
En días pasados fuimos invitados a la Jornada gastronómica colombiana, que se desarrolló en Cuba entre los días 24 y 26 de abril, y que contó con la participación de la chef Melissa Ospina. El objetivo del evento es difundir la cocina colombiana por el mundo.
Para mi fue algo satisfactorio, ya he conocido partes de ese país y he participado allí en diferentes eventos culinarios, sobre todo en la región Caribe, como ya les he comentado, desde Barranquilla, Santa Marta y la Guajira colombiana.
El Carnaval de las Artes de Barranquilla, por ejemplo, es un evento internacional, con participación de artistas y escritores invitados, con un despliegue cultural muy fuerte. La cocina importa; una cocina como bien refieren ellos sazonada con historia y con símbolos, se celebra en la Guajira colombiana, tierra de contrastes.
En Riohacha, ¡Si! “La Riohacha del Gabo”. Su objetivo es preservar, promocionar y hacer visible la cocina tradicional de la Guajira y el Caribe. Evento que nos dio la posibilidad de apreciar la cultura Wayuu, sus costumbres, hábitos de vida, tradiciones y sus comidas; que se sienten orgullosos de ofrecer a los visitantes y mantenerlas vivas en las nuevas generaciones.
Sabor Barranquilla, donde la cocina es una manifestación de las artes y así lo expresan, no solo su artesanía. Los barranquilleros se identifican con la cultura de los sabores, es impresionante, se hace en Puerta de Oro, el Centro de Eventos del Caribe. Es la feria gastronómica más importante de Barranquilla.
En la Universidad de Santa Marta no hubo comida, fue la primera Feria del Libro donde Ciro Bianchi presentó su libro García Márquez en Cuba, lugar que me impactó por su historia y paisaje. Desde montaña nevada en su cumbre y que termina a orillas del mar, es un espectáculo maravilloso, con una belleza digna de la obra del Gabo. De impacto, que lo hago saber constantemente fue el trabajo que se lleva por parte de todos en la universidad, con las mascotas. Se puede decir que los perros allí forman parte del colectivo y difícil que alguien se atreva a maltratar a uno de esos animales, que recorren todo los días las aulas, pasillos, comedores y eventos. ¡Felicidades!.
En realidad le tengo gran admiración y respeto a la cocina colombiana, así como a aquellas personas que de una forma u otra la difunden, dando a conocer sus raíces, su cultura, la que ellos defiende contra todas las banderas y la dejan bien definida; lo que no quita que hagan otras cocina, pero la que defienden es su cocina tradicional.
El Embajador de Colombia en La Habana lo define muy bien:
“Compartir la comida propia, auténtica, la de nuestra casa, con amigos que se invitan para la ocasión, es un acto lleno de significado.
“Es una muestra de confianza, de relacionamiento social, de abrir la puerta de nuestros sabores para que los demás sepan de dónde venimos. Es mostrar las tradiciones familiares. Es un acto sublime de afecto, cariño y amor por quienes están celebrando con nosotros el ritual de comer con una intención superior a la función de alimentarse.
“Los que estamos alrededor de esta mesa son nuestros compañeros, esta palabra viene del latín Cum Panis que quiere decir, aquel con el que comparto mi pan. Es una demostración máxima de amistad”.
José Noé Ríos, Embajador
Entre los platos seleccionados para la demostración está el arroz con coco, plato que presenté hace poco, y Gabriel García Márquez escribió sobre el:
“El arroz con coco es totalmente del viejo Bolívar grande. En los pueblos del viejo Bolívar grande, hace veinte o treinta años, uno pasaba por las calles a las tres de la tarde y oía el ruido que hacía el rallador de coco en todos los patios. Ahora tratan de hacer arroz con coco desmenuzando el coco en licuadora, con vainas de esas, pero no sale. El coco tiene que ser rayado… ¡Y con uñas!”.
Además, presentó otros platos que por la versatilidad pueden ser empleados como entrantes o acompañantes, a gusto. Aborrajados, empanaditas de iglesia con encurtidos y marranitas. Se los traigo tal y como los hice yo, quizás les sean de utilidad, sobre todo para compartir, como merienda, en fin, los dejo para su valoración, disfruten.

Aborrajados

Aborrajados.
Ingredientes (Varios servicios):
Cuatro plátanos pintones, 1 huevo, ½ taza de harina, aceite, pimienta y sal a gusto.
Para el relleno puede utilizar: ½ taza de dados de queso o 1 taza de vegetales salteados (los que disponga).
Preparación:
Limpie, lave y pique en trozos los plátanos.
Ponga los plátanos a la candela con agua y sal y déjelos cocinar.
Mientras se cocina el plátano prepare la mezcla, ponga la harina en una fuente honda, haga un hueco en el centro, agréguele huevo y un poco de agua y mézclelo bien todo, que le quede con consistencia.
Cuando estén los plátanos, bájelos, escúrralos y póngalos en una fuente honda y aplástelos bien; luego tome porciones y amáselo bien y haga bolitas al tamaño deseado.
Ponga a la candela una cacerola con aceite.
Ya hecha la bolita, aplástela e introduzca el dado de queso o el relleno que disponga, ciérrala y dele la forma que desee, pásela por la mezcla y cuando el aceite esté caliente, póngalas a freír hasta que estén doradas por ambos lados, sáquelas y escúrralas.

Aborrajados.
Empanaditas de iglesia con encurtido

Empanaditas de iglesia con encurtido.
Ingredientes (Varios servicios):
Dos tazas de harina de maíz, agua, aceite, pimienta y sal.
Relleno:
Una taza de dados pequeños de papa cocinados,1 cebolla, 2 tomates, ½ macito de cilantro.
Preparación:
Limpie y pique finamente la cebolla. Lave y pique los tomates en dados pequeños. Limpie, lave y pique bien fino el cilantro.
Ponga en un tazón dos cucharaditas de aceite, el vinagre, el comino, la cebolla, los tomates, el cilantro, pimienta y sal, mézclelo todo bien, agréguele la papa y vuelva a mezclarlo todo bien, que le quede sobre lo seco.
Ponga la harina en una fuente honda, agréguele una cucharada de aceite y poco a poco agua hasta obtener una masa con consistencia, déjela reposar y luego tome porciones y haga como una tortillita, córtela con un vaso, ponga el relleno en el centro, dóblelas, una los bordes con los dedos y póngalas en una fuente llana hasta que las tenga todas.
Ponga a la candela una cacerola con aceite y cuando esté caliente póngalas a freír, que le queden doradas y crujientes, sáquelas y escúrralas.
Marranitas

Marranitas.
Ingredientes (Varios servicios):
Cuatro plátanos burros, ½ taza de empellas bien picaditas, ½ cucharadita de comino, aceite, pimienta y sal a gusto.
Preparación:
Limpie, pele, lave y pique en trozos los plátanos.
Ponga una cacerola a la candela con el plátano, cúbralo de agua, añádale sal y déjelos cocinar. Cuando estén sáquelos del agua y póngalos en una fuente honda y aplástelos como para hacer un fufú.
Tome porciones, amáselas bien, haga una bolita, con los dedos haga un orificio, introduzca el relleno, ciérrela de nuevo y póngalas en una fuente.
Mientras, ponga una cacerola a la candela con aceite, cuando esté caliente póngalas a freír hasta que se doren, sáquelas, escúrralas y listo.
Nota general: El relleno en todos los casos es el que tenga a disposición.
Todas estas exquisiteces usted las puede acompañar con la salsa a su disposición, pero en estos casos la chef colombiana Melissa las presenta con una salsa de natural de vegetales y frutas que usted puede hacer a su imaginación.
Yo la hice picando 1 ají pimiento, 1 tomate, 1 cebolla en dados pequeños, 2 ajos laqueados, ½ taza de dados de piña, 1 cucharada de miel, 1 de vinagre, mezcle todo.
Si no tiene piña puede sustituirla por mango u otra fruta a gusto.