
El joven artillero, Eduardo García Delgado
El artillero Eduardo García Delgado -25 años- fue alcanzado por la metralla de la aviación enemiga en su puesto de mando de Ciudad Libertad.
Gravemente herido, antes de morir tuvo fuerzas para escribir en una pared y con su propia sangre, el nombre de Fidel.
Reía la esmeralda de los llanos
y el azul de las cumbres y del cielo: era la primavera sobre el suelo
y sobre el corazón de los cubanos.Se despertaba un abejar de manos a trabajar su paz de caramelo
y los niños dormían… Tronó un vuelo de roncos monstruos norteamericanos.Pero nadie tembló. Sólo bravura respondió a la fiereza inmigratoria.
¡Oh, miliciano que murió en su alturaescribiendo en la puerta de la Historia un nombre puro con su sangre pura, puro rubí que le engarzó a la gloria!