
Selección cubana de fútbol.
La absoluta de Cuba fue goleada una vez más este martes en el césped del estadio Ato Boldon. El miércoles pareció ser un día como otro cualquiera en las calles de esta isla caribeña. Claro, no respiramos los mismos aires de Río o Sao Paulo. Allí no tuvieron perdón luego del 4-1 de Argentina sobre Brasil en el Monumental.
Hacia el sur, la prensa y aficionados se engancharon a los inevitables calificativos de bochorno, vergüenza, humillación, nocaout o paliza. Y se entiende. La Canarinha luce patética dentro del rectángulo donde otrora maravillaba a todos.
Ahora, en realidad no nos ocupa la situación de la verdeamarela. Al menos no en esta nota. Los focos se dirigen a los Leones del Caribe, un elenco atascado encima del verde. Lo sucedido el 25 de marzo es un capítulo más dentro de una lista alargada de momentos en los cuales la petición de un cambio no es pecado.
Sin la algarabía sudamericana, tanta tranquilidad después de quedar fuera del camino a la Copa Oro 2025, incomoda. Ojo, cada letra de este artículo es solo responsabilidad lógica de quien redacta. Llevándomelo a lo personal, la decepción es permitida.
La era Yunielys Castillo arrancó con cierta ilusión entre septiembre y octubre de 2023 en la tercera edición de la Liga de Naciones de CONCACAF. Nombrado a inicios de agosto del propio año, el DT espirituano sustituyó al pinareño Pablo Elier Sánchez.
Lo del esquema defensivo para evitar teóricas sangrías no sonaba descabellado. Ser un equipo menor en la región abre esa puerta a través de la cual se intenta ser un muro atrás para luego desplegar rápidas transiciones. Como concepto, nada mal. Pero la realidad ha superado todo tipo de creencias.
Son 14 partidos en competición oficial, no sumo amistosos como los de Rusia o Nicaragua. Si se aplica la ley del resultadismo, norma intrínseca para los amantes a negar el valor de los matices, el proceso con Castillo al frente retrocede al punto de partida. Por cierto, con los matices también.
Durante ese cúmulo de encuentros entre la Nations League, las Eliminatorias Mundialistas y la Clasificación a la Copa Oro, apenas tres son las victorias. En casa 1-0 contra Surinam con gol de Willian Pozo. Otra ante Islas Caimán por el no viaje de estos a Cuba. A estas, agregar la lograda en la cancha Antonio Maceo vs San Cristóbal y Nieves por 4-0.
Quizás esta última ha sido la presentación más coral de los caribeños bajo el mando del entrenador de 44 años. Si bien el oponente se mostraba como ideal para darse un homenaje como locales, el haber perdido contra ellos días antes aguantaba la euforia. En dicho duelo marcaron Onel, Paradela y Maykel, un deseo poco cumplido para la fanaticada.
Eso sí, diversas cuestiones han impedido la presencia constante de ellos, así como del grueso fuerte de la selección en pos de afrontar cada choque con el mayor talento posible. Lesiones inoportunas, decisiones técnicas y apuesta por las generaciones sub 20 más recientes son las causas principales.
A propósito de este tema, pasó de “secreto” a discurso público el tener a la absoluta como trampolín para la suma de minutos en dichas jóvenes piernas. Un Campeonato Mundial para menores de 20 años este 2025 se ha dibujado como panorama justificativo.
Visto así, la pirámide luce torcida. Puedo entender la oportunidad para cualquier futbolista cuyas prestaciones sirvan para aportar hacia el escalón superior. No obstante, si la decisión es dar paso al recambio, el argumento de la cantidad de noveles debe ser borrado a la hora de explicar las siete derrotas desde 2023 hasta la fecha.
Y sí, ha habido empates meritorios en el período de Yunielys Castillo. Honduras, Haití o Jamaica son elencos inalcanzables desde lo futbolístico. De todas formas lo cortés no quita lo valiente y aunque esas igualdades a cero parecieron motivos de ilusión, la propuesta quedó distante de la agresividad planteada en muchas previas por el DT espirituano.
Para los rivales de Cuba no resulta complejo interpretar la propuesta en la cancha de los Leones del Caribe. Salvo arreones esporádicos, chispazos individuales o errores de los contrarios, la generación de juego en zona de ataque queda en algo casi nulo.
Ah, y en cuanto aquella solidez defensiva de los comienzos, se ha desvanecido junto al jogo bonito brasileño. Son 21 tantos recibidos en los 14 encuentros antes mentados. Pudiera no ser una cifra alarmante, pero si anotas solo 13, tres de ellas regaladas por normativa FIFA, entonces, el dato preocupa.
A los jugadores, responsabilidad a la medida. El estar en el césped les hace cargar con la falta de contundencia en las dos áreas que determinan el devenir de los partidos y los torneos. Negar lo positivo de muchos llamados es de necios. La otra cara de dicha moneda es no sacarle el rédito correspondiente.
Un muy buen amigo me habló no hace mucho del imprescindible entendimiento entre las lecturas y culturas futboleras llegadas a la absoluta desde el sí de 2021 y la filosofía esgrimida desde la banda para con ellos. Tal conexión se encuentra en estado incipiente y, a futuro, pinta a seguir borrosa.