
Messi celebrando otro título con la Albiceleste, el 14-15 de julio de 2024 en la final de la Copa América. Foto: AP.
El domingo más futbolero de 2024 nos dejó lecturas diferentes en el cierre de los dos torneos continentales de las regiones más aventajadas de este deporte. No hay dudas que de la Copa América el tema central ha sido la organización del torneo. Allá llegaremos.
Dándole paso a la Eurocopa, la corona fue a la cabeza del equipo con mejor fútbol de todo el certamen. España quizás no pudo ante Inglaterra mostrar su versión total balón al pie, pero en las finales hay que tener ciertos cuidados pues el título no es un simple premio.
La tarde en tierras ibéricas arrancó con la felicidad del triunfo de Carlos Alcaraz ante el serbio Djokovic en la hierba londinense. Esto solo fue el inicio de un día inolvidable para el deporte español, completado con el éxito en el Olímpico de Berlín del cuarto reinado a nivel continental.
Nico y Lamine no explotaron como hasta entonces durante los primeros 45 minutos, pero dejarles campo para su habitual diversión al menos una vez, es suficiente. Tras la salida de vestuarios y mientras se acomodaban en el verde los británicos, los niños de la Furia Roja golpeaban primero.
Qué dirán aquellos energúmenos que osaron llamarle mono al futbolista del Athletic en el Metropolitano en un partido de LaLiga. Su gol abrió el camino de la gloria a pesar del momentáneo empate de Cole Palmer, un recurso obligado de Gareth Southgate. La asistencia, del imberbe Yamal.

Lamine Yamal (izquierda) es un talento del fútbol mundial. Foto: EFE.
Pudo la selección de Luis de la Fuente liquidar el encuentro antes del ahora de juego, pero ese mal que ha arrastrado España en muchos eventos se hizo presente. La ineficacia de cara puerta casi le cuesta la felicidad a una afición enganchada a su equipo con el paso del torneo.
No obstante, el fútbol ofrece oportunidades de reencontrarse con esas expectativas que la prensa suele en ocasiones engrandecer. Mikel Oyarzabal pasó una temporada difícil en la Real Sociedad debido a las lesiones y un rendimiento alejado de sus capacidades.
Ahora, hay instantes que te marcan para toda la vida, en lo bueno o en lo malo. El pase de Cucurella encontró al hombre que entró a la cancha por Morata y este no perdonó. Justicia para un elenco ganador de los siete choques disputados en la Euro, algo nunca visto en la historia del evento.
Más cerca de nuestra isla, el irrespeto desde lo organizativo empañó una Copa América con muy buenos partidos, al menos con un fútbol más atractivo de varias selecciones. Claro, en el recuerdo quedarán el estado de las canchas, las situaciones por ausencia de la seguridad adecuada y lo de la final, ni hablar.
En lo deportivo, una discusión de título demorada y con menos acciones de peligro real de lo que hubiésemos deseado. Intensidad sí, incluso en el tiempo extra, pero faltaron más remates que obligaran a ser héroes a los porteros de uno u otro lado.
Argentina terminó jugando largos minutos sin su faro de la última década y poco más, Leo Messi. Fue entonces que Ángel Di María se encargó de empujar a los suyos en su partido de despedida con la albiceleste. Corrió hasta el cansancio aunque el éxtasis se alcanzó gracias a los botines de Lautaro.

Los argentinos celebran la victoria. Foto:EFE.
El delantero del campeón de la Serie A no necesitó ser titular en todo momento para culminar como líder goleador del certamen. Si bien esta temporada dejó una gran deuda en la Champions, su olfato goleador lo recuperó en tierras estadounidenses.
Por primera vez en la historia una selección logra ganar Copa América, Mundial y otra vez Copa América. Más allá de la continuidad de Argentina como rey de CONMEBOL, Colombia mereció más, pero los títulos no solo se ganan con buen fútbol. Por suerte James fue elegido el MVP, si no, fuese el colmo.