
Un pensador de origen ruso afirmó: “La libertad, la moralidad y la dignidad humana del individuo consisten precisamente en esto; que hace el bien no porque se le obligue a hacerlo, sino porque lo concibe libremente, lo quiere y lo ama”. Las buenas acciones siempre son necesarias, pero en tiempos difíciles, en tiempos de crisis, son imprescindibles.