
La ofensiva artemiseña ha sido impresionante en su primera incursión en playoff. En 14 entradas, ha anotado 17 carreras y pegado 27 imparables, incluidos seis dobles, un triple y un cuadrangular (el 357 para los archivos de Cepeda). Foto: Roberto Morejón/ JIT.
La primera victoria de los Cazadores de Artemisa en el playoff semifinal de la Liga Élite sobre Industriales era cuestión de reanudarse el juego y madurar un nocao que venía de la jornada dominical. Así sucedió con el 11-1 en siete entradas.
Pero lo mejor llegaría tres horas más tarde, cuando propinaron la segunda derrota (6-4) a la nave azul, en la que remontaron la pizarra, mostraron su arma secreta (Liván Moinelo) y volvieron a impresionar por su ofensiva.
El desafío suspendido por lluvia la víspera terminó, como casi todos presagiábamos, con el segundo KO de la postemporada, pues el racimo de cinco anotaciones en el cuarto y la clásica puntilla en el quinto no encontraron respuestas frente al relevista Israel Sánchez Cuesta.
Tal y como establece el reglamento, al jugarse hasta tres innings, se disputó el segundo pleito del duelo con aperturas buenas para Yunieski García, por los dueños de casa, y Pavel Hernández, por los visitantes, quien soportó las dos primeras carreras del juego por cohete impulsor del inicialista José Antonio Jiménez.
Sus compañeros descontaron una en el segundo y se fueron arriba en el cuarto con dos rayitas más; sin embargo, la tropa artemiseña no se dejó intimidar por los Leones de Industriales y fabricó racimo de tres en el quinto, con destaque para Andy Cosme, autor de jit de oro con bases llenas, válido para remolcar igualada y desempate.
Como si fuera poco, en el octavo, el siempre útil Frederich Cepeda desapareció la esférica al primer envío de Frank Herrera, en tanto Liván Moinelo fue llamado ante la primera amenaza azul en el séptimo y solo basta decir que se encargó de sacar ocho outs, cuatro de ellos por la vía de los strikes.
En el noveno, José Ángel García necesitó auxilio de José Ignacio Bermúdez para liquidar el out 27 del juego.
Moralejas del partido:
-La ofensiva artemiseña (sin Grandes Ligas) ha sido impresionante en su primera incursión en playoff. En 14 entradas, ha anotado 17 carreras y pegado 27 imparables, de ellos seis dobles, un triple y un cuadrangular (por cierto, el 357 para los archivos de Cepeda). La motivación, unidad y alegría en el terreno es admirable y tiene aire de finalista.
-No por reiterado hay que volver a hablar de la dirección de Yulieski González, sobre todo en el momento de sustituir a sus lanzadores. Lo hizo bien con Yunieski García, sacó en el justo momento a Moinelo y no le tembló la decisión para tumbar a su estelar José Ángel García (le faltan dos salvamentos para los 300 de por vida) cuando le faltaba un out al juego.
-La batería de los Cazadores, del segundo al quinto, ha sido letal y clave en los dos triunfos. Luis González (9-4), Cepeda (7-4), Dennis Laza (8-5), Raúl González (7-4) y José Antonio Jiménez (8-4). Son importantes los refuerzos, pero, sobre todo, que se inserten en una dinámica de equipo y aporten como lo están haciendo.
-Industriales se ve sin un claro líder a la ofensiva (Oscar Valdés parecía tomar ese papel al batear de 4-3) y su cuerpo de serpentineros ha regalado 12 boletos. Excepto Pavel, nadie se ha visto dominante ante una alineación que ataca los primeros envíos, tal y como va siendo costumbre en el béisbol internacional, sobre todo si vienen a abrir el conteo con recta.
-El aparte para Liván Moinelo es justo, porque no solo demostró estar totalmente recuperado (otro punto a favor del profesor Cortina), sino que se entregó casi al límite en los lanzamiento que debía tirar para este momento. Su calidad está por encima de esta liga y será agradable verlo cada vez que se suba al box. El público artemiseño lo coronó con un emotivo aplauso.
-La serie no está decidida ni mucho menos y la defensa de Artemisa sigue siendo su punto flaco. En el estadio Latinoamericano puede definirse este playoff, lo cual sería el acontecimiento deportivo más grande para la joven provincia de Artemisa. Esperemos.