La cooperación con Rusia para rehabilitar y modernizar las termoeléctricas cubanas, así como diversificar la matriz energética de la isla mediante la incorporación de fuentes renovables, es el tema de una nueva columna del periodista Víctor Ternovsky para los “Cuadernos de un moscovita”, una colaboración entre Cubadebate y @SputnikMundo. Su entrevistada es la cubana Odalys María Sánchez Gómez, quien está haciendo un doctorado en el Instituto Energético de Moscú.
La formación y capacitación en Rusia de especialistas cubanos para rehabilitar y modernizar el sector energético de la nación caribeña está en plena marcha. Actualmente, son 24 los estudiantes provenientes de la isla cursando programas de maestría y doctorado en el prestigioso Instituto Energético de Moscú. Así lo dijo a Cuadernos de un moscovita una de ellos, Odalys María Sánchez Gómez.
“De estos 24 estudiantes cubanos, 21 somos de la Unión Eléctrica de Cuba y los demás son de otros ministerios. Nuestro objetivo fundamental acá es elevar la superación profesional científico-técnica, en función de las diferentes problemáticas de nuestro país, para volver a Cuba y apoyar al desarrollo del sector energético nacional con estos conocimientos, que estamos adquiriendo en Rusia”, sostuvo Sánchez Gómez.
“Fundamentalmente, tenemos estudiantes en la parte asociada a las centrales térmicas. Incluso uno de los recién graduados en maestría ha hecho aporte en la central de Cienfuegos”, subrayó.
De hecho, la agenda de cooperación entre Moscú y La Habana implica la instalación de un nuevo bloque de 200 megavatios, así como la modernización de tres termoeléctricas cubanas de 100 megavatios cada una. Estas obras serán financiadas a través de un préstamo ruso.

Víctor Ternovsky junto a Odalys María Sánchez Gómez, quien está haciendo un doctorado en el Instituto Energético de Moscú.
La otra prioridad de las autoridades cubanas radica en diversificar la matriz energética mediante la incorporación de fuentes renovables en la generación de electricidad. El objetivo es que su participación alcance el 24% para el año 2030.
“Para Cuba, las fuentes de energía renovables son muy importantes, sobre todo porque reducen la dependencia de los fósiles: gran parte del combustible que asimilamos para poder producir energía es importado, pero las renovables, precisamente por sus parámetros variables, de no constancia en lo que es la radiación y la velocidad del viento, traen como consecuencia las fluctuaciones en el sistema. Y para eso también se estudian los sistemas de acumulación de energía, dentro de las alternativas para garantizar la estabilidad al sistema. Integrar las fuentes renovables a los sistemas existentes eléctricos es uno de los grandes retos que tenemos”, indicó Sánchez Gómez.
Agregó que los estudios también incluyen temas como la transmisión y distribución eléctrica, la disminución de las pérdidas en las redes y otras temáticas, en función de querer resolver, y apoyar al desarrollo del sector energético cubano. En este contexto, Rusia cuenta con las tecnologías más avanzadas, incluida las redes inteligentes, subestaciones digitales e inteligencia artificial, para automatizar la operación de infraestructuras energéticas, y apuntó.
“Se estudian y se toman experiencias para poder aplicarlas también en Cuba”, enfatizó.
Para Sánchez Gómez, estar haciendo un doctorado en el Instituto Energético de Moscú es volver a su 'alma mater': fue aquí, en la antigua Unión Soviética, donde en 1992 obtuvo su título de Ingeniería Eléctrica y un máster en Ingeniería.
“Por casualidad de la vida, en el año 2018, el Consejo de Dirección de mi empresa -que pertenece a la Unión Eléctrica de Cuba- nos ofrece una propuesta para venir a hacer una superación profesional dentro del plan de las 100 becas que la Federación de Rusia le brinda a Cuba. En ese momento, se dio la oportunidad a aquellas personas que ya sabíamos el idioma ruso. Y para nosotros fue un sueño: volver a Rusia después de tantos años lo veíamos increíble.
En el año 2019, logré realizar una pasantía en este instituto”, recordó la especialista.
Lo que descubrió fue que el instituto, fundado hace casi un siglo, se modernizó enormemente, con la incorporación de tecnologías que permiten recibir una enseñanza de primera. Sánchez Gómez también puso su grano de arena: entre otros aportes, ayudó a lanzar las primeras clases de preparatoria 'online' para los estudiantes cubanos durante la pandemia del coronavirus, y también contribuyó, junto con otros estudiantes, a la inauguración en Cuba del Centro de Formación Especializada del Instituto Energético de Moscú con la Unión Eléctrica de Cuba, para formar personal altamente calificado en el sector energético de la isla.
Volviendo a su experiencia en la Rusia de hoy, Sánchez Gómez manifestó que para ella “sigue siendo el país que representa la antigua Unión Soviética, donde defienden su historia”.
“Hoy su sistema es diferente, pero igual garantiza la paz, garantiza la estabilidad, garantiza que la persona se sienta como un ser humano. Y eso es importante. Nos da la bondad de estudiar aquí, en su territorio, dándole 100 cuotas a Cuba para que pueda tener estudiantes acá, superándose en función del desarrollo del pueblo cubano. Eso para nosotros tiene un valor incalculable. En el pueblo ruso no hay discriminaciones, ni con los cubanos, ni con ningún extranjero: aquí tú vas por las calles, hay tranquilidad, hay seguridad, no hemos tenido ningún tipo de problema en ese sentido. Y eso para nosotros es una paz inmensa”, aseguró al agradecer también "el apoyo de todos los profesores" en cada instante.
“Siempre hemos visto a Rusia como el pueblo hermano y solidario”, concluyó Sánchez Gómez.