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Compraventas online: Los “huecos negros” del comercio en Cuba

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En Cuba cada día crece más el uso de la Internet y con ella el peligro de utilizarla para cometer delitos. Foto: Archivo.

Basta escribir “compraventa en Cuba” en el buscador de Facebook o Google y en segundos aparece una lista de grupos y páginas de Internet con variadas y surtidas ofertas. Electrodomésticos, celulares, ropas, calzados, muebles, automóviles, materiales de la construcción y otra larguísima lista de productos, son el rostro más visible de una práctica que cobra fuerza en el país, pero que desde hace años combina lo permitido con lo ilegal sin mayores contratiempos.

Surgidos en su mayoría a la par del proceso de informatización emprendido en la Isla, sitios web y grupos de redes sociales funcionan como vía útil para divulgar clasificados y promocionar negocios, pero también para adquirir productos ausentes por diversas causas de las tiendas estatales. En ese sentido, contribuyen a virtualizar el mercado negro y a ejercer actividades no autorizadas por las legislaciones vigentes.

Entonces, ¿qué sucede cuando se convierten en plazas para el encarecimiento y la reventa de productos? ¿Cómo se controla un espacio digital alojado en servidores extranjeros y en el que a menudo coexisten a la vista pública conductas delictivas sancionadas por las leyes cubanas? ¿Por qué una alternativa útil y necesaria se aleja cada vez más de lo legal? En un asunto tan complejo, las respuestas no llegan desde una sola dirección.

De altos precios, reventas e impunidad

En estos combos hay varios productos que solo se pueden adquirir en las tiendas estatales. Foto: Captura de pantalla.

Desde hace meses Erisley Rojas sigue una vez por semana el mismo protocolo. Apenas pone un pie en el suelo y revisa en su celular los mensajes que en la noche llegaron a su perfil de Facebook. Padre de una niña recién nacida, busca en la red social las mejores ofertas para comprar culeros desechables, uno de los productos escasos en las tiendas estatales, pero frecuentes en varios de los grupos digitales a los que pertenece.

“Por lo general trato de conseguirlos cuando los sacan en el mercado, pero a veces no me entero o cuando llego ya los coleros se los llevaron todos. Entonces no queda más remedio y busco en los grupos las ofertas más baratas. A veces tienes un punto fijo y es más fácil, pero en otras ocasiones uno debe buscar seguridad y mejores precios. Por eso primero envío un mensaje para preguntar y elegir. Aun así, casi siempre pago el doble y hasta el triple del valor original”, comenta.

Como le ocurre a este joven enfermero, otros miles de cubanos lidian a diario con un fenómeno que traslada al mundo virtual las mismas manifestaciones de ilegalidad y corrupción existentes en una parte del comercio tradicional. Entonces el acaparamiento, la reventa y los precios multiplicados ganan protagonismo. A Elba Recio, sin embargo, sí le ha ido bien en las redes digitales.

Ella es una de las tantas personas que utiliza los grupos de Facebook para promocionar su negocio de venta de pizzas y jugos naturales. Según dice, desde la colocación del anuncio notó una gran mejoría, “sobre todo asociada a personas que descubrieron el servicio y la comodidad de la red les permite solicitarlo hasta el hogar”.

Además del beneficio reportado para su negocio y el de otros colegas, Elba reconoce otras ventajas. Para ella, esos espacios permiten vender lo ocioso que una persona pueda tener en casa, así como la adquisición de productos altamente demandados. “Eso facilita la vida, porque si uno está dispuesto a pagar, siempre encontrará lo que necesita”.

Maritza Ramírez, una veterinaria de 36 años de edad, entiende la lógica de esa opinión, pero resalta un detalle importante: el valor de separar la promoción de negocios legales, de aquellos enfocados a aprovecharse de las necesidades de las personas.

“Vender latas de pintura en 50 CUC, paquetes de detergentes en 20, champú en 15 o un split en más de 600 CUC es cuando menos abusivo. Cuando he tenido necesidad de buscar algo en estos lugares siempre termino sintiéndome estafada, porque incluso si esas ventas fueran legales ni siquiera tienen un margen de ganancia justo”, comenta.

Lastimosamente, esas ofertas coinciden con otras aun más turbias. Una de ellas anuncia “materiales de construcción de todo tipo” e incluso pide llamar y preguntar “aunque no vea lo que busca”. Otra brinda “cajas decodificadoras Konka para la televisión digital”, algunos más venden “colchones Konfort con calidad y garantía”, o paquetes de café ¡Hola! “a un dólar cada uno y a dos si el servicio es a domicilio”.  

El café de la canasta básica también está en venta en algunos de los grupos de Facebook. Foto: Captura de pantalla.

En tiempos de COVID-19 crecen también las propuestas de aceite, detergente, mayonesa y otra larga lista de los mismos productos que muchas veces escasean en las tiendas estatales. Los vendedores más creativos incluso conforman combos y muchos de ellos incorporan la opción de llevar la compra directamente hasta la casa.

Para Armando Márquez, un auditor jubilado tras más de 40 años de experiencia, una palabra salta a la vista: impunidad. No le falta razón.

“Aun cuando este tipo de reventas son ilegales, muchos ofrecen información personal a la vista pública, exigen pagos carísimos y asumen la postura de «si no te gusta no compres». Incluso, algunas imágenes muestran productos fotografiados dentro de las tiendas estatales o con sellos de empresas cubanas. Es una actividad tan común que muchos la ven como normal”.

A su argumento bien se le pueden agregar otras preguntas para entender un fenómeno que es el punto final de una cadena con varios eslabones menos visibles. ¿Todos los productos salen únicamente de los acaparadores en las colas? ¿Cómo es posible que algunas mercancías, como las pinturas industriales o el cemento, prácticamente no existan en tiendas estatales, pero casi nunca desaparezcan del mercado negro? ¿Qué sucede cuando los artículos provienen de la importación?

Más allá de respuestas vinculadas indiscutiblemente a la insuficiente producción nacional, la lucha contra la corrupción, al deficiente control económico, al escaso impacto de inspectores estatales y a las propias limitaciones del comercio estatal, dos verdades quedan claras.

De un lado, que el problema esencial no radica en la existencia de espacios virtuales para la compraventa, sino en las desviaciones que los dañan. Del otro, que es hora de comenzar a frenar una práctica desgastante para Cuba.

Productos importados vs nacionales: ¿Ser o no ser?

La reventa de productos estatales es para muchos el peor problema de estos espacios. Foto: Captura de pantalla.

Un rápido ejercicio de búsqueda en Facebook arroja un interesante y asombroso resultado: solo bajo el nombre de Revolico —el sitio web de clasificados más conocido en Cuba— aparecen 95 grupos distintos dedicados a la compraventa en el país. Entre todos tienen más de cinco millones de miembros, aunque obviamente muchas personas repiten presencia en varios de ellos. Existen muchos otros grupos y listarlos todos es cosa de titanes.

Esa expansión la ha visto Daniel, administrador de un grupo con más de cien mil integrantes. Quizás por aquello de no convertirse en voz mientras otros prefirieron callar, pide ocultar su verdadero nombre para hablar con Cubadebate. Así, explica que los sitios de compraventa surgieron para “dar espacio a un mercado necesario para nuestro país, aprovechando las facilidades de Internet”.

Dicho de esa forma no deberían existir inconvenientes. A fin de cuentas, salvo excepciones relacionadas con la pornografía, el tráfico de órganos, la incitación a la violencia, los delitos sexuales o contra el honor, publicitar la venta de bienes o servicios aceptados por la ley no vulnera alguna disposición existente en el país, ni los términos de uso de las redes sociales. Sin embargo, una mirada más atenta descubre otro panorama.

Tanto en grupos de redes sociales como en sitios web es posible encontrar tres grandes conjuntos de ofertas: las de productos o servicios autorizados por las legislaciones vigentes, las de mercancías importadas y las de equipos o productos vendidos en las tiendas cubanas. El problema aparece en el caso de los dos últimos, los más comunes a simple vista.

Tomando como base los primeros 95 grupos de compraventa que muestra Facebook, es posible apreciar que desde 2016 a la fecha han ocurrido cuatro picos en el surgimiento de ellos. Nótese que los dos últimos están vinculados a contextos de gran tensión económica. Fuente: Elaboración propia.

En ambos casos, tanto la comercialización de productos importados como la reventa de otros adquiridos en la red de establecimientos comerciales viola lo establecido en el país. Asimismo, para quienes pertenecen al sector no estatal, también contraviene lo dispuesto para el ejercicio de su actividad. No obstante, ya sea en los mercados físicos como en los virtuales, son disposiciones con escaso cumplimiento.

Para Enrique, administrador de otro grupo de Facebook, sí debería permitirse la venta de productos traídos del extranjero. De acuerdo a su criterio, ese no debería considerarse como un negocio ilícito, porque las personas cumplen las disposiciones aduaneras a la hora de entrar al país.

“Quienes venden electrodomésticos, por ejemplo, en su mayoría son cubanos que viajan al extranjero y traen esos equipos de acuerdo a las cantidades permitidas. Ellos pagan su pasaje, pagan su impuesto en la aduana y muchas veces el soborno necesario para pasar rápido o infringir la ley”, comenta con una lógica donde la corrupción parecería una cuestión menor.

Su argumento lo comparten buena parte de los dueños de negocios, compradores e incluso un amplio sector de la población, que ve allí la oportunidad de adquirir bienes o modelos inexistentes en las tiendas cubanas. Algo similar ocurre con celulares, ropas, calzados y otra buena lista de productos que llegan del exterior y van a parar a Internet.

Si bien en un futuro la prohibición de importar mercancías con fines comerciales pudiera revisarse, tanto en los pagos como en las cantidades, lo cierto es que en la actualidad no es una actividad permitida. Además, muchos productos entran el país no como gestión personal de emprendedores, sino como parte de otra operación ilegal encabezada por las conocidas “mulas”.

Junto a ello, ¿dónde quedan en ese esquema los acaparadores y coleros tan habituales en las tiendas cubanas, incluyendo las abiertas hace solo meses y enfocadas al comercio de equipos electrodomésticos? ¿Qué pasa con quienes no son trabajadores por cuenta propia y también se dedican a la compraventa en sitios y grupos en Internet?

Legislaciones y reglas: Palabras al viento

¿De qué lugares sale una cama fowler, un regulador de oxígeno y otros equipamientos sanitarios? Foto: Captura de pantalla.

Para Osvaldo Benítez, un informático de 29 años asiduo visitante a grupos y sitios de compraventa, la reventa de productos sacados de almacenes y tiendas cubanas provoca indignación. Según dice, en el caso de los productos importados los precios son abusivos y oportunistas y deberían controlarlos, pero lo que sí no se debería permitir de ningún modo es la venta de mercancías sacadas de instituciones estatales.

Cuestionados específicamente sobre ese asunto, la mayoría de los administradores que aceptaron responderle Cubadebate aseguraron que cada usuario es libre de promover sus productos o servicios y ellos no velan por el contenido de las publicaciones.

No obstante, ante el interés mostrado en el tema, varios grupos cambiaron la configuración de privacidad y ahora una persona debe ser miembro para ver los post. Para un buen entendedor, solo eso basta.

Amanda, una de las administradoras que accedió a brindar sus impresiones, explica que casi ninguno de ellos obtiene ganancias por moderar los grupos. A su vez, dice que en este mercado informal las reglas son muy claras: no hablar de política, nada de desnudos o pornografía, respeto entre los usuarios y evitar el contenido spam.

“No estamos para controlar el origen de los productos o si la persona tiene un negocio o no. Por ejemplo, si alguien va con toda su familia a una tienda y acapara detergente, lo roba ella misma de un local o lo revende luego de comprárselo a un tercero, ¿cómo podemos saberlo nosotros? Es el Estado quien debe velar porque esos productos no lleguen al mercado negro”, asegura Amanda.

Aunque algo de cierto existe en esa reflexión, aquí se obvia un detalle importante: robar, receptar, acaparar y especular, son hechos delictivos, no una actividad que alguien decide aceptar o no. Si bien no es responsabilidad de los administradores de los grupos llevar adelante una investigación para dilucidar la procedencia de cada producto, al menos sí debería serlo no adoptar posiciones pasivas y complacientes ante lo evidentemente ilegal.

Por su parte, si alguien desea mantener su oferta por más tiempo en los primeros lugares de la lista en las páginas en Internet de más renombre, debe contratar un servicio que oscila entre los 25 y los 200 dólares. Ellas sí dejan claro que los anuncios no deben violar la legislación del país, pero cualquier revisión demuestra que es una norma incumplida.

Quizás por eso es posible comprar en 250 CUC una cama fowler “con su colchón como las que hay en los hospitales en terapia intensiva”, así como una silla de ruedas en 40 o un regulador de oxígeno medicinal en 50 CUC. Otros anuncios divulgan servicios de prestamista, envío de remesas, importador de mercancías, compraventa de divisas, actividades sexuales y venta de animales exóticos, todos expresamente prohibidos por diversas normas jurídicas.

Para Erich García Cruz, el joven creador y administrador de Bachecubano, uno de los sitios web de clasificados más populares del país, los usuarios aceptan un código de ética y los términos y condiciones, por lo cual se hacen responsables de los anuncios publicados bajo sus perfiles. No obstante, él sí considera necesaria una curaduría de la información para alertar ante posibles delitos.

“Eliminamos anuncios sospechosos. Nuestro deseo es adoptar el modelo de eBay, donde los vendedores pasan por un proceso de validación y verificación fiscal, pero aun no tenemos los recursos legales para ello. Queremos ordenar y facilitar la compraventa para que se mantenga bajo los estándares de la legalidad al cien por ciento. Ciertamente tenemos menos anuncios, pero el aporte es que los existentes sean válidos y fidedignos”, explica.

El ejemplo de Bachecubano parece una excepción si se miran los clasificados publicados en otros sitios con iguales objetivos. A su vez, en medio de un panorama con tantos matices, parece alertar sobre una verdad fundamental: eludir responsabilidades es tan perjudicial como no enfrentar los problemas surgidos en un escenario en crecimiento. Ir a la par de ese desarrollo, más en lo práctico que en lo jurídico, es ahora mismo una tarea pendiente.

¿Qué dicen los tribunales?

Para Arianny Casas, es igual un delito cometido en Internet que en un mercado físico. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.

Para Arianny Casas Pérez, Presidenta de la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Villa Clara, un elemento resulta fundamental para analizar la compraventa en sitios de Internet y grupos de redes sociales: como mismo avanza la tecnología y surgen buenas maneras de utilizarla, también lo hace el uso de ella en función de actividades ilícitas.

Según dice, aun cuando una parte de los medios para cometer los delitos sean distintos e incluso nuevos, sí se mantienen iguales las tipicidades y las formas de juzgarlos. No obstante, en este punto aclara otro tema cardinal: para un tribunal no existe diferencia entre una violación cometida en el plano físico o en el virtual.

Esa opinión la comparte el Dr. C. Jorge Luis Barroso González, Profesor Titular de Derecho Penal en la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas. Para él, lo relevante está en el carácter de la actividad, y no tanto en las maneras o soportes de realizarla. “Si es una acción ilícita esa condición no cambia si ocurre en el portal de una casa, en un mercado o en Internet. Lo ilegal no radica en el modo, sino en el contenido del hecho”.

Para el experimentado jurista, analizar el fenómeno también pasa por estudiar el actuar de quienes fundan u organizan los espacios dedicados a la compraventa en Internet. Según explica, si los administradores asumen su función como un negocio y obtienen por ello una ganancia, entonces ejercen un negocio no autorizado en el país.

De lo contrario, si no reciben compensación alguna, habría que entender su gestión como una colaboración con la actividad prohibida de otros, y eso también pudiera tener consecuencias legales. En ambos escenarios, delimitar responsabilidades y caracterizar cada parte del proceso tiene una importancia capital.

Por su parte, la Presidenta del Tribunal Provincial Popular de Villa Clara, Elena Margarita Cabrera Figueroa, reconoce que todos los casos deben verse en su individualidad para considerar las especificidades de cada uno. Aun así, asegura que la mayoría de las conductas vistas en estas páginas y grupos podrían configurar delitos de receptación, así como de especulación y acaparamiento.

“No obstante, por la forma en que funcionan un gran por ciento de estas actividades, el delito que más pudieran tipicar es el de actividad económica ilícita, sobre todo si tenemos en cuenta la reiteración de los actos o el volumen de bienes. Esa es una mirada rápida, pero lógicamente un tribunal es el único encargado de  delimitar cada aspecto”, agrega.

Con la calma propia de quien ha impartido justicia por varios años, ella recalca un asunto no menos trascendente: en el caso específico del sector no estatal, existen un grupo de medidas administrativas aprobadas para sancionar las contravenciones en el ejercicio del trabajo por cuenta propia. “El recurso penal se emplea una vez agotadas otras vías”.

De acuerdo al Decreto Ley No. 357 del 2018, las normas prevén desde las notificaciones preventivas hasta la confiscación de la vivienda, siempre en dependencia del tipo de infracción o la reincidencia. Por ejemplo, violar el alcance de la actividad —una de las faltas cometidas con mayor frecuencia en el sector—, recibe una multa de dos mil pesos cubanos y la cancelación de la licencia por el plazo de hasta dos años.

Sin embargo, el artículo 4 de ese documento deja claro que “cuando la contravención cometida pueda ser constitutiva de delitos, la autoridad facultada impone la medida que corresponda y da cuenta de tales hechos a las autoridades correspondientes”. Entonces llega el eterno dilema: sancionar por vías administrativas o penales. Y mientras se resuelve esa cuestión, en mercados físicos y virtuales el delito no se detiene.

Quizás por eso, cuando en algunos espacios se tratan estos temas, una pregunta siempre aparece entre abogados, jueces y fiscales: ¿existen en Cuba herramientas legales para juzgar actos delictivos cometidos en Internet o con empleo de medios digitales? Si se le pregunta a Arianny Casas, su respuesta llega casi al instante.

“El hecho que taxativamente no estén escritos en el código penal delitos o sanciones vinculadas específicamente al uso de Internet o las redes sociales para la venta de productos ilícitos, no significa un gran impedimento. Los jueces tenemos la posibilidad de interpretar los artículos y contamos con las herramientas para hacerlo. Lo importante es que nuestro pensamiento marche parejo a la evolución de la sociedad”, asegura.

No obstante, la joven jurista sí confiesa que tanto para el enfrentamiento como para el acto de impartir justicia sería mucho más factible la existencia de un título en el Código Penal dirigido expresamente a ese tema. La Presidenta del Tribunal Provincial Popular de Villa Clara piensa similar y recuerda la importancia de la especialización en este y otros asuntos.

Entonces, si existen instrumentos legales para enjuiciar este tipo de actos, y si administradores como Erick reconocen que “no estamos hablando de un nicho de negocios en la Internet profunda, sino de un lugar donde la información está disponible también para las autoridades, ¿cómo es posible que los tribunales de Villa Clara hayan esperado hasta junio de 2020 para recibir su primer caso surgido de este tipo de prácticas?

19 compras en ocho semanas

En Santa Clara, las autoridades del Ministerio del Interior operaron su primer caso a partir de los anuncios de ventas en redes sociales. Foto: Captura del perfil personal en Facebook.

Era un rostro habitual en los portales de la tienda Las Villas, la única de la provincia dedicada a la venta de equipos electrodomésticos en moneda libremente convertible. Uno de los grupos de Facebook surgidos en Santa Clara y dedicados a la compraventa de productos lo tenía como uno de sus miembros más activos. Al parecer el negocio daba frutos, o al menos así fue hasta que el 10 de junio de 2020 un operativo policial lo detuvo.

Según informaciones brindadas por el Ministerio del Interior en Villa Clara, el trabajo operativo detectó las ofertas de equipos electrónicos de alta gama que habitualmente promocionaba en la red social. A todas luces era una venta ilícita, pero los primeros resultados de la investigación no hacen más que asombrar.

En las últimas ocho semanas, este ciudadano realizó 19 compras en el establecimiento comercial, todas con una misma tarjeta magnética registrada a su nombre. En cada ocasión no adquirió más de dos equipos y cualquiera podría pensar que hasta aquí no ha cometido ilegalidad alguna. Sin embargo, la pesquisa continúa arrojando luces.

La Oficina de Seguridad de Redes Informáticas de la provincia confirmó que las fotos colgadas en su perfil personal para promocionar la venta coinciden con los productos adquiridos en la tienda. Asimismo, el celular que ofrece en los post como número de contacto efectivamente le pertenece y está en su poder.

De acuerdo a los primeros datos, solo en los últimos dos meses asistió trece veces a la tienda y compró diez hornos, un fogón, cuatro sandwicheras, dos moledoras de especias, una nevera y otra bicicleta eléctrica. En total invirtió 2130 dólares.

Romper la barrera de lo virtual

Para la Vicefiscal de Villa Clara, tiempos nuevos merecen maneras distintas de enfrentar el delito. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.

Yulexay Domínguez Serrano tiene su oficina al final de un largo pasillo. Es un lugar sobrio y organizado con una mesa de reuniones que ocupa casi todo el espacio. En una esquina tiene una computadora; a menos de un metro, un buró con varios documentos encima. Lo ideal sería que más de uno tuviera elementos sobre los casos que aun no llegan a los tribunales. Pero Yulexay es discreto y prefiere no divulgar detalles hasta no cerrar cada proceso.

Es el Jefe de la Unidad de Investigaciones de Delitos Económicos del Ministerio del Interior en Villa Clara y sabe que enfrentar ilegalidades vinculadas al mundo digital tiene particularidades significativas. Aunque asegura que sí existe un seguimiento a esta modalidad, sobre todo a partir de la situación generada en el país por la COVID-19, reconoce lo complejo de llevar adelante una pesquisa en este ámbito.

En primer lugar, habla de la necesidad de conocer quién es verdaderamente el anunciante. A fin de cuentas, una persona puede utilizar un perfil falso o incluso suplantar la identidad de alguien más para camuflar su actividad. De igual manera, tiene la opción de poseer varios perfiles y alternarlos para evitar una sobreexposición en las redes.

“Otro elemento a tener en cuenta es que muchos de estos anuncios incorporan números de teléfono como contacto entre el comprador y el vendedor. Entonces habría que comprobar a quién pertenece ese número y si el dueño y el anunciante son la misma persona. Luego de esos pasos, el camino es identificar también la procedencia de la mercancía”, comenta.

Si bien los sitios y grupos para la compraventa no aparecieron realmente con el nuevo coronavirus, al menos reconocer su existencia y comenzar a estudiar cómo enfrentar el problema significa un muy importante primer paso. A su vez, aunque en verdad el contexto digital impone maneras distintas de combatir el delito, lo virtual termina necesariamente en un espacio físico.

Para Elina Ávalos Manresa, Fiscal Jefa del Departamento de Procesos Penales de la Fiscalía Provincial de Villa Clara, no es imposible llevar adelante investigaciones centradas en las ilegalidades que se cometen a través de los espacios digitales para la compraventa. No obstante, reconoce la necesidad de adoptar nuevos mecanismos, pero también formas distintas de pensar.

“Se trata en primer lugar de comprender el escenario donde nos movemos. Por ejemplo, el final de la compraventa concluye con la entrega del producto y la recogida del dinero, ya sea porque el cliente lo busca en un lugar acordado o porque el vendedor lo lleva a domicilio. Entonces ya no hablamos de una posible persona camuflada detrás de códigos digitales, sino de un ciudadano físico, en un espacio físico, cometiendo un delito a ojos vista”, explica

Por su parte, para la Presidenta del Tribunal Provincial Popular de Villa Clara, un asunto clave en cualquier investigación radica en el cumplimento de las normas para garantizar el debido proceso. Para ello, la obtención de “elementos concretos que permitan comprobar el dicho en toda su extensión” tiene una relevancia capital.

“Cualquier persona tiene el derecho de formular una denuncia y abogamos porque así sea, pero llevar un caso ante los tribunales, y aun más, juzgarlo, requiere de pruebas físicas. La investigación debe ser muy efectiva para garantizarlas y poder impartir justicia en correspondencia con ellas”, agrega.

En lo que sí todos coinciden es en un elemento: la necesidad de elevar la cultura jurídica para que muchas personas no continúen viendo sucesos delictivos permitidos por largo tiempo como algo común. “El mercado somos nosotros y si tenemos convicción de que muchas cosas habituales en sitios y grupos de compraventa no están bien, ya tendremos un primer paso para enfrentar el problema”.

Eliminar las ilegalidades en sitios y grupos virtuales no ocurrirá de la noche a la mañana. Tantos años de crecimiento e impunidad, tanto dinero invertido en compras fuera de la ley y en articular cadenas delictivas al interior de mercados y almacenes, complejizarán el proceso.

Vencerla implica además, por encima de todo, aumentar las ofertas y garantizar en los mercados estatales productos muy demandados hoy. Luego, solucionar los mismos problemas que dañan al comercio tradicional: desvío de recursos, corrupción, ausencia de un mercado mayorista para abastecer al sector no estatal y escaso rigor tanto por parte de los inspectores como por las autoridades policiales a la hora de enfrentar estos delitos. Sin embargo, es un realidad que no se puede ocultar.

En medio de un panorama tan complejo la clave está en no demonizar iniciativas que legalmente pueden servir de mucho a la vida del cubano. Se trata de asumir su imparable crecimiento, y también sus intentos por desviarse, con inteligencia, actualización jurídica, constancia y eficiencia para cerrar los agujeros oscuros por el que muchas veces se fuga buena parte del esfuerzo de un país.

Se han publicado 612 comentarios



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  • Erick Luis González Arias dijo:

    Considero positivo el tema del artículo, así como comparto que se debe proceder contra lo ilegal dentro de las ventas virtuales, pero no sé debe actuar solo contra el promotor del sitio y de las ventas, también se debe actuar y dar a conocer toda la cadena de suministro existente dentro de nuestras entidades estatales, que facilitan la adquisición ilegal de los productos, desde el gerente hasta el trabajador del almacén si se demuestra que están implicados en el delito. Pues en tiempos de covid se han hecho público en el noticiero, casos de ciudadanos que han acaparado productos, pero nunca han salido a la luz los directivos que han hecho posible este acaparamiento de productos industriales y de importación, lo que les da un imagen de impunidad.

  • Pablo dijo:

    Si crearan una ley de pymes que permita vender de forma legal y ordenada a personas naturales se podría combatir de forma más eficiente a todo el que revenda algo de forma ilegal, la necesidad de importar lo que el país no tiene crea un mercado que ahora es ilegal pero pudiese legalizarse y así garantizar las retribuciones tributarias oportunas, por otra parte la reventa de productos de las tiendas es algo que impacta negativamente en la sociedad, la forma más eficiente de combatirlo es abastecer para que nadie pueda acaparar, si unirse ley de pymes todo el que venda algo tiene que cumplir con leyes que regulen la venta de productos y todo el que no tenga permiso o revenda algo de las TRD puede ser procesado de forma más organizada pues ahora mismo hay demasiadas personas viviendo de la compra venta ilegal unos por no poder legalizar un negocio que abastece al país de objetos necesarios y otros por inescrupulosos y especuladores hay que separar una cosa de otra

  • Erik dijo:

    Revolico es el ejemplo vivo de cómo se ha robado en este país. Cuantos anuncios durante años proponiendo productos que todo el mundo sabe que son sustraídos de la economía de cuba. Pongo un ejemplo.
    En este país increíblemente no hay un taller estatal donde uno pueda mandar a hacer una ventana o una puerta de aluminio y cristal a la medida que uno necesite.
    Entonces de donde han salido los miles de metros cuadrados de ventanas qué hay puestos en los balcones de edificios de esta ciudad. Son miles de metros y hasta se anuncian los que hacen el trabajo en revolico con fotos de trabajos terminados y números de sus celulares para que lo llames cuando necesites de sus servicios y de donde han salido los cristales y los perfiles de aluminio.
    Todo el mundo sabe que han sido robados.

  • DNY dijo:

    Las personas que vienen del exterior mayormente lo que más importan es ropas y zapatos,que son compradas a los chinos en el exterior a precios muy bajos y luego llegan a Cuba y lo venden hasta 4 y 5 veces lo que les pueda costar.Si el gobierno de Cuba y China tienen excelentes relaciones porq ese tipo de negocios no está aquí, porq razón no tenemos chinos que nos vendan? Y hay que seguir pagando 35 y 40 cuc por un pantalón que realmente cuesta 8 o 9 usd en el exterior.?bloqueo de nuevo?

    • Mabel dijo:

      El problema es que el pantalón le puede costar 8 USD pero a eso súmale, el gasto del pasaje de avión, el gasto de transporte dentro del país al que viajo, el gasto en alimentación, la tasa de cambio de moneda, etc. El pantalón costó 8 USD + todo eso, es por eso que usted lo tiene que pagar en 35 o 40 cuc...

  • rolobardo dijo:

    Todo esto que se ha hecho publico por el NTV y artículos sobre esto debe llevarnos a reflexiones. Eso que en Cuba es delito es normal en cualquier lugar del mundo, se llamarían comerciantes y no serían un problema a no ser por la escasez de productos que tenemos debido al bloqueo y las finanzas nuestras.
    Sin embargo, hay que hacer las cosas de manera diferente si queremos alcanzar el pais que queremos. No podemos convertirnos en un país carcel porque en la práctica lo neguemos o no, todos cometemos ilegalidades, porque hay tantas pero tantas prohibiciones, tantas necesidades insatisfechas por falta de recursos o porque queremos controlarlo todo y por tanto ni siquiera las tenemos en cuenta o las autorizamos a otros, que no podemos meter presos a todo el mundo.
    Hay que ajustar las leyes, hay que abrir el espacio de lo legal al máximo, que el limite sean los principios de nuestra sociedad, no una lista de docientas autorizaciones como zapatero, aguador, y cosas de esas que dan hasta risa.
    Sí algo debemos copiar de fuera, es que los ciudadanos hablan de pagar impuestos no de inventar por aquí y por allá. La gente de otros paises se sorprenden cuando les contamos como hacemos para sobrevivir aun siendo tan revolucionarios como el que más, que cometer ilegalidades y ejercer actividad económica ilicita no se contradice con nada de eso, en el cubano de hoy.

  • Janet dijo:

    El acaparamiento terminara el día que haya suficiente oferta en el mercado estatal.

    • Cadillac II dijo:

      esa es la unica respuesta que ha servido en todos estos comentarios......el acaparamiento lo da la poca oferta del gobierno nada mas......

  • Yandys dijo:

    Voy a citar: "en los últimos dos meses asistió trece veces a la tienda y compró diez hornos, un fogón, cuatro sandwicheras, dos moledoras de especias, una nevera y otra bicicleta eléctrica. En total invirtió 2130 dólares."
    Yo me pregunto, ¿Es ilegal compar eso????. Por el enfoque parece que sí, lo ilegal está en revender esos productos, si su dinero es legal, que algún familiar se lo manda, creo que gastar 2130 dolares no es malo.
    Pero como lo enfocan aquí ahora es un delito gastar su propio dinero. Por favor. Ojo con lo que se publica.

    • Heriberto dijo:

      Es que ese ejemplo incluso se queda corto con cosas mayores que pasan. Coge el mensaje que el periodista quiere darte y no te preocupes por el ejemplo.

  • Magela dijo:

    Muy buen artículo, un tema muy esperado por la gran mayoría y muy complejo... la venta por estos sitios de muchos de los productos comprados por el Estados para el pueblo es muy vieja y nos ha preocupado siempre, y nos preguntamos es que esta situación no le ha preocupado a nadie y se ha permitido que esta práctica ilegal crezca a la vista de todo el mundo. Es verdad que muchos viajan al extranjero y traen productos que luego se venden por Revolico, Porlalivre y otros sitios, pero en estos sitios también están los productos que compra o fabrica el Estado, y para no cansar solo vamos a poner un ejemplo: en las tiendas no hay azulejos y ellos lo tienen por colores y tamaños y muchos otros productos, cuando miramos la gran cantidad y variedad de productos que venden parece que son ellos los que comercian con China y no el Estado.

  • Magela dijo:

    Estamos concentrando la atención solo en los sitios de ventas virtuales, en nuestro país las ilegalidades están por donde quiera, no hay un refresco, una malta, un jugo o una cerveza de producción nacional en las tiendas del Estado y sin embargo en el más pequeño de los negocios particulares están por cajas puestas una sobre otra y a la vista de todo el mundo, solo que entonces allí, los que trabajamos para el Estado y vivimos del salario que se nos paga, tenemos que pagar a sobrepecio lo poco que podemos comprar con nuestro salario. La ilegalidad esta en los productos del agro, no hay casi productos en los agromercados, sin embargo de ellos, por la puerta de atrás, salen los mejores productos que llegan y van para a mano de los carretilleros, que luego venden estos productos carísimos. Ojala y esta terrible enfermedad COVID-19 sirva para algo bueno, sirva para acabar con las tantísimas ilegalidades que estamos sufriendo los cubanos. Por lo que esperamos que no solamente nos dediquemos a escribir aquí, sino que alguien del Estado se pronuncie sobre que van a hacer para acabar con las ilegalidades en Cuba y mejorar un poco la vida de los cubanos.

    • Lazara dijo:

      Hemos estado esperando mucho por este tema, la venta por estos sitios de muchos de los productos comprados por el Estados para el pueblo es muy vieja y nos ha preocupado siempre, y nos preguntamos es que esta situación no le ha preocupado a nadie y se ha permitido que esta práctica ilegal crezca a la vista de todo el mundo. Es verdad que muchos viajan al extranjero y traen productos que luego se venden por Revolico, Porlalivre y otros sitios, pero en estos sitios también están los productos que compra o fabrica el Estado, y para no cansar solo vamos a poner un ejemplo: en las tiendas no hay azulejos y ellos lo tienen por colores y tamaños y muchos otros productos, cuando miramos la gran cantidad y variedad de productos que venden parece que son ellos los que comercian con China y no el Estado.

  • tr dijo:

    Es hora ya de enfrentar a este tipo de actividad ilícita, hacer frente a la cadena de corrupción y enfrentar a una mafia que se ha sentido intocable desde hace muchos años. El país tiene recursos para hacerlo. Sinceramente se les ha dado demasiado cordel. Muy buen artículo.

  • Yoan dijo:

    Buen artículo, y pienso que muchos y yo también a veces nos desenfocamos del problema. Aquí dd lo que se trata es de intentar que el país y el pueblo en general avancen. No se trata de quitar revolico o las ventas virtuales sino de como se ha planteado, evitar que se vendan en esos sitios productos que claramente salieron de entidades estatales y por supuesto impartir justicia a todo el que este involucrado (intermediario, director de empresa, administrador, trabajador) pues nada sale de las empresas por pies propios, alguien lo facilita. Con respecto a las mulas o la venta de productos importados, señores seamos claros, nadie se hace millonario o rico vendiendo calzoncillos y ropa, además como actualmente está la ley se supone que lo que se importa es para consumo personal, no es para carácter comercial. Vamos que aquí todos son muy inteligentes. Que es verdad que el estado debiera cambiar su enfoque en algunas cosas y dejar la centralización, es verdad si hiciera eso se acaban las mulas y así la economía debería florecer pues quien tenga la posibilidad pudiera crear una pequeña empresa importadora y entre todos satisfacer la demanda que el estado no puede. Cuál debería ser el papel del estado en ese escenario controlar y cobrar impuestos y dejar a esos pequeños comerciantes hacer su labor, siempre y cuando todo este dentro de un marco legal bien legislado y con ese dinero aportado por estas pequeñas empresas invertir en otros renglones que por el carácter socialista de nuestro país no puede dejar de controlar; salud, educación, viales, atención a personas vulnerables, etc. Todo lo demás que lo estudien lo legisle bien y lo libere a manos de emprendedores y mientras estén dentro de lo legal cada cual que obtenga sus ganancias sin precios abusivos y todos contentos y a los que infrinjan la ley sanciones bien duras; con eso escarmienta el que la cometió y no lo vuelve a hacer y los demás lo piensan bien antes de patinar. Eso es lo que hace falta que hagan. Y los colegios, revendedores fuera de las tiendas y demás males que existen hoy en el país no los han eliminado porque no quieren, esas personas están a la vista de todos. Y como leí una vez un comentario que alguien hizo: los delitos que están presentando en el NTV no aparecieron de pronto con la Covid, ni los jefes de sectores de la Policía tampoco. Vamos que se cae de la mata. Aquí cuando se quiere se puede, cada vez que se comete un asesinato de un extranjero o nacional o hay un robo grande o un arma de fuego vinculada a un delito grave, esas cosas se resuelven en menos de 72 horas, mágicamente aparecen super rápido los culpables. No entiendo por cuál motivo o razón esto que afecta a todo un pueblo trabajador y que tiene males mayores no se puede resolver con la misma rapidez, si todos los culpables están al descaro ahí, pidiendo a gritos que los cojan pues ni se esconden.

    • Vigía dijo:

      Todo eso muy bonito pero cada vez que se cede ante los "reclamos" de quienes piden más libertad, más acceso, más "democracia" y "derechos humanos", como muchos le llaman, y se relaja más para complacer a quienes piden más espacio a la "iniciativa privada", más nos vamos pareciendo a lo que no queríamos: más desigualdad, la creación de pequeños emporios, legales e ilegales, mayor consumismo, más gente viviendo de trapicheo y no la creación de valores para las grandes masas sino la creación de valor monetario individual. En fin...para que hablar. Después el carretón sigue su camino y los que están al pie del cañón son los que mantienen el barco a flote.

  • Magela dijo:

    Creo que de una forma u otra en los muchísimos comentarios que se han hecho aquí está la esencia de los problemas que estamos sufriendo hoy los cubanos, sobre todo los que trabajamos para el estado, los jubilados, los que menos recursos tienen, solo falta enfrentar valientemente el fenómeno y buscarle solución, cuando los problemas no se enfrentan lo único que hacer es crecer y llegara el momento en que la vida aquí sea imposible.

  • delvalle dijo:

    Increíble pero cierto, muy buen artículo, pero lo más sorprendente es que a la "cara" se están cometiendo delitos de reventa al por mayor y "no pasa nada", gente que su trabajo es hacer cola en las tiendas de MLC para comprar electrodomésticos que con tremenda tranquilidad a precio triplicado ofertan en las redes sociales y NO PASA NADA, no es alquien casual que un día decide por necesidad o por lo que sea vender sus pertenencia, son personas que se dedican diariamente a esto y el dato de la ilegalidad está gritándose a voces Y NO PASA NADA

  • Rafael dijo:

    Este problema de las compraventas ilegales no es de ahora, desde que tengo uso de razón las conozco, logico, en tiempos de crisis se incrementan y se abusan con los precios, lo cierto es que ese mercado subterraneo por redes o persona a persona abastecen de productos muy necesarios, pongo dos ejemplos muy simples: el café y la leche, para el consumo diario si no es por esa via como se adquieren? En tiempos recientes las ventas de productos que traen del extranjero han garantizado el suministro de muchas cosas, ropa, productos electrodomesticos, celulares etc, en fin me parece que es un problema que hay que enfrentarlo en primer lujar procurando que se puedan ofrecer productos a la la población por el estado o por particculares autorizados. Tambén es muy cierto que hay que enfrentar el robo de los recursos del estado y la especulación con ellos. Es un problema con muchas aristas

  • Luis dijo:

    Cuando se hagan varios decomisos de los productos que venden estas personas y se publiquen como se esta haciendo ahora espero que paren un poco

  • Qsi2 dijo:

    Al parecer la COVID-19 nos esta permitiendo ver a unos lo que la mayoria de la población en Cuba sufre desde hace bastante tiempo.
    Ahora vemos constantes operativos de la policia sobre actividades ilegales que llevan tiempo a la vista de todos y muchas de ellas al amparo de licencias para trabajar por cuenta propia.
    La mayoria de las actividades de los trabajadores por cuenta propia no tienen forma de justificar los productos y recursos que utilizan en sus negocios. Por que? Porque sencillamente no se los oferta el estado.
    Eso lo sabe todo el mundo, pero durante años solo nos intereso que el trabajador por cuenta propia aportara sus impuestos sin ver de donde salio ese dinero.
    Un solo ejemplo: cuanto aporta un transportista de pasaje en camiones? Solo pudiera justicar el petroleo. Y las baterias, piezas, accesorios, gomas. No se pensara que son las del año que se compro el camión.
    No trato de justificar nada de lo indebido e ilegal. Pero estamos viendo todo estos casos como algo de ahora y todo eso en un cancer que sufren la mayoria de los trabajadores cubanos hace un buen rato.

  • Rafael L.Cil Oviedo dijo:

    Es magnifico este articulo sobre algo que cada dia crece y ya es un mercado subterraneo sin reglas y totalmente tendiente a explotar las necesidades de la poblacion,aunque creo que les falto referirse a aquellos que tienen cafeterias y en su mayoriade los rpoductos que venden son los que compran en el mercado minorista como frescos,jugos,galletas,sorbetos etc. En fin no son mas que revendedores y a porcientos de ganancias abusivos y se permiten sin un control.

  • roberto benitez dijo:

    Creo que el uso de las redes para el comercio persona a persona es muy bueno, no es malo, se vuelve malo cuando se usa para el lucro a costa de las necesidades básicas y la poca oferta de estos por las redes estatales encargadas de satisfacer esas necesidades, creo se debe aprovechar la creatividad que tienen muchas personas, yo mismo compre un refrigerador de uso a una persona que iba a comprar uno nuevo, y contentos los dos, no hicimos daño a nadie, porque creo que no debemos pensar que la via de comercializacion es el problema en sí, si se eliminara esta via, los revendedores encontrarian otra, y al final se afectarian todos, los sanos y los que no, la solucion no es prohibir, eso siempre genera mas ilegalidad, la solicion que propongo es regular, establecer reglas, para que aquellos que quieran comprar algo que otro quiera vender tengan una via rapida, moderna y legal para hacerlo. Es interesante ver como un mercado electrónico informal a logrado hace mucho tiempo atrás lo que ahora pretende hacer el estado, eso dice que debemos tomar lo bueno como experiencia antes de juzgar como en los tiempos de las inquicisiones, hay que reflexionar y pensar con los pies bien en la tierra, para no caer en cacerias de brujas, y mucho menos irnos por la facil y eliminar esta via tan beneficiosa.
    En la emisora Radio Angulo de Holguín, un programa llamado Apartado Popular, multipremiado a nivel nacional por su labor social, realiza anuncios de compra venta como asunto principal de su programación, deberia extenderse la idea a todas las plataformas posibles, incluidas las redes sociales. No creen?

  • Lourdes Boloña dijo:

    Muy buen artículo en el que se refleja el asunto de ilegalidad, sobreprecio, venta ilícita, acaparamiento etc.
    Todo eso se resolvería con una acción: abastecimiento sistemático que es a lo menos se puede aspirar después de tantísimos años de mala dirección en técnicas económicas y comerciales.
    Olvidan quienes pagan los platos rotos? Pues nosotros, la mayoría.
    Gracias.

  • Cartman dijo:

    Algo hay ke hacer con los trabajadores de las tiendas ke tienen gran parte de la culpa de estas ventas ilegales, como es posible ke vallas a una tienda de MLC a comprar un Split o una nevera y no las encuentra en exivicion pero sin embargo las páginas de venta están inundadas de estas y se ven ke son fotos tomadas en la misma tienda, donde se ven otros productos de fondo e incluso asta parte de los uniformes de los empleados. Algo tiene ke hace la policía en este país contra ese tipo de acciones. Muy bien lo ke se a echo en Villa Clara y no es difícil.

  • Nelson Rodríguez dijo:

    Nos pasamos la vida criticando a los particulares o TCP por sus precios, no quiero decir que estoy de acuerdo con sus precios de ventas, tenemos el ejemplo claro de la carne de puerco, las personas pegan el grito cdo oyen precios de las mismas que oscilan como mínimo (en estas redes) de 45 MN hacia arriba y llega hasta 80 MN. Sin embargo acá en Sta Clara vas a la tienda La Pelota y ves lomos, perniles con un precio sobre los 7 y.. CUC el kg, entonces de que hablamos....

  • jpuentes dijo:

    Aunque digan que la legislación cubana está preparada para enfrentar estos tipos de delitos, no me queda claro por qué muchos ordenamientos juridicos han tenido que cambiar para adecuarlos. Porque para mí es natural que todas las legislaciones tengan robo, hurto, estafa... pero aun así han tenido que cambiar para tratar estos asuntos informaticos y en las redes... por qué la nuestra no?

  • Arturo Rodriguez dijo:

    Muy buen artículo. La pregunta es: se han procesado casos sobre la actividad económica ilícita? De ser así, por qué no se publicitan en nuestra televisión?

  • ventas dijo:

    hola, hace mucho necesito comprar un saco de cemento, 4mts de tubo de 1 pulgada de diametro, una yabe para fregadero, un codo de 90 grados de media, Donde lo compro? donde hay? yo no quiero ser parte de la cadena de ilegalidades, por tanto no quiero comprar a ningun particular....que hago?

  • jpuentes dijo:

    Este ordenamiento juridico no puede alimentarse sólo de las denuncias de las victimas, debe de ser mas proactivo y en especial la PNR. Estos delitos tienen un alto grado de impunidad y la percepción que tiene la gente es que es normal. Cómo es posible que ciertos delitos se perciba, en una sociedad, como normal.?.

  • Jose dijo:

    Muy buen artículo pero como todo los problemas están ahí a la vista de todos conocido por todos y van cogiendo fuerza las personas llegan a ver como normal tener que pagar por encima del precio para poder adquirir algún producto y que con esto se enriquezcan algunos
    productos que los tienen en existencias por esos altos precios lo que impide que la mayoría puede comprarlos con esto sucede igual que con los casos de corrupción que están poniendo en la tv son de años y no se hacía nada

  • Osito dijo:

    Si las tiemdas tuvieran los productos permanentemente nadie revendiera pero todo lo sacan de buchito en buchito y ya los revendedores tienen comprado hasta al gerente de la tienda pa que le avise cuando van a entrar los productos. Si no garantizan el abastecimiento constante y uniforme es IMPOSIBLE acabar con el acaparamiento y la revendedera

  • Rogelio dijo:

    Muy buen articulo Periodistico, aunque esto hace años esta a la luz publica.
    Ya hace un tiempo esta saliendo en TV como detienen a acaparadores y malversadores en todo el pais,
    ahora mi pregunta estos acaparadores que revenden productos al doble y triple de precio, que se publican en internet dan datos personales, te lo llevan a la casa y la cantidad que coordines con ellos ¿¿Son tan dificil de cojer ¿¿ ellos son la razon de estos problemas no los moderadores de estos sitios..¿¿¿no hay que crear nuevas leyes para jusgarlos por acaparadores....
    Si los quieren cojer es facil ....ellos son tan capaces de llevar un envio a plena estacion de policia ...

  • jpuentes dijo:

    Yo tengo la impresión de que dada la escasez y la ineficiencia y la corrupción de los administrativos en custodia de esos productos, el estado o el gobierno no han querido imponer un orden en ese sentido, porque sino se vería como "prohibir" y eso politicamente en cuba y ahora es malo.

  • Yo dijo:

    Me parece un artículo muy interesante, aunque lo veo sólo enfocado a las situaciones ilegales que ocurren en este submundo y el ataque a las mismas desde el punto de vista penal, que aclaro lo ilegal si se debe reprimir, existen prácticas de comercio que no son ilegales. Tenemos un Código Civil, uno de Comercio, algo obsoleto pero vigente, además de los Decretos relativos a la contratación, donde cada uno regula en el ámbito de sus competencias las relaciones de propiedad, comercio, compraventa, etc, entre personas naturales, sin que medie la intervención del Estado en las mismas. Sería bueno que el autor del artículo hiciera otro contraponiendo la legislación Civil y la Penal, valorando criterios que expongan que tiene más peso.

Se han publicado 612 comentarios



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Yunier Javier Sifonte Díaz

Yunier Javier Sifonte Díaz

Graduado de Periodismo en la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas en el año 2016. Periodista de Telecubanacán. En Twitter: @yunier_sifonte

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