
Trump. Foto: Cortesía del autor.
“Make America Great Again” o “Hacer a América Grande de Nuevo” (MAGA por sus iniciales) es una consigna y un movimiento político estadounidense popularizado por D. Trump durante su campaña presidencial de 2016 y después, que también se utiliza para referirse a su. base política, o a individuos o grupo de individuos dentro de esa base (un MAGA, o MAGAs), con un contenido ultraderechista, reminiscente del fascismo – nazismo – falangismo de las décadas de los 1920s – 40s.
Por cierto, muchos de ellos ignoran que la mayoría de sus gorras MAGA son manufacturadas, irónicamente, en China. Utilizado inicialmente por Ronald Reagan en su campaña presidencial de 1980, y ha sido una expresión cargada de racismo, xenofobia, falsificación histórica ultranacionalismo y culto a la violencia, en breve, fascismo. No es realmente una ideología, sino una heterogénea colección de anti – valores. Académicos e intelectuales consideran a MAGA como portadora de un lenguaje codificado (1) o una táctica de “silbato para perros” (2), que es usado para agradar a diversos grupos en los Estados Unidos y colmatar sus frustraciones.
Fascismo en los Estados Unidos: Nada nuevo bajo el sol
Ya en la década de 1920, algunos intelectuales estadounidenses prestaron atención al movimiento fascista de Mussolini en Italia, pero pocos de ellos fueron sus partidarios. Fue popular entre los italoamericanos. En los 1930s, surgió la organización paramilitar Legión Negra, rama del KKK que buscaba establecer el fascismo en los EE.UU. Fue responsable de varios ataques, pero no pasó de ser una reducida banda de fanáticos.
Según Noam Chomsky, el ascenso del fascismo fue visto en gran medida de manera positiva por los gobiernos de EE.UU. y Gran Bretaña, la comunidad empresarial y una parte significativa de las clases pudientes. La visión fascista de la sociedad capitalista les prometía enfrentar a la izquierda y a los sindicatos. Hitler, gozó de un fuerte apoyo británico y estadounidense hasta su agresión directa contra ellos.
El Bund Germano – Americano, fue la organización fascista más destacada y mejor organizada en EE.UU. Fue fundada en 1936, siguiendo el modelo de varios grupos más pequeños, incluidos los Amigos de la Nueva Alemania (1933), la Legión Plateada de America (1933) y la Sociedad Libre de Teutonia. Su principal objetivo era promover una visión favorable de la Alemania Nazi. Sus miembros recibieron uniformes y asistieron a campos de entrenamiento militar. Denunciaron a la administración del presidente Franklin D. Roosevelt, a los judíos, al comunismo, a los sindicatos “dirigidos por Moscú”, etc. Afirmaron de la forma más descarada que G. Washington fue el primer fascista porque no creía que la democracia funcionaría.

Simpatizantes nazis de la Legión Plateada de America frente al Museo Field, en Chicago, mayo de 1931. Foto: Bundesarchiv.
Antecedentes históricos de MAGA en los Estados Unidos
Las raíces del trumpismo y MAGA en los Estados Unidos se remontan a la presidencia de A. Jackson (1829 -1837). Eric Rauchway expresó que: El trumpismo tiene profundas raíces en la historia estadounidense. Pero el propio Trump le dio un propósito nuevo y maligno. Los seguidores de A. Jackson sentían que él era uno de ellos, apoyando con entusiasmo (como los MAGA hoy) su desafío al derecho constitucional cuando obstaculizaba sus ambiciones. Jackson inició la expulsión forzosa de los Cherokee de sus tierras para beneficiar a los lugareños blancos a un costo de unos 6.000 Cherokee (hombres, mujeres y niños) muertos.

El anuncio político "America First” de 1927 defiende el aislacionismo y falsifica vulgarmente el pensamiento de G. Washington. El presidente A. Jackson, vestido de rey y pisoteando la Constitución de los EE.UU., un antecedente de D. Trump. Foto L.O.C..
El Jacksonianismo proporciona el precedente histórico que explica el movimiento de seguidores de Trump, combinando el desdén de las bases de raza blanca por las élites intelectuales, la profunda suspicacia de los extranjeros y la obsesión con el poder y la soberanía estadounidenses, es decir un movimiento político xenófobo “sólo para blancos” en lo que hoy llamaríamos un mundo “unipolar”.
Después de la Segunda Guerra Mundial una facción del Partido Republicano conocida como la “Vieja Derecha” (Alt – Right) fue la expresión del fascismo en los EE.UU., incluyendo al “macartismo”. En la década de 1990, se denominó movimiento “paleo conservador”, y ahora ha sido rebautizado como MAGA o trumpismo Un artículo de Político se ha referido al trumpismo como “macartismo con esteroides".
El historiador estadounidense Robert Paxton (y varios otros) planteó la cuestión de si el trumpismo es fascismo o no. En 2017, Paxton creía que se parecía más a la plutocracia un gobierno controlado por una élite adinerada (lo que es algo permanente en los países capitalistas). Paxton cambió de opinión tras el asalto al Capitolio de Washington en 2021 y afirmó que "no sólo es aceptable sino necesario" entender el trumpismo como una forma de fascismo.
¿Quiénes son los republicanos de MAGA? ¿Cuáles son realmente sus posiciones políticas? ¿Cómo se comparan con los demás votantes en los Estados Unidos?
Los republicanos que se adhieren al movimiento "MAGA" de D. Trump y que respaldan sus afirmaciones de elecciones robadas se caracterizan por sus puntos de vista extremistas, incluido el apoyo a la violencia política y creen en apócrifas conspiraciones racistas contra ellos. Viven en un universo imaginario, con sus propias “verdades”
El culto a la violencia y el machismo es parte esencial de MAGA. Foto The Atlantic
• Un 58% de los republicanos de MAGA dicen que la violencia está justificada
Una encuesta nacional de más de 8,620 estadounidenses realizada por APM Research Lab y otra con 11,221 entrevistados de Quinnipiac University clasificó a las personas pro-Trump que insisten en que Biden robó las elecciones de 2020 como "republicanos MAGA". El análisis encontró que un sorprendente 58% de esta facción cree que el uso de la fuerza física y la intimidación para fines políticos está justificado, mucho más alto que el 38% de los republicanos que no son MAGA y solo el 25% de los demócratas e independientes que estuvieron de acuerdo.
Los estudios empíricos usaron para definir a los republicanos MAGA como aquellos votantes de Trump 2020 que rechazan las evidencias que muestran la victoria clara y legítima de J. Biden en estados clave y que ahora tratan por cualquier vía de ganar de nuevo la Casa Blanca. Esto no abarca completamente a MAGA, es solo para tener un indicador mensurable.
• Casi un tercio de los MAGA quiere un "líder fuerte" de estilo autoritario.
Según las encuestas, casi un tercio (31%) de los estadounidenses dentro de ese grupo (republicanos MAGA) respaldaron la instalación de un "líder fuerte" de estilo autoritario que ignore las normas democráticas, y albergan definidas creencias antidemocráticas en comparación con los conservadores ordinarios. Las interminables falsedades de Trump sobre recuentos fraudulentos de votos alimentan esas opiniones sediciosas.
Además de medir las opiniones sobre el uso de la violencia con fines políticos y el apoyo a un gobierno autoritario, los encuestadores también preguntaron a los participantes sus puntos de vista sobre el racismo, la inmigración, las leyes electorales, las conspiraciones, la legitimidad electoral y las amenazas a la democracia.
• El 20% intimidaría a los votantes a través de observadores electorales armados (vigilantes)
El 20% de los estadounidenses que insisten en que Trump ganó legítimamente en 2020 proponen el despliegue de ciudadanos armados para "patrullar" los sitios de votación como observadores electorales autodesignados, una táctica alarmante para suprimir la participación a través de la intimidación, especialmente en las comunidades minoritarias. A diferencia de esos republicanos de MAGA bien desconectados de la realidad, muy pocos republicanos “conservadores” y prácticamente ningún “moderado” respaldan tales intentos de supresión de votantes.
• La mitad cree y apoya firmemente el mito de la conspiración racista del reemplazo étnico.
Como resultado de la falsa propaganda fascista, más de la mitad (51%) de los MAGA respaldan la teoría de conspiración que afirma que las "élites" en la sombra están planeando el inminente "reemplazo" de los estadounidenses blancos nacidos en el país por extranjeros “de color”. Un 25% de los “liberales” no republicanos también dan crédito a este mito racista y xenófobo. Esto demuestra que la "Gran Mentira" va de la mano con la desinformación supremacista blanca.
Además de medir las opiniones sobre el logro violento de objetivos políticos cuando las elecciones no salen como uno quiere y las opiniones sobre conspiraciones racistas, los encuestadores también evaluaron la apertura a la violencia política, el gobierno antidemocrático, la desinformación en línea y otras amenazas a la “democracia”.
• Solo una cuarta parte de ese grupo cree que Q’Anon miente sobre las instituciones de EE.UU.
Mostrando aún más el rechazo de la realidad fáctica, una cuarta parte (26%) de los estadounidenses que insisten falsamente en que un fraude desenfrenado permitió la derrota de Trump también informan que respaldan teorías de conspiración originadas en la desinformación en línea como la pro-Trump Q’Anon calumniando a individuos y a instituciones públicas y privadas. Estas creencias extravagantes incluyen afirmaciones de que las élites gubernamentales están dirigiendo redes de pedofilia satánica y que las vacunas COVID contienen en secreto microchips que controlan la mente.

El “Shaman” de Q’Anon “rugiendo” en el Capitolio, el 6 de enero de 2021. Foto: Colorado Online.
Esto demuestra que partes de la base acérrima de Trump se están convirtiendo cada vez más en peligrosísimos fanáticos totalmente divorciados de la evidencia o la verdad. Demuestra que la negación de las elecciones va de la mano con la creencia de muchas otras mentiras desquiciadas.
• Los republicanos de MAGA están muy lejos de ser la corriente principal del Partido Republicano.
Al analizar los extensos resultados de las encuestas, se concluye que los estadounidenses que insisten en que Biden robó las elecciones representan una "minoría distintiva" que sostiene puntos de vista racistas y antidemocráticos "desconectados de la realidad fáctica" muy fuera de la corriente principal.
La negación de las elecciones y las afirmaciones de que Biden de alguna manera robó la victoria van de la mano con la adopción de la desinformación separada de la realidad en una amplia gama de temas. Sus puntos de vista ya no representan las posiciones republicanas dominantes, sino que señalan una facción que abraza el extremismo y las conspiraciones irracionales.
• Rechazo generalizado al fraude electoral entre los conservadores de a pie, (pero firmemente defendido por MAGA).
Mientras que el subgrupo republicano MAGA de línea dura, más estrecho, propaga apasionadamente todo tipo de desinformación, incluidas las falsas conspiraciones y elecciones robadas, los resultados de encuestas más amplias entre los votantes republicanos sugieren que la mayoría de los conservadores tradicionales centrados en debates políticos dentro de los marcos de la democracia (o al menos dentro de las leyes bastante poco democráticas de los EE.UU.) rechazan en gran medida las afirmaciones sobre un fraude electoral generalizado que permitió la victoria definitiva de J. Biden.

La negación de la derrota de Trump en 2020 (y en consecuencia, la inviabilidad de elecciones democráticas) es la base propagandística de MAGA. Foto: KPBS Public Media.
Las organizaciones de verificación de hechos, los propios funcionarios de Seguridad Nacional de Trump y más de 60 impugnaciones judiciales infructuosas han desacreditado completamente las acusaciones de inexactitudes significativas en la tabulación o fraude sistémico lo suficientemente sustancial como para afectar los resultados finales autenticados.
A pesar de esto, el subgrupo MAGA sigue siendo intensamente reacio a aceptar la derrota de Trump. Es que en realidad necesitan de esos mitos, para justificar sus posiciones de extremismo fascista de alguna manera, para darle alguna razón a sus conductas. Pero sus puntos de vista, insistimos, por muy vocales y ruidosos que sean no reflejan a los republicanos como un todo.
• La mayor parte de los estadounidenses apoya los valores “democráticos” contra las amenazas extremistas (corporizadas en MAGA)

74% de los estadounidenses consideran la “Democracia” el mejor sistema de gobierno. Los extremistas tipo MAGA no llegan al 10% de la población. Tabla del autor con los datos de APM Research Lab.
La conclusión principal de la reveladora encuesta académica es que los estadounidenses están ampliamente de acuerdo en apoyar los principios democráticos fundamentales, aunque una fracción cada vez más vocal concentrada entre los partidarios más activos de Trump (MAGA), se divorcia de la realidad fáctica con respecto a los resultados electorales y se siente cada vez menos comprometida con las restricciones constitucionales, lo que indica una radicalización acelerada de ese grupo hacia el irrespeto a las leyes.
Sin embargo, las opiniones más razonables sostenidas por la fuerte mayoría del 71% que abarca identidades partidistas ofrecen esperanzas para superar las amenazas extremistas a través de la reafirmación de los valores compartidos de legitimidad institucional, transiciones políticas pacíficas que reflejen recuentos de votos certificados, compromiso legislativo, participación cívica inclusiva, junto con la condena universal de la violencia en el proceso “democrático”.
MAGA como se demuestra en todas estas cifras resultados de muy bien elaboradas encuestas, es una minoría realmente pequeña, pero es vocal, intimidante para muchos y representa un poder mucho, pero mucho mas temible que lo que su numero proyecta. Siempre ha sido así con el fascismo, un grupo relativamente pequeño manipula y controla a un país entero.
Es necesario, sin embargo, remarcar que MAGA se fundamenta en las debilidades e incongruencias de la “democracia” estadounidense, donde el propio Führer de nuestros tiempos “ganó” la presidencia en el 2016, con casi tres millones de votos menos que su rival. Que algo sea “legal”, no quiere decir que sea “democrático”. MAGA no es ni lo uno ni lo otro.

Desfile de la “Legión Plateada” en Des Moines, cerca de un siglo atrás (1933). Las bravatas fascistas tienen raíces históricas profundas. Foto: American Archives, SWOA.
Notas
1.- Un lenguaje codificado es el uso de expresiones, signos o palabras en clave para alertar a quienes las conocen, sin que los no informados se enteren. Por ejemplo en Cuba cambiar un par de veces la luz larga y corta de un carro (incluso de día) es una alerta de que algo inusual o preocupante existe en la carretera, que puede ser un objeto atravesado o un policía de tránsito. En política, son palabras que generan emociones subconscientes de todo tipo y que sirven para manipular las actividades de grupos políticos y sociales.
2.- En política, un “silbato para perros” es el uso de expresiones confidenciales en los mensajes políticos para obtener el apoyo de un grupo en particular, sin provocar oposición entre los demás. El concepto lleva el nombre de los silbatos ultrasónicos, que son audibles para los perros pero no para los humanos. Los “silbatos para perros” utilizan un lenguaje que parece normal para la mayoría, pero que comunica cosas específicas a las audiencias a las que va dirigido. Por lo general, se utilizan para transmitir mensajes sobre temas que pueden provocar controversia sin atraer la atención negativa. Utilizado por políticos que eligen palabras atractivas como “valores familiares” que tienen gran resonancia para los cristianos, al tiempo que evitan la moralización cristiana abierta que podría desagradar a no cristianos. Otro ejemplo del mismo cariz es “derecho a la vida” que en realidad significa oposición al aborto. El “silbato para perros” es grandemente usado por los MAGA en Estados Unidos.