- Cubadebate - http://www.cubadebate.cu -

Por una Cuba más literaria: ¿Qué traen las editoriales cubanas? (I)

El Espacio Virtual del Libro ha sido pensado para hacer de la literatura y del buen hábito de leer un camino compartido, sobre todo ahora, desde casa. La editorial Cubaliteraria, portal de la literatura cubana, ha preparado una especie de brújula para que no perdamos el norte de la lectura.

Hoy estaremos acercándonos a algunas de las principales propuestas que diversas casas editoras han preparado para usted y su familia.

Así, nos adentramos en esta aventura digital con un primer acercamiento, de la mano de la editorial que apuesta todas sus energías por una Cuba más literaria.

Empezando por casa: Cubaliteraria

Imaginación y humor son los principales componentes de estas historias a través de las cuales los autores se adentran, sobre todo, en universos desconocidos propios de la ciencia ficción y el fantástico para indagar en las peculiaridades de personajes cuyas normas de conducta no son exactamente humanas pero cuyos móviles resultan, al cabo, similares, y ceden ante las presiones del ansia de poder, los altibajos de la fe, el amor, el sexo, el dinero. Narrados en una prosa ágil y concisa, los cuentos que componen este volumen nos invitan a un divertido viaje por este y otros mundos llenos de peripecias y sorprendentes variaciones.

A través de su labor como corresponsal de Granma en China, entre los meses de mayo a octubre de 2018, Gabriela Avila Gómez nos ofrece una peculiar visión de varios aspectos de la economía, la política, la sociología y la cultura chinas en los artículos y la entrevista que recopila este volumen. Escrito en una prosa ágil y amena, y con un amplio manejo de fuentes para adentrarse en indicadores sociales y económicos, Viaje a la China (des)conocida resultará un útil instrumento cognoscitivo para acercarnos a ese gigantesco país, a sus conquistas más recientes, a sus anhelos de crecimiento y desarrollo y a algunas de sus tradiciones ancestrales que siempre nos parecen tan lejanas, aunque cada vez están más próximas a nuestras realidades.

Los hábitos de lectura ocupan en la actualidad un gran espacio en el debate del consumo cultural de numerosos países. Cuba tampoco escapa a esta inquietud y es frecuente escuchar el consabido —y a veces infundado dictamen— de que “los jóvenes leen menos”, o “los niños ya no leen”. La afluencia de las nuevas tecnologías y el creciente apego que hacia ellas demuestran los más jóvenes, e incluso la infancia, preocupan a los lectores ortodoxos que no conciben otra lectura como no sea la de los libros impresos y estrictamente literarios. Es un deseo del Observatorio Cubano del Libro y la Lectura fomentar cada vez más el debate entre expertos de estos temas. Por eso mismo, la razón de esta recopilación que hoy presentamos al lector, que no agota ni con mucho el tema, pero nos acerca a varias posturas en torno a un tema tan llevado y traído como el hábito lector.

¿Es la lectura un fenómeno en sí misma o parte de un hecho cultural y social mucho más rico y trascendente que el propio acto de leer? ¿Es el libro solo una mercancía vendible y comprable o quizás un detonador de ideas que incluso podría mover una praxis social? Con una mirada desde el telúrico siglo XXI, La lectura, ese misterio, propone un acercamiento a un mundo donde confluyen escritura, edición y libros para niños, desde la perspectiva, experiencia y visión nada complaciente de un autor-editor de obras infantiles.

Entre estos cuentos se deslizan demonios, tanukis, fantasmas, lamias, gigantes, ángeles y otras criaturas mágicas, para hablarnos de los eternos temas humanos: el amor, la muerte, la pasión o el tiempo, manteniéndonos expectantes, como suspendidos en extrañas y líricas atmósferas.

 

 

Texto que pone en su foco de atención temas contemporáneos como las relaciones interpersonales, la emigración y sus efectos, las dinámicas familiares, la comunicación humana, la muerte, entre otros, teniendo como eje el amor/odio.

 

 

Realidad y la fantasía se entrecruzan en los cuentos que componen este volumen, cuyos registros temáticos se mueven alrededor de profundas angustias de la existencia: el miedo a la muerte, la locura, los celos, la envidia, la búsqueda perenne en lo desconocido, el poder emancipador del arte, los esponjosos territorios de la política. En estas narraciones se aprecia un logrado equilibrio entre la fuerza y la profundidad conceptuales y el depurado estilo en que están escritas, signo inequívoco de estar ante un autor maduro y dueño de su oficio.

Blade y María Karla tienen una historia de amor inconclusa, atípica.

Así mismo será la estructura del relato: acontecimientos y cartas se mezclan en el texto para narrarnos los encuentros y desencuentros de esta pareja en la Cuba de los noventa.

El autor juega, se convierte en personaje para también mostrarnos su visión de la historia, que no es lineal, está fragmentada como auténticas líneas de fractura.

 

El autor ha sido capaz de transmitirnos la genialidad de Martí en sus concepciones sobre la nación, la identidad y la soberanía en el contexto de la segunda mitad del siglo XIX, y en su proyección de futuro. 

 

¿Desde dónde hablar del ensayo y la crítica literaria en Cuba? Este volumen es de gran utilidad para investigadores, académicos y estudiosos de la literatura cubana pues reúne consideraciones éticas y estéticas de intelectuales cubanos del siglo XIX y principios del siglo XX, que, a través del ensayo, la crítica y otras manifestaciones cercanas reflexionaron sobre la situación de la literatura. Obras, todas, de inigualable valor que revelan, además, la importancia de las publicaciones seriadas en la difusión de la literatura de la época.

Del Sistema de Ediciones Territoriales: la Mecenas, de Cienfuegos

La atención al mar desde la historia y la cultura es una cuestión de supervivencia. El Poseidón cubano es una minuciosa recopilación de leyendas y mitos populares de las comunidades pesqueras del centro de Cuba, las cuales han prevalecido hasta hoy a través de la oralidad. Aquí los autores hacen referencias tanto a mitos universales, en su versión insular, como a los directamente relacionados con la idiosincrasia de los territorios; el reflejo de las fantasías, temores, prejuicios y la creación del hombre de pueblo, que puede ser lo mismo un pescador viejo que joven, un hombre de poca instrucción  que un historiador o investigador universitario. Tanto  unos como otros dan testimonio intentando convencer al espectador de la veracidad de su historia y que esta sea creída como acto de fe.

Jugando con alegoría y una escritura de expansivos recursos, Atilio Caballero propone una visión interactiva y casi fisiológica de la realidad. Los controvertidos personajes de esta novela se hallan inmersos en una trama de fuerte sabor filosófico que nos invita a la reflexión desde el cuestionamiento. En la red de acontecimientos que alcanza a urdir, Naturaleza muerta con abejas es una obra de gran frondosidad conceptual y notable ejecución estilística.

La compilación de fórmulas culinarias presentadas en este volumen es el resultado de una ardua investigación. Algunas de ellas son originarias de nuestra provincia y constituyen ya una tradición, pero han sido incluidas también otras tantas de origen foráneo que resultaron asimiladas por la cocina cubana gracias a muy diversos movimientos migratorios. Fueron añadidas las indicaciones necesarias para la elaboración de aliños, mojos, dulces y postres, muchos de los cuales resultan verdaderas joyas. Las recetas se agrupan considerando el ingrediente principal, lo que permite mayor facilidad para seleccionar las propuestas, y los anexos aquí contenidos serán un valioso material sobre la conservación de alimentos, los modales a observar durante la cena, la equivalencia de pesos y medidas, así como el glosario de términos utilizados en el entorno culinario.

La obra de Raúl Hernández Novás (La Habana, 1948- ídem, 1993), resulta significativa entre las prácticas escriturales desarrolladas por los poetas que dieron a conocerse en la segunda mitad del siglo pasado. El efectivo tratamiento de los símbolos, el revelador vuelo lírico de las imágenes y la certeza de un discurso que demuestra su madurez reflexiva con momentos varios de la literatura, la cultura y la historia universal, exigen una fuerte colaboración del lector a la hora de acercarse a su obra. En ella se da forma a una “mitología” propia por el uso de un lenguaje simbólico y unificador, contribuyendo así, con ello, a la expansión espiritual, literaria y cultural de esta isla.

El volumen es la inserción sin batiscafo en las llanuras abisales de un genio del arte naif, cuya imaginería fabular se tramonta aquí de sus obras pictóricas a palabras que, de tan vívidas e íntimas, parecen pintar sus pulsiones, percepciones, ritos, lapsus, tremolinas, pasiones, amores. Sobre todo lo último, porque cuanto más se traduce en estas viñetas es el amor de Wayacón a la vida, a vivir, a los protagonistas de dicha existencia: esos seres humanos tan diversos e iguales, a quienes el creador hace esencia de su ser y con quienes comparte, cada día, desde un trago hasta extensos diálogos. Sin distingos sociales, antes bien a ras de barrio.

Ana Teresa Guillemí, quien le conoce casi tanto como él mismo, configura en Fabulaciones de Wayacón un diagrama ontológico de la significativa personalidad artística cubana, articulado a través de la propia opinión del creador, vertida en breves sentencias que, en su decurso y unidad, descubren los recovecos más íntimos de alguien que deslumbra y subyuga. Estas páginas, por tanto, son fragmentos del alma del artista, dibujados en letras.

Lo más difícil para el primer teniente Luzardo no es resolver el caso, aunque por momentos lo quisiera vivamente, sino huir del agotamiento que no le deja poner en orden su pasado. La imagen de Anamara junto a él, sentada en el malecón habanero, parece no tener fin. Su tesis, las Islas Canarias, el pulso azul que le aprieta la muñeca, y el alcatraz que desciende sobre ellos. Todo será breve como el descanso es una historia más bien extraña, donde se mezclan una marginalidad letal y la búsqueda incansable de lo que merece perdurar. Poseedor de un estilo sencillo, aunque lleno de sugerencias, el autor se las arregla para que estemos cada vez más alertas, sorprendidos ante los recovecos de la mente humana. Sorprendidos por lo que nos puede ocurrir a nosotros mismos.

Las sesenta y siete canciones compiladas en Hacer las cosas bien son un credo; un acto de entrega y un ofrecimiento total de amor a su ciudad y los suyos. A través de dichos textos musicales de Roberto y Pedro Novo quedan visualizados tanto escenarios como íconos remisivos a eso que, a veces sin justipreciar del todo su esencia, suele denominarse cienfuegueridad. Si la hay, está hasta los tuétanos en estos dos hombres y en el legado perdurable que dejaron (siguen dejando cada día) para la posteridad, el cual consiste, justamente, en la configuración del pentagrama contemporáneo sonoro de Cienfuegos. Se escribe fácil, más no lo es en absoluto. Requiere comunión, devoción y talento.

Cien años cumpliría este hombre que ya es leyenda, y como leyenda vive esa otra vida construida por la oralidad casi mítica, donde su fantasma aparece como sucede con los muertos que abandonan la tierra sin estar cumplidos. No se trata de espiritismo, los pueblos no dejan morir a sus héroes y el Benny lo es para la música cubana.

Los cuentos y fragmentos de novelas que recopilamos en esta selección, tienen como elemento común el respeto y admiración que sentimos los cubanos por el Bárbaro del ritmo. El pueblo es el que escribe y nos lo devuelve con una vida renovada desde la perspectiva de cada autor: aquí encontrará el lector al Benny antes del Benny, al Benny niño, al que vino a La Habana en busca de fortuna; al Benny en México, Venezuela, en su querido Alí Bar y en su casa con su familia. Algunas mujeres serán sus amantes y muchos conocerán el amor por sus canciones. Un solo narrador, con voz de pueblo, dice con orgullo: “Benny, !Te quedarás!”.

(Tomado de Cubaliteraria)