A Marruecos lo que es de Marruecos

Estoy feliz por Marruecos, lo confieso tras cuatro partidos de cuartos de finales realmente vibrantes. Ha sido una fase a la altura de lo que esperábamos, con tantos matices y emociones que hasta aquellos ateos de la religión futbolística comentan hoy en las esquinas de este país sobre la Copa del Mundo.