
Cuando una mujer embarazada consume bebidas alcohólicas, no importa la cantidad, es casi seguro que su bebé nacerá y padecerá, a lo largo de toda su vida, el llamado síndrome fetal alcohólico que, a diferencia de las llamadas resacas, nunca pasa totalmente y va dejando profundas huellas en la salud y el comportamiento del ser en gestación.
Genéticamente hablando trata el tema en esta tercera emisión con la Dra. Beatriz Marcheco Teruel.