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De colas y coleros: ¿Terreno a la deriva? (+ Video)

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Desde hace meses las colas dan de qué hablar en todo el país. Foto: Carlos Rodríguez/Vanguardia.

Aun no amanece y Xiomara Martínez espera el Sol sentada en el portal de una de las tiendas de Santa Clara. Tiene 52 años, el pelo rizado y unos impresionantes ojos azules. Sin embargo, hoy luce menos coqueta y tiene apagada la mirada. Las seis horas cuidando su turno en la cola para comprar pollo, la madrugada, el café frío de las cuatro de la mañana, le devuelven un cuerpo adolorido, pero aun con la esperanza de alcanzar un producto que no puede pagar a sobreprecio.

Casi en el lado opuesto de la urbe, Yaimara Estévez también pasó la noche en vela junto a las columnas de otra tienda. Como Xiomara, a ella tampoco le sobra el dinero para darle a los revendedores el doble o el triple del valor de la mercancía y prefiere permanecer allí para conservar su puesto. “Si no dormimos aquí —dice— alguien puede llegar y desplazarnos”. Es su octavo día en los portales. Al menos otras 50 personas la acompañan.

Son apenas dos realidades de las muchas vividas desde hace semanas por quienes llegan hasta los establecimientos estatales para adquirir alimentos o productos de aseo. En los lugares dedicados a la venta en moneda libremente convertible la situación se repite.

En primer lugar representa un propósito complejo por las circunstancias de desabastecimiento, reducciones en la producción nacional, limitaciones financieras e ineficiencias en la distribución. Y junto a ello, también porque coleros y revendedores tienen mil y una estrategias para hacerse con lo poco que llega a los mercados y centros comerciales.

No es un escenario nuevo en el país, pero quizás como pocas veces en los últimos 25 años afecta tanto al bolsillo ciudadano, irrita las emociones y agrega tensión a un sistema de comercio estatal en varias ocasiones superado por la realidad.

En los portales

Muchas coleras evitan dar explicaciones sobre su forma de actuar. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.

Solo basta llegar a cualquier tienda para reconocer a los coleros. Mochilas, movimientos constantes, dominio absoluto de los productos en existencia e informaciones sobre las próximas ventas, conforman su día a día. Pocos tienen vínculo laboral. Algunos compran para revender ellos mismos, otros para surtir a pequeños negocios particulares.

Yanay Toledo es una de las que cada día aparece en las tiendas para acaparar todo cuanto puede. Aunque tiene poca experiencia, conoce al dedillo la forma básica de actuar: ir junto a otras coleras para buscar puestos al principio, en el medio y al final de la línea. En cada incursión marca para ella y sus “compañeras”. Si todo marcha bien todas compran al menos tres veces en cada lugar.  

Como si fuera un esquema con pocos fallos, el mecanismo lo repiten en otras tiendas de la ciudad y poco a poco se apropian de una cantidad considerable de productos. “A veces estamos en una cola y avisan que casi llega el turno para comprar en otra donde también sacamos números. Vamos para allá y entramos, en mi caso guardo el producto cerca y regreso a la fila”, asegura.

Casi como en un susurro, confiesa preferir los establecimientos grandes, “porque casi siempre tienen más ofertas, una gran cantidad de personas, y una mayor facilidad para pasar varias veces sin llamar la atención”. Otra de sus estrategias consiste en cambiarse la ropa, el nasobuco o el peinado, aunque algunas más osadas también van a las colas con niños pequeños en los brazos. Es una práctica diseñada tanto para comprar doble como para lucir más vulnerables.

Muchas coleras asisten con niños pequeños a las filas. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.

Así, un champú que no sobrepasa los 3 CUC asciende a diez en manos de revendedores, un jabón a cinco, un tubo de pasta a quince o un paquete de detergente también a diez. Pollo, otros productos de aseo, cervezas y refrescos, junto a un gran grupo de mercancías, también triplican su valor en un mercado informal mucho más visible y peligroso en tiempos de COVID-19, pero que no nació ahora ni tiene una única forma de dañar.

Para Marisela Ramírez, una arquitecta que cada semana sale a las tiendas para surtir su cocina, todo pasa por la impunidad y el descontrol. Para ella, la primera muestra es que antes de aparecer un producto en los estantes ya los acaparadores saben la cantidad e incluso cuándo lo venderán.

“No es fácil trabajar todo el día, venir a comprar e irse con las manos vacías porque otros que viven de hacer colas se llevaron los productos. Incluso, duele más porque luego te los venden hasta en los mismos portales de la tienda donde tú no alcanzaste”, lamenta.

A la reflexión de Marisela se le pueden agregar otras interrogantes. ¿Todos los coleros se dedican exclusivamente a acaparar mercancías? ¿Qué sucede con quienes organizan colas con el fin de aprovecharse de ellas? ¿Por qué cuesta tanto eliminar un fenómeno visible y con poco sustento ético y legal? Responder esas dudas obliga a dar pasos al interior de un panorama mucho más complejo de lo que luce en apariencia.

Colas adentro… negocios más oscuros

Muchos de los coleros no tienen vínculo laboral. Caricatura: Ramón Díaz Yanes.

El tumulto se concentra dos veces al día. Sea sábado o domingo, llueva o haga calor, las más de cien personas reunidas saben que las siete de la mañana y las cinco de la tarde son horas inviolables para conservar su turno en una de las tiendas de equipos electrodomésticos en Santa Clara. Entonces todos rectifican su puesto en una lista creada por ellos para ordenar las compras. Luego solo resta esperar.

Ese mecanismo es uno de los más extendidos en varias tiendas del país. Esencialmente, apareció como un intento de organización colegiada que hasta ahora tiene resultados intermitentes. En algunos lugares personas autorizadas se encargan de repartir los boletos, en otros ocurre por iniciativa personal. Y en esos casos, más dados a la espontaneidad que a lo sistemático, cada vez aparecen situaciones más turbias.

Como parte de ese entramado sistema de listas, turnos, horarios y rectificaciones, junto a los acaparadores también confluyen en los portales de los establecimientos quienes hallaron en esa supuesta organización su filón de oportunismo e ilegalidad. Heriberto Díaz, un albañil de 42 años, revela cómo algunos coleros están en las tiendas para vender los turnos y no para comprar mercancías.

“Hace tres días llegué antes de las seis de la mañana y ya había una lista enorme. Enseguida una persona se me acercó y me propuso un turno entre los primeros de la fila. Allí en el mismo portal me dio el número y a las dos horas ya había comprado. Resulta que era el mismo que organizó la cola desde el día antes y por supuesto guardó turnos para su negocio”, cuenta.

Un simple recorrido por algunos puntos de Santa Clara confirma su historia. Por ejemplo, un sitio entre los primeros puestos de las colas para comprar alimentos o productos de aseo cuesta entre cinco y diez CUC. En las tiendas para la venta de electrodomésticos el precio aumenta drásticamente y según el equipo un turno oscila entre 50 y 150 CUC. A menos de un año de la apertura de esos lugares, ya el negocio ilícito es allí una práctica consolidada.

La imagen, captada mediante el sistema de cámaras de videoprotección instalada en algunos puntos, muestra el momento de la venta de los tickets. Minutos después ambos ciudadanos fueron detenidos por la policía.

Un colero que dijo llamarse Alain le explicó a Cubadebate los argumentos que según él justifican esas acciones.

“La gente tiene necesidad de comprar y muchos no pueden pasar todo el día en la cola. Yo por lo general digo que conmigo vienen cinco personas para no quemar el punto. Cuando alguien llega y lo veo marcando al final voy y le propongo un lugar, aunque otras veces ellos mismos aparecen directo a buscar quién les resuelva. Si tienen el dinero, esa es su posibilidad de quitarse las colas de arriba”, comenta.

Alain sabe que revender los turnos está mal, pero parece importarle poco. Acostumbrado a un panorama invariable desde hace años, luce confiado. No obstante, prefiere callar cuando uno le cuestiona por qué varios coleros acosan a los clientes, o por qué reaccionan con amenazas e insultos si alguien intenta llamarlos al orden, impedir que se apropien de varios turnos o marquen más de una vez.

Asimismo, dice no conocer por qué otros le pagan a embarazadas, discapacitados o ancianos para que compren y luego les den los productos.  Tampoco conoce que en las tiendas de equipos electrodomésticos algunos ni siquiera acaparan mercancías o revenden turnos, sino que le facilitan su tarjeta magnética a quienes no posean una y reciben una comisión por ello.

Ante cada interrogante solo tiene una respuesta: “Chama, aquí cada cual sabe lo que hace”. Da la espalda y regresa junto a una columna. Indiscutiblemente, las preguntas lo incomodaron.

Responsabilidad y organización: ¿En tierra de nadie?

Desde que comenzó la lucha contra la COVID-19 no han faltado oficiales de la PNR en los puntos de venta más concurridos. Foto: Yunier Sifonte.

Aunque desde hace un mes Lizardo Sánchez hace una cola para comprar una nevera, cuando llegó por primera vez a la tienda casi desiste. La espera, la cantidad de personas con un mismo objetivo, los coleros, la reventa de turnos, tienen cientos de desencantos a su favor. Sin embargo, él se contuvo y anotó su nombre en una lista informal, el procedimiento de quienes no tienen o no quieren pagar los dólares suficientes para adelantar su lugar.

En cuatro semanas Lizardo ha visto mucho, pero todavía le quedan siete personas por delante. Con el cansancio marcado en el rostro, explica por qué dos veces al día todos los de la cola deben reunirse en un parque a más de 400 metros para rectificar el orden.

“Organizamos la cola porque la tienda no lo hace. Si no existiera la lista, tendríamos que dormir aquí hasta poder comprar, o arriesgarnos al desorden cuando entre un producto. Sin embargo, no podemos verificar los números frente a la entidad, porque si las autoridades te ven con un ticket entonces eres colero y te buscas un problema”, comenta.

Como ellos, otra gran cantidad de personas que habitualmente soportan tanto las largas esperas como a quienes acaparan los productos, se hacen la misma pregunta: ¿por qué las tiendas no asumen la responsabilidad de organizar las colas? Si es conocida la insuficiencia de los abastecimientos, ¿qué les impide a las administraciones crear tickets o listas oficiales y así al menos evitar la dispersión existente en la manera de ordenar las filas?

El Gerente Comercial de CIMEX en Villa Clara ofrece una respuesta. Aunque reconoce que sí mantienen la disciplina en cuanto a las medidas sanitarias y el distanciamiento físico, alega que su entidad no tiene dentro de sus funciones organizar lo que ocurre fuera de cada establecimiento.

“No estamos facultados para hacer listas o entregar turnos, tampoco para orientar rectificaciones a deshora. Sí les comunicamos a las personas la cantidad de mercancía a vender, para que en base a eso se organicen. Son los delegados de circunscripción, alguien perteneciente a las organizaciones de masas o algún cliente en coordinación con ellos quienes se ocupan de eso. En muchos lugares funciona bien, lamentablemente en otros no”, afirma.

La entrega de tickets funciona de forma intermitente y origina conductas delictivas. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.

Algo similar ocurre en las Tiendas Caribe. Aunque Cubadebate no tuvo acceso al interior de las tiendas, desde los portales varios clientes coincidieron en una misma idea: aquí las administraciones tampoco asumen esa responsabilidad. Otros también se quejaron de la pobre información existente en los locales, muchas veces la causa principal de tumultos innecesarios. Mientras espera, Yuleisy Abreu resume muy bien el asunto.

“Si la población hace listas y reparte números, la tienda también puede hacerlo. Si tengo un ticket oficial y aun no compré cuando termina el día, me puedo ir para mi casa porque sé que mañana mi puesto sigue garantizado. Se evitarían las diferentes maneras de organizar las colas y les quitarían la posibilidad a personas inescrupulosas de manejarlas para beneficio personal. Solo habría que controlar a quienes acaparan. Creo que tantas personas no podemos estar equivocadas”, asegura.

Yuleisy tiene algo de razón, aunque necesita ir más allá para garantizar que en esa supuesta entrega de números no se repita el mismo esquema de acaparamiento visto en prácticas similares.

De cualquier forma, ante las trabas de las cadenas de tiendas para incidir en esa organización, muchos ponen su mirada en los oficiales del Ministerio del Interior y las Fuerzas Armadas Revolucionarias, habituales desde hace meses en puntos comerciales del país. Sin embargo, aquí tampoco aparece una solución clara.

Lo confirma el Teniente Coronel Carlos Alberto Morales López, Segundo Jefe de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en Villa Clara. Según dice, como parte de misiones de los oficiales no aparece tomar parte en las medidas adoptadas por las administraciones sobre la forma de organizar la cola. Pero si tenemos en cuenta que esas administraciones tampoco consideran el asunto dentro de sus facultades, sencillamente el fenómeno queda en tierra de nadie.

“No estamos de espalda, pero no nos corresponde. Sí nos toca —explica— hacer cumplir las decisiones adoptadas, evitar las agresiones, mantener el orden y combatir el acaparamiento”. Sin embargo, de acuerdo a sus propias cifras, entre las más de 200 acciones de enfrentamiento realizadas por la PNR en las colas hasta junio, solo una corresponde al delito de especulación y acaparamiento y seis al de actividades económicas ilícitas.

En las colas más complejas, los números muchas veces se rectifican dos veces al día. Foto: Orlando Morales/Telecubanacán.

Por su parte, según datos aportados por el Tribunal Provincial Popular de Villa Clara, las operaciones de la PNR junto a la de otros órganos de control, suman hasta esa misma fecha doce procesos judiciales asociados a esos delitos en los alrededores de las cadenas de tiendas. En ambos casos, es una cifra bajísima para un asunto cotidiano.

Mientras unos y otros coinciden en desplazar su responsabilidad en el asunto, otros actores tampoco ofrecen una solución estable. Así, delegados de circunscripción, miembros de los contingentes de las organizaciones de masas y de estudiantes universitarios, o activistas de la comunidad, garantizan un cierto orden y asumen con mayor o menor éxito esa función.

Ciertamente en más de un establecimiento sí existe cooperación con los trabajadores de la tienda, pero sin constancia poco se puede lograr. Aunque el hecho de dar un ticket “oficial” no resuelve del todo un asunto tan complejo, al menos sí evitaría los negocios ilícitos, las rectificaciones de listas y las madrugadas en los portales por miedo a perder el lugar.

Punto clave: Abastecimientos

En más de una ocasión mucha mercancía termina en manos de las mismas personas. Caricatura: Ramón Díaz Yanes.

No hace falta preguntar demasiado para encontrar la solución definitiva al problema de las colas y los revendedores: abastecimientos. Esa fue también una de las conclusiones más recurrentes hace un mes cuando Cubadebate publicó un reportaje sobre el uso de sitios digitales y grupos en redes sociales para la comercialización ilegal de mercancías. Sin dudas es el camino, aunque transitarlo con éxito tiene poco de sencillez e ingenuidad.

Dejémoslo claro: en un contexto marcado por el el creciente y lacerante daño del bloqueo estadounidense, el impacto financiero de la COVID-19 , las insuficiencias productivas de nuestra economía, la corrupción, y la burocracia, aspirar a tener de la noche a la mañana tiendas repletas de productos significa un espejismo. En tal sentido, ahora se trata de optimizar los recursos y distribuirlos de la mejor manera posible.

Para Juan Carlos Marante, Gerente Comercial de la Corporación CIMEX en Villa Clara, responder a esos objetivos implica conocer las restricciones existentes a nivel nacional para un grupo importante de mercancías. No obstante, asegura que en los más de 110 puntos de venta abiertos en toda la provincia durante el último trimestre aplicaron medidas organizativas para sostener el servicio. En los restantes existentes en Cuba ocurrió algo similar.

Entre las nuevas disposiciones, cita la rotación de los productos de mayor demanda para que no siempre lleguen a los mismos establecimientos. Junto a ello, habla de las más de 150 ventas de módulos en centros de trabajo, así como de las más de cien veces que llevaron mercancías a zonas de difícil acceso.

Tampoco olvida las gestiones para acortar tiempos entre la recepción de los productos y su salida al mercado. Aun así, reconoce que “la demanda aumenta y la insatisfacción es grande”.

Muchas veces la necesaria rotación de los productos crea incertidumbres en las colas. Caricatura: Martirena.

Un pensamiento similar tiene Digna Morales, Directora del Grupo Empresarial del Comercio (GEC) en Villa Clara, y una mujer acostumbrada durante años a lidiar con el mercado. Aunque desde hace meses al territorio casi no llegan productos liberados, ella enfatiza en el empleo de las bodegas para distribuir trimestralmente insumos de primera necesidad como la pasta dental, los jabones o la lejía.

“Casi todo llega contra la cantidad de personas en los núcleos y su comercialización ocurre a través de la libreta de abastecimientos, así que si alguien revende algo significa que no lo utilizó o lo desvió de algún almacén”, comenta.

Para realizar este reportaje Cubadebate también buscó las experiencias de la Cadena de Tiendas Caribe, el tercer actor fundamental del comercio minorista cubano en tiempos de COVID-19. Sin embargo, luego de 15 días desde la solicitud de la entrevista y más de diez llamadas telefónicas para obtener una respuesta, la división Villa Clara prefirió el silencio.

No obstante, la intervención en la Mesa Redonda del 27 de marzo último de Yamilet Álvarez Tejo, su Jefa Comercial a nivel de país, ofrece algunas luces sobre cómo enfrentaron la pandemia. Sus palabras confirmaron una verdad fundamental: la situación de escasez no surgió con el nuevo virus, solo se agudizó con él.

En el programa televisivo comentó sobre las regulaciones a 54 productos para optimizar los inventarios, mientras recordó el papel de cada administración para controlar otros en dependencia de la demanda y la cantidad. “Tratamos de mantener regularidad en la distribución y una mayor equidad —dijo—, pero aun con decisiones organizativas para minimizarlas, las colas no van a desaparecer”. El tiempo le dio la razón.

Por su parte, en la Mesa Redonda del 14 de mayo la Directora General de esa cadena de tiendas, Ana María Ortega Tamayo, enfatizó en la prioridad que tiene este asunto. Informó que durante la COVID-19 el Gobierno les garantizó liquidez para adquirir un grupo de alimentos básicos, productos de aseo e higiene y la canastilla. “Aunque no logramos satisfacer la demanda ni la estabilidad, existe un crecimiento de las ventas”, apuntó.

Tanto el Gerente Comercial de CIMEX como la directora del GEC en Villa Clara coinciden en un panorama similar y aseguran que en el último trimestre algunos abastecimientos también superaron las entregas habituales. En cambio, explican que esa situación no compensó la demanda, sobre todo porque continúan reducidas o cerradas otras opciones, como las de la importación personal, que satisfacían una parte de las necesidades.

Con un escenario marcado por el incremento del consumo y una reducción en la cantidad y sobre todo en la variedad de opciones, resultan más estratégicos todavía la planificación, el control y la inventiva. Los dos primeros porque optimizan recursos y evitan las fugas. La innovación, porque rompe viejos esquemas en las estrategias de comercialización y las adapta a una nueva y excepcional circunstancia. En todas faltan muchos senderos por explorar.

Controlar el descontrol

La APK Porter@ aun no se usa en todos los lugares.

¿Qué hacer para que más personas accedan a los productos? ¿Cómo evitar que coleros y revendedores se conviertan en un gran peso para un mercado impedido de suplir la demanda? ¿Es posible optimizar la distribución de los recursos disponibles? Para muchos esas y otras preguntas tienen respuestas diversas.

La primera es quizás la más popular: vender todas las mercancías a través de la libreta de abastecimientos. Quienes defienden esa idea basan sus argumentos en dos puntos fundamentales: la equidad y la amplia red de esos establecimientos en toda Cuba. A fin de cuentas, el país tiene más de 12 700 bodegas frente a casi 3500 tiendas Caribe y CIMEX. En otras palabras, existen casi 4 bodegas por cada punto de venta de esas cadenas.

Aun así, en la Mesa Redonda del 27 de marzo de este año el Viceprimer Ministro y Ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil, explicó que “distribuiremos nuestras producciones lo más equitativamente posible, pero no podemos repartir lo que no tenemos en disponibilidad”. En esa misma línea, Digna Morales, directora del GEC en Villa Clara, reafirma que “no se puede normar un producto si no hay para todos”.

En la economía casi ajedrecística del país, planificar las importaciones a largo plazo no resulta sencillo. Tampoco lo es que cientos de familias esperen su momento de comprar y no puedan hacerlo por retrasos en el arribo de mercancías a la Isla. En cambio, muchos se preguntan si aun con esa realidad no sería factible establecer un mecanismo de rotación similar al de los módulos repartidos por las bodegas en el último trimestre.

Otra de las posibles ayudas para solucionar el asunto llega de la mano de la tecnología. Se trata del empleo de la aplicación Porter@, una herramienta digital creada en la Isla para organizar las colas y evitar el acaparamiento. Mediante el escaneo del código QR plasmado en el carnet de identidad, la APK alerta si una persona ya compró en esa cola. A todas luces es un instrumento útil, pero poco utilizado en el país.  

Aunque los tramposos pudieran utilizar varios documentos de identidad y pasar más de una vez como una de las maneras de burlarla, la aplicación sí tiene potencialidades para sumarse a la organización de las compras. No obstante, aun quedan por resolver problemas como el planteado por el Gerente Comercial de CIMEX en Villa Clara, con personal insuficiente en algunas tiendas para destinar un trabajador solo a utilizar la APK.

De igual modo, la herramienta también puede servir a las administraciones para comparar el total de la mercancía vendida en una jornada con el número de clientes atendidos. Y esa posibilidad significa una opción más a la hora de auditar un proceso no exento de corrupción y de vínculos entre dependientes y coleros.

Aunque embarazadas, adultos mayores y discapacitados tienen derecho a comprar, algunos coleros los utilizan para comprar hacerse de mayor cantidad de productos. Foto: Yunier Sifonte.

Así lo reconoció la directora general de Tiendas Caribe, Ana María Ortega Tamayo, en la Mesa Redonda del 14 de mayo. Entonces llamó la atención sobre las manifestaciones de indisciplinas e ilegalidad que todavía persisten.

“Todos los que se han puesto de acuerdo con acaparadores y revendedores han cometido delitos y esto ha tenido una respuesta enérgica. Los revendedores y acaparadores tienen un efecto muy nocivo y cuentan con un grado de complicidad con algunos de nuestros trabajadores”, alertó.

Por su parte, el Gerente Comercial de CIMEX en Villa Clara también reconoce el problema y asegura que “nuestro personal sabe que una indisciplina como reservar mercancía significa la separación de la entidad, porque es una falta grave”. Aun así, no son pocos los que alertan sobre la ocurrencia de hechos de este tipo.

El ejemplo lo pone la tienda La Villa de París, perteneciente a Tiendas Caribe y ubicada en Sagua la Grande. Luego de una llamada a la línea única de la Fiscalía General de la República, se conoció que allí le informaron a las personas la distribución de 500 tickets. Sin embargo, cuando habían comprado 170 clientes anunciaron la terminación de algunos productos. Luego se comprobó que en la caja registradora ya estaba anotado el total de la mercancía.

El uso de contingentes de jóvenes universitarios y de organizaciones de masas contribuye a ordenar las colas. Foto: Francisnet Díaz/Vanguardia.

Mientras tanto, una estrategia no implementada para enfrentar a los acaparadores en las tiendas de alta gama, pudiera estar en la aplicación del mismo sistema de reportes automáticos existente en los servicentros. Ese mecanismo permite identificar las tarjetas repetitivas o con altas descargas, justo como la de un ciudadano que hace un mes utilizó la suya para comprar 19 productos en ocho semanas y luego revenderlos.

Finalmente, un mayor impulso a las tiendas virtuales y una optimización de todos sus procesos y ofertas, también representa un importante espacio por llenar. En un amplio reportaje publicado por Cubadebate sobre el tema, quedó clara la importancia de fortalecer esta nueva opción, porque además de facilitarle la vida a muchos, también permite saltarse tanto las colas como a quienes lucran en ellas.

En todo este asunto una verdad sobresale: las colas y las ilegalidades en ellas son consecuencia del desabastecimiento como problema mayor. Trabajar por resolverlo con eficacia, productividad e inteligencia, es una meta imprescindible. Pero en esa batalla por alcanzarla, también lo es no adoptar posiciones complacientes y justificar lo ilegal y lo antiético bajo el dogma de que “el fin justifica los medios”.

Si algo queda claro es que minimizar la actual situación no depende de una sola entidad ni de voluntades individuales; también que son necesarias posturas más activas de todos los implicados. Como demuestran varios sectores durante el enfrentamiento a la pandemia, casi todo requiere obligatoriamente modos distintos de actuación para vencer los obstáculos impuestos por la enfermedad.

Pensamiento colectivo, aprovechar cada uno de los mecanismos disponibles y la interrelación constante entre ellos para enfrentar a los acaparadores, son asuntos vitales para avanzar. Porque mientras eso llega y de un lado y del otro se intenta poner orden al descontrol, cientos de personas continúan agobiadas en las colas y los coleros no han dejado de hacer el pan.

En video: De colas y coleros

Vea además:

Compraventas online: Los “huecos negros” del comercio en Cuba

Se han publicado 721 comentarios



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  • Rudcam dijo:

    No he tenido paciencia de leer el artículo completo. La.indignackon me.ha acompañado durante estos 4 meses. La PANDEMIA a sacado a la luz que nuestra sociedad a pesar de su justicia social, a pesar de toda la educacion que se ha puesto en manos de todos, a pesar de muchas otras cosas, tiene en su seno un porciento de miserias humanas que dañan a los que honradamente y disciplinadamemte han vivido estos tiempos. Pero la gran responsabilidad la tenemos todos, los que tienen que imponer el orden, los que tienen que aplicar estrategias, muchas propuestas por la.poblacion, los que compran y no denuncian. Esta situación es la.mancha en la lucha contra la pandemia.

  • Cruz dijo:

    Excelente artículo. El análisis de Villa Clara es el mismo a lo largo y ancho del país. En La Habana se multiplica por la cantidad de establecimientos, de indisciplina y de control. El artículo además del análisis deja abierto posibilidades de un control más efectivo.
    Varias Mesas Redondas e intervenciones de autoridades de Comercio y del Gobierno, la situación no mejora y las medidas como vemos no son efectivas. (Organizadores oficiales de colas, policías y miembros del MININT velando por la disciplina en las colas, listas con pase de listas varias veces al día, tickets, escaneo, comercio electrónico), en algunos lugares funciona mejor, en otros caóticos pero detrás de estos siempre hay fisuras por mucho orden que usted vea.
    Mi vecina cirujana eminente hizo conmigo la cola ayer, marcamos por la noche, rectificamos por la mañana, me agobia saber que ella salió de la cola para su hospital con operaciones situadas para ese día, con el ticket se quedó su niña de 13 años, a mi cuidado si no le permitían comprar. A ella le dieron una vez un módulo, pero todos sabemos que en cuatro meses un módulo y lo que llego a la bodega no le es suficiente, no le queda de otra que hacer la cola.
    Yo no he hecho muchas colas, en la casa me lo tienen prohibido porque soy vulnerable, pero todos trabajan aunque con mucho esfuerzo y mucho gasto de dinero nos hemos empatado con algunosmodulos con picadillo y jalonada (de pollo nada), pero para ser justos aunque cuesta mucho trabajo empatarse con los módulos, las entregas están bastante rápidas, siguen siendo arbitrarias los productos que los componen y generalmente no bajan de 10 CUC, complementan con uno, dos o tres caramelos, parece que para endulzar la amargura que resulta. Bueno, falto este tema del comercio electrónico para completar el artículo.
    Creo que si al igual que con la salud y la producción de alimentos se hacen análisis sobre el tema con las entidades de Comercio, especialistas en técnicas organizacionales, responsabilidades políticas y de Gobierno, otras autoridades como la PNR , sin dudas a pesar de la escasez y las dificultades económicas se podría hacer mucho más .
    Los copleros van sobre todo a las tiendas grandes, en las tiendas de barrio no tienen cabida porque la gente se conoce, eso no quita que en los barrios comprar siempre primero los que viven más cerca del establecimiento,generalmente son los que organizan las colas. La gente acapara, el que tiene dinero trata de tener lleno el congelador por la incertidumbre, eso hace mayor la demanda y que se haya vendido más que en el periodo anterior.
    Concuerdo con el artículo, hay que buscar nuevas formas. De distribución y de venta, no veo realmente el encadenamiento entre las cadenas y el Mincin

  • tania dijo:

    El reprotaje buenisimo, especial, pero seguimos sin solucion, con la nueva normalidad, empiezan las paladares , por lo que los dueños de estos establecimientos pagan 5 cuc diarios a los compañeros que le compran las mercancias en las tiendas porque ellos no tienen mercados al por mayor donde adquirirlos, entoces a todo esto sumales los coleros, revendedores, a donde vamos a parar .
    Yo soy partidaria de que se reparta todo por la libreta de abastecimiento, si me toca una ves al mes aseo ,perfecto , si total yo no he podido comprar aseo este mes, lo adquiri a presios altos.
    Por lo menos sera equitativo y controlado cuando te toque , te toca, y se acaba esas colas interminables, las personas durmiendo en las calles que da pena, y muchas cosas mas.

    • Jesús dijo:

      Tapedirle , el reportaje buenísimo, no, se podia haber hecho solo leyendo lo que llevamos meses denunciando por este foro, bueno hubiera sido entrevistar a los responsables de lo que sucede y pedirle soluciones no justificaciones.

  • Papirriki dijo:

    Estarán pensando como país el Gerente de Cimex y la Directora del GEC citados por el periodista cuando ven como 'otra opción' las importaciones personales, dígase contrabando, para complementar las ofertas. ¿Serán conscientes de tal barbaridad?.
    Liquidar el mercado de los coleros es la solución, ¿Tampoco se puede?
    Falto hacer esa pregunta a los que están para eso, que por cierto saben hacerlo al menos en otras provincias.

  • LA CUBANITA dijo:

    muy de acuerdo en todo el comentario el asunto no es jusgar de quien es la culpa el asunto es de solucionar el problema sobre todo al aguerrido colectivo, al que aporta a la sociedad hablo del trabajador del sector estatal que nos pasamos la semana entera laborando en tiempos de covid o no y no nos es posible adquirir los productos que necesitamos en nuestras casas, creo que es la hora de hacer algo por nosotros tengo transfermovil y conectarse con un modulo en tu envio es mision imposible y ni hablar de los modulos para empresas por favor ojala que alguien actue, sobre todo en santa clara que no se toma ninguna medida, en otros municipios se han tomado iniciativas y eso a ayudado pero aqui parece ser que todo queda en tierra de nadie

  • OERM dijo:

    El artículo trata bastante real la situación, aunque no dice del todo como resolver con lo que tenemos. Sabemos de la falta de abastecimiento, que las posibilidades son pocas, pero en un país donde se dice que la planificación es de las cosas más importantes para la economía, como es posible que en 4 meses no se le ha podido buscar solución a este problema. Los revendedores y coleros ya tienen sus buenas estrategias para seguir viviendo y burlándose de las autoridades , yo pregunto, le es muy difícil a las autoridades de nuestro país tomar carta en este asunto. En nuestro país por los sistemas de control que existen, se sabe todo o casi todo, lo que sucede en los barrio, entonces cuando se resuelve el
    problema. Los que trabajan no pueden acceder a las colas y disfrutar de lo poco que sacan en las tiendas para satisfacer sus necesidades.
    Creo que se impone buscar soluciones viables cuanto antes. El desabastecimiento no creo que se resuelva en corto tiempo, por las causas que ya conocemos, pero el orden y la disciplina si creo que se puede resolver cuanto antes.

  • carlos dijo:

    buenos días en fecha reciente finales del pasado mes, lugar Obourke. cfg, estanquillo de venta TRD, producto pasta dental, organizado por el delegado de la zona, mejor que nadie conoce la población y el área, controlar por la libreta para la venta más controlada más equidad, pero las coleras que hicieron, llamar al poder POPULAR, el producto no estaba controlado por la regulación, que dijo el pp que era correcto no era un producto regulado, para las cólera un bingo a comprar sin control del delegado, facilidad para negociar acaparar revender autorizados por el Poder Popular, que viva el relajo, basado en hechos reales.

  • JorgeSS dijo:

    Que medidas para calmar un poco el ímpetu de avance arrollador de la situación???

  • Ana Maria Llanos dijo:

    Todo lo planteado es como una serie con infinitas temporadas a cada establecimiento le corresponde una y lamentablemente yo pase por varias temporadas en busca de un freezer 1o en 7ma y 84 donde la propia delegada desorganizo la cola dando oportunidad al revendedor hacer de las suyas y quedandonos tres personas sin adquirir la nevra pq plantearon q se habia acabado y al otro dia sacaron las mismas a la venta, despues en 3ra y 70 una semana marcando y al preguntar por que no surtian si todas las demas tiendas ya habian sido surtidas en ese periodo, nos comunico el jefe comercial de Grandes Centros que como ya habian surtido la semana anterior no pensaban volver a surtir la misma, me traslade para Alamar donde vive un co. de trabajo y odisea por la nevera y estuvo el y su familia marcando durante varios dias por las noches y yo me mantenia por el dia por fin despues del primer desorden donde salieron ganando los revendedores, a uno de los interesados se le ocurrio hacer la famosa lista y realmente de forma muy organizada y tomando el no. de carnet de identidad se logro eliminar esta situacion, a eso tambien contribuyo el cro. teniente coronel que estaba al frente de la organizacion de la cola ya que el mismo respetando la organizacion de la poblacion escaneaba el carnet de identidad de los clientes que debian comprar el dia siguiente y asi evito que los arribistas que intentaron romper la cola pudieran lograrlo realmente realizo muy buen trabajo felicitaciones para el, cosa que no ocurrio en 7ma y 84. Pero con relacion a que el personal de las tiendas no estan para organizar colas es real, pero tampoco para crear problemas como ocurrio en esa misma unidad XX Aniv. que despues de horario se vendieron mas neveras a sus "amistades" comparativamente que lo vendido al publico y comunicando una existencia de producto por debajo de la real, ante esta situacion la que suscribe y otros clientes nos presentamos ante Atencion a la Poblacion del Poder Popular de Haba del Este, donde fuimos atendidos con todo respeto e interes y la misma Vicepresidenta del mcpio se preocupo y OCUPO y se persono en la unidadasi como el Vicepresiden ¡te de Distribucion que cito a la cra. de la sucursal de TRD, los cuales con una actitud muy energica y digna de destacar porque en medio de tantos problemas originados por la COVID-19 se presentaron sin titubeos y asi todos los que estabamos en nuestra cola pudimos alcanzar el equipo ansiado, asi es como debemos actuar primero nosotros como pueblo combatir esas actitudes negativas sin armar desorden, sino dirigirnos a las autoridades competentes y una cosa muy importante recibir respuestas pero no verbales, sino de accion de esas autoridades como en el caso que nos ocupa, que repito es una actitud a destacar porque aunque es lo establecido, es poco usual q ocurra.

  • Yataria dijo:

    Muy bonito el articulo pero van a cambiar las cosas, jajajaja para nada los que seguimos del lado del trabajador no tenemos nada tenemos que dejar de trabajar y volvernos COLEROS para tener muchas cosas.
    GRACIAS

  • Yayo dijo:

    Si nos quejamos de algo rápidamente te dicen q la culpa es del bloqueo. El bloqueo existe todos los sabemos pero es realmente el culpable 100x100 de todo? Las colas y la falta de productos los coleros son culpa del bloqueo?. Mi mas sincera opinion es que el estado no esta actuando como la situacion amerita y que la PNR no puede resolver todo. Muchas veces el desabastecimiento es causa de mala planificación y mal uso del transporte disponible pero otras veces es la falta de previsión de los gobiernos locales. El estado solo se escusa del bloqueo de que los ingresos se han caído y que el mercado externo no nos quiere vender pero con escusas el pueblo no come y lo normado por la libreta no alcanza ni para 15 dias. Todo esto sumado a los bajos y denigrantes salarios que nos ponen a repensar nuestra existencia complementan el martirio del cubano de a pie en el que se encuentran muchas profesiones muy cotizadas como Medicos, dentistas ,maestros ,ingenieros entre otros.

  • Boris luis dijo:

    Muy buen artículo, detallado, preciso, revela todo el entramado de la situación con el fenómeno de las colas y los coleros.
    Ahora me pregunto: Como arreglamos esté país?
    Conocemos y tenemos identificados la mayoría de los problemas, las causas y sus efectos , hacemos artículos periodísticos en la prensa tanto en televisión como en la radio, mesas redondas , miles dé cuartillas en la prensa , comentarios y todo sigue igual , nadie reacciona, el fenómeno sigue y sus efectos desbastadores también.
    Porque en cuba todo los proyectos nuevos nacen con mal formación congénita, como las tiendas en moneda libremente convertible, todo un fracaso, si quieres comprar algo o compras un turno a sobreprecio o lo compras en revolico a precios por los cielos.
    En fin : Quien tiene que ponerle el cascabel al gato?
    Cómo podemos lograr que este país funcione?
    Porque con los recursos humanos que tenemos en cuba nos cuesta tanto encontrar soluciones a tantos problemas cotidianos?

  • Edyn dijo:

    Muy buena la publicación. Es así el día a día en las tiendas de Santa Clara. Lo importante es buscarle solución al problema porque lo que sí es verdad es que hay muchas personas lucrando con las necesidades de la población y algo debe estar sucediendo con las compras de los módulos en línea porque apenas publican y enseguida se traba el sistema, comienzas el proceso de compra y es muy difícil completarlo. Detrás de todas estas cosas hay personas haciendo negocio.

  • ARF dijo:

    Que alguien me diga hasta cuando van a ser las colas,esto agobia a cualquiera, por favor auxiliooooooooo

  • Sigo la lógica dijo:

    Sin cola no hay colero

  • dd dijo:

    Lo que no acaba de entender el gobierno es que SI se puede vender los productos claves por la bodega de forma equitativa. Cada dos meses, 3, 4,5 pero para todos, lo que ocurre hoy a ojos de todos es sencillamente increíble. Al GAE que sacuda la mata que hay una pudrición enorme, estamos perdiendo valores a chorros. Saludos

  • Leysi dijo:

    Yvc,aquí nadie tiene que irse a vivir a ningún país su opinión no es de tu agrado,que falta de respeto hasta cuando hay que aguantar que ataquen a una persona por pensar diferente es muchísima verdad que no todo es culpa del bloqueo(pero no hay nada más fácil que tener un as bajo la manga para justificar años de errores y cosas mal hechas),porque atacan tanto a los particulares,trabajadores que si es verdad que ganan buen dinero pero pagan “buenos impuestos”,y muchos contribuyen con empleos para la juventud que muchas veces no hayan que hacer porque no quieren trabajar por un salario tan pésimo y no quieren tener que hacer algo ilegal para poder tener un poco más,me causa oír tanta tristeza,impotencia y molestia ver muchos comentarios con tanta falta dé tacto y no se si es idea mía pero habeces siento una mala energía,se pueden crear tantas oportunidades en este país con tanto cubano inteligente y preparado que existen ,pero nada podría escribir un libro sobre él porque estamos como estamos y aunque sé que van a ver muchos que me dirán cómo el señor YVc si no te gusta vete a otro país,y seguiremos siendo una de las naciones más envejecidas del país.espero me lean saludos a todos.

  • Maikel dijo:

    LO DE LOS COLEROS Y REVENDEDORES ES UNA FALTA DE RESPETO GRAVE AL SISTEMA Y LA SOCIEDAD CUBANA, AFECTAN LA ECONOMÍA DEL TRABAJADOR QUE SI APORTA AL PAÍS, LA MAYORÍA ESTÁN COMBINADOS CON EL PERSONAL DE LA TIENDA QUE LES DA TODA LA INFORMACIÓN DE LOS PRODUCTOS. LA DESFACHATES DE ESTAR A LA VISTA DE TODOS Y EN CASI TODAS LAS TIENDA DE NUESTRO PAÍS DEMUESTRA EL DÉBIL E INEFICIENTE ACTUAR DE LA PNR, MININT Y TRIBUNAL SUPREMO QUE NO HAN LOGRADO ELIMINAR EL CÁNCER MÁS MALO QUE AFECTA EL DESARROLLO DE NUESTRO PAÍS. ESTOY SEGURO QUE SI LAS FUERZAS DEL ORDEN ACTUASEN CON MÁS INTENSIDAD Y LES APLICARAN MULTAS ELEVADAS Y PRIVACIÓN DE LIBERTAD COMENZARÁN A DESAPARECER, PERO COMO SON MUY MANO SUAVES CON ELLOS LO VUELVEN A HACER. DE HACE AÑOS SE HABLA Y ESCRIBE DE LO MISMO POR TODOS NUESTROS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y NADA PASA ELLOS SIGUEN Y SIGUEN HACIENDO LOS QUE LES DA LA GANA. LAS FUERZAS DEL ORDEN Y JUSTICIA DE NUESTRO PAÍS DEBEN CAMBIAR EL MÉTODO DE COMBATIRLOS QUE LE PONGAN MULTAS CARAS DESDE LA PRIMERA VEZ Y PRIVACIÓN DE LIBERTAD SI ES REINCIDENTE Y VERÁN COMO SE ELIMINA DE RAÍZ EL CÁNCER.

  • yaquelin dijo:

    Un artículo con mucha tela por donde cortar lo malo es que esa tela es muy vieja, vamos a lo nuevo los equipos electrodoméstico eso es una odisea llevo 2 meses en una cola para una nevera, en matanzas en la tienda MEDINA no entran nevera desde el 12 de mayo y lo que he podido apreciar alli con los otros articulos es maravilla se hace de todo, me pregunto si no tienes oferta no lo pongas, es como echarte en la boca lo que no te puedes tragar, solo espero que cuando entren las nevera poder comprar, pero estoy convencida que se va armar la guerra de los palmares, demasiado tiempo las personas esperando.

  • Preocupado dijo:

    Muy buen artículo, ya había tardado mucho en salir. Coincido plenamente con el periodista con los que no coincido mucho es con las soluciones de la autoridad que no acaban de resolver el problema, quien sabe por qué. Al mi juicio hay tres formas de resolverlo, pero en las tres hay que trabajar duro y tener ganas e interés de hacerlo, la primera el abastecimiento, que no va a servir de mucho si el estado no controla a los revendedores que pululan libremente por doquier y una parte de ellos autorizados por el estado (es el caso de la reventa de cerveza, refresco y jugos), precisamente la segunda es la eliminación de los revendedores o coleros y la tercera normar por la libreta los productos de primera necesidad de aseo y alimentos.
    Los ministros y viceministros plantea que no se pueden vender estos productos por la libreta porque no alcanzan para todos. En mi caso desde el mes de marzo no he podido comprar pollo ya que no he alcanzado tampoco en la forma que se vende hoy, les propongo hacer un ejercicio:
    Solicitenle al Mincin, Cimex a todos los que abastecen la cantidad de pollo que se ha vendido en el país desde Marzo hasta la fecha (4 meses) , así mismo con el aceite, jabón, detergente, picadillo y salchicha. Nosotros como buenos cubanos bien instruidos por la revolución igual que ellos le vamos a sacar kla cuenta de cuanto de estos productos hubiéramos tocado por persona, oasea cuantas vueltas habrían dado por persona por cada producto. Yo creo que al menos yo hubiera comprado mi paquete de pollo en 4 meses. ¿Es así o no?, ¿Alcanza o no?, la papa se vende solo en temporada y no alcanza para todo el país por el motivo que sea, pero todo el mundo compra su poquito de papa una o dos veces en la temporada. ¿Es así? o no?.
    Hay cosa que el periodista no toca y es los inventarios ociosos en las tiendas, si así mismo, con la escases que hay productos de muy baja demanda y muy caros que se siguen comprando, ¿Por quién?, no sé. Ejemplo en Zona + de Cárdenas los anaqueles están llenos de latas de adorno de cosas que yo nunca había visto aun en los mercados paralelos de los 80’s, Latas de Hongos, granos de Maíz, chicharos verdes, frambuesas en almíbar, duraznos en almíbar, coles de Bruselas, cebollas en curtido, pepinillos en curtido y otras cosas mas que ni sé que cosas son y el precio de esas lastas no bajan de 15 CUC. Ni hablar de los aceites de oliva, los vinagres carísimos de no se qué, las salsas carísimas inglesa, otra más cara de mariscos, en fin una cantidad de cosas que duermen en sueño eterno en esos establecimientos. ¿Por qué todo ese dinero no dse empleo en comprar las cosas de alta demanda y dejar eso para cuando la situación lom permita?, ¿Por qué comprar Aceite de Oliva super caro y no compar en su lugar aceite de soya o de girasol mucho más barato? Una botellita de aceite de Oliva de 500 ml cuesta 11 CUC, ósea se hubiera comprado casi 6 botellas de al litro por ese precio. Hablo del precio de venta, se que el aceite es mucho mas barato que los 2 CUC a que se vende en Cuba.
    Otra cosa que el periodista toco muy superficialmente es las ventas en “tu envío”, también escenario de los coleros y revendedores. Acá en Cárdenas ya se ha hecho insoportable esa opción, trasladaron las colas de las tiendas a la cola de tu envío. Hay cuestiones organizativas que no se entiende ¿Por qué no las arreglan? Y todo va a fluir. Para recoge los productos en la tienda se demoran mas de 20 minuto con cada cliente por el mecanismo diabólico implementado. A esa velocidad los clientes atendidos en un día no rebasan los 50-80, a esa velocidad el atraso que tienen es muy grande y no se proyectan en arreglarlo. ¿Es acaso que no quieren?, ¿No será el objetivo hacerlo lo mas mal posible para eliminar ese servicio que no les cuadra? Digo esto ya que no me imagino que meter 5 productos en una bolsa y dárselo al cliente pueda ser tan difícil que haya que hacer toda una cola toda la noche para ver si puede clasificar entre los 50 primeros. La parte tediosa y sensible es el pago por el producto y eso se hace on line, lo demás es repartir productos ya previamente embazados, con los módulos es mucho mas fácil. Igualmente aquí pululan los revendedores ya que no puede ser que la gente compre tanto de lo mismo y tenga dinero para comprar todos los días. Solo se justifica revendiendo las mercancías y volver a comprar.
    Hay otra cosa que pudieran hacer y que tampoco lo hacen. Le pusieron un precio al envío que es una burla. En casi todas las tiendas de este tipo en el mundo, el envío es gratis, porque el objetivo de estas tiendas no es transportar mercancías sino venderlas. Hay envío a lugares distantes de la provincia de matanzas que cuesta casi lo mismo que el módulo, eso no tiene sentido, y además si van dos módulos, se cobra el envío para cada módulo, o puede ir un carro con un paquete a una casa y seguidamente otro carro con otro paquete a la misma casa, se han juntado dos carros en la misma casa. Un sin sentido completo y nadie se calienta la cabeza con eso. Si solo le bajan el precio del envío a la mitad, se elimina la cola ya que es más cómodo recibir el producto en la casa que hacer una cola toda la noche para ver si puedes recibir el módulo. ¿La solución es tan fácil que no se entiende porque sospechosamente no se arregla?

  • daniel dijo:

    En fin es un mal que se ha adueñado de todo el pais y esta demostrando la incapacidad del estado para su organizacion, la negacion de estas cadenas de permitir que todo se distribuya por las bodegas por la libreta aunque me toque algo cada tres meses, se que me llega, pero no esta situación y la delincuencia tomando las calles.

    Yo pido que esto se analice y buscar una solucion porque se nos ha ido de las manos.
    Y no podemos permitir que la delincuencia tenga mas fuerza q

  • CAIBARIEN LA VILLA BLANCA dijo:

    Aca en nuestro municipio se ve todos los dias y los que trabajamos no podemos comprar nada, tampoco se venden modulos por centros de trabajo todo va para el mismo negocio de las coleras ejemplos tenemos varios como las llamadas ¨Mandarria¨ de la Avenida 11 e/ 18 y 20 que tienen la venta en la puerta de su casa a precios exorbitantes y nadie ve ni hace nada por combatir esto y son las cabecillas de todas las colas, hasta cuando y me pregunto ¿La policia no lo sabe? cuando van a parar esta situacion que hay q esperar pues los trabajadores necesitamos pollo, jabon, desodorante cuando van a combatir DE VERDAD a todos estos personajes que estan haciendo dificil la vida del pueblo trabajador.

  • Renato Estrada dijo:

    Periodista muy buen reportaje, aunque omitió que muchos de los que pedimos el control con la libreta lo que pedimos es que en las TRD se anote en la libreta y hasta pasado un tiempo o cuando las largas colas hayan disminuido no compras más en las tiendas de la provincia, así la policía se puede dedicar a controlar las colas y los coleros revendedores de turnos. Por otro lado resulta poco comprensible que los administradores no tengan control de los usuarios que compraran en su establecimiento claro con el apoyo de la policia

  • EBSS dijo:

    Es cierto que los coleros forman su desorden e incluso algunos terminan en la PNR. Ahora que me dicen de los trabajadores de las tiendas, de fuentes muy cerca algunas veces ni colas,ni coleros, también tienderos. Pero eso no es nuevo, que pasa nadie ve, como dice el dicho mas vale serlo y no parecer lo.
    Hay que aplicar medidas a toda indiciplina, avanzaremos un poco mas.

  • Katerine dijo:

    En la lucha contra la ilegalidad siempre se pueden hacer cosas cuando los activos pertinentes actúan con eficacia y eficiencia, cuando no se es parte de la corrupción y es cierto que en La Habana se ve mucho más el problema de las colas y coleros, en municipios como el Cerro y Centro Habana quizás con mayor visibilidad de esa situación y hay que ponerle fin a los coleros que no hacen ningún trabajo exceptuando quitarle a un trabajador que también tiene hijos y personas mayores la posibilidad de adquirir un alimento, es cierto que hay desabastecimiento y escasez pero eso no significa que se apoye la indisciplina ni el regalarles a los coleros y revendedores un producto cuando lo hay

  • Mireya dijo:

    Buen articulo comparto tus criterios eso es un mal que afecta todo el pais,yo le llamo mafia y lo mas triste de todo es que no hacen nada para ponerle coto a esto, los trabajadores los que realmente aportamos a esta sociedad somos los mas afectados,en holguin es la misma historia yo considero que si se utilizara la libreta de abastecimiento aunque no alcance para todos en algun momento podriamos alcanzar,esta pandemia llegó para llenar los bosillos de muchos y hacerle la vida mas dificil a otros.

  • Lisbeth dijo:

    El cuento de nunca acabar, da para unos cuantos artículos periodísticos más, para una saga jajajjaja

  • Mary dijo:

    EXCELENTE! Muy acorde y real trabajo al momento que vivimos,pero pregunto ¿Si todo esto es sabido, porqué no se han tomado las medidas pertinentes? en mi municipio se vive a diario estas escenas,pero tengo conocimiento que en otros municipios de esta misma provincia es diferente....entonces se puede o no eliminar las famosas colas del PALO...como dicen !!palo que venga!!Quién y cuándo le darán solución.Que pena.

  • cubano común dijo:

    Buenas a todos , muy bueno el articulo. allí están todas las claves para el éxito con los coleros.
    Cuantos coleros hay? en una cola siempre son los mismos por tanto es fácil para las administraciones y la policía detectar y actuar en consecuencia y con mano dura, todo no puede denunciarlo la población y así todo lo sigue haciendo por que los que mas sufren somos nosotros que tenemos que hacer la cola a veces para no coger nada y después a comprarlo a un precio altísimo a ese mismo colero o acaparador o vendedor de turno que sigue allí entre nosotros.
    hay mil mecanismos, esa opción de la apk portero esta muy buena :una opción que las personas puedan comprar el mismo producto(1ra necesidad) una vez al mes, si de todas formas en la bodegas los productos vienen una vez al mes y la mayoría de las personas tienen la posibilidad de comprar en el mes.

  • me dijo:

    Este tema es tan acorde y ramificado para la actualidad de nuestro país que merece hasta su espacio en todos los canales de información a la población. Mi modesta opinión va desde culpar a hasta entender a los culpables, lo que si no puedo entender cómo es que hoy viene a doler lo que sufrimos ya hace algún tiempo y lo digo desde mi provincia Granma, en la que nunca ha sido suficiente los productos que oferta el estado, y hoy son capaces de decir que sobre cumplen los planes de producción de estos mismos productos. No se trata de encontrar el error de este problema, pues si buscamos bien el error está en todos los cubanos y no es más que la pérdida de valores como la empatía, la responsabilidad y el querer de ser un buen humano. No creemos que exista otra manera de subsistir que no sea la que implique el daño a nuestros semejantes y aclaro esto pues todos somos capases de lucrar o permitir que lucren con el sufrimiento de alguien más… No busquemos más errores, la solución está en volver a sentirnos personas dignas y por muy mal que se encuentre el mundo, nuestro país , nuestra provincia o nuestro hogar conocer la intención de nuestras acciones y jugarlas por sus consecuencias… Seamos personas con grado de inteligencia como para saber q lo que hacemos traerá bien o mal para otros, si mis obligaciones y responsabilidades son cumplida no debo temer a ser juzgado. No debemos aprovecharnos de nadie al contrario es momento de ser justos con todos y sobre todo con nosotros mismo, como pueblo de esta hermosa isla.

Se han publicado 721 comentarios



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Yunier Javier Sifonte Díaz

Yunier Javier Sifonte Díaz

Graduado de Periodismo en la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas en el año 2016. Periodista de Telecubanacán. En Twitter: @yunier_sifonte

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