Toda raza es bendita, todo pueblo es elegido

Derechos humanos o salvajismo, vida o genocidio. Esa es la disyuntiva que se juega en Gaza. El desenlace, para uno u otro lado, marcará al mundo en las décadas venideras. El martirio del pueblo palestino es el preámbulo de una tragedia global. Revela cómo las potencias fácticas enfrentarán las dos crisis existenciales de nuestra era: la decadencia de la hegemonía occidental, y las repercusiones humanitarias del cambio climático. Hoy, Gaza es el mundo de mañana.