
Debe ser muy difícil para alguien que se diga cubano no poder disfrutar sana y tranquilamente de un triunfo de su equipo. Debe ser muy triste también. Nos darían pena si no fueran lo que son.
Por su parte, nuestro equipo, nuestros peloteros, dieron muestras en redes sociales del “pavor” que les provocaban esas amenazas impotentes, ese “aviso” de que en Miami no serían bienvenidos. Del Clásico Mundial de Beisbol, el avance de Cuba a semifinales y la madeja política que lo envuelve se habló este jueves en Con Filo.