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De colas y coleros: ¿Terreno a la deriva? (+ Video)

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Desde hace meses las colas dan de qué hablar en todo el país. Foto: Carlos Rodríguez/Vanguardia.

Aun no amanece y Xiomara Martínez espera el Sol sentada en el portal de una de las tiendas de Santa Clara. Tiene 52 años, el pelo rizado y unos impresionantes ojos azules. Sin embargo, hoy luce menos coqueta y tiene apagada la mirada. Las seis horas cuidando su turno en la cola para comprar pollo, la madrugada, el café frío de las cuatro de la mañana, le devuelven un cuerpo adolorido, pero aun con la esperanza de alcanzar un producto que no puede pagar a sobreprecio.

Casi en el lado opuesto de la urbe, Yaimara Estévez también pasó la noche en vela junto a las columnas de otra tienda. Como Xiomara, a ella tampoco le sobra el dinero para darle a los revendedores el doble o el triple del valor de la mercancía y prefiere permanecer allí para conservar su puesto. “Si no dormimos aquí —dice— alguien puede llegar y desplazarnos”. Es su octavo día en los portales. Al menos otras 50 personas la acompañan.

Son apenas dos realidades de las muchas vividas desde hace semanas por quienes llegan hasta los establecimientos estatales para adquirir alimentos o productos de aseo. En los lugares dedicados a la venta en moneda libremente convertible la situación se repite.

En primer lugar representa un propósito complejo por las circunstancias de desabastecimiento, reducciones en la producción nacional, limitaciones financieras e ineficiencias en la distribución. Y junto a ello, también porque coleros y revendedores tienen mil y una estrategias para hacerse con lo poco que llega a los mercados y centros comerciales.

No es un escenario nuevo en el país, pero quizás como pocas veces en los últimos 25 años afecta tanto al bolsillo ciudadano, irrita las emociones y agrega tensión a un sistema de comercio estatal en varias ocasiones superado por la realidad.

En los portales

Muchas coleras evitan dar explicaciones sobre su forma de actuar. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.

Solo basta llegar a cualquier tienda para reconocer a los coleros. Mochilas, movimientos constantes, dominio absoluto de los productos en existencia e informaciones sobre las próximas ventas, conforman su día a día. Pocos tienen vínculo laboral. Algunos compran para revender ellos mismos, otros para surtir a pequeños negocios particulares.

Yanay Toledo es una de las que cada día aparece en las tiendas para acaparar todo cuanto puede. Aunque tiene poca experiencia, conoce al dedillo la forma básica de actuar: ir junto a otras coleras para buscar puestos al principio, en el medio y al final de la línea. En cada incursión marca para ella y sus “compañeras”. Si todo marcha bien todas compran al menos tres veces en cada lugar.  

Como si fuera un esquema con pocos fallos, el mecanismo lo repiten en otras tiendas de la ciudad y poco a poco se apropian de una cantidad considerable de productos. “A veces estamos en una cola y avisan que casi llega el turno para comprar en otra donde también sacamos números. Vamos para allá y entramos, en mi caso guardo el producto cerca y regreso a la fila”, asegura.

Casi como en un susurro, confiesa preferir los establecimientos grandes, “porque casi siempre tienen más ofertas, una gran cantidad de personas, y una mayor facilidad para pasar varias veces sin llamar la atención”. Otra de sus estrategias consiste en cambiarse la ropa, el nasobuco o el peinado, aunque algunas más osadas también van a las colas con niños pequeños en los brazos. Es una práctica diseñada tanto para comprar doble como para lucir más vulnerables.

Muchas coleras asisten con niños pequeños a las filas. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.

Así, un champú que no sobrepasa los 3 CUC asciende a diez en manos de revendedores, un jabón a cinco, un tubo de pasta a quince o un paquete de detergente también a diez. Pollo, otros productos de aseo, cervezas y refrescos, junto a un gran grupo de mercancías, también triplican su valor en un mercado informal mucho más visible y peligroso en tiempos de COVID-19, pero que no nació ahora ni tiene una única forma de dañar.

Para Marisela Ramírez, una arquitecta que cada semana sale a las tiendas para surtir su cocina, todo pasa por la impunidad y el descontrol. Para ella, la primera muestra es que antes de aparecer un producto en los estantes ya los acaparadores saben la cantidad e incluso cuándo lo venderán.

“No es fácil trabajar todo el día, venir a comprar e irse con las manos vacías porque otros que viven de hacer colas se llevaron los productos. Incluso, duele más porque luego te los venden hasta en los mismos portales de la tienda donde tú no alcanzaste”, lamenta.

A la reflexión de Marisela se le pueden agregar otras interrogantes. ¿Todos los coleros se dedican exclusivamente a acaparar mercancías? ¿Qué sucede con quienes organizan colas con el fin de aprovecharse de ellas? ¿Por qué cuesta tanto eliminar un fenómeno visible y con poco sustento ético y legal? Responder esas dudas obliga a dar pasos al interior de un panorama mucho más complejo de lo que luce en apariencia.

Colas adentro… negocios más oscuros

Muchos de los coleros no tienen vínculo laboral. Caricatura: Ramón Díaz Yanes.

El tumulto se concentra dos veces al día. Sea sábado o domingo, llueva o haga calor, las más de cien personas reunidas saben que las siete de la mañana y las cinco de la tarde son horas inviolables para conservar su turno en una de las tiendas de equipos electrodomésticos en Santa Clara. Entonces todos rectifican su puesto en una lista creada por ellos para ordenar las compras. Luego solo resta esperar.

Ese mecanismo es uno de los más extendidos en varias tiendas del país. Esencialmente, apareció como un intento de organización colegiada que hasta ahora tiene resultados intermitentes. En algunos lugares personas autorizadas se encargan de repartir los boletos, en otros ocurre por iniciativa personal. Y en esos casos, más dados a la espontaneidad que a lo sistemático, cada vez aparecen situaciones más turbias.

Como parte de ese entramado sistema de listas, turnos, horarios y rectificaciones, junto a los acaparadores también confluyen en los portales de los establecimientos quienes hallaron en esa supuesta organización su filón de oportunismo e ilegalidad. Heriberto Díaz, un albañil de 42 años, revela cómo algunos coleros están en las tiendas para vender los turnos y no para comprar mercancías.

“Hace tres días llegué antes de las seis de la mañana y ya había una lista enorme. Enseguida una persona se me acercó y me propuso un turno entre los primeros de la fila. Allí en el mismo portal me dio el número y a las dos horas ya había comprado. Resulta que era el mismo que organizó la cola desde el día antes y por supuesto guardó turnos para su negocio”, cuenta.

Un simple recorrido por algunos puntos de Santa Clara confirma su historia. Por ejemplo, un sitio entre los primeros puestos de las colas para comprar alimentos o productos de aseo cuesta entre cinco y diez CUC. En las tiendas para la venta de electrodomésticos el precio aumenta drásticamente y según el equipo un turno oscila entre 50 y 150 CUC. A menos de un año de la apertura de esos lugares, ya el negocio ilícito es allí una práctica consolidada.

La imagen, captada mediante el sistema de cámaras de videoprotección instalada en algunos puntos, muestra el momento de la venta de los tickets. Minutos después ambos ciudadanos fueron detenidos por la policía.

Un colero que dijo llamarse Alain le explicó a Cubadebate los argumentos que según él justifican esas acciones.

“La gente tiene necesidad de comprar y muchos no pueden pasar todo el día en la cola. Yo por lo general digo que conmigo vienen cinco personas para no quemar el punto. Cuando alguien llega y lo veo marcando al final voy y le propongo un lugar, aunque otras veces ellos mismos aparecen directo a buscar quién les resuelva. Si tienen el dinero, esa es su posibilidad de quitarse las colas de arriba”, comenta.

Alain sabe que revender los turnos está mal, pero parece importarle poco. Acostumbrado a un panorama invariable desde hace años, luce confiado. No obstante, prefiere callar cuando uno le cuestiona por qué varios coleros acosan a los clientes, o por qué reaccionan con amenazas e insultos si alguien intenta llamarlos al orden, impedir que se apropien de varios turnos o marquen más de una vez.

Asimismo, dice no conocer por qué otros le pagan a embarazadas, discapacitados o ancianos para que compren y luego les den los productos.  Tampoco conoce que en las tiendas de equipos electrodomésticos algunos ni siquiera acaparan mercancías o revenden turnos, sino que le facilitan su tarjeta magnética a quienes no posean una y reciben una comisión por ello.

Ante cada interrogante solo tiene una respuesta: “Chama, aquí cada cual sabe lo que hace”. Da la espalda y regresa junto a una columna. Indiscutiblemente, las preguntas lo incomodaron.

Responsabilidad y organización: ¿En tierra de nadie?

Desde que comenzó la lucha contra la COVID-19 no han faltado oficiales de la PNR en los puntos de venta más concurridos. Foto: Yunier Sifonte.

Aunque desde hace un mes Lizardo Sánchez hace una cola para comprar una nevera, cuando llegó por primera vez a la tienda casi desiste. La espera, la cantidad de personas con un mismo objetivo, los coleros, la reventa de turnos, tienen cientos de desencantos a su favor. Sin embargo, él se contuvo y anotó su nombre en una lista informal, el procedimiento de quienes no tienen o no quieren pagar los dólares suficientes para adelantar su lugar.

En cuatro semanas Lizardo ha visto mucho, pero todavía le quedan siete personas por delante. Con el cansancio marcado en el rostro, explica por qué dos veces al día todos los de la cola deben reunirse en un parque a más de 400 metros para rectificar el orden.

“Organizamos la cola porque la tienda no lo hace. Si no existiera la lista, tendríamos que dormir aquí hasta poder comprar, o arriesgarnos al desorden cuando entre un producto. Sin embargo, no podemos verificar los números frente a la entidad, porque si las autoridades te ven con un ticket entonces eres colero y te buscas un problema”, comenta.

Como ellos, otra gran cantidad de personas que habitualmente soportan tanto las largas esperas como a quienes acaparan los productos, se hacen la misma pregunta: ¿por qué las tiendas no asumen la responsabilidad de organizar las colas? Si es conocida la insuficiencia de los abastecimientos, ¿qué les impide a las administraciones crear tickets o listas oficiales y así al menos evitar la dispersión existente en la manera de ordenar las filas?

El Gerente Comercial de CIMEX en Villa Clara ofrece una respuesta. Aunque reconoce que sí mantienen la disciplina en cuanto a las medidas sanitarias y el distanciamiento físico, alega que su entidad no tiene dentro de sus funciones organizar lo que ocurre fuera de cada establecimiento.

“No estamos facultados para hacer listas o entregar turnos, tampoco para orientar rectificaciones a deshora. Sí les comunicamos a las personas la cantidad de mercancía a vender, para que en base a eso se organicen. Son los delegados de circunscripción, alguien perteneciente a las organizaciones de masas o algún cliente en coordinación con ellos quienes se ocupan de eso. En muchos lugares funciona bien, lamentablemente en otros no”, afirma.

La entrega de tickets funciona de forma intermitente y origina conductas delictivas. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.

Algo similar ocurre en las Tiendas Caribe. Aunque Cubadebate no tuvo acceso al interior de las tiendas, desde los portales varios clientes coincidieron en una misma idea: aquí las administraciones tampoco asumen esa responsabilidad. Otros también se quejaron de la pobre información existente en los locales, muchas veces la causa principal de tumultos innecesarios. Mientras espera, Yuleisy Abreu resume muy bien el asunto.

“Si la población hace listas y reparte números, la tienda también puede hacerlo. Si tengo un ticket oficial y aun no compré cuando termina el día, me puedo ir para mi casa porque sé que mañana mi puesto sigue garantizado. Se evitarían las diferentes maneras de organizar las colas y les quitarían la posibilidad a personas inescrupulosas de manejarlas para beneficio personal. Solo habría que controlar a quienes acaparan. Creo que tantas personas no podemos estar equivocadas”, asegura.

Yuleisy tiene algo de razón, aunque necesita ir más allá para garantizar que en esa supuesta entrega de números no se repita el mismo esquema de acaparamiento visto en prácticas similares.

De cualquier forma, ante las trabas de las cadenas de tiendas para incidir en esa organización, muchos ponen su mirada en los oficiales del Ministerio del Interior y las Fuerzas Armadas Revolucionarias, habituales desde hace meses en puntos comerciales del país. Sin embargo, aquí tampoco aparece una solución clara.

Lo confirma el Teniente Coronel Carlos Alberto Morales López, Segundo Jefe de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en Villa Clara. Según dice, como parte de misiones de los oficiales no aparece tomar parte en las medidas adoptadas por las administraciones sobre la forma de organizar la cola. Pero si tenemos en cuenta que esas administraciones tampoco consideran el asunto dentro de sus facultades, sencillamente el fenómeno queda en tierra de nadie.

“No estamos de espalda, pero no nos corresponde. Sí nos toca —explica— hacer cumplir las decisiones adoptadas, evitar las agresiones, mantener el orden y combatir el acaparamiento”. Sin embargo, de acuerdo a sus propias cifras, entre las más de 200 acciones de enfrentamiento realizadas por la PNR en las colas hasta junio, solo una corresponde al delito de especulación y acaparamiento y seis al de actividades económicas ilícitas.

En las colas más complejas, los números muchas veces se rectifican dos veces al día. Foto: Orlando Morales/Telecubanacán.

Por su parte, según datos aportados por el Tribunal Provincial Popular de Villa Clara, las operaciones de la PNR junto a la de otros órganos de control, suman hasta esa misma fecha doce procesos judiciales asociados a esos delitos en los alrededores de las cadenas de tiendas. En ambos casos, es una cifra bajísima para un asunto cotidiano.

Mientras unos y otros coinciden en desplazar su responsabilidad en el asunto, otros actores tampoco ofrecen una solución estable. Así, delegados de circunscripción, miembros de los contingentes de las organizaciones de masas y de estudiantes universitarios, o activistas de la comunidad, garantizan un cierto orden y asumen con mayor o menor éxito esa función.

Ciertamente en más de un establecimiento sí existe cooperación con los trabajadores de la tienda, pero sin constancia poco se puede lograr. Aunque el hecho de dar un ticket “oficial” no resuelve del todo un asunto tan complejo, al menos sí evitaría los negocios ilícitos, las rectificaciones de listas y las madrugadas en los portales por miedo a perder el lugar.

Punto clave: Abastecimientos

En más de una ocasión mucha mercancía termina en manos de las mismas personas. Caricatura: Ramón Díaz Yanes.

No hace falta preguntar demasiado para encontrar la solución definitiva al problema de las colas y los revendedores: abastecimientos. Esa fue también una de las conclusiones más recurrentes hace un mes cuando Cubadebate publicó un reportaje sobre el uso de sitios digitales y grupos en redes sociales para la comercialización ilegal de mercancías. Sin dudas es el camino, aunque transitarlo con éxito tiene poco de sencillez e ingenuidad.

Dejémoslo claro: en un contexto marcado por el el creciente y lacerante daño del bloqueo estadounidense, el impacto financiero de la COVID-19 , las insuficiencias productivas de nuestra economía, la corrupción, y la burocracia, aspirar a tener de la noche a la mañana tiendas repletas de productos significa un espejismo. En tal sentido, ahora se trata de optimizar los recursos y distribuirlos de la mejor manera posible.

Para Juan Carlos Marante, Gerente Comercial de la Corporación CIMEX en Villa Clara, responder a esos objetivos implica conocer las restricciones existentes a nivel nacional para un grupo importante de mercancías. No obstante, asegura que en los más de 110 puntos de venta abiertos en toda la provincia durante el último trimestre aplicaron medidas organizativas para sostener el servicio. En los restantes existentes en Cuba ocurrió algo similar.

Entre las nuevas disposiciones, cita la rotación de los productos de mayor demanda para que no siempre lleguen a los mismos establecimientos. Junto a ello, habla de las más de 150 ventas de módulos en centros de trabajo, así como de las más de cien veces que llevaron mercancías a zonas de difícil acceso.

Tampoco olvida las gestiones para acortar tiempos entre la recepción de los productos y su salida al mercado. Aun así, reconoce que “la demanda aumenta y la insatisfacción es grande”.

Muchas veces la necesaria rotación de los productos crea incertidumbres en las colas. Caricatura: Martirena.

Un pensamiento similar tiene Digna Morales, Directora del Grupo Empresarial del Comercio (GEC) en Villa Clara, y una mujer acostumbrada durante años a lidiar con el mercado. Aunque desde hace meses al territorio casi no llegan productos liberados, ella enfatiza en el empleo de las bodegas para distribuir trimestralmente insumos de primera necesidad como la pasta dental, los jabones o la lejía.

“Casi todo llega contra la cantidad de personas en los núcleos y su comercialización ocurre a través de la libreta de abastecimientos, así que si alguien revende algo significa que no lo utilizó o lo desvió de algún almacén”, comenta.

Para realizar este reportaje Cubadebate también buscó las experiencias de la Cadena de Tiendas Caribe, el tercer actor fundamental del comercio minorista cubano en tiempos de COVID-19. Sin embargo, luego de 15 días desde la solicitud de la entrevista y más de diez llamadas telefónicas para obtener una respuesta, la división Villa Clara prefirió el silencio.

No obstante, la intervención en la Mesa Redonda del 27 de marzo último de Yamilet Álvarez Tejo, su Jefa Comercial a nivel de país, ofrece algunas luces sobre cómo enfrentaron la pandemia. Sus palabras confirmaron una verdad fundamental: la situación de escasez no surgió con el nuevo virus, solo se agudizó con él.

En el programa televisivo comentó sobre las regulaciones a 54 productos para optimizar los inventarios, mientras recordó el papel de cada administración para controlar otros en dependencia de la demanda y la cantidad. “Tratamos de mantener regularidad en la distribución y una mayor equidad —dijo—, pero aun con decisiones organizativas para minimizarlas, las colas no van a desaparecer”. El tiempo le dio la razón.

Por su parte, en la Mesa Redonda del 14 de mayo la Directora General de esa cadena de tiendas, Ana María Ortega Tamayo, enfatizó en la prioridad que tiene este asunto. Informó que durante la COVID-19 el Gobierno les garantizó liquidez para adquirir un grupo de alimentos básicos, productos de aseo e higiene y la canastilla. “Aunque no logramos satisfacer la demanda ni la estabilidad, existe un crecimiento de las ventas”, apuntó.

Tanto el Gerente Comercial de CIMEX como la directora del GEC en Villa Clara coinciden en un panorama similar y aseguran que en el último trimestre algunos abastecimientos también superaron las entregas habituales. En cambio, explican que esa situación no compensó la demanda, sobre todo porque continúan reducidas o cerradas otras opciones, como las de la importación personal, que satisfacían una parte de las necesidades.

Con un escenario marcado por el incremento del consumo y una reducción en la cantidad y sobre todo en la variedad de opciones, resultan más estratégicos todavía la planificación, el control y la inventiva. Los dos primeros porque optimizan recursos y evitan las fugas. La innovación, porque rompe viejos esquemas en las estrategias de comercialización y las adapta a una nueva y excepcional circunstancia. En todas faltan muchos senderos por explorar.

Controlar el descontrol

La APK Porter@ aun no se usa en todos los lugares.

¿Qué hacer para que más personas accedan a los productos? ¿Cómo evitar que coleros y revendedores se conviertan en un gran peso para un mercado impedido de suplir la demanda? ¿Es posible optimizar la distribución de los recursos disponibles? Para muchos esas y otras preguntas tienen respuestas diversas.

La primera es quizás la más popular: vender todas las mercancías a través de la libreta de abastecimientos. Quienes defienden esa idea basan sus argumentos en dos puntos fundamentales: la equidad y la amplia red de esos establecimientos en toda Cuba. A fin de cuentas, el país tiene más de 12 700 bodegas frente a casi 3500 tiendas Caribe y CIMEX. En otras palabras, existen casi 4 bodegas por cada punto de venta de esas cadenas.

Aun así, en la Mesa Redonda del 27 de marzo de este año el Viceprimer Ministro y Ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil, explicó que “distribuiremos nuestras producciones lo más equitativamente posible, pero no podemos repartir lo que no tenemos en disponibilidad”. En esa misma línea, Digna Morales, directora del GEC en Villa Clara, reafirma que “no se puede normar un producto si no hay para todos”.

En la economía casi ajedrecística del país, planificar las importaciones a largo plazo no resulta sencillo. Tampoco lo es que cientos de familias esperen su momento de comprar y no puedan hacerlo por retrasos en el arribo de mercancías a la Isla. En cambio, muchos se preguntan si aun con esa realidad no sería factible establecer un mecanismo de rotación similar al de los módulos repartidos por las bodegas en el último trimestre.

Otra de las posibles ayudas para solucionar el asunto llega de la mano de la tecnología. Se trata del empleo de la aplicación Porter@, una herramienta digital creada en la Isla para organizar las colas y evitar el acaparamiento. Mediante el escaneo del código QR plasmado en el carnet de identidad, la APK alerta si una persona ya compró en esa cola. A todas luces es un instrumento útil, pero poco utilizado en el país.  

Aunque los tramposos pudieran utilizar varios documentos de identidad y pasar más de una vez como una de las maneras de burlarla, la aplicación sí tiene potencialidades para sumarse a la organización de las compras. No obstante, aun quedan por resolver problemas como el planteado por el Gerente Comercial de CIMEX en Villa Clara, con personal insuficiente en algunas tiendas para destinar un trabajador solo a utilizar la APK.

De igual modo, la herramienta también puede servir a las administraciones para comparar el total de la mercancía vendida en una jornada con el número de clientes atendidos. Y esa posibilidad significa una opción más a la hora de auditar un proceso no exento de corrupción y de vínculos entre dependientes y coleros.

Aunque embarazadas, adultos mayores y discapacitados tienen derecho a comprar, algunos coleros los utilizan para comprar hacerse de mayor cantidad de productos. Foto: Yunier Sifonte.

Así lo reconoció la directora general de Tiendas Caribe, Ana María Ortega Tamayo, en la Mesa Redonda del 14 de mayo. Entonces llamó la atención sobre las manifestaciones de indisciplinas e ilegalidad que todavía persisten.

“Todos los que se han puesto de acuerdo con acaparadores y revendedores han cometido delitos y esto ha tenido una respuesta enérgica. Los revendedores y acaparadores tienen un efecto muy nocivo y cuentan con un grado de complicidad con algunos de nuestros trabajadores”, alertó.

Por su parte, el Gerente Comercial de CIMEX en Villa Clara también reconoce el problema y asegura que “nuestro personal sabe que una indisciplina como reservar mercancía significa la separación de la entidad, porque es una falta grave”. Aun así, no son pocos los que alertan sobre la ocurrencia de hechos de este tipo.

El ejemplo lo pone la tienda La Villa de París, perteneciente a Tiendas Caribe y ubicada en Sagua la Grande. Luego de una llamada a la línea única de la Fiscalía General de la República, se conoció que allí le informaron a las personas la distribución de 500 tickets. Sin embargo, cuando habían comprado 170 clientes anunciaron la terminación de algunos productos. Luego se comprobó que en la caja registradora ya estaba anotado el total de la mercancía.

El uso de contingentes de jóvenes universitarios y de organizaciones de masas contribuye a ordenar las colas. Foto: Francisnet Díaz/Vanguardia.

Mientras tanto, una estrategia no implementada para enfrentar a los acaparadores en las tiendas de alta gama, pudiera estar en la aplicación del mismo sistema de reportes automáticos existente en los servicentros. Ese mecanismo permite identificar las tarjetas repetitivas o con altas descargas, justo como la de un ciudadano que hace un mes utilizó la suya para comprar 19 productos en ocho semanas y luego revenderlos.

Finalmente, un mayor impulso a las tiendas virtuales y una optimización de todos sus procesos y ofertas, también representa un importante espacio por llenar. En un amplio reportaje publicado por Cubadebate sobre el tema, quedó clara la importancia de fortalecer esta nueva opción, porque además de facilitarle la vida a muchos, también permite saltarse tanto las colas como a quienes lucran en ellas.

En todo este asunto una verdad sobresale: las colas y las ilegalidades en ellas son consecuencia del desabastecimiento como problema mayor. Trabajar por resolverlo con eficacia, productividad e inteligencia, es una meta imprescindible. Pero en esa batalla por alcanzarla, también lo es no adoptar posiciones complacientes y justificar lo ilegal y lo antiético bajo el dogma de que “el fin justifica los medios”.

Si algo queda claro es que minimizar la actual situación no depende de una sola entidad ni de voluntades individuales; también que son necesarias posturas más activas de todos los implicados. Como demuestran varios sectores durante el enfrentamiento a la pandemia, casi todo requiere obligatoriamente modos distintos de actuación para vencer los obstáculos impuestos por la enfermedad.

Pensamiento colectivo, aprovechar cada uno de los mecanismos disponibles y la interrelación constante entre ellos para enfrentar a los acaparadores, son asuntos vitales para avanzar. Porque mientras eso llega y de un lado y del otro se intenta poner orden al descontrol, cientos de personas continúan agobiadas en las colas y los coleros no han dejado de hacer el pan.

En video: De colas y coleros

Vea además:

Compraventas online: Los “huecos negros” del comercio en Cuba

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  • yanet dijo:

    Es lamentable la situación, vivo en el municipio Cerro, en la capital y la tienda más cercana a mi domicilio es el mercado Maravilla, y maravillada allí de ver cómo desde las autoridades que allí organizan, como los coleros que son bien conocidos por los organizadores, porque además de ser parte de sus barrios, visitan día tras día el mercado, agregando que su comportamiento es tan desagradable, que no pasan desapercibidos. Cuando yo marco siempre me dicen, conmigo hay 30 personas y gracias que en ese entonces eran 30 y cogí el 166, claro los turnos fueron entregados por una delegada y con una nueva modalidad, saltaban del 30 al 38, al 52 y así sucesivamente.
    Y mi pregunta es, si los policías que allí organizan se llevan tan bien con estos elementos desagradables de esta sociedad, que solo agudizan más nuestra situación. ? Quien le pone un pare a este lamentable hecho?

  • yanet dijo:

    Es lamentable la situación, vivo en el municipio Cerro, en la capital y la tienda más cercana a mi domicilio es el mercado Maravilla, y maravillada allí de ver cómo desde las autoridades que allí organizan, como los coleros que son bien conocidos por los organizadores, porque además de ser parte de sus barrios, visitan día tras día el

    mercado, agregando que su comportamiento es tan desagradable, que no pasan desapercibidos. Cuando yo marco siempre me dicen, conmigo hay 30 personas y gracias que en ese entonces eran 30 y cogí el 166, claro los turnos fueron entregados por una delegada y con una nueva modalidad, saltaban del 30 al 38, al 52 y así sucesivamente.

    Y mi pregunta es, si los organizadores que allí organizan se llevan tan bien con estos elementos desagradables de esta sociedad, que solo agudizan más nuestra situación. ? Quien le pone un pare a este lamentable hecho?

  • Ana Cecilia Tamayo pupo dijo:

    Entre los coleros y los desafectos al proceso revolucionarios,sino ponen mano dura,van a acabar con todo el esfuerzo q hacen nuestros dirigentes para seguir adelante.

  • yari dijo:

    Yo soy una mujer casi recién parida con una bb de 3 mese y otra de 5años fuy una cesareada soy madre soltera y en muchos casos he tenido q dejar a mis bb con alguna vecina para salir a colas a comprar q ver para darle a mismo hijas en muchas ovacione me he topado con personas q hasta me ofenden porque voy al q esta en la puerta y le planteo mi situación y me dejan pasar aveces uno como ser humano hace la cola pero.ustedes saben lo q es hacer una cola desde el día antes para q al final a la tienda no entre nada eso es muy duro

  • GBB dijo:

    Los coleros, revendedores ganando el doble y yriple en cada producto me llenan de indignación. Ellos viven a costillas del pueblo trabajador. De ese mismo pueblo que le ofrece el servicio gratuito, pues así lo ha dispuesto el estado desde 1959. Se hacen diágnosticos de embarazos, operaciones, se atienden su boca, piel ....familiares con cáncer, sus hijos van a la escuela y son instruidos, educados y muy bien cuidados 8h y hasta más mientras ellos se dedican a destruir y vivir de los bolsillos de ese mismos pueblo que tanto los ayuda. Y le ponen la situación muy mala al estado que no le sube los
    precios de ningún servicio que reciben gratuito ni al valor de los producctos que llegan normados aunque se enriquecen poquito poquito y no precisamente como los chinos

  • Otro cubano mas dijo:

    En la nueva modalidad de compra en USD ,el gobierno debería controlar la venta ,ya se ven los coleros y revendedores asiendo de las suyas ,he presenciado con mis propios ojos la compra de una caja de jabón ,y más de 50 paquetes de detergentes y está mercancía no es ni de gama media ni alta ,es un tanto económica ,sino se pone orden pasará lo mismo que el cuc ,no importa la moneda que sea el país está en emergencia económica y se deben tomar medidas

  • Otro cubano mas dijo:

    Propongo ,HACER UNA LEY DE COLA , HACER PROPUESTA POR ESTÁ Y OTRAS VÍAS, ESCUCHAR CRITERIOS Y OPINIONES ,EL OBJETIVO QUE LO POCO QUE HAY SEA REPARTIDO LO MAS EQUITATIVO POSIBLE ,SEA EN LA MONEDA QUE SEA,SI SOMOS SOCIALISTA APLICAR ESTA IDEA A TODO Y MUCHO MÁS A LA COMIDA

  • Lala dijo:

    Hola, hoy es 28 de julio,hace ya 14 días que no se toca este tema en Cuba debate y los problemas siguen. El gobierno continua haciendo el esfuerzo por hacer llegar los alimentos a todos los puntos más estrategicos de comercialización y no da a basto. Nuevas medidas se tan para frenar el descaro de unos cuantos vividores y quedan sin efecto ante una nueva estrategia de robo y negocio ilícito. Lo peor es que muchas veces los mismo oficiales y tenderos se ven involucrados en estos hechos delictivos. Ahora toman foto de los carnets para evitar que pase la misma persona y se entran vendiendo los turnos hasta en 5 cuc. Los oficiales cobran dinero por dejar pasar a los revendedores donde no se controla cuantas veces entra y sale la misma persona. Entonces cuando se forma el barullo llaman al patrullero que se lleva al que está en la cola hace 5 horas. Abusivo!!! Saben cómo se acaba esto cuando empiecen a tomar medidas severas con estas personas. Detengan de una vez la desacreditacion a la policía, están subiendo videos deshonrrosos y no todos están cortados por la misma tijera. Agresividad como dijo el presidente si!!! Pero a la hora de tomar medidas penales, porque violencia genera violencia y a veces con quién no tiene la culpa. Cuando pongan en el televisor a un revendedor llevado con esposas de la cola, detenido por el mismo oficial que está organizando la cola y declaren la cantidad de años que va a ir preso entonces otro gallo cantará. A ese acaparador y las tenderas que se prestan para hacer más lentas las colas e irritable al pueblo!!!

  • SQ dijo:

    Es triste lo que está sucediendo en nuestro país con esto de las cola,y muy difícil de solucionar hasta que la dirección de nuetro país no le de más importance y tome alguna medida. Es real que tenemos escases, no hay forma de ocultar eso, pero también es real que si hay muchas personas viviendo de esta situacion, y pienso que los coleros si constituyen el centro del problema. No hablo de aquellas personas que también hacen muchas veces la cola para llevar el producto a su casa o a algun familiar que no puede hacer cola, hablo de aquel que esta siempre haciendo cola para revenderle a otros, y que además todos los conocemos, porque son siempre los mismos, y Los ven Los oficiales de la PNR que cuidan Las colas y Los ven el grupo de apoyo. Ahora es este el gran negocio de aquellos que no trabajan y que dedican su tiempo a eso, que pasa el día en los alrededores de la tienda esperando a ver que llega, y que duermen en el portal de la tienda y sus alrededores para ser los primeros cuando llega el producto, y que controlan la cola de hombres y de mujeres y de impedidos fisicos. Como es posible que ahora para todo hay que pagar un turno. Si llegan las lavadoras Y quisiera una pues paga 20cuc por el turno, o 10 por un ventilador, y así con cualquier producto o equipo. Como es posible que haya que pagar un turno de un split en 30cuc y el de una motorina en 150 y 200cuc? Entonces son Los coleros o no? Somos muchos los que nos estamos perjudicando, Los que trabajamos que no podemos salir del trabajo a hacer una cola, y aquellos que no tenemos con que pagarlo sobre precio. Esto es un problema que nos perjudica a muchos. Cuando van a tomar una medida con esto? Ya ni la NPR hace nada. Entonces quien lo hará?

  • Fernando dijo:

    Las personas que se dedican a la actividad de vender turnos por lo general trabajan en grupos y antes de hacer lad colad ua tienen vendidos los turnos. Es tarea de los gobiernos locales idear cómo evitar el problema de las coñas y los coleros. Yo pregunto alquien ha preguntado añ pueblo sugerencias,si lo hicieron en que medio se originó el debate.

  • mario dijo:

    esto no lo acaban porque no han querido, todo el mundo saben quienes son y tampoco se han creado los mecanismos para que esto no pase y puedan acaparar lo que les plazca , se pueden hacer muchas cosas o nadie se acuerda de las hamburguesas por carnet.la culpa no es toda de ellos, ellos solo aprovechan la posibilidad y las brechas que le permitimos.

  • Yo dijo:

    No sé qué tan difícil es acabar con los coleros si ellos mismos se regalan frente a las tiendas , en las esquinas, promoviendo sus compras en las redes sociales. La policía puede acabar con esto fácilmente con solo evitar personas de madrugada en los alrededores de las tiendas.

  • R.Montané dijo:

    Estamos siendo atacados por una plaga muy mala: la especulación. A diario solo se habla de eso y nuestras autoridades desvían sus esfuerzos tratando de aplacar ese mal que, creo yo, es mas difícil de eliminar que el coronavirus, salvo que, como dicen hoy, "nos pongamos para las cosas" nosotros todos. Esa epidemia tiene dos importantes componentes y una gravísima secuela: las limitaciones materiales del pais como componente principal y el otro el subjetivo la falta de voluntad para, como ciudadanos,  acabar con ella. La secuela: una deformación profunda de la conducta social de muchos que, una vez "probadas" las mieles de obtener dividendos sin trabajar, es poco probable que vuelvan "a doblar el lomo" otra vez en sus vidas. No , no llamemos a engaños , ni nos hagamos los desprotegidos e indefensos. Algunos claman por la intervención de la PNR y cuanta autoridad haya que los pueda librar de ese malvado, malévolo y maligno mal marginal, como si sintieramos lastima por nosotros mismos. El especulador.     ( ahora lo llaman colero)  para que exista y prospere tiene que tener un "receptor". Es como algunos tipos de parásitos que están en nuestro organismo y cuando se nos bajan las defensas se recontramultiplican y hay que combatirlo con antibiótico. Si hiciéramos un ejercicio nacional de contención izquierdo-adquisitiva, los coleros se extinguen mucho más temprano que tarde. Porque, por suerte, ellos no tienen capital: operan con nuestro dinero. No estoy hablando de salvar la nación, para eso se sobra gente incluyendo a los coleros, llegado el caso. De lo que se trata es de darle a la decencia el lugar que merece y que ha sido uno de los principales atributos que nos ha identificado como nacion. No voy a hablar de los modos operandi ,que conoce todo el mundo perfectamente, a lo que me refiero es que no se puede andar por la vida bajo el principio de "no keiro, no keiro, pero echamelo en el sombreiro" , como ejemplificabamos hace tiempo a los que se negaban hipócritamente  a aceptar algo, pero se morian por tenerlo. He oído todas y cuántas anécdotas nos podamos imaginar; las redes sociales se parecen al "muro de los lamentos" Todos queremos que nos saquen esa castaña del fuego. Como en el famoso guaguancó de los años 50, "El vive bien: " tu conmigo estas casada, mi amol; lo tuyo me pertenece; ven aquí todos los meses sin tocar del "guano" nada y al fin y al cabo de la jornada diras que yo soy muy  bueno  muy felices viviremos " ¡  Pero yo sin hacer nada ! Si hay coleros especuladores, aprovechados y cuanta crápula de esa existe y deambula por ahí, es por qué ¡YO,TU,EL,ELLA,Y TODOS NOSOTROS QUEREMOS!. Y dejemos a nuestra policía, si nuestra, hacer sus deberes que el mal que nos aqueja no se quita con represión, sino con comprensión. Y si no se "sacan" mas productos es porque no hay más.        ¿Que se surten las nuevas tiendas?,  si. No nos queda de otra. Porque no tenemos suficientes divisas y la poca que hay es para que no nos falte nada para luchar contra el Covid19. Estamos fabricando 500 respiradores; tenemos que producir medicamentos especiales y específicos cuya materia prima, mucha, hay que comprarla "cash" afuera; tenemos serios gastos en la salud pública porque si no,  nos estuviéramos muriendo por racimos. Si los "yumas" , los pobres,  ( ojalá pudieramos ayudarlos) se mueren diariamente por miles, no se que sería de nosotros; la internet cuesta mucha plata y la menciono porque con lo cariñoso que somos los cubanos, ya no podemos vivir sin ella. Producir electricidad cuesta; mover una guagua cuesta y todo es en 'fulas". Aquí nadie ha ocultado que el dinero que envían los cubanos de afuera, la diáspora, como dicen algunos,  es importante. Excepto los pases del primer mundo los restantes, tienen las remesas como una fuente de ingreso importante. Mejico recibe miles de millones de dolares por concepto de remesa; Ecuador otro tanto .Por eso tenemos que captarlo por todas las vías posibles;       ¿que por los servicios médicos nos entra dinero ? , pues que bien; ¿ que a veces los mandamos sin cobrar un kilo?,  también es verdad;   ¿ que es un gasto para nosotros ? , si ¿  y que ?. En la vida no todo se puede cobrar. Nosotros somos buenas personas, somos cubanos. ¿ Que estamos "apretaos"? ;   quien lo niega. Entonces como vamos a soportar  que venga un "punto" a venderme las cosas al doble del precio de las tiendas. Ya han detenido a 1200 especimenes de esos. Lo hacemos, pero no es lo que queremos. Ojalá todos se queden sin trabajo y se giren para "el curralo"  asi no harán mal  a nadie ni sigan "pudriendo" a algunos con sus malos procederes. Y eso que hemos limitado el acceso de los niños a las tiendas porque , al principio de toda esta situación ya había una que en 3ra y 70 "alquilaba" un niño de brazos por 5 cuc para que pudieras comprar doble. ¡ Y hubo quien aceptó la oferta !  En la viña del señor hay de todo lo que hay es que dar con ellos. Esas excepciones no son las que nos caracterizan; somos un pueblo muy decente; honorable, muy humano y sobre todo valiente.  Pero nos hemos dejado "sofocar" un poco por esta gentuza. 

  • Mia dijo:

    Es una falta de respeto que las personas que trabajen se vean obligadas a permanecer toda una madrugada para comprar.mi niña es pequeña y los culeros y toallitas húmedas desaparecen ante la mirada desfachatada de los coleros(as)creo que deben ir presos hay que dar un escarmiento a tanta poca vergüenzas si el estado toma una seria medida sera apoyado totalmente por la población y que conste que la mayor parte fe los coleros son los primeros que difaman de nuestro país y crean conflictos hay que poner un orden y disciplina y no esperamos menos de nuestros dirigentes

  • carla dijo:

    en guira de melena es lo mismo con las coleras que son las msmas siempre. la policia ve sus caras diariamente y ellas siguen ahi llevandoselo todo y revendiendo a precios altisimos maltratando a las personas en la cola marcas en la cola y haces el 3 y cuando dan los tiques eres el 50 porque el 1 marco para 50 afrodecendientes arientes y parientes y estan en todos los puntos de venta ya sea en la.cadena del pan. en la venta de panque de cualquier cosa que se venda las mismas son los primeros 50 turno se han apropiado hasta de los bancos del bulevar. se sientan diariamente a velar si llega algun camion con mercancia no buscan algo especifico lo que sea les viene bien

  • Carmen dijo:

    Si se le hubiera dado uso en esta situación excepcional a la libreta de abastecimiento hubiera sido lo justo. Si toca a cada núcleo casa dos meses es mejor que nunca como sucede ahora. Dejaron que tomara fuerza y se fue totalmente de control. Las personas no se atreven totalmente a la denuncia xq ya se han dado casos de represalias. Tomaron las tiendas simplemente.
    Hay provincias como ciego de Ávila que tienen métodos bastante justos y acertados. Se involucran los presidentes del cdr, el delegado.
    En mi zona, y vivo frente una tienda, en camaguey, en el foro florat, jamás el jefe de sector ha hecho acto de presencia. Nunca. Y un grupo de 10 personas controlan hasta el nro 120 de la cola. Los que no usan los venden a 50 cup o simplemente te dan dos numeros, uno para la persona y otro para el colero.Duermen y permanecen todo el tiempo en el
    portal o áreas cercanas a la tienda. Día y noche.
    Considero que la libreta de abastecimiento con los precios de las tiendas es lo justo. La calle y el mercado no pueden ser de la marginalidad.
    Se ha hecho mucho trabajo y se ha realizado demasiado esfuerzo para que la nota fea la ponga la marginalidad y sevle permita. Es delito, juzgarlo como tal. No pueden venir de uniforme. Es un trabajo casi de detalles, pero si hemos luchado contra espías, sabotajes, como no vamos a poder con esto.

  • Ricardo medico dijo:

    Muy acertadas las acciones que se están haciendo por las autoridades para combatir este mal de los coleros y revendedores, el que vio el programa Hacemos Cuba de hoy lo percibió. Ahora, mi opinión particular e insisto en que la libreta de abastecimiento es la solución para la distribución equitativa de los productos en cantidades deprimidas en las tiendas, ese que compró no puede volver a comprar.Al igual no entiendo por qué algunos dirigentes se oponen a este adecuado control, alegando que no alcanza. Pero se distribuye con equidad, no creen? Me disculpan pero espero que publiquen este comentario.

  • Arihan dijo:

    Lo que si es necesario es que si las tiendas no tienen como función repartir tickets bueno que mas da, las Corporaciones TRD,CIMEX y CARACOL que son las que mas venden en nuestro país pueden emitir un decreto o simplemente agregarlo a sus funciones el poder dar tickets,sera tan difícil eso. Otra cosa que no entra en mi cabeza es si la policía esta o no involucrada con esos negociantes (especifico,no todos los policías son corruptos),pero lo que si es cierto que yo, un ejemplo siendo policía, si te veo hoy por muchas personas que halla en la cola a mi se me pega tu cara, si te vuelvo a ver mañana eso significa que tu estas revendiendo eso no tiene otra explicación ,así que mi opinión es que mucha culpa es de nosotros pero gran parte recae en los policías ,otra cosa también ,los que si estoy casi seguro que están involucrados con los coleros son algunos trabajadores de las mismas tiendas o almacenes de las tiendas o como es posible que los coleros y revendedores sepan ya con horas o días de antelación de los productos que se van a vender eso no tiene otro nombre que confabulación. No me canso de decirlo, si es verdad que esto se va a acabar cuando halla abundancia de productos pero mi propuesta es que se modifique el Código Penal y se cambie las sanciones por otras más severas y esto no acabara con el problema pero si por lo menos tendrán miedo de que los agarren y así por fin los trabajadores honrados de este pais podremos comprar si ningún tipo de problemas.

  • Deborah dijo:

    Es un mal que afecta a la sociedad y cada día son más los coleros y revendedores.Los otros días fui a comprar detergente y no había tantas personas pero a la hora de dar los tickets aparecieron 20 gente delante,en fin que no alcance después de 4 horas en la cola,como es posible que pase eso?? Primero creo que los policías deben dar los tickets como vaya formándose la cola para no dar pie a que se cuelen y segundo hay que escanear los carnet para que no compran más de una vez!!! Ese dia me queje y fuerte xq soy una muchacha que vive sola con si abuela postrada y que tuve que dejarla con un vecino para poder hacer la cola,entonces el policía muy amable me ayudó!!pero esta es la realidad del cubano día a día,y los revdendores son una plaga y hay que exterminarlos así que medidas fuertes para con ellos

  • Raul dijo:

    La policia ha hecho muy poco respecto a esto porque aqui se sabe todo ,desde que te levantas de tu cama como es posible que esto lleve mas de 4 meses y no se le pone freno ,revolico vende mas de cualquiera Chopin, y no pasa nada por eso la policia estas muy distante de resolver algo que afecta al pueblo trabajandor

  • Alina Laguardia dijo:

    Buenos días, soy trabajadora del MINCOM en San José de las Lajas, termino mi jornada laboral a las 5:00 pm, el tiempo de recorrido de mi centro de trabajo a las 4 Esquinas que es donde están ubicadas las tiendas (Centro Comercial y Bodegón) me toma 20 mts, cuando voy a guardar el Bolso (5:20 pm) me dicen que es hasta (5:45pm), me dirijo a hacer la cola de unas 30 personas para comprar papel higiénico, donde los compañeros de d las FAR pasaban de 5 en 5 y a su vez uno que otro “CONOCIDO”….muy mal hecho…. Cuando estoy a punto de entrar (5:50pm) me dice con su mala cara “HASTA AQUÍ”, le suplique, le implore… y su respuesta fue “HASTA AQUÍ”.
    Me pregunto:
    -¿En qué horario pueden comprar sus artículos de primera necesidad las personas que trabajamos?
    -¿Tenemos que violar el horario de trabajo?
    -¿No tenemos derecho a adquirir estos Artículos o solo son para las personas que no trabajan ni aportan nada a la Sociedad?
    Saludos

  • Pedrada directa dijo:

    Lamentablemente estos elementos delictivos se han enquistado como un cáncer. En un porciento elevado están en componenda con los trabajadores de la tienda y hasta el momento no han mostrado un solo caso donde se demuestre que es así. Todos lo sabemos, no somos tontos.
    Esta no es una lucha solo de la policía, es de todos; pero muy especial de las organizaciones que pululan en nuestros municipios y que solo hacen incrementar la burocracia y los comentarios del pueblo pues no resuelven casi nada. No por gusto el Presidente Miguel Díaz-Canel insiste en la efectividad de los Municipios.
    Es difícil propiciar cambios tan profundos como estos en la base, con los mismos cuadros que han trabajado durante mucho tiempo y se han mostrado inertes a los cambios que exigen los momentos actuales. La renovación de ellos es importante para avanzar, hay muchos que tienen las condiciones y la capacidad de enfrentar la nueva realidad con ideas renovadoras, menos burocráticas y más apegado a la población.
    Seguiremos confiando en la dirección de nuestra Revolución, que nos ha sabido guiar y orientar con sabiduría en los momentos más complejos.
    Sí se pudo, sí se puede y sí se podrá.

  • Raul dijo:

    Vivo en San Jose de las Lajas y mi pueblo tampoco escapa de la actividad de los coleros. San José a diferencia de la capital y otras urbes es un pueblo chiquito y casi todos se conocen, por lo que resulta más fácil identificar quienes son los que se dedican al negocio de las colas.
    Hace unos días se público un reportaje en el NTV sobre acciones emprendidas en San José, por la PNR, contra los coleros y todos en el.oublo reaccionamos positivamente ante esa noticia, porque esas personas hacen estragos, desorganizan las colas en su favor, marcan para infinidad de personas y compran varias veces en el día, todas las que les sea posible y todo lo que les sea posible. Esta conducta es San José se viene desarrollado delante de todos, hasta de la Policía y no se hacia nada.
    Esperamos que sigan emprendiendo contra esa gente que dificultan, agravan aún más los problemas

  • alex dijo:

    Considero basado en la experiencias vividas en el pais, a partir de la crisis existente, Los Organos del Estado, MININT y demás, deben tomar accion inmediata, porque la poblacion cubana se audestruye, dónde han quedado las resoluciones emitidas en 2018 sobre la regulación de los precios de los productos?, es cierto, se incrementaron los salarios, muy bueno!!! pero, dónde está el control por parte de los inspectores? no se nos puede olvidar que todos somos ciudadanos cubanos y compartimos una vida social "sin privilegios", reconocemos la lucha de nuetro pais contra la Campaña Mediatica de EEUU. pero, si no se controlan inmediatamente los sucesos que surgen en detrimento de la sociedad, dónde va a quedar la esperanza de vida que preveemos los padres para nuetros hijos?, a donde van a parar los principios que nos han guiados durante 62 años de lucha? que será de nuestra Cuba?

Se han publicado 721 comentarios



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Yunier Javier Sifonte Díaz

Yunier Javier Sifonte Díaz

Graduado de Periodismo en la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas en el año 2016. Periodista de Telecubanacán. En Twitter: @yunier_sifonte

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