"...las fuerzas que da al hombre cada razón nueva de querer son la mejor defensa contra el mortal dolor de ver al hombre capaz del asesinato de almas, y de sagradas ideas, -y de la traición aborrecible."
("En casa", Patria, Nueva York, 24 de noviembre de 1894)
22 DE ENERO
El 22 de enero de 1869 en el Teatro Villanueva, en La Habana cuando varios de los asistentes a la presentación de una obra gritaron Viva Cuba independiente, los integrantes del Cuerpo de Voluntarios, fuerza militar al servicio del régimen colonial español, desataron una feroz represión.
Esa represión que también se extendió por calles habaneras ocasionó varios muertos y heridos.
Varios lustros después, en 1890, al elaborar sus Versos Sencillos José Martí recuerda lo sucedido en aquella oportunidad en La Habana y también destacó la valiente actitud de su madre que desafió el peligro para irlo a buscar a la casa de su profesor Rafael María de Mendive, donde él se encontraba.
En 1877 Martí le escribe una carta a su amigo mexicano Manuel Mercado. Dos años después en este día Martí pronuncia su primer discurso en Cuba en el homenaje que se le rindió a Alfredo Torroella antes de ser trasladado su cadáver al cementerio de esa localidad.
En 1890 durante la velada de inauguración del local de La Liga, en Nueva York, José Martí habla ante los emigrados cubanos.
Él fue socio fundador, presidente honorario e inspector maestro de esta sociedad consagrada al auxilio de cubanos y puertorriqueños de la raza de color.
Al año siguiente Martí dedica un poema a Angelina de Miranda. Le expresa:
De cierta noche amistosa
Recuerdo, en cierto festín
Como un alma de jazmín
Y la sombra de una rosa.
Dos ojos vi sin enojos
Dos ojos de luz de estrella.
¡Recuerdo una mano bella,
Y dos magníficos ojos!”