- Cubadebate - http://www.cubadebate.cu -

Contrataciones en el exterior: ¿Benefician al deporte cubano? (+Audio y Video)

El voleibolista Miguel Angel López, capitán de la selección masculina, durante su paso por el club brasileño Sada Cruzeiro. Foto: @sadacruzeiro.

A pesar de que en períodos anteriores fue visto de manera diferente, la profesionalización del deporte mundial, sobre todo a partir de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 con la irrupción del mediático Dream Team de Estados Unidos, marcó un antes y un después. Cuba no ha estado exenta a este fenómeno global.  Aunque aún incipiente, la inserción de deportistas cubanos en ligas profesionales busca potenciar el desarrollo deportivo, así como mejorar las condiciones de entrenamiento y de vida.

La pregunta se impone, al cabo de un ciclo olímpico con deportistas bajo ese esquema de contratación: ¿se han obtenido los resultados esperados en eventos de primer nivel?

Raúl Fornés, vicepresidente primero del Inder.Foto: Cubadebate.

Cubadebate indagó en las respuestas en entrevista con el vicepresidente primero del Inder, Raúl Fornés, quien comentó: “El balance hasta este momento no nos satisface. Hemos crecido en la contratación de atletas, que se ha elevado la calidad de muchos que hoy tenemos contratados, pero el saldo hacia el resultado competitivo en eventos internacionales todavía no está a la altura”.

Y añadió: “Seguimos proyectando, no vamos a renunciar a eso. Tenemos que ajustar un grupo de elementos para que nuestros atletas lleguen a esas competencias fundamentales en su punto máximo de rendimiento y lograr, sobre todo en los deportes colectivos, la cohesión necesaria para alcanzar esos resultados”.

El vicepresidente primero detalló que la contratación de atletas ha sido un elemento que ha venido a revolucionar la elevación de la calidad de nuestros deportistas. Sin embargo, señaló dos factores que podrían afectar sus resultados al máximo nivel en comparación con otros atletas internacionales: “Uno es el déficit de tecnología y la calidad de nuestras propias instalaciones deportivas”. Y remarcó: “No contamos con toda la tecnología, sobre todo la de punta, que se utiliza en el entrenamiento deportivo a nivel mundial, ni con los estándares óptimos en las instalaciones.

Liván Moinelo encabeza los resultados de los cubanos en la liga japonesa. Foto: Prensa Latina

“Ese es el primer objetivo que se trazó el Inder, a propuesta también de la dirección del país cuando se evaluó el tema. El propósito fundamental de la contratación es elevar la calidad competitiva de nuestros atletas”.

Detalló que la estrategia se basa en que “los deportistas accedan a un medio con mejores condiciones de entrenamiento, tecnología avanzada, aplicación de métodos novedosos contemporáneos y, por supuesto, se vean obligados a rendir en espacios de mayor exigencia”.

Subrayó que “los propios atletas con los que se enfrentarán y las competiciones en que participarán son de un nivel superior al que tenían en sus condiciones anteriores”.

“El principio es que se contrate al atleta sí y solo sí la liga o el país adonde va, ofrece un rendimiento deportivo y competitivo superior al que tiene en Cuba”, afirmó Fornés.

Y reconoció: “Ese es un principio que generalmente se cumple, aunque no en todos los casos se ha logrado. Ese es uno de los retos que tenemos para cumplir con el primer objetivo”.

“Porque si no, fue por gusto”, advirtió con énfasis. “Estaríamos beneficiando a ese atleta personalmente: elevando su condición atlética, mejorando su rendimiento deportivo y resolviendo un problema económico -que también es otro de los objetivos que subyace en este proceso-, pero no se lograría el principal propósito de elevar los resultados deportivos del país”.

Al abordar los resultados actuales, explicó: Nosotros hemos crecido paulatinamente en la contratación. En la actualidad hay contratados en 10 deportes”.

Destacó que este crecimiento muestra la voluntad de perfeccionar el sistema, aunque reconoció que aún queda camino por recorrer para optimizar el proceso y alcanzar los objetivos trazados.

“Hay disciplinas que tienen mayor fuerza: el béisbol, fútbol, voleibol, baloncesto y el balonmano”. Y agregó: “En este último período se sumó el boxeo, con una dinámica diferente al resto. Mientras otros atletas se insertan en ligas profesionales con torneos establecidos, en el boxeo lo que hemos hecho es incorporarlos al circuito profesional existente.

“Cuando un boxeador pasa al sistema profesional, cambia su régimen de entrenamiento, su preparación e incluso la dinámica competitiva. La exigencia de Cuba es que deben entrenar aquí y solo viajar a las peleas con aprobación de nuestros técnicos”.

Subrayó el objetivo final: “Si bien tienen la misma posibilidad de disputar un cinturón mundial, siempre priorizamos proteger la salud del atleta. Esa es una premisa que defendemos en todo este proceso.

El campeón olímpico Erislandy Álvarez combate en el circuito profesional. Foto: Marcelino Vázquez/Cubadebate.

“Para eso el atleta primero se entrena en Cuba y segundo, sube al ring con su entrenador y médico, o sea, sigue siendo dirigido y atendido por nuestros especialistas, aunque pelee en el mundo profesional”.

Comentó que “hay disciplinas que son más efímeras en cuanto a contrataciones. Por ejemplo, la lucha tiene un circuito, sobre todo en la Bundesliga de Alemania, donde se pueden lograr contrataciones. Hay otros espacios en Europa también para este fin”.

En cuanto al ajedrez, explicó: “Tiene un sistema diferente, en los propios circuitos se generan premios a los atletas, aunque no dan beneficios directos para las federaciones, pero sí para el deportista”.

Menos entrega, más precaución

En otro momento de sus declaraciones, Fornés destacó: “Hoy, si lo evaluamos por deporte, ha sido provechosa en materia de resultado deportivo la contratación de atletas. Y eso se puede observar en el voleibol masculino, donde empezamos a posicionar atletas en las ligas más fuertes del mundo.

“También se aplicó otra política: dar paso a aquellos que optaron por irse al circuito profesional, pero sin abandonar ninguna selección ni contrato, y que luego se reinsertaron en nuestro sistema deportivo.

“El voleibol masculino ha elevado su calidad competitiva y su rendimiento. De hecho, estuvimos a punto en la pasada temporada de ser el único equipo colectivo en clasificar a los Juegos Olímpicos.

“En el caso del béisbol, todavía tenemos deudas”, reconoció el directivo. “Aunque es el deporte que más atletas contrata, persisten insatisfacciones con el rendimiento de los peloteros cuando son convocados para eventos internacionales”.

Cuba contra República Dominicana en la primera fecha del grupo B del Premier 12 de Béisbol, 2024. Foto: JIT.

Reflexionó sobre el tema: “Este es un fenómeno que debemos seguir trabajando. Además, ocurre que, a veces, llegan a las competencias en la etapa final de sus contrataciones, después de un año completo con exceso de trabajo en sus ligas profesionales, y no se presentan en su forma óptima”.

Señaló que la situación requiere un análisis profundo para encontrar soluciones que permitan conciliar mejor los compromisos en ligas extranjeras con las necesidades del béisbol cubano en citas internacionales.

“En ocasiones es una consecuencia del resultado”, analizó el directivo. “A veces, no rinden en los equipos Cuba, porque se cuidan para no lesionarse y no perder su oportunidad en el circuito profesional donde están. Las exigencias allí son mayores porque son seleccionados, podrían perder el contrato, y eso psicológicamente influye”.

Detalló los retos: “Tenemos que mejorar en la propia contratación, en las exigencias de nuestros entrenadores y directores de equipos, en cómo manejar a los atletas y cómo sacar su máximo rendimiento. Esto también depende del nivel de exigencia y disciplina que imponga la dirección del equipo”.

Subrayó que este análisis forma parte del proceso de perfeccionamiento del sistema de contrataciones para garantizar que beneficie tanto al deportista como al movimiento deportivo cubano.

“Pero, es una insatisfacción que hoy tenemos”, reconoció con franqueza el dirigente. “Como nos ha pasado con el balonmano. Es un deporte donde tenemos muchos atletas contratados y que no ha respondido en materia de resultados deportivos a lo que esperábamos.

“Fueron últimos en el reciente Campeonato Mundial y así ha sido desde la primera vez. Cuando fuimos a los Juegos Centroamericanos de Veracruz 2014 -que fue el primer equipo que armamos con atletas profesionales- tampoco se obtuvo el resultado esperado. Quedamos en tercer lugar, cuando era un conjunto que por las figuras que tenía podía haber logrado el primer lugar sin ningún problema.

“Tenemos figuras de primer nivel, pero no siempre logramos traducir eso en resultados colectivos”, remarcó con tono reflexivo.

Raúl Fornés conversa a camisa quitada con Cubadebate. Foto: Cubadebate.

Rendimiento de atletas vs. estancamiento técnico: La asignatura pendiente del deporte cubano

En el gremio periodístico, de alguna manera existe la percepción que los deportistas suben su techo de rendimiento, pero no los entrenadores en las selecciones nacionales.

“Lo hemos evaluado en algunos deportes. En el voleibol lo estamos analizando. Tuvimos una experiencia con el entrenador que estaba en el equipo masculino, que, aunque fue un excelente atleta (Nicolás Vives) ...” Hizo una pausa reflexiva antes de continuar: ...” y aunque también se le permitió prepararse -porque debo decir que en el caso del voleibol existe un programa para capacitar a los técnicos en ligas profesionales-.

“Hay un programa, pero no ha sido efectivo del todo”, reconoció con franqueza. Y añadió: “Una de las metas que tenemos en la estrategia del ciclo olímpico es la actualización de nuestros entrenadores según los métodos que hoy se aplican en el mundo profesional”.

Equipo masculino cubano de voleibol. Foto: FIVB.

Explicó la urgencia de este cambio: “Necesitamos estar a la altura para entender a los atletas. Lo hemos visto y comprobado: los sistemas de entrenamiento en las ligas profesionales difieren de los nuestros. Esto genera contraposición cuando el deportista llega y nuestros entrenadores le plantean métodos que contradicen lo que él ha estado haciendo.

“Ahí se producen contradicciones que afectan el rendimiento. Es un desafío que debemos resolver con urgencia para optimizar el trabajo”.

El directivo enfatizó que esta actualización metodológica es clave para cerrar la brecha entre el desarrollo individual de los deportistas en el exterior y los resultados colectivos del equipo nacional.

¿Qué proyecciones tiene la institución?

“Primero, no vamos a frenar la contratación de atletas. Eso es una política que llegó para quedarse y que vamos a potenciar”. Subrayó el compromiso con esta estrategia: “Mantendremos e impulsaremos la contratación de atletas para seguir elevando su calidad competitiva, lo que debe traducirse en resultados deportivos. Ese es el objetivo fundamental”. Y agregó: “también buscamos que el atleta obtenga un beneficio económico. Es un proceso que ayuda a ambas partes: al deportista y al movimiento deportivo cubano.

Hay un tema que quiero aclarar. La Federación recibe ingresos, pero no tienen nada que ver con los del atleta.

“El contrato y los ingresos del atleta son 100% suyos. La Federación no recibe nada de esa parte. Lo que sí negocia con el club que contrata al deportista es entre un 10% y un 20% por derechos de formación”.

Ilustró el mecanismo: “Digamos que un club paga 100,000 dólares por un atleta: esos 100.000 son íntegros para el deportista. Pero si se negoció un 10% o 15% adicional, el club debe pagar ese monto extra a la Federación. Sobre los 100.000, sumaría 10.000, 15.000 o 20.000 dólares por derechos de formación.

“Este sistema funciona así en el mundo. Es una práctica establecida que beneficia tanto al atleta como a la Federación que lo formó”.

Luego conectó esta política con una visión estratégica más amplia: “Hay otro aspecto clave que vamos a potenciar: la preparación de nuestros entrenadores. Es algo similar a lo que hicimos en los inicios de la Revolución, cuando tuvimos que apoyarnos en técnicos del campo socialista para desarrollar nuestras capacidades.

“En aquellos primeros años, recibimos ayuda de entrenadores de países hermanos que nos transmitieron sus conocimientos. Hoy, enfrentamos un desafío parecido: actualizar a nuestros técnicos con los métodos que se usan en las ligas profesionales más avanzadas.

“Estamos trabajando en programas sistemáticos para que nuestros entrenadores puedan acompañar la evolución de los atletas que compiten en el exterior. No es solo sobre contrataciones, sino sobre crear un ecosistema deportivo integral.

“Y apropiarnos de ese know-how que nos ha hecho crecer durante estos 65 años y que puede seguir desarrollándonos”, afirmó. “Algo similar debemos aplicar hoy en muchos deportes, esa es la perspectiva”. Sin rodeos, añadió: “Y hay otro aspecto innegable: incorporar tecnología en nuestros deportes y en la preparación, en la medida que las condiciones económicas lo permitan.

“Hoy no contamos con la tecnología de punta que hace falta”. Fue categórico al diagnosticar: “También urge mejorar instalaciones deportivas, llevarlas a estándares internacionales. Las que tenemos no cumplen requisitos para albergar competencias de primer nivel: un torneo internacional, Juegos Olímpicos o Panamericanos”.

“Nuestras mejores instalaciones datan de 1991, y ya ni siquiera cumplen con los requerimientos actuales”, aseguró Fornés. “Esa es otra proyección que tenemos hacia el 2032. Hemos diseñado una estrategia que no solo mira al 2028, porque hay metas a corto plazo, pero mejorar la infraestructura requiere una visión a largo plazo.

“Así estamos trabajando en el desarrollo del alto rendimiento. Pero lo más crucial es cómo sostenemos toda la pirámide del alto rendimiento, empezando por su base”.

Alertó sobre un problema estructural: “Tenemos un fenómeno preocupante: cuando nuestras figuras clave se retiran después de largas carreras, muchas veces no tenemos relevos preparados”.

El directivo dibujó un panorama, donde la planificación deportiva cubana debe simultáneamente resolver urgencias inmediatas mientras construye cimientos para el futuro.

“Eso también hay que admitirlo como una realidad acumulada”, señaló. “Llevamos más de ocho años, casi nueve, sin poder garantizar los medios deportivos básicos en los combinados. Esto responde a múltiples factores que han condicionado el desarrollo del deporte en la base”.

Explicó las causas estructurales: “Por un lado están las limitaciones económicas objetivas. Por otro, el hecho de que siempre el deporte cubano se sustentó en la producción nacional de implementos. Sin embargo, desde hace más de una década la industria ha disminuido su producción hasta casi desaparecer”.

Detalló el impacto: “Esta situación afecta la base del sistema, que es donde se genera la masividad, se detectan los talentos y se sustenta el edificio del alto rendimiento. Llevamos casi una década sin poder mantener ese engranaje fundamental”.

El balonmano sigue con deudas en eventos internacionales. Foto: Cubadebate.

“Entonces, ¿cómo puede un entrenador trabajar con las nuevas tecnologías que hoy se aplican en el mundo, si su formación está alejada de esa realidad?”, cuestionó el vicepresidente del Inder. “Trabajamos en reformar ese aspecto, incluso proponiendo nuevas salidas dentro de la Licenciatura en Cultura Física que permitan formar entrenadores de fútbol”.

Universidad de las Ciencias de la Cultura Física y el Deporte, Manuel Fajardo. Foto: UCCFD.

Explicó el problema de fondo: “Hoy la carrera ofrece una formación general, sin especializar al licenciado en entrenamiento deportivo. Con el tiempo, los programas de estudio se fueron generalizando, algo que ocurrió en casi todas las carreras, pero que en la nuestra tiene un impacto mucho más crítico”.

Señaló los avances: “Estamos revisando el tema junto al de medicina deportiva. Así, la estrategia se desarrolla en dos vertientes: el alto rendimiento, con todo lo que ya expliqué, y el trabajo con la reserva deportiva para potenciarla”.

Anunció próximos pasos: “En la ley que debe aprobarse en julio, estamos definiendo aspectos innovadores. Uno de ellos es la determinación de los deportes priorizados, que marcará el rumbo de nuestro trabajo interno”.

El directivo subrayó que estas transformaciones buscan cerrar la brecha entre la formación académica y las exigencias actuales del deporte de alto nivel, garantizando que entrenadores y atletas cuenten con herramientas acordes a los tiempos.

Hoy trabajamos con alrededor de 37 deportes en el alto rendimiento”, y enfatizó: “con los recursos limitados que tenemos, es imposible mantenerlas todas, cuando en la élite mundial no todas aportan resultados en el medallero -que es finalmente lo que posiciona a Cuba internacionalmente”.

Comparó con estándares con el resto del mundo: “Esto no existe en ningún otro país. Ninguna nación invierte por igual en todos los deportes sin considerar su rendimiento. El mundo focaliza recursos donde hay resultados”.

Aclaró la estrategia del país: “No proponemos abandonar los 37 deportes. Lo que decimos es que, para sostener resultados internacionales, debemos definir prioridades: concentrar atención desde la base hasta el alto rendimiento en deportes estratégicos. Por ejemplo, la lucha -que todos sabemos es prioritaria- fue la que 'sacó la cara' en la última Olimpiada, aportando cinco de las medallas totales”.

Reveló una contradicción: “Aunque la priorizamos, hay provincias y municipios donde la lucha no tiene las condiciones básicas para formar futuros medallistas olímpicos”.

La lucha cubana es un deporte priorizado. Foto. Ricardo López Hevia/Granma.

El directivo destacó que este reordenamiento responde a una necesidad práctica de optimizar recursos, no a un abandono de disciplinas, buscando que los deportes estratégicos reciban apoyo integral para garantizar su sostenibilidad competitiva.

“Aunque en el discurso se declare prioritaria una disciplina, objetivamente no logramos materializarlo”, reconoció.

“Los recursos actuales no alcanzan para garantizar el desarrollo integral de deportes como la lucha, desde la base hasta el alto rendimiento. Y ese patrón se repite en otras disciplinas”.

Anunció la nueva política: “Por eso hoy establecemos claramente qué deportes serán priorizados: aquellos que posicionan a Cuba en los medallero de los Juegos Centroamericanos, Panamericanos y Olímpicos. Estos recibirán una atención real y coherente en toda su pirámide de desarrollo”.

Explicó el criterio de selección: “No se trata de preferencias arbitrarias, sino de focalizar recursos donde existen resultados concretos y potencial comprobados.

“Estamos hablando de la regionalización del deporte, que es un fenómeno nuevo, una dimensión nueva que estamos proyectando, que se aprobará también con la ley”.

“Si en Guantánamo nunca se ha practicado el patinaje, no podemos imponerle a esa provincia que practique el patinaje, ni decirle en la EIDE “tú tienes que tener una matrícula de patinaje”. Y subrayó que este enfoque busca adaptar el desarrollo deportivo a las realidades y tradiciones de cada territorio, rompiendo con esquemas uniformes que no consideran las particularidades regionales. “La nueva ley recogerá el principio de regionalización como política oficial”, afirmó.

“Porque lo que estamos haciendo es mantener ahí a personas que nunca van a tener resultados", argumentó con franqueza. “No está en su cultura, no está en su idiosincrasia, no está en su historia el desarrollo del patinaje”.

Planteó la alternativa concreta: “En Guantánamo tenemos que desarrollar los deportes que tradicionalmente se han practicado. Disciplinas que el pueblo sigue, donde existe una cultura deportiva arraigada y que, además han dado resultados”.

Enfatizó que este enfoque busca optimizar tanto los recursos como el potencial humano, respetando las tradiciones deportivas regionales que han demostrado ser fructíferas para el alto rendimiento. “No se trata de limitar oportunidades, sino de potenciar donde existen condiciones reales de éxito”, subrayó.

“Y eso lo tenemos que aplicar igual a nivel municipal”, continuó explicando Raúl Fornés. “Estamos hablando para los que tributan al alto rendimiento. Porque hay un principio: en la base no son 37 deportes, tenemos que llegar a ofrecer hasta 60 disciplinas. Que, en el Consejo Popular, en un combinado deportivo, cualquier persona tenga la oportunidad de practicar el deporte que desee.

“Pero cuando comienza la pirámide a ascender hacia el alto rendimiento, ahí aplicamos la concepción de regionalización. Y también regionalizamos la atención del alto rendimiento”.

Cuba gana oro en el hockey sobre césped de Barranquilla-2018. Foto: Abel Rojas/ Juventud Rebelde/ Cubadebate.

Ilustró con un ejemplo: “El hockey es un deporte muy exigente que requiere implementos costosos y una pista especial -terreno sintético normalmente, aunque se puede trabajar en césped. La realidad es que no tenemos condiciones para mantener una cancha de hockey con los requerimientos necesarios en todas las provincias del país”.

Raúl Fornés enfatizó que este enfoque diferenciado busca garantizar tanto la masividad en la base como la eficiencia en el alto rendimiento, adaptándose a las realidades económicas y logísticas del país. “No se trata de limitar sueños, sino de optimizar recursos donde realmente puedan rendir frutos”, aclaró.

“Podemos hacer un centro regional donde reunir esos talentos del hockey que salen de diferentes provincias. En Ciego de Ávila tenemos un terreno sintético de hockey, que puede ser convertirse en el centro regional del deporte, porque ahí están todas las condiciones creadas.

“Y estamos planteando rescatar lo que perdimos en un momento determinado”, afirmó… Me refiero al sistema de base, a las antiguas pre-EIDE que desaparecimos en su momento. Ahora proponemos recuperar las escuelas de preiniciación deportiva. También rescatar las ESPA, tanto a nivel provincial como nacional, que igualmente perdimos”.

Explicó la estrategia: “La intención es reconstruir esa pirámide que nos llevó hasta el quinto lugar en Barcelona 92. Pero hay que decir las cosas claras: llevamos unos nueve años sin invertir en el deporte en la base, y la desaparición de las ESPA nos ha costado resultados. Rompimos un eslabón fundamental: el que conectaba las EIDE con los equipos nacionales.

“Volver a esas raíces no es nostalgia, es necesidad competitiva”, remarcó, “destacando que la reconstrucción de estos eslabones intermedios es clave para el futuro del deporte revolucionario”.

Reveló datos alarmantes: “Nos costaba perder alrededor de 1500 talentos todos los años. Esos no son números inventados ni fríos, son concretos.

“Ese atleta que terminaba el duodécimo grado en la EIDE y que todavía no estaba en condiciones de llegar al equipo nacional, lo perdíamos por completo. “Son 1500 historias potenciales que se nos escapaban anualmente”, lamentó.

“Entonces teníamos que coger un niño de casi 18 años, llevarlo al equipo nacional y acelerar un proceso que no siempre es bueno”, reflexionó el vicepresidente del Inder. “Nosotros ya comprobamos que ese método no siempre da buenos resultados, eso nos pasó y hoy nos está costando caro”.

Reconoció los múltiples desafíos: “Hoy enfrentamos varias insuficiencias -ya hablamos de la preparación de los atletas, las condiciones de las instalaciones, los medios de implementación deportivo, entre otros problemas objetivos-.” Pero enfatizó en la raíz del problema:

“Independientemente de eso, la ruptura de ese sistema nos costó resultados. Y ahora vamos a rescatarlo.”

Anunció medidas concretas: “Cuando se apruebe la ley, se institucionalizarán las academias deportivas como parte de este esfuerzo de reorganización”. El directivo dejó claro que la solución no pasa solo por corregir carencias materiales, sino por reconstruir un sistema formativo que respete los procesos naturales de desarrollo atlético, evitando los saltos abruptos que han demostrado ser contraproducentes. “Estamos rectificando con hechos, no solo con palabras”, subrayó.

“Eso no se hacía porque surgió de una resolución del Inder”, explicó el vicepresidente, “y nosotros no tenemos facultades sobre instituciones ministeriales. Nunca se implementó como debía, y las academias quedaron a voluntad de los gobiernos locales y direcciones provinciales. Si tenían condiciones, lo hacían.

“Ahora la ley institucionalizará este sistema, dándole respaldo presupuestario, asignación de recursos y aseguramientos oficiales que hoy no existen. Esto permitirá estandarizar el proceso en todo el país.

“Son estas las transformaciones que estamos impulsando y que deben quedar refrendadas en la nueva ley. Todo este conjunto de medidas nos permitirá, hacia el 2032, devolver al deporte cubano a los estándares competitivos que alguna vez tuvimos”.

El directivo enfatizó que esta institucionalización resolverá la situación actual, en la que el desarrollo de talentos depende de capacidades variables en cada territorio. “No es un cambio cosmético, es estructural”, remarcó.

“Hacia el 2032 tenemos la visión, pero para el 2028 debemos trabajar con lo que tenemos”, afirmó con realismo. “Los atletas que irán a Los Ángeles ya están en el equipo nacional. Eso no admite otra lectura.

¿Esperamos que Cuba participe? Por supuesto, aunque todo depende de Trump y el escenario internacional. Nosotros, no ponemos obstáculos”.

Se refirió a las dificultades actuales: “Si el Gobierno estadounidense mantiene su política de negar visas, impidiéndonos asistir a competencias en su territorio, simplemente no iremos y haremos otras cosas. No sería la primera vez. Ya en 1984 faltamos a Los Ángeles... Parece que esa ciudad no nos trae buena suerte”, comentó con ironía.

Sin embargo, aclaró: “Estamos preparados para asistir. Nuestra mirada está puesta ahí, entrenando para volver a estar entre los primeros países del mundo. Es un objetivo duro, complejo, pero es nuestro propósito”.

En audio, fragmentos de la entrevista a Raúl Fornés:

En video, Fornés explica insatisfacciones y retos en el proceso de contratación:

Se trata de una disposición inédita y necesaria. Foto: Jorge Luis Sánchez Rivera.

Contrataciones que serán ley: Claves del nuevo marco legal para el deporte cubano

El anteproyecto de Ley del Deporte Cubano establece un marco regulatorio claro para la contratación de atletas de alto rendimiento y personal técnico deportivo en el extranjero, con el fin de fortalecer el sistema deportivo nacional. Su enfoque prioriza el desarrollo técnico de los deportistas y entrenadores mediante la exposición a competencias de alto nivel, lo que busca elevar la calidad del deporte cubano tanto a escala nacional como internacional. Además, se enfatiza en la generación de ingresos para el sistema y en la mejora de las condiciones de vida de los atletas y sus familias, lo que refleja una visión integral que combina lo competitivo con lo social.

Los fundamentos de estas contrataciones se alinean con los principios del sistema deportivo cubano y con la legislación migratoria vigente, garantizando el respeto a las normas deportivas nacionales e internacionales. Se subraya la importancia de la voluntariedad y la capacidad técnica de los atletas y entrenadores, así como la preservación de la calidad de los servicios que estos prestan al sistema antes de su salida al exterior. Este enfoque busca equilibrar las necesidades del deporte cubano con los derechos individuales de los profesionales involucrados.

Durante su desempeño en el extranjero, los atletas y técnicos mantienen los derechos reconocidos por la legislación cubana, salvo excepciones expresamente establecidas. Asimismo, reciben beneficios económicos y estímulos similares a los otorgados a las delegaciones deportivas nacionales, siempre que cumplan con sus obligaciones. Este aspecto refuerza el vínculo entre el Estado y los deportistas, incluso cuando estos se encuentran fuera del país.

La transferencia de atletas entre entidades deportivas en el extranjero se contempla como una medida excepcional y temporal, sujeta a la aprobación de las asociaciones deportivas correspondientes. Esto evita una fuga indiscriminada de talento y asegura que dichos movimientos estén alineados con los intereses del sistema deportivo cubano. Por otro lado, la contratación de personal técnico en el exterior se rige por las normas de exportación de servicios, con el objetivo de contribuir al desarrollo del deporte nacional.

En síntesis, el anteproyecto refleja una política deportiva que busca modernizar y profesionalizar el sector sin perder de vista sus raíces institucionales. Combina incentivos económicos con controles administrativos, buscando maximizar los beneficios para el sistema mientras se protegen los derechos de los deportistas y técnicos. No obstante, su efectividad dependerá de la implementación práctica y de la flexibilidad para adaptarse a los desafíos del deporte internacional contemporáneo.

El bicampeón olímpico Julio César La Cruz selló hoy el empate (5-5) que dejó el duelo boxístico Cuba-Francia disputado este sábado en la localidad de Pont-Audemer. Foto: IBA.

Visión de los contratados...

“Esa decisión que ha tenido la Federación Cubana de Boxeo ha sido muy buena para nosotros porque nos ayuda, nos prepara para todo tipo de eventos, ya sea en el área amateur que en la profesional. También, ha dado la oportunidad de presentar a boxeadores de la escuadra cubana que tendrán protagonismo en el venidero ciclo olímpico.

“En lo personal, me ha aportado mucho, ya que por mi talento las dos veces que han contratado boxeadores cubanos he formado parte de la avanzada. He podido boxear en la arena profesional y seguir manteniendo mi nivel en las dos categorías, el profesionalismo y el amateur. El profesionalismo, aunque es un poco más riesgoso, siempre da un salto económico. Esto es muy bueno, ya que podemos ayudar a la familia y a todos los nuestros” (Julio César La Cruz, doble campeón olímpico de boxeo).

***

“Jugar en ligas internacionales ayuda mucho cuando compites con la selección nacional. En lo personal, me ha aportado bastante. He aprendido cómo se ve, cómo se vive el balonmano en Europa y cómo se compite al máximo nivel. Por eso, hemos podido inculcarle a los atletas jóvenes cómo juega el balonmano en las mejores ligas.

“No obstante, debemos prepararnos mejor para lograr los resultados esperados. Es un proyecto con el que trabajamos desde 2021, en los Juegos Panamericanos Junior de Cali. Teníamos un equipo muy joven sin mucho roce internacional y poco a poco hemos ido obteniendo resultados. No han sido los mejores, pero sí se ha visto el cambio de una generación a otra.

“Aún tenemos pendiente una medalla en los Juegos Panamericanos. Estamos trabajando en eso, para luego mejorar un lugar en el campeonato mundial y por qué no, obtener un cupo para los Juegos Olímpicos” (Hanser Rodríguez, balonmanista).

***

“Las contrataciones en el exterior me han aportado mucho, ya que he crecido cada vez más como jugadora, aumentando mi nivel. Me ha ayudado en aspectos, tanto fuera como dentro del campo. En el terreno me he perfeccionado lo mismo a la defensa que a la ofensiva. He pulido la técnica de bateo y a la hora de coger un fly, un rolling, etc.

“También me ha posibilitado hacer hermosas amistades, llevándonos lindos recuerdos para toda la vida”(Elizabeth Robert, softbolista).

Entrevista realizada a Moinelo en marzo de 2025 en su casa, en Pinar del Río. Foto: Angélica Arce Montero/Cubadebate.

***

“Uno mejora, si la liga mejora. Yo llegué allá tirando recta y curva y cambio. Lo básico, lo que te enseñan aquí, el abecé del lanzador. Hoy tiro cinco picheos, porque la liga misma te obliga a mejorar.

“Y si llegas con eso mismo el año que viene, cogerás tus siete u ocho jonrones. Hay que evolucionar”.

“Hoy, cuento en mi repertorio con recta, slidercutter, cambio y curva. Pero te tiro dos cambios diferentes.

“Antes de consolidarme en Japón, llegué a tirar en algunos eventos internacionales como el Clásico unas 91 millas contra China. Después gané más millas, sobre las 95-96.

“También ha incluido el peso. Llegué pesando como 69 kilos. El segundo año, aumenté a 71; el tercero, a 74, y lo más que llegué a pesar en esos siete años fueron 78 o 77 kilos.

“Puede ser que los resultados se den por el esfuerzo y la dedicación. Y las condicionas también. Hay pelotas, un gimnasio disponible para ti las 24 horas. Están la alimentación, el descanso. Tampoco se está preocupado por nada, solamente por jugar pelota.

“Firmé ahora 26 millones por cuatro años, pero después de eso, no sé. Ojalá pueda jugar tres años más. Hay que aprovechar también la vida familiar” (Liván Moinelo, lanzador. Fragmentos seleccionados de una entrevista concedida a Cubadebate, en marzo de 2025).

***

“Los contratos en el extranjero son beneficiosos en todo sentido, pues te permite mejorar tanto profesional como económicamente. Se adquiere mucha experiencia jugando con diferentes equipos y atletas, experiencia que después es transmitida al terreno cuando jugamos por Cuba.

“En estos años, obviamente he mejorado muchísimo en cada aspecto técnico, en  elementos como el bloqueo, el saque el ataque; he aprendido a cuidarme y prepararme mejor en el aspecto físico, entre otros” (Javier Concepción, voleibolista).

Marlon Yant (20 puntos) fue uno de los máximos acumuladores del partido Cuba-Eslovenia. Foto: FIVB.

***

“El proceso de contratación me ha desarrollado como jugador, me ha abierto la visión al lidiar con diferentes país. Por ejemplo, en Rusia se juega más con la fuerza y en Italia, con la técnica. Eso aumenta nuestras habilidades tanto físicas como mentales. Así, cada voleibolista cubano contratado en el exterior aporta su pedacito y lo ponemos en práctica en el equipo Cuba” (Marlon Yant, voleibolista).

En audio, opiniones de Julio César La Cruz, Marlon Yant y Hanser Rodríguez:

Raidel Martínez

Raidel Martínez, estelar lanzador. Foto: NBP.

Cerrando contratos...

El balance actual de las contrataciones de atletas cubanos en ligas extranjeras refleja avances individuales, pero resultados desiguales en competencias internacionales. Mientras deportes como el voleibol masculino han elevado su rendimiento —aún lejos de su verdadero potencial—, otros como el béisbol y el balonmano no han logrado convertir la experiencia profesional en éxitos colectivos. Factores como la sobrecarga competitiva, la falta de tecnología y las deficiencias en las instalaciones influyen en ese desempeño.

El Inder, como institución rectora del deporte en Cuba, mantendrá su política de contrataciones, pero deberá ajustar mecanismos para garantizar que los atletas lleguen en óptimas condiciones a los eventos más importantes. Además, debe reforzar el compromiso y el orgullo de estos deportistas al representar a su país en citas de primer nivel. En el empeño, el trabajo con los valores será esencial a fin de consolidar principios de lealtad y patriotismo.

Otro paso indispensable es el desarrollo y actualización de los entrenadores, asegurando su superación continua para estar a la altura de las figuras que dirigen.

El reto del sistema deportivo cubano es claro: armonizar el desarrollo individual en el exterior con los objetivos colectivos, sin descuidar la formación de nuevas generaciones, campeonas del futuro.