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Diario desde La Covadonga: Dar, y nada más (XIII)

Personal médico y voluntarios universitarios que han apoyado en la lucha contra la COVID-19 en el hospital Salvador Allende.

“Estar tres días fuera de mi casa es como estar igual número de años”, afirma Jorgito sin titubeos. Mientras el hogar representa su templo, La Covadonga –ahora mismo– constituye centro de trabajo y estudio.

Así lo dice y no miente: durante estas dos semanas, entre visitas a pacientes sospechosos e historias clínicas, lo he visto faja’o con libracos de Pediatría, Medicina Interna, Anatomía. Da los buenos días aunque no lo sean. Amanecer en un hospital nunca es feliz.

Pupo prepara los nuevos egresos. La mamá de Camila le dice en videollamada que la coneja parió y gozan de las fotos. Rita y yo seguimos el ajetreo en el pantry, cuya entrada la custodia una gata fiel y desinteresada. Allí permanece casi todo el día. El sexteto de los felinos restantes solo vuelve cuando huele comida.

Uno de los negros, por cierto, casi infarta anoche cuando lo descubrimos llevándose a hurtadillas un hueso de pollo de los desechos. En el fondo, no hemos querido verlos despavoridos mientras le echamos agua. Tal vez es por consideración a la noble minina blanca y negra, que no hace más que lamerse las patas y cuidar el pantry. Nunca la vimos en mojigaterías, si bien no nos confiamos, por si los gatos.

Jorgito la acaricia, mientras Pupo diserta sobre los piyamas verdes. “Ninguno me llega al tobillo ni me cubre la barriga”, lamenta como si se burlara de él mismo. La doctora Lissette suelta una carcajada contagiosa y provoca más risa oírla que cualquier chiste. Desde la cocina, Rita pregunta: “¿De qué se ríen?”.
Hace unos días me dijo, cuando reposábamos el almuerzo, que las situaciones extremas han reforzado su manera de ver la vida: “Ayudar, echar una mano”. Nada de cruzar los brazos. Nada de egoísmos.

Ahorita –imposible olvidarlo– Pupo acotó: “Un médico debe tomar los problemas de los pacientes como si fueran de uno”.

–Dar –repite Rita una vez más–. Siempre dar. Solo eso.