
Neymar es parte de ese catálogo de virtuosos balón al pie. Foto: Getty Images.
Después de la Copa del Mundo en 1970 en tierras mexicanas el mundo del fútbol se ha encargado en buscar año tras año al nuevo Pelé. Sin dudas es un error digno de los seres humanos, único animal que tropieza dos o más veces con la misma piedra al decir el refranero popular.
Zico, Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho, Robinho… Neymar. Claro, quizás he sido ventajista al señalar en esta breve lista a nombres ilustres en la historia del más universal del gigante sudamericano. Porque sí, Neymar es parte de ese catálogo de virtuosos balón al pie.
Cerca de los 33 años su rumbo no parece del todo claro pues luego de estar más de un año alejado del verde debido al ligamento cruzado, otra lesión le vuelve a partir del rectángulo donde suele divertirse. Ahora es el tendón del muslo derecho, aunque el médico le advirtió sobre posibles dolores y calambres.
Retornó de la larga sequía frente al club de Emiratos Árabes Unidos Al Ain en la Champions League asiática durante 14 minutos. En esa misma competición disputó casi media hora contra el Esteghlal iraní, pero ahí llegó la noche para el último gran mago brasileño, con el respeto del crack Vinicius Jr.
Es entonces cuando comienza la rumorología a especular con un regreso a los orígenes. Neymar y su familia tomaron un avión posterior a conocerse el comunicado desde la enfermería. Se dice que dicho viaje no posee pasaje de vuelta hacia Arabia Saudita.
El ex PSG, Barcelona o Santos termina contrato con el Al Hilal el 30 de junio de 2025. No obstante, enero resulta un mes clave en pos de resolver su futuro. El Peixe, la casa en la cual se crió el extremo sudamericano busca subir a la Serie A brasileña pues lidera la segunda categoría tras 35 partidos con 65 puntos.
Le necesita el club alvinegro a su ídolo de tiempos recientes. Ese cuyo seis goles en la campaña 2011 le regaló la Copa Libertadores casi medio siglo después de las logradas con O’Rey. Por cierto, en el duelo de vuelta frente a Peñarol Ney celebró uno de los dos tantos para el éxito del Santos.
No por mencionarlo al cierre tiene menos importancia. La Canarinha también urge de su talento de cara a caminar tranquila hacia Estados Unidos, México y Canadá en 2026. Ahí se pudiera disfrutar de la despedida de un Neymar que salvo lesiones nunca le ha fallado a la verdeamarela, títulos a un lado.