Autocines, viaje a la memoria

Nacidos en Estados Unidos, en 1933, demoraron más de 20 años en llegar a Cuba, en particular a su capital. Dicen María Victoria Zardoya y Marisol Marrero en su libro Los cines de La Habana (2018) que “el auge del automóvil en los años 50 favoreció que se pusiera de moda un nuevo tipo de espectáculo al aire libre: ver películas desde los flamantes autos”.