- Cubadebate - http://www.cubadebate.cu -

Sobre la cancha: El fútbol se juega en las urnas

Foto: Mundo Deportivo

El fútbol es un negocio. Nadie puede cuestionar dicha afirmación. Es una maquinaria voraz desde hace mucho tiempo, con un crecimiento notable año tras año. Sea clubes con socios u otras maneras de gestión, lo significativo es vender la marca por cada rincón del planeta.

En alrededor de un mes, la masa votante del FC Barcelona va a elegir si desea la continuidad de Joan Laporta o se decantan por una nueva cabeza visible en la zona noble. Los aspirantes son Xavier Vilajoana, Marc Ciria, Joan Camprubí y el reconocido Víctor Font.

Un lustro atrás, el hasta ahora mandamás azulgrana logró el triunfo con el 54% de las papeletas a su favor. Font resultó su gran competidor al acaparar un seguimiento del 30%. Los pronósticos señalan al mismo duelo para este 2026. Un uno contra uno, como si fuese el delantero letal ante el defensa férreo.

Con miradas opuestas acerca del manejo de la entidad culé, el posible aumento en las urnas de quien reta al favorito no parece ser suficiente para evitar la celebración del extrovertido abogado de 63 años. Por cierto, el 29 de junio llegan los 64, dos días antes de quizás festejar un nuevo y último mandato.

Ahora, antes de cualquier cálculo por la mayor cantidad de votos, un paso previo determina el destino de cada figura antes mentada. Para poder ratificar la postulación a la presidencia del Barça se requieren de un mínimo de 2300 firmas. De no llegar al requisito, el camino se cierra.

Aclarado el punto, Font y Laporta sacan ventaja en el juego de los pronósticos sin mostrar aún todos los balones encima del verde electoral. Joan apela a la estabilidad deportiva, al presente y notable futuro de un proyecto deportivo construido desde la cantera y con un entrenador de plenos poderes.

Siempre un nombre sobresale en las distintas campañas, siendo el de Julián Álvarez ese que resuena como guinda a los necesarios retoques a la plantilla. Y sí, no deja de ser curioso exhibir a un argentino como bandera de éxito. En el recuerdo queda la no renovación de Messi, un golpe a la moral de Laporta.

No obstante, el tiempo pasó y tras par de eliminaciones en la fase de grupos de la Champions League, llegó la liga de Xavi y el dominio doméstico bajo la dirección de Flick. El Balón de Plata de Yamal, el fichaje de Joan García y el regreso parcial al Camp Nou dan alas a su evidente orgullo.

Por su parte, Font ha dejado claro en sus primeras alocuciones su paso inicial si se convierte en presidente. El gran 10 blaugrana es la carta ganadora de Víctor. Su deseo es traerle de vuelta para un retiro con la camiseta culé. Dribla los inconvenientes de no ser favorito con el aspecto sentimental.

Además, refrenda su postulación bajo el carácter opuesto a la gestión personalista para proponer un camino más dado al entorno empresarial. A esto anhela mezclar como fórmula perfecta lo social y lo deportivo. Quiere planificaciones a largo plazo y menos improvisación.

Resulta prioritario para él, rodearse de un grupo fortalecido en la arista económica, la deuda del club en el período más reciente. Bajo su directiva Deco no cuenta en los planes como director deportivo, aunque ratificó a Hansi Flick al frente del equipo. Su intención es presentarle un proyecto sin peros.  

La mesa está casi servida. A la espera de discursos, respuestas a críticas de uno u otro bando, la esférica se mantiene en la cancha. Con el título de la Supercopa revalidado, el resto de los frentes a corona están abiertos. Resta por ver cuál de ellos va a disfrutar a partir del primero de julio.

Vea además:

Sobre la cancha: La cartera rojiblanca al rescate