
La Casona de Lequeitio, una joya arquitectónica, antaño símbolo de opulencia y legado cultural, hoy lucha contra el olvido y la desidia. Foto: Cortesía de la autora.
En el corazón de Rodas, Cienfuegos, donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo, se alza, con la melancolía de un pasado glorioso, la Casona de Lequeitio. Esta joya arquitectónica, antaño símbolo de opulencia y legado cultural, hoy lucha contra el olvido y la desidia, convertida en un hogar fragmentado para varias familias.
Construida a finales del siglo XIX, la Casona de Lequeitio exhibe, a pesar del deterioro, los vestigios de su pasado esplendor. Su fachada, con detalles coloniales y amplios ventanales, evoca la elegancia de una época en que la arquitectura era sinónimo de identidad y estatus social.
Sin embargo, las grietas en las paredes, la pintura descascarada y la vegetación que reclama su espacio revelan una triste realidad: el abandono por parte de las instituciones encargadas de preservar el patrimonio.
Con el paso de los años, la Casona de Lequeitio, incapaz de escapar al inexorable deterioro, fue perdiendo su función original. Hoy, sus espacios antaño señoriales han sido divididos para albergar a varias familias que, con escasos recursos, luchan por mantener viva la llama de la esperanza entre sus muros.
Estos habitantes, conscientes del valor histórico y arquitectónico del inmueble, se esfuerzan por preservar lo poco que queda del antiguo esplendor. Sin embargo, sus esfuerzos son insuficientes ante la magnitud del problema. La falta de recursos económicos y la ausencia de apoyo institucional impiden la realización de las obras de restauración necesarias para salvar la casona de la ruina total.
La Casona de Lequeitio es un ejemplo palpable de cómo el descuido y la indiferencia pueden condenar al olvido un valioso legado cultural. Su situación actual es un llamado a la acción para las autoridades competentes, quienes tienen la responsabilidad de proteger y preservar el patrimonio arquitectónico de la nación.
Es urgente que se implementen medidas para rescatar la Casona de Lequeitio, no solo por su valor histórico y arquitectónico, sino también por el valor social que representa para las familias que la habitan.
La restauración de la casona no solo devolvería el esplendor a un símbolo de Rodas, sino que también mejoraría las condiciones de vida de sus habitantes y fortalecería el sentido de identidad y pertenencia a la comunidad.
Mientras tanto, la Casona de Lequeitio continúa resistiendo el paso del tiempo, aferrada a su pasado glorioso y a la esperanza de un futuro mejor. Su historia es un reflejo de la realidad de muchos inmuebles patrimoniales en Cuba, que luchan por sobrevivir entre el olvido y la necesidad. Es hora de que la sociedad cubana tome conciencia del valor de su patrimonio y se movilice para protegerlo, antes de que sea demasiado tarde.