
“Comer bien, que no es comer ricamente, sino comer cosas sanas bien condimentadas, es necesidad primera para el buen mantenimiento de la salud del cuerpo y de la mente…”
José Martí, Nueva York, mayo de 1884.
En mi artículo de la semana pasada, sobre la jalea de limón, muchos amigos me han preguntado de dónde saco tanto dinero para comprar limones con lo caros que están; en realidad, no invierto un centavo en comprar limones. Lo que sí invierto es tiempo y agua en regar mis matas a diario. Sí hago un uso extremo de este fruto, a tal punto que solo desecho de él la semilla que no empleo en semillero. A lo demás le doy uso, como les he contado, empleando su jugo, rodajas, rallado para ensaladas y dulces, para adobar, para hacer jaleas, cascos de limón, así como las cortezas para saborizar dulces también. Pero lo más importante es cómo proveernos de limón en nuestras casas, como bien me dijo una vecina un día que había venido a ruralizar el patio de mi casa -y a modo de ofenderme me decía guajira-, y yo le contestaba con la canción de ese grande que fue Polo Montañés: “Soy guajira natural, no te equivoques”.
A que viene todo esto, pues de niña siempre ví en el patio de mi casa que había toda una serie de cultivos como limón, naranja, guayaba, plátanos fruta, burro y macho, fruta bomba, aguacates, coco, cerezas y café; que se cultivaban y mi papá le regalaba a los vecinos, y lo demás se quedaba en la mata y se iba usando poco a poco. No hay plátano fruta más rico que el que se arranca maduro de la mata.
Estando viendo hablar a Frei Betto, sobre su labor de asesoramiento en la agricultura urbana y familiar que promueve y en verdad es importante, no para hacernos ricos, sí para aliviar la economía del hogar. Y qué agradable saber que lo que se come salió de tu patio.
Quizás si no se tiene patio, puede que un vecino tenga y te pongas de acuerdo con él para fomentar cultivos, o un lugar sin uso, o si no en macetas, en las grietas del patio si tienes al menos un pasillo. Sobre todo sembrar esos cultivos para hacer una buena sazón, como pueden ser orégano, romero, ají, culantro, perejil, cebollino, ajo y ajo puerro, jengibre, cúrcuma, espinaca. Nosotros mismos podemos seleccionar la semilla de nuestros cultivos y seguir plantando, que era lo que hacía el campesino y es lo hago yo en mi casa.
Un día estaba en una actividad en la ronera de Santa Cruz y salí a su patio interior y en el borde del portal ví una plántula saliendo muy erguida, me dije qué matica más linda y me agaché para arrancarla con tierra y todo, en eso salió el director y me dijo “mujer que haces ahí en el piso”, le contesté arrancando esta mata de limón. ¿Estás segura que es limón? ¡No se te va dar! Ese es mi problema le contesté, busqué un vaso plástico y la puse con un poco de agua. Todos tenían que ver conmigo, todo el tiempo con mi vaso y mi mata. Cuando llegué a la casa, la puse en un rincón y al otro día la sembré, de esa matica sacada de la ronera, cojo limón yo y mis vecinos casi todo el año. Así hago con otros cultivos, no piense que tengo cinco caballerías de tierra; es un pequeño espacio, que aprovecho bien.
Cuando la pandemia pasó un señor vendiendo un hijo de plátano, él no sabía si era de fruta o de qué y en contra de mi esposo lo compré y lo sembré; hoy por hoy tengo unas cuantas matas de plátano burro y he recogido más de diez racimos de plátano que los dejo en la mata hasta que pierden todo filo. Igual hice con una mata de plátano de fruta y ya van cuatro racimos.
Por eso es que exhorto a las familias, tanto a niños, hombres, mujeres y a los abuelitos y a todos en general, que no es tarde, que empiecen a hacer sus propias siembras, a cultivar en las casas o en casas de vecinos, donde puedan, que eso los mantendrán activos y orgullosos de su propios logros. Es reconfortante, no importa que los critiquen. Recuerden que el camino más largo empieza con el primer paso.
Bueno, les traigo y espero le sean de utilidad: plátano relleno, arroz con plátano, crema de plátano o mermelada de plátano.
Plátano relleno

Plátano relleno.
Ingredientes: (4 servicios)
Cuatro plátanos burros maduros, ½ taza de picadillo hecho, recortería de embutido molida o de vegetales salteados, ½ taza de queso rallado, aceite, sal a gusto.
Preparación:
Limpie, lave, pele los plátanos.
Ponga a la candela una cacerola con los plátanos, pizca de sal, cúbralos de agua, déjelo cinco minutos a la candela, baje la cacerola y saque los plátanos, déjelos refrescar. Con cuidado, pique los plátanos a la mitad y con una cuchara con cuidado retírele el centro donde está la semilla, que le quede una canal. Tome el relleno que disponga y rellénelo y vuelva a unir las dos tapas. Tenga previsto un molde engrasado, coloque los plátanos rellenos, agréguele por encima el queso y póngalos en el horno de cinco a diez minutos hasta que el queso se derrita y se doren.
Nota: Si desea, puede y tiene, úntelos con mantequilla derretida y luego el queso. Si no tiene con qué rellenarlo, puede hacerlo con queso, y si no tiene queso, déjelo que se dore. Esto lo puede hacer en una olla de presión sin presión. Introduzca el molde, tape la olla unos minutos hasta que se dore o derrita el queso.
Arroz con plátano

Arroz con plátano.
Ingredientes: (4 servicios)
Dos medidas de arroz de olla arrocera, 4 plátanos burros maduros, 1 taza de picadillo o recortería de embutido, aceite el necesario, pimienta y sal a gusto.
Preparación:
Limpie, lave el arroz. Limpie, lave, pele los plátanos y píquelos en dados medianos.
Ponga a la candela una cacerola con manteca o aceite y fría los dados de plátanos, cuando estén sáquelos y escúrralos.
Ponga de nuevo la cacerola a la candela con el aceite necesario, agregue el arroz, el picadillo o el embutido a utilizar y mézclelo todo bien durante cinco minutos. Luego pásalo para la olla arrocera, agregue la mitad del plátano frito, el agua necesaria, pimienta y sal a gusto y deje que cocine hasta que esté el arroz. Cuando esté agréguele el resto de los plátanos y una cucharada de grasa, revuélvalo, tápelo y déjelo en reposo hasta servirlo.
Nota: Si puede y tiene manteca, la puede emplear o una cucharada de mantequilla.
Crema o mermelada de plátano

Crema o mermelada de plátano.
Ingredientes (4 servicios):
Dos o cuatro plátanos burros maduros, 1 cucharada de leche en polvo, ½ cucharadita de canela, azúcar y sal a gusto.
Preparación:
Limpie, lave, pele los plátanos.
Ponga a la candela una cacerola con los plátanos, pizca de sal, cúbralos de agua, déjelo diez minutos a la candela, baje la cacerola y saque los plátanos, déjelos refrescar y reserve el agua en otro recipiente.
Ponga los plátanos en la batidora, la leche, una taza del agua de plátano, bátalo, cuélelo. Pase el batido para la cacerola de nuevo, puntéelo de dulzor y si es necesario agregue azúcar a gusto y póngala a la candela hasta que tenga el espesor deseado. Bájelo, sírvalo en una fuente onda y agréguele la canela por encima.
Nota: Si desea, puede y tiene agregue una cucharadita de maicena junto con la leche. Si no tiene leche, ni maicena, entonces haga una mermelada.