Estampas del Sol naciente: 35 minutos

Poco más de media hora no basta para captar el espíritu de una ciudad. Si acaso, alcanza para hacerse una idea general, tal vez abstracta, de los reflejos que proyectan sus edificios, su organización y su gente. Es como si ese fuera el tiempo justo solo para ganar una primera impresión. Sin embargo, cuando se habla de la sede de unos Juegos Olímpicos, hay detalles que enseguida salen a la luz.