De muros, distancias y amor

Hay una rutina invisible en quererse a la distancia. Empieza con el primer mensaje del día y termina con el último, justo antes de dormir. En medio, audios que escuchamos dos veces, fotos que no dicen todo, silencios que la conexión a internet no perdona. No es menos real, pero pesa distinto. Pero aquí estamos.