- Cubadebate - http://www.cubadebate.cu -

Hermaiony Villa: Una niña que pinta al más universal de los cubanos (+ Video)

Cuando no está en la escuela, Hermaiony de la Caridad Villa Machado despierta pasadas la una de la tarde. Durante la noche ve algunas películas, navega en Internet, mira los últimos capítulos de la serie de turno, deja fluir su “pasión irremediable” por la animación.

Es una rutina necesaria para ella, tanto como limpiar cuidadosamente los bordes de los pomos de pintura antes de dar la primera pincelada del día.

Hermaiony tiene solo 17 años, estudia en el Centro Provincial para la Educación Artística de Villa Clara y pinta como una consagrada. Es tan pequeña que a veces el borde superior del lienzo le queda varios centímetros por encima de su cabeza.

Trabaja en un cuarto iluminadísimo en el que se confunden los colores de los cuadros que cuelgan de las paredes con el de los peluches que adornan su cama. Es una pasión que nació con ella.

La pintura es para Hermaiony una pasión. Foto: Archivo.

— El primer trazo...

— Pinto desde que tengo memoria. Parece una cosa de fantasía, pero fue así. A los seis años comencé a asistir a talleres para encaminar esas ganas de dibujar que siempre tenía. Desde entonces es lo que más me gusta hacer y a lo que dedico la mayor cantidad de tiempo posible.

Me fascinaba el mundo que podía inventarme, pintar muchachos con la cabeza grande y los brazos largos, esas cosas que a una se le ocurren. Yo amo crear historias y disfrutar el arte.

— ¿Quién eres cuando estás delante del lienzo?

— Cuando tengo un lápiz, un carboncillo, un lapicero, un pincel en las manos, tengo una oportunidad de expresar el mundo que llevo dentro aunque ni siquiera yo misma lo conozca. Es una expresión de mi subconsciente. Es sorprendente a veces, porque descubro cosas, sentimientos, emociones, que ni siquiera sé que estaban ahí pero las descubro a través del pincel.

Me gusta esa sensación. Es una de las razones por las que pinto. Pero si tuviera que definirme, diría que soy una estudiante. No hay mejor forma de decirlo. Soy alguien que le gusta el arte, vive por el arte e intenta hacer de eso lo mejor que puede.

— Miguel Ángel decía que la escultura estaba en la roca y él solo se encargaba de liberarla. ¿Pasa lo mismo con la pintura?

— El arte, la pintura, causan emociones, sentimientos, comunican cosas aunque no nos demos cuenta de ello. Muchas veces estoy avanzando en algún cuadro y la propia obra pide qué necesita. Dentro dela estética del cuadro, como parte de la técnica o dentro del significado, vas poniendo o quitando elementos. La imagen se forma por sí misma. Uno solo la trae a la vida.

— ¿Cómo es la rutina de una pintora de 17 años?

— Además de limpiar los bordes de los tubos de pintura y organizar los colores de más a menos claro, la música no me puede faltar. Si no pinto escuchando música y cantando como una demente no soy yo.

Otra cosa es que no me gusta trabajar sola. Necesito alguien con quien conversar, bromear y pasar el rato mientras pinto. Hay días que estoy cinco horas frente al cuadro, pero en otros puedo pintar mucho más. Todo depende de las energías y mi estado de ánimo.

Martí es una constante en su obra. Foto: Archivo.

— Exponer es someterse a un ejercicio constante de escrutinio público. Cuánto significa para alguien acostumbrada a pintar desde la tranquilidad de su cuarto

— La participación en exposiciones son azares del destino, aunque también porque he sido un poquito fresca. Algunas personas vieron mis obras en las redes y me llamaron, otras veces busqué las oportunidades. Exponer es dar un pedacito de uno al mundo, romper la burbuja donde vives retraída y permitirle el acceso a las personas. Es dejar que la burbuja conozca el mundo, que cualquiera la toque y se sienta parte de ella.

Me gusta crear los cuadros para mí, pero hay algo de belleza en que un extraño los conozca, los vea, los toque, y de pronto sienta lo que quise expresar, sencillamente porque él también lo ha vivido. Cuando alguien ve mis obras, me gusta que experimente melancolía y ansiedad, pero también esperanza.

***

La figura del Apóstol. Foto: Costesía de la entrevistada.

Hermaiony está delante de un cuadro inmenso. A su derecha tiene una mesa repleta de colores y varios pinceles. Toma uno de ellos y comienza a retocar el lienzo con trazos pequeños, cortos, como si acariciara la tela, casi sin tocarla.

En la pintura hay un bosque, una porción de río, y en el centro la figura de una muchacha. Es “la niña de Guatemala”, aquella joven que José Martí inmortalizó en un verso sublime: “dicen que murió de frío, yo sé que murió de amor”.

No es la primera vez que el universo del Héroe Nacional de Cuba forma parte de sus obras. Hace poco más de un año terminó otro cuadro que reproduce la foto del Apóstol y María Mantilla. En su casa, que es también estudio, hay un cuadro sobre las Canteras de Sán Lázaro. Hay otro sin terminar, impresionante, con una escena de su muerte.

Es tanto el vínculo que Hermaiony prefiere decirle “Pepe” a José Martí. Cuando habla de él dice que era una constante, pero enseguida rectifica: “es una constante”.

— ¿Por qué Martí en tantos cuadros?

— Pepe nunca pasa de moda. Lo lees y siempre te das cuenta de cosas nuevas, de historias, de fantasías, pero también de realidades tan grandes. Él está en todos lados. Pepe conocía la vida como ningún otro. Sabía que iba a morir temprano desde que tenía mi propia edad. Sufrió cosas inimaginables y aun así salió caminando diciendo que él no sabía odiar, que no podía odiar. Y eso es especial.

A Pepe hay que apreciarlo como una persona, conocerlo de cara a cara, frente a frente. Eso es lo que intento hacer en mis cuadros. Para mí es una forma de acercarse al hombre, pero también de lograr que las personas sientan la necesidad de investigar más sobre él.

— ¿Quién será Hermaiony mañana y dentro de 20 años?

— Ahora mismo estoy preparando una exposición sobre el Martí detrás de los libros de historia. Quiero mostrar el hombre primero que el héroe. Espero presentarla en La Habana y Santiago de Cuba, que son los lugares donde Pepe nació y donde descansa hoy.

¿Y dentro de 20 años? Me veo pintando. Cualquier otra cosa sería insignificante. Me veo con mi familia, mis amigos, mi música, pero siempre pintando.

Martí y las Canteras de San Lázaro. Foto: Cortesía de la entrevistada.

Una escena íntima de Martí. Foto: Cortesía de la entrevistada.

En video, Hermaiony habla sobre Martí