
El pregón, sí, el pregón, es ese arte de anunciar a viva voz la mercancía o producto a vender, como dice Cristóbal Díaz Ayala en el prólogo a mi libro La cocina en la Música:
…Ese pregonero, sin saber, hacia música, era el artista que nunca tuvo oportunidad de desarrollar el arte y por otra parte fue su medio de expresión y forma de vida. Así nace el pregón, es el canto de los vendedores ambulantes…
En su libro Si te quieres por el pico divertir, narra la historia del pregón musical latinoamericano. Lo que me motivó a hacer mi libro. Ya en el siglo XX, el vínculo música-comida, es más estrecho aún…
Desde principios del siglo, Cuba recibe las visitas de casas disqueras norteamericanas, interesadas en grabar nuestra música. En 1907, la Edison publica más de cien cilindros, entre los que figura una canción de Adolfo Colombo, La guanábana. Aunque no tenían letra, porque eran danzones no cantados, aparecen títulos de orquestas danzoneras que aluden a la comida o a los vendedores de la misma, como: El pulpero, por la Banda Municipal de La Habana; Majarete con leche, por la orquesta de Pablo Valenzuela que también graba Guanábana, y el Jamón con yuca.…
De tal manera que comienza a formar parte importante el pregón con sus frutas, viandas y platos confeccionados, en el repertorio musical cubano. Según Cristóbal:
Desde 1905 hasta 1925, período en que las grabaciones son por medios acústicos y no eléctricos, posiblemente Cuba sea el país latinoamericano en el que se efectuaron más grabaciones, que después se editaron en los Estados Unidos, pero que circularon por toda América. Se calcula la circulación de un total de más de 4 000 grabaciones, de las cuales un buen número, contenían referencias a pregoneros, en la mayoría de los casos, vendiendo frutas, vegetales o comestibles… No es de extrañar… que el primer gran éxito internacional de esta etapa del disco cubano eléctrico, fuera un pregón: El manisero, de Moisés Simóns.
Son muchos y variados los pregones, y los podemos encontrar en toda América y más allá, y siempre con el mismo objetivo, algunos disparatados otros interesantes, algunos musicales y otros no. Existen disímiles pregones entre ellos el del vendedor de billete, el vendedor de periódico, el vendedor de pirulí, el vendedor de helado, el yerbero, el vendedor de carbón, el vendedor de frutas, el deshollinador, el vendedor de casabe, etc...
Pero también el pregón callejero. Entra al Teatro Alambra, en 1909, en “Las cosas de mi Cuba” de los hermanos Anckermann, con los personajes típicos del teatro vernáculo: la mulata, el negrito y el gallego. Ahora que el casabe está propuesto como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, les traigo este pregón. Porque también el casabe llegó al pregón y al teatro vernáculo en Cuba. Donde la obra comienza con un pregón, donde se hace referencia al casabe.
Oye, panetelita, sopa borracha
y esto patele guayaba,
rico llevo lo pionono
y estos merengues trovadores
¡Oye, van de dos!
Ha llegado el casabero,
Con guayaba y con quesito,
De los guachinangos grande
salen los guachinanguitos.
¡Olelé, compañero,
olelé, mis hermanos,
ha llegado el caballero,
el que vende la alegría,
vale más comer casabe
que jugar la lotería!
¡Ay, compañero!
¡Ay, mi hermanito!
Yo no admito las monedas
que tengan agujerito.
Les propongo hacer nuestro propio casabe, muy rico. Lo podemos combinar con boniatillo, escabeche de berenjena, aporreado de col, con picadillo, aporreado de pescado y -como tradicionalmente se empleaba en la región oriental-, con la montería, entre otros.
Casabe

Casabe.
Ingredientes (Varios servicios):
Seis yucas, aceite, sal.
Preparación:
Limpie, lave y ralla la yuca.
Ponga la yuca rallada en un paño limpio, exprimir en un recipiente sacándole todo lo más que pueda el líquido. Resérvelo.
Vierta el contenido del paño en una fuente y agréguele un poco de sal a gusto. Por lo general se hace insípido.
Tome porciones y haga bolitas de tal forma le den la torta que desee después al aplastarla.
Si tiene burén o plancha, lo hace en él. O por lo contrario ponga un sartén untado de manteca o aceite a la candela y tome la bolita, póngala en el sartén y aplástela bien como si fuera hacer una tortilla de maíz y sin que se le peque dele vueltas por ambos lados para que quede tostadita. Sáquela y póngala sobre una fuente llana.
Con la leche que le extrajo a la yuca, póngala en una bandeja o recipiente y deje que se asiente lo sólido, con cuidado retire el líquido y repita la operación las veces necesarias y luego póngalo a secar al sol. Tendrá una harina de yuca o almidón.
Muy utilizado por nuestras madres y abuelas para almidonar pantalones, camisas, pañuelos y los calzoncillos de tela, los famosos mata pasión. Pero también la podemos utilizar para hacer panes, dulces, espesar algún caldo, entre otros usos. Les propongo hoy trabajar con la yuca, yuca rehogada, yuca rebozada, Buñuelos de yuca, frituras y churros. Espero sean de su agrado.
Yuca
Una vez cocinada la yuca podemos comérnosla con un mojo de ajo. Sacarla y dejarla escurrir y freírla. Pero además les propongo estás recetas de 1914 y así variar un poco.
Yuca rehogada

Yuca rehogada.
Ingredientes (Varios servicios):
Cuatro yucas, 2 huevos, ½ taza de pan rallado, ½ cucharita de canela, aceite, sal a gusto.
Preparación:
Limpie, pele y pique en trozos y haga una cruz a ambos lado del trozo de yuca.
Ponga un caldero a la candela con la yuca, cúbrala de agua y déjela cocinar, cuando empiece abrir, añádale la sal y un jarro de agua fría y déjela 10 minutos más a la candela, sáquela y escúrrala.
Póngala en una fuente. En un plato parta los huevos y bátalos, agréguele la canela y el pan rallado, mézclelo todo.
Ponga a la candela una cacerola con aceite, cuando esté caliente tome porciones de la yuca, pásela por la mezcla y póngalas a freír hasta que estén dorados, sáquelas, escúrralas.
Yuca rebozada

Yuca rebozada.
Ingredientes (Varios servicios):
Cuatro yucas, 4 cucharadas de jugo de limón o naranja agria, aceite, pimienta y sal a gusto.
Preparación:
Limpie, pele y pique en trozos y haga una cruz a cada lado del trozo de yuca.
Ponga un caldero a la candela con la yuca, cúbrala de agua y déjela cocinar, cuando empiece abrir, añádale la sal y un jarro de agua fría y déjela 10 minutos más a la candela, sáquela escúrrala. Póngala en una fuente. Agréguele el jugo de limón o naranja, pimienta y más sal si es necesario.
Ponga la cacerola con aceite a la candela y cuando esté caliente ponga a freír la yuca hasta que esté dorada.
Nota: Si lo desea puede condimentarla con polvo de ajo, de cebolla, con perejil, a gusto.
Buñuelos dulces de yuca

Buñuelos. Foto: recetacubana.com.
Ingredientes (Varios servicios):
Cuatro yucas, 1 huevo, ½ cucharita de canela, aceite, azúcar y sal a gusto.
Preparación:
Limpie, pele y pique en trozos y haga una cruz a ambos lados del trozo de yuca.
Ponga un caldero a la candela con la yuca, cúbrala de agua y déjela cocinar, cuando empiece abrir, añádale un poco de sal y un jarro de agua fría y déjela 10 minutos más a la candela, sáquela escúrrala.
Póngala en una fuente aplástela para hacer un puré y haga un hueco en el centro. Parta el huevos y échelos en el centro junto con la canela y mézclelo todo bien hasta obtener una masa homogénea.
Tome porciones de la masa y haga con ella un número ocho o roscas a gusto y colóquelas en una fuente hasta que estén todos
Ponga a la candela una cacerola con aceite, cuando esté caliente póngalas a freír hasta que estén doradas, sáquelas y escúrralas.
Póngalas en una fuente, las puede comer sola so le puede hacer una almíbar ligera o comer con miel.
Frituras

Frituras de yuca. Foto: Sabor caribe.
También con el puré de yuca puede hacer frituras saladas como las de malanga, solo le agrega sal y puede condimentarlas también con ajo, ají y perejil.
Churros

Churros de yuca.
Si desea hacer churros para los pequeñines de la casa, puede utilizar el puré de yuca.
Con una botella de plástico, la abre por el fondo y en la tapa hágale un hueco con estrías con un cuchillo caliente.
Ponga el puré dentro la botella y cuando el aceite esté caliente en la cacerola apriete la botella para que salga el puré y le da vueltas como un serpentín y déjelo hasta que esté dorado lo saca y lo pica a gusto, polvoreándolo con azúcar.