy bien tres, cuatro tipos de público”. Y los enumeró:
Uno, el público cubano de la isla. Dos, los que apoyan el proceso desde Latinoamérica. Tres, la audiencia occidental, la anglosajona. Cuatro, los cubanos que viven en Estados Unidos. Y cinco, el enemigo. “Tiene que haber una comunicación orientada al enemigo, teniéndolo a él como referencia”, afirmó.
Y alertó sobre un error común: confundir los mensajes. “A veces vemos cosas muy domésticas que nos llegan, y al revés, el público cubano recibe cosas pensadas para el mundo internacional. Eso está mal”, dijo.
“Como nunca, nuestra moral, nuestros estados de ánimo, están muy ligados a la comunicación digital”, sostuvo.
Puso ejemplos sencillos: “Hay jóvenes que se deprimen por cosas de las redes sociales, otros que se organizan. Imagínate eso por millones de personas”. Y si eso pasa en la vida cotidiana, también pasa en la política. “A través de la comunicación nos pueden desalentar y desmoralizar, y eso significa desmovilizar. Pero también podemos usarla para moralizar, para elevar la moral y movilizar corazones y mentes”.
Hay que entender la comunicación, en tiempo de guerra
A su juicio, la izquierda a veces ha dejado de lado lo patriótico por enfatizar tanto el internacionalismo. “Cuba es el país más internacionalista de América Latina, pero en tiempos donde atacan las soberanías nacionales, el elemento de la Patria nos puede unir a muchos que no son revolucionarios, pero sí están dispuestos a defenderla”.
Sobre la inteligencia artificial, Santander no tuvo dudas. “Aumenta la dependencia tecnológica, claramente. Estamos cada vez más dependientes, sin ninguna duda”.
Pero también vio un lado positivo. “La combinación entre inteligencia artificial e inteligencia humana es bonita. Si usamos herramientas de IA y les metemos inteligencia humana directa, resultan cosas muy lindas”. El truco está en no depender de ella para todo. “Hay que tener conciencia de eso”, advirtió.
Los jóvenes: una audiencia que falta trabajar
Contó una anécdota. “Una vez le pregunté a una compañera que publica en varios medios: ‘¿Para quién escribes?’. Me dijo: ‘Para todos’. Le respondí: ‘Pero ¿a quién quieres que te lea?’. ‘A todos’, insistió. Y eso no es posible. Tú tienes que definir una audiencia”.
Y fue más allá. “Creo que en Cuba no se ha desarrollado una política comunicacional específicamente orientada a la juventud adulta. Solo para ellos, segmentada, y dentro de eso, la juventud popular”. En cambio, reconoció que sí hay una buena comunicación para la generación que vivió la Revolución y conoció a Fidel. “Me parece que falta segmentación”, resumió.
Aprovechó para destacar un recurso que Cuba: su red radial. “Muy robusta, muy extendida. Hay que usarla no solo para informar, sino también para hacer política y comunicación de otra manera”.
El gran acierto del Coloquio Patria
Para cerrar, Santander señaló lo que a su juicio es el mayor logro del Coloquio Patria. “Diversas mentes de América Latina que están en la batalla comunicacional se conocen, se reúnen, se coordinan”.
Y explicó por qué eso es tan importante. “El gran problema de la izquierda es la falta de coordinación. La prensa imperialista está supercoordinada. Hubo una vez un titular contra Chávez que salió en 80 diarios del mundo el mismo día. Una coordinación brutal, editorial, estética”.
Frente a eso, reconoció, “nosotros somos archipiélago”. Y sentenció: “El Coloquio Patria es un tremendo empujón en ese sentido, mucho más que un grano de arena”.