
Pesca en embarcación pequeña.
Sin dudas, el arte de pescar no es una ciencia exacta y esconde varios secretos, pero todos los pescadores coinciden en afirmar la influencia decisiva de los distintos factores ambientales sobre los resultados durante una jornada de pesca. El viento, la temperatura del agua, las mareas, el oleaje y la claridad del agua entre otros, son algunos de los factores que tienen incidencia directa en esta actividad, por lo que conviene prestar atención a los mismos. Pero, ¿cómo afectan estos factores a la actividad de los peces?
Los cambios en la presión atmosférica desencadenan, debido a los ascensos o depresiones más o menos rápidas, la presencia o ausencia de vientos y la posibilidad de la aparición de tormentas o precipitaciones. Una bajada lenta y sostenida suele anunciar que habrá viento durante unos días, tanto más intenso y prolongado, mientras que un ascenso lento y prolongado, pronostica buen tiempo durante los dos o tres días siguientes.
Por su parte, un descenso rápido, augura viento de forma inmediata y debe tenerse especialmente en cuenta si nos encontramos pescando en una embarcación, mientras que una subida rápida de la presión atmosférica suele predecir una mejora del tiempo de corta duración. La mayoría de las especies son de sangre fría, lo que significa que no son capaces de controlar por sí mismos la temperatura interna de su cuerpo. Como resultado de esto su metabolismo está fuertemente influido por la temperatura del agua.
Existen algunas especies que sí son capaces de controlar dicha temperatura, pero son muy pocas. Dada su naturaleza de sangre fría, los peces necesitan permanecer en lo que se conoce como zona de confort, que es el área donde hay una temperatura adecuada a su metabolismo. Resumiendo, la mayoría de las especies suele desarrollar su actividad reproductora en los meses templados y cálidos, provocando en la mayoría de los casos un aumento en la necesidad de alimentarse, ya sea previamente al desove o posterior a este.
Igualmente son factores influyentes las mareas, el oleaje, el viento y la Luna. Tal vez en lugares determinados se alimenten en bajamar, pero lo típico es que entren a nuestras posturas con la subida de la marea, pues esta permite a los peces acercarse a los percebes, a los cangrejos o simplemente cubrirá las zonas donde las arenícolas habitan. De forma general le aconsejamos que busquen para pescar zonas de mar tranquila, con poco viento y si es posible realizar esta actividad durante las últimas horas de la pleamar o las primeras de la bajamar.
En nuestro país no es común la presencia de espacios dedicados a estos temas en los medios de comunicación, aunque hay provincias que son de avanzada en el tema. Por ejemplo, en Artemisa, con el programa Metvisión, y en Cienfuegos, con Tiempo a Su Favor, logran de una manera diáfana y sutil, mostrar las condiciones meteorológicas que pudieran influir en esta importante actividad, brindándole a los usuarios la información que necesitan para planificar sus labores. Así estamos contribuyendo a conocer los momentos donde la captura puede comportarse muy beneficiosa y obtener excelentes rendimientos.

Pesca Deportiva desde tierra.