
Le Pen representa al Frente Nacional, su campaña y su estilo de hacer política han sido comparados con los de Donald Trump. Foto: EFE.
La ultraderecha en Francia nunca había estado tan cerca del poder en la historia de la Quinta República. La Reagrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen afronta como favorita las elecciones anticipadas de este domingo (primera vuelta) y el 7 de julio (segunda). Tras haberse aliado con un sector de Los Republicanos (LR, afines al PP), esta formación xenófoba y ultranacionalista cuenta con opciones de superar el umbral de 289 diputados, que fija la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional.
Según los últimos sondeos, que deben cogerse con pinzas, el lepenismo quedará como primera fuerza el 30 de junio con el 36% de los votos, por delante del Nuevo Frente Popular (29%) –la flamante coalición unitaria de las izquierdas– y la coalición del presidente Emmanuel Macron (19,5%), relegada a la tercera posición. Para el 7 de julio, los mismos estudios pronostican entre 250 y 305 escaños a la alianza de la derecha radical.
Si el lepenismo supera o se acerca al umbral de la mayoría absoluta, el dirigente centrista –cada vez más anclado en la derecha– se vería obligado a designar a un jefe del Ejecutivo de la extrema derecha y aceptar un Gobierno de cohabitación. Es decir, el presidente se quedaría prácticamente sin poderes, más allá de la posibilidad de disolver de nuevo la Asamblea y convocar elecciones a partir del verano de 2025. Le Pen y su mano derecha, Jordan Bardella, tendrían vía libre para aplicar su programa, basado en medidas duras contra las personas migrantes y los franceses de origen extranjero, así como reformas económicas con la misma orientación neoliberal aplicada por Macron desde 2017.
“En su propaganda electoral, observamos un discurso que básicamente pretende tranquilizar a las élites económicas en un momento en que RN siente que está cerca del poder. Por este motivo, han dado marcha atrás respecto algunas de sus principales propuestas económicas de los últimos años, como la reducción al tipo superreducido del IVA para los productos de primera necesidad”, explica a Público la politóloga Christèle Lagier, profesora en la Universidad de Aviñón. En cambio, la extrema derecha mantiene algunas de sus medidas emblemáticas en materia migratoria “como señales hacia sus votantes más fieles”, recuerda esta experta en el electorado ultra.
Supresión de uno de los pilares de la identidad republicana
“Quiero tranquilizar a todo el mundo. A nuestros compatriotas de origen extranjero, a las personas de nacionalidad extranjera que viven en nuestro país y que quieren nuestro país... Decirles que no deben temer nada de nuestra política”, prometía el 14 junio en la cadena BFM TV Bardella, de 28 años, que ejercerá como primer ministro en caso de una hipotética mayoría absoluta de la extrema derecha. Pese a esas promesas enfáticas, la realidad es que su llegada al poder afectaría a la vida de millones de franceses binacionales, así como de los ciudadanos extranjeros que residen en Francia.
Aunque la ultraderecha quiere dejar de dar miedo y está dispuesta a cambiar su programa lo que haga falta para ello, no renuncia a sus propuestas históricas. Una de las más radicales es la supresión del ius soli (derecho al suelo). Considerado como uno de los pilares de la identidad republicana gala, este permite acceder a la nacionalidad francesa a los hijos de personas extranjeras nacidos en Francia cuando cumplen 18 años y han residido en el país durante su infancia y adolescencia. “No quiero que Francia se convierta en una estación en la que uno llega y deja sus maletas (...) y se beneficia de derechos y cuidados gratuitos”, declaró Bardella.
Primeros sondeos otorgan la victoria a Le Pen

Le Pen podría obtener mayoría absoluta. Foto: The Huffpost.
El partido de extrema derecha Agrupación Nacional ha sido el más votado en la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas celebrada este domingo tras cosechar un 33% de los votos, por delante de la coalición de izquierda Nuevo Frente Popular (NFP, 28,5 por ciento) y la centrista Juntos por la República (22 por ciento).
De acuerdo con los datos publicados al momento del cierre de colegios electorales —citados por The Huffington Post—, la participación habría alcanzado entre el 65,8 y el 69%, la más elevada en una primera vuelta en elecciones legislativas desde 1981, en una muestra del gran interés que han generado esta convocatoria anticipada entre los franceses
La proyección apunta a que el grupo que lideran Marine Le Pen y Jordan Bardella podría lograr entre 260 y 310 escaños, lo que implica una posible mayoría absoluta y la formación de un gobierno monocolor en una Asamblea Nacional que cuenta con 577 escaños. La mayoría absoluta está en los 289 diputados, según el estudio de Elabe.
El NFP lograría entre 115 y 145 escaños, mientras que la coalición centrista respaldada por el presidente, Emmanuel Macron, lograría entre 90 y 120 escaños, muy lejos de los 245 actuales.
Por detrás de las tres fuerzas principales se sitúan Los Republicanos con un 10,5 por ciento de votos, otros (regionalistas, ecologistas, 2 por ciento), extrema izquierda (1,5 por ciento), izquierda diversa y disidentes del NFP (1,5 por ciento), Recuperación (0,5 por ciento) y varios soberanistas y de derecha (0,5 por ciento).
Macron pide “una unión amplia claramente democrática y republicana” para la segunda vuelta

Macron pide "una unión amplia claramente democrática y republicana" para la segunda vuelta. Foto: The Huffpost.
Nada más conocerse los resultados provisionales, la líder de la ultraderecha francesa, ha pedido el voto para el próximo domingo 7 de julio, cuando tendrá lugar la segunda vuelta de las elecciones. En su primera comparecencia pública, la máxima representante de Agrupación Nacional (RN) ha asegurado que necesitan "una mayoría absoluta" para que Bardella pueda gobernar sin las trabas de Macron.
“No hay nada más normal que la alternancia política. Para ello necesitamos una mayoría absoluta”, afirmó Le Pen, quien fue reelegida diputada en su circunscripción del norte de Francia en primera vuelta con una amplia mayoría.
En esa misma línea se ha manifestado el candidato Bardella, quien calificó la victoria de este domingo como "inapelable" y solicitó a todos sus electores que continúen movilizados de cara a la segunda vuelta del próximo domingo.
Por otro lado, el todavía primer ministro de la República, Emmanuel Macron ha demandado “una unión amplia claramente democrática y republicana” que pueda frenar a la extrema derecha durante la segunda vuelta. Todo ello después de haber cosechado uno malos resultados al frente de su partido, Renacimento, que actualmente cuenta con 245 diputados.
Así, Emmanuel Macron ha insistido en que “la elevada participación en la primera vuelta demuestra la importancia de esta votación para todos nuestros compatriotas y el deseo de aclarar la situación política. Su elección democrática nos obliga”, ha concluido a través de un comunicado oficial.
La Francia Insumisa (LFI) y los socialistas retirarán sus candidaturas si hay riesgo de victoria de Le Pen
Por su parte, tanto la Francia Insumisa, liderada por Jean-Luc Mélenchon como el Partido Socialista de Olivier Faure, han comunicado tras los comicios, que retirarán sus candidaturas de cara a la segunda vuelta en todas las circunscripciones en las que exista riesgo de una victoria de Agrupación Nacional de Le Pen.
“Nuestras instrucciones son sencillas: ni un puesto más para Agrupación Nacional”, ha afirmado Mélenchon en una comparecencia ante sus simpatizantes.
Al mismo tiempo, Faure ha asegurado que “retiraremos a nuestros candidatos si existe riesgo de victoria de la Agrupación Nacional”. “Estamos ante un resultado histórico que nos obliga. Por primera vez, la extrema derecha puede gobernar”, han sido sus palabras a TF1.
En esta línea, Mélenchon ha criticado la “trampa” de Macron de disolver la Asamblea Nacional tras las elecciones europeas, y ha señalado que se ha vuelto en su contra en una “dura e indiscutible derrota del presidente, de su candidato y de la pretendida mayoría presidencial”.
“Hay que dar una mayoría absoluta al NFP, que llega como la única alternativa”, afirmó el dirigente izquierdista, que se mostró optimista sobre una mejora de las cifras de la coalición de izquierdas (que engloba a LFI, al Partido Socialista, a los comunistas y a los ecologistas) una vez se vayan conociendo los resultados definitivos a lo largo de la noche.
Para Mélenchon, la cita con las urnas del 7 de julio será de una “intensidad excepcional” y agradeció la fuerte movilización de este domingo. “No se trata solo de votar contra, no sólo de formar barrera, se trata de votar por otro futuro respetuoso con todas las personas”, afirmó.
(Tomado de Público)