
Foto: National Ocean Service.
Los tsunamis son producidos por maremotos o erupciones volcánicas en el fondo del mar. Los meteotsunamis, por otra parte, son causados por alteraciones de la presión del aire que a menudo se asocian con sistemas atmosféricos que se mueven rápidamente, como las líneas de turbonadas.
De varios factores depende la evolución de un meteotsunami, por ejemplo, la intensidad y la velocidad de la perturbación que lo origina. Los grandes meteotsunamis pueden devastar áreas costeras. Las olas, las inundaciones y las corrientes fuertes pueden durar varias horas.
En los Estados Unidos, las condiciones para los meteotsunamis destructivos suelen presentarse a lo largo de la costa este, los Grandes Lagos y el golfo de México.
En ciertas partes del planeta —como el mar Adriático, el Mediterráneo y algunos golfos y bahías de Japón— pueden acaecer meteotsunamis debido a la combinación de la geografía, la batimetría y los patrones meteorológicos.
Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los EUA, el meteotsunami más fuerte registrado golpeó Vela Luka, Croacia, en 1978. Hubo olas de 5.9 metros.
Fuentes consultadas: DLE, NOAA.