
Nikki Haley parece decirle a Trump “estás bien delante, pero no solo”. Biden, sin embargo, si está solo en la contienda demócrata. Foto: Deccan Times.
La temporada de primarias está casi decidida, con tres asambleas electorales y primarias el pasado fin de semana, otra el lunes 4 y luego el masivo supermartes, cuando los votantes de las primarias en 15 estados y el territorio de Samoa emitieron sus votos.
Las encuestas sugerían la casi segura probabilidad de que el expresidente Donald Trump ganara la mayoría, si no todas, de estas contiendas. Esas proyecciones se mantuvieron y Trump casi ha asegurado la nominación republicana, pero no del todo (al menos desde el punto de vista matemático).
En una de las más recientes primarias republicanas, en la ciudad de Washington (distrito de Columbia), Nikki Haley derrotó a Donald Trump. Esta es su primera victoria sobre el expresidente en la campaña de 2024 para convertirse en candidata presidencial republicana.
Haley, exembajadora de Estados Unidos ante la ONU, obtuvo el 62.9% de los votos frente al 33.2% de Trump y recibirá a los 19 delegados republicanos que estaban en juego en Washington DC, lo que le dará 43 delegados en todo el país, muy por detrás de los 247 de Trump antes del supermartes, a lo que se añadieron respectivamente los 46 de Haley y 748 de Trump del 5 de marzo.
Haley también ganó el estado de Vermont y terminó con 89 delegados, antes de decidirse (aún no lo ha hecho de manera oficial, pero sí lo ha anunciado formalmente) a terminar su candidatura.
¿Cuándo podría asegurarse la nominación de D. Trump en las primarias? (En el lado demócrata, ninguno de los principales oponentes de Biden, Dean Phillips o Marianne Williamson ha ganado un solo delegado o parece con posibilidades para hacerlo, por lo que no hay verdaderas matemáticas que calcular).
¿Cuáles son los números básicos de las primarias, desde el punto de vista de delegados a ambas Convenciones Nacionales? Los números son simples: un candidato necesita ganar la mayoría de los 2 429 delegados de la Convención Nacional Republicana para convertirse en el candidato del partido.
Esos delegados generalmente se otorgan estado por estado, según los resultados de las primarias y los caucus o asambleas estaduales.
La parte complicada es que las reglas republicanas permiten a los estados decidir cómo otorgar a sus delegados y adoptan enfoques muy diferentes, desde otorgarlos proporcionalmente en función de los votos obtenidos por un candidato hasta permitir que un candidato reciba todos los delegados si gana en todo el estado.
Situación actual de los aspirantes a la candidatura presidencial:

Estos son resultados extraoficiales, en algunos estados como Alaska se sabrá el conteo final y oficial para el mes de abril, pero la exactitud de las estimaciones es muy alta.
¿Cuán cerca está Trump de hacerse con la nominación después del supermartes? Está cerca, al final del supermartes, poco más de la mitad de los delegados a la convención republicana han sido otorgados, por lo que, técnicamente, era posible que un candidato obtuviera la mayoría para entonces.
Pero Nikki Haley y Ron DeSantis ganaron suficientes delegados en Iowa, New Hampshire y otros primeros estados para evitar que Trump lo hiciera, incluso con una amplísima victoria como hizo el 5 de marzo.
¿Cuáles son los posibles escenarios que surgen del supermartes? Las encuestas son correctas, no han existido grandes discrepancias entre lo estimado y las votaciones reales, y en realidad solo hay un escenario: Trump se encuentra a una distancia cercana de alcanzar la nominación, más aún con el anunciado retiro de N. Haley.
En este momento, las encuestas nacionales lo muestran con casi el 80% de los votos. Eso le daría la mayoría de los delegados, independientemente de las reglas exactas por estado. Aún mejor para él: muchos estados, incluido California, otorgan todos sus delegados al ganador si este supera el 50% de los votos, como se espera que haga Trump.
Hay algunos estados del supermartes que otorgan sus delegados proporcionalmente, pero aun así ganaría casi todos los delegados si le va tan bien como sugieren las encuestas. En total, Trump ganó el 91.7% de los delegados disponibles hasta concluido el supermartes.
¿Cuándo podría conseguir la nominación y qué tendría que pasar? Matemáticamente, la fecha más próxima posible es el 12 de marzo, cuando votarán Georgia, Hawái, Mississippi y Washington. Si Haley no logra superar el 20% de los votos, es posible que ni siquiera reciba delegados en los estados donde las reglas se lo ponen relativamente fácil. De manera más realista, Trump se aseguraría el 19 de marzo, cuando Arizona, Florida, Illinois, Kansas y Ohio emitan sus votos.
¿Por qué Nikki Haley siguió en la carrera hasta su anunciada renuncia de marzo 6, sin tener tangibles oportunidades de vencer a D. Trump? Hay tres factores importantes por los que Haley habría seguido en la contienda por la nominación hasta su reciente renuncia:
1. Tener una jerarquía válida dentro del partido, con una cantidad al menos simbólica de delegados (89) a la Convención Nacional del Partido Republicano, que le permita la nominación en caso (no tan remoto e improbable como muchos piensan) de que D. Trump sea inhabilitado por vía legal para ser un candidato presidencial. En otras palabras, para legitimar su posición como plan B.
2. Adquirir la visibilidad política necesaria para desde ahora ser una probable candidata en las elecciones del 2028. La gran pregunta al respecto es si en la eventualidad de un triunfo de Trump, existirían realmente elecciones en el 2028, o si todo el sistema electoral y el orden constitucional/ Estado de derecho capitalista de Estados Unidos (tal y como lo conocemos hoy) estuviera abocado a una catástrofe irreversible.
3. Refutar el concepto, ampliamente difundido por Trump y sus partidarios, de que el control de este sobre el Partido Republicano y sus decenas de millones de miembros y simpatizantes es absoluto y no existen dentro de la derecha y ultraderecha estadounidense otras opciones políticas.
Estas y otras razones no solamente hicieron que Haley continuara (hasta su anuncio de finalizarla) en una carrera bien cuesta arriba, sino también quienes financian su carrera en la primaria, en especial el super-PAC SFA Fund Inc.,1 que han venido gastando un promedio de 200 000 dólares diarios en la campaña de la exgobernadora y exembajadora ante la ONU.
Este esfuerzo financiero se ha mantuvo hasta ayer, gracias al aporte de grandes donantes republicanos que son verticalmente opuestos a Trump, entre quienes destacan Ken Griffin, director ejecutivo de Citadel, que donó cinco millones de dólares al super-PAC en diciembre; Ken Langone, cofundador de Home Depot, que donó poco más de 500 000 dólares, y David Tepper, un conocido inversionista y propietario del equipo profesional de fútbol americano Carolina Panthers, que donó más de un millón de dólares.
En total, nueve donantes donaron al menos un millón de dólares al Fondo SFA en los últimos seis meses. El magnate petrolero Harold Hamm también contribuyó con alrededor de 100 000 dólares.
Pero Americans for Prosperity Action, una red política conservadora fundada por los multimillonarios hermanos Koch, anunció que ya no aportará más a la campaña presidencial de Nikki Haley, y muchos otros grandes donantes pudieran seguir este mismo curso después de los resultados del supermartes.
¿Cómo andan las cosas en el Partido Demócrata?
Este ciclo electoral del Partido Demócrata no va tan bien como este quisiera. La recaudación de dinero para la campaña electoral ha tenido resultados que se pueden catalogar de positivos, y ese es un indicador muy importante en las elecciones de los Estados Unidos.
Debe quedar claro que en realidad las primarias demócratas son simplemente para cumplir un procedimiento, ya que esta claro que J. Biden será el candidato del partido. Sin embargo, los índices de aprobación del actual presidente son peores que los de Trump a la misma altura de su gobierno y hay serias dudas acerca de la capacidad física y mental de Biden para gobernar otro cuatrienio.
Ambos principales candidatos afrontan retos legales (Trump mucho más que Biden, por supuesto), y varios estados han presentado mociones para que Trump no pueda participar en sus listas de candidatos. En el caso de Biden, hay los así llamados “delegados no comprometidos”, delegados demócratas que no se comprometen a apoyarlo en la Convención Nacional Demócrata de agosto en Chicago.
Es importante recordar que las elecciones generales incluyen, pero no se limitan, a las presidenciales-
El poder ejecutivo (Presidencia) y el legislativo (Congreso) son elegidos por separado. La elección presidencial debe tener lugar el mismo día en todo el país; las elecciones al Congreso ocurren junto con las presidenciales, cada cuatro años, y como parte de las llamadas elecciones intermedias, dos años después.
El Congreso tiene dos cámaras: el Senado y la Cámara de Representantes. Para las elecciones al Congreso, los miembros de la Cámara de Representantes, que son elegidos para un periodo de dos años, deben tener al menos 25 años, haber sido ciudadanos estadounidenses durante al menos siete años y ser residentes del estado que representan.
Los senadores, que son elegidos por seis años, deben tener al menos 30 años, ser ciudadanos de Estados Unidos durante un mínimo de nueve años y residir en el estado que representan.
Los gobernadores estaduales deben cumplir con varios requisitos, en dependencia de cada estado.
En las elecciones del 5 de noviembre, serán también elegidos 13 gobernadores (11 de estados y dos de territorios, en este caso Puerto Rico y Samoa), junto al binomio presidente/ vicepresidente, 33 senadores y 435 representantes.
En la actualidad, el Partido Demócrata controla la Presidencia y el Senado (48+3 independientes que casi siempre votan alineados con los senadores demócratas, frente a 49 senadores del Partido Republicano), mientras que el Partido Republicano controla la Cámara de Representantes con una ventaja de seis escaños y las gobernaciones de los estados (27 vs. 23).
Algunos comentarios sobre lo visto hasta la fecha en las campañas de las elecciones generales de noviembre 5 en Estados Unidos:
• Hay una casi completa coincidencia en que los contendientes a la Presidencia serán el actual presidente Joseph R. Biden, que busca reelegirse, y el expresidente Donald J. Trump. Las únicas limitantes para cualquiera de ellos serian la situación legal con los muchos cargos pendientes (principalmente Trump) y los problemas de salud física y mental (principalmente J. Biden). En mi opinión, los problemas mentales de J. Biden son referidos a la edad, se le olvidan cosas o las confunde en un marco de senilidad, mientras que los problemas mentales de D. Trump son mucho peores (aunque menos visibles), ya que esta completamente loco, con marcados indicios de paranoia, sadomasoquismos, otros graves “tuestes” y perversiones.
• Las victorias de N. Halley sobre Trump en el Distrito de Columbia (ciudad de Washington) y el estado de Vermont, aunque solo simbólicas, implican varias cosas de relevancia. La primera, que, aun con amplia ventaja, Trump no estuvo solo en la carrera por la candidatura presidencial del Partido Republicano. Aunque Halley decidió retirarse de las primarias después del 5 de marzo, ya tiene muchas decenas de delegados a la Convención Republicana a efectuarse en Milwaukee, lo que la hace legitima para optar por la candidatura presidencial de su partido si Trump es invalidado, lo cual no es una posibilidad tan remota como parece ser a primera vista.
• La decisión de la Corte Suprema de Justicia de autorizar la candidatura en Colorado e impedir que otros estados se sumaran a impedirlo, fue unánime, es decir, que fue negociada. Hay tres miembros de la Corte Suprema que son decididamente anti-Trump (Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketenji Brown Jackson), que no darían su voto sin obtener una promesa de voto de los seis magistrados ultraderechistas en otros temas relacionados con acusaciones contra Trump, por ejemplo, en el tema de la impunidad de un exmandatario, relacionada en este caso con la Enmienda XIV, por los actos de la insurrección del 6 de enero de 2021. La telenovela judicial de Trump está lejos de acabarse. También tiene que ver con que los estados fronterizos (en especial Texas y Arizona) no podrán tener su propia política migratoria; es decir, la voluntad federal prevalece sobre la de los estados en materias de competencia federal.
• El tema de los delegados “no comprometidos” del Partido Demócrata es uno de los que le puede hacer perder la reelección a J. Biden y debe ser seguido de cerca.
• Como se aprecia más abajo en tablas sobre el origen de las donaciones de cada uno de los principales candidatos, es muy importante observar que ninguna empresa poderosa del complejo militar industrial esta representadas en esas listas,2 lo que indica que están dando el dinero a través de intermediarios y otras formas no transparentes.
• Las próximas primarias son de la mayor trascendencia, pero es bastante claro que si todo fuera como hoy, los dos candidatos a presidente serían Trump y Biden, siempre con las reservas apuntadas arriba.
Notas
1.- Los comités de acción política (PAC, por sus siglas en inglés) incluyen fondos segregados separados (SSF), comités no conectados y super-PAC. Los SSF son comités políticos establecidos y administrados por corporaciones, sindicatos, organizaciones de miembros o asociaciones comerciales. Estos comités pueden solicitar contribuciones solo de personas asociadas con una organización relacionada o patrocinadora. Los comités no conectados no están patrocinados ni conectados con ninguna entidad y son libres de solicitar contribuciones del público en general.
Los super-PAC son comités políticos independientes que pueden recibir contribuciones ilimitadas de individuos, corporaciones, sindicatos y otros PAC con el fin de financiar gastos electorales y otras actividades políticas independientes. Algunos, como MAGA, Inc., son completamente controlados por un individuo en este caso D. Trump. Estos PAC, en especial los super-PAC, son los que suministran los fondos a un candidato, y sin ellos en Estados Unidos no existen recursos importantes para una campaña electoral.
2.- Los principales donantes de:
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J. Biden

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D. Trump

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N. Haley
(Con el abandono de la carrera por la exembajadora y exgobernadora, solo una parte menor de estos donantes apoyarán a Trump contra Biden. Son republicanos anti-Trump. Incluso, es posible que una parte de este dinero se dirija ahora a apoyar a Biden, a pesar de las barreras partidistas)
