¿Síndrome de La Habana o Síndrome de Washington?

Bien valdría la pena que las agencias estadounidenses emplearan más tiempo en una visión introspectiva y, si no estuvieran dispuestas a hacerlo, al menos mostraran una actitud más coherente al enfrentar el problema en su conjunto. De no ser posible nada de esto, cabría esperar que rectificaran un modo de hacer que heredaron de una administración anterior.