
Ho Chi Minh, presidente de la República Democrática de Vietnam, en Hanoi en 1955. Foto: vovworld.vn
Justo en su cumpleaños 78, un año antes de su muerte, Ho Chi Minh escribió a su pueblo y al mundo:
"Con mis setenta y ocho años no soy muy viejo/ Aún firmes en mis hombros siguen las cargas de la Patria / Gana grandes victorias la resistencia en nuestro pueblo. / Con nuestras jóvenes generaciones continúo la marcha".
El 19 de mayo de 1890 nació el fundador de la nación vietnamita, que se dio a conocer en el mundo, entre otros nombres, por Nguyen Ai Quoc, cuando aún veinteañero es uno de los fundadores del Partido Comunista Francés.
Había nacido en el Vietnam ocupado por Francia, en la aldea de Kim Lien, distrito de Nam Dan, provincia de Nghe An. En aquellos tiempos el colonialismo estimulaba al pueblo a beber alcohol de arroz y a consumir opio. Los impuestos y el exceso de la servidumbre trastornaban a la población, convirtiendo a esa zona y al país en un verdadero infierno: así lo relatan los historiadores.
Sin embargo, la rebeldía del pueblo se hacía sentir, se nombraban hazañas patrióticas. Nguyen Ai Quoc era hijo de una familia honesta, y de origen campesino. Su padre, Pho Bang, era doctor en Letras chinas, y el aprendizaje de los hijos fue la premisa en aquel hogar. Aún adolescente el hijo del maestro subía a un barco para aprender más. Los marineros se burlaban de él porque era un chico delgado muy simpático, según contaron algunos cuando ya Ai Quoc era Ho Chi Minh.

Raúl Castro y Osvaldo Dorticós con Ho Chi Minh (al centro) en Hanoi. Foto: Archivo de Granma