
Jorge Abraham Luis es uno de los pilares del equipo. Foto: Club Aguas Santas.
La selección masculina cubana de balonmano entrena desde hace varias jornadas en Asunción con un propósito claro: discutir la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos Junior. Conseguir esa presea representaría mejorar la actuación de hace cuatro años en Cali-Valle 2021, un rendimiento que Jover Hernández, el director técnico del conjunto antillano, sabe difícil, pero no imposible de lograr.
La Isla inicia este domingo frente a Argentina su andar rumbo a ese objetivo. A todas luces se vislumbra como el partido más complicado del grupo, porque los gauchos llegan como los actuales subtitulares de América. El seleccionador cubano, en cambio, asegura que la clave para cumplir las metas sobre la cancha de la Secretaría Nacional de Deportes está en ir paso a paso, juego a juego, con garra y disciplina táctica.
— ¿En qué condiciones llega Cuba a los Juegos Panamericanos Junior?
— Tuvimos algunos problemas con los entrenamientos, porque las condiciones de la chancha no eran las mejores. Sin embargo, estuvimos durante el mes de junio en una base de preparación en Pinar del Río y ahí sí logramos una mejor preparación. Hicimos verdaderamente muchas cosas en ese mes, realmente el mejor durante los entrenamientos previos a esta competencia.
El equipo está bien conformado, incluso con dos jugadores como Freddy Lafontán y Osmani Miniet, que participaron en el reciente Campeonato Mundial de mayores. El propio Lafontán, junto a Jorge Abraham Luis Guerra, integran clubes de Portugal y los convocamos ahora. Ellos participaron en algunos entrenamientos con la selección y están listos para la competencia. Ese trío será la columna principal de la selección en el torneo.
— Cuba compartirá grupo con Argentina, Uruguay y Paraguay, rivales por ese orden…
— Pienso que el sorteo nos dejó en el grupo menos complicado para avanzar a las semifinales, aunque no significa que sea fácil. La idea es buscar las victorias ante Uruguay y Paraguay y fajarnos de tú a tú con Argentina, que es el primer rival y participó en el Campeonato Mundial Juvenil, al igual que los uruguayos. Hemos visto partidos de estos equipos y queremos trazar las mejores estrategias posibles.
Según nuestro análisis, Paraguay debe ser el rival más asequible, y en el caso de Uruguay tenemos en cuenta sus progresos entre mayores, así que en estas categorías se nota también su avance. Frente a ellos no podemos confiarnos, pero creemos que si hacemos bien las cosas podemos vencer.
Nuestro objetivo en Asunción 2025 es discutir la medalla de bronce. Si podemos ir más allá, sería mejor todavía.
— En Cali-Valle 2021 el equipo terminó en el cuarto lugar…
— Aquella selección tenía mucho más talento, más formación. Estos atletas han competido menos y tuvimos que hacer un trabajo arduo, porque queremos jugar un balonmano actual, más táctico, y eso ha sido difícil concretarlo. No obstante, creo que la selección lo ha asimilado poco a poco y se nota un mejor planteamiento sobre la cancha, además de que tenemos un conjunto muy aguerrido. Aun así, creo que podemos llegar al lugar que queremos.