
Fidel en el tanque T-34 soviético durante la invasión de las tropas mercenarias dirigidas por el gobierno estadounidense a Playa Girón. Sitio Fidel Soldado de las Ideas.
Hace 65 años en la histórica esquina capitalina de 23 y 12, el pueblo cubano junto a su Comandante en Jefe, proclamó con firmeza y valentía el carácter socialista de la Revolución.
Estaba en juego la libertad, la soberanía y los derechos conquistados de los humildes y para los humildes, como más tarde dijera Fidel. Regresar a los años de dominio imperialista norteamericano no era discutible, había que salir con heroísmo a defender la Patria y el socialismo, y así lo afirmó el líder de la Revolución Cubana en la Conferencia Académica “Girón: 40 años después”, realizada en Cuba en marzo del 2001:
“A la hora en que nosotros estábamos despidiendo el duelo que concluye alrededor de las 6 o las 7 me llegan noticias que una fuerza de desembarco se aproximaba por el occidente del país.
Aquel fue un simulacro, hubo un simulacro, ya teníamos el ataque arriba, era inevitable, era inexorable, y fue la respuesta política, proclamo el carácter socialista de la Revolución. Luego nuestro pueblo ese día ya, todos los combates que libró, los libró en aras del socialismo, así, esa es la verdad histórica”.
La invasión de Playa Girón y Playa Larga, llevada a cabo por la Brigada 2506 de mercenarios exiliados cubanos, fue el resultado de la “Operación Pluto”, un plan elaborado por el gobierno de Estados Unidos con el apoyo de la CIA para derrocar a la Revolución Cubana.
El plan se basaba en cuatro premisas fundamentales basadas en el actuar y desempeño del naciente gobierno revolucionario de Cuba:
1-La preocupación sobre el desarrollo de la relación entre Cuba y la Unión Soviética.
2-La evolución de una política de apoyo a movimientos insurreccionales en América Latina por parte del gobierno de Cuba.
3-La aprobación a partir de enero de 1959 de leyes y medidas sociales en beneficio de los cubanos.
4-Más del 90% de la población apoya con firmeza al gobierno revolucionario. Se hacía realidad la obra revolucionaria y la prédica de Fidel.
Para la administración norteamericana era urgente derrocar al gobierno de Cuba porque éste se fortalecía día a día. Si se dejaba pasar el tiempo, se requeriría una invasión convencional de las fuerzas armadas de Estados Unidos para derrotar al gobierno cubano.
Sobre los preparativos de la invasión, la dirección de la Revolución tenía un conocimiento anticipado, pero desconocía por dónde y cuándo sería, por lo que desde los primeros meses del triunfo revolucionario se organizaron las milicias, se entregaron armas al pueblo y posteriormente se organizaron en batallones y unidades.
Sobre esta organización Fidel dijo en la Conferencia Académica:
“Teníamos un grado importante de movilización antes de ese ataque. Nosotros limpiamos el Escambray, como le llamamos, unas cuantas semanas antes de la invasión. Cuarenta mil hombres, milicianos de la capital eran más de la mitad de ellos y también milicianos de Oriente.
Rodeamos el Escambray completo, lo dividimos en cuatro partes, pusimos una escuadra con armas automáticas en cada casa. Éramos guerrilleros. Podría decir a título de anécdota que los tres primeros alzados del Escambray los capturé yo, con mi escolta.
Nosotros no teníamos absolutamente ninguna seguridad de lo que harían con aquella tropa acantonada en Guatemala que después pasó para Nicaragua. Mi gran pregunta era, cómo emplearán esta fuerza. Realmente una fuerza de mil quinientos, dos mil hombres, distribuidas en grupos de ochenta o cien, desembarcadas por veinte lugares diferentes, nos creaban a nosotros muchos más problemas que la concentración de todas las fuerzas de desembarco en un punto.
(…) entonces la estrategia que seguimos era tener tomado todos los posibles lugares de desembarco del país. Realmente si hubieran tenido un buen asesoramiento, hubieran hecho un mejor empleo de esa fuerza. Nos habrían hecho mucho más daño si el mismo día en que se está produciendo el desembarco por tierra, se produce el ataque aéreo.
Lo que nos da la certeza total de que la invasión se produciría en 24, 48 horas, fue el ataque aéreo. Estaba amaneciendo y siento el ruido de unos aviones B-26 volando bajito y me asomo así al patio de la casa aquella y veo los aviones B-26 en dirección como a Ciudad Libertad. Me doy cuenta que iban a atacar.
No pasaron ni 10 segundos, 15, 20 segundos y empiezan a disparar los B-26 que pasaron sobre el punto uno y entonces de inmediato, lo que sí le puedo asegurar es que la respuesta de la antiaérea, no tardó ni 5 segundos y eso crea ya a nosotros una seguridad total de que venía ya el ataque, movilización absoluta de toda la fuerza”.
El pueblo, junto a su Comandante en Jefe, levantó sus fusiles y se dirigió a sus batallones de combate. La orden ya estaba dada y la decisión tomada: ¡Patria o Muerte!

Fidel imparte orientaciones a las milicias revolucionarias en el teatro de operaciones de la invasión. Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Fidel dirige la defensa y ofensiva contra los mercenarios en Playa Girón. Sitio Fidel Soldado de las Ideas

Fidel con la defensa antiaérea. Sitio Fidel Soldado de las Ideas

Fidel indica órdenes a los combatientes en el Central Australia para la defensa y ofensiva contra los mercenarios en Playa Girón. Sitio Fidel Soldado de las Ideas
En video Fragmento del documental: Girón
https://youtu.be/Lc9rOvIbn78
(Equipo Editorial Sitio Fidel Soldado de las Ideas)