Gernika el día después

Lo más duro para la gente era no saber si sus familiares estaban vivos o muertos, y vagaban buscándolos, muchos nunca los encontrarían. Pero, a pesar de todo, hay quien sigue repitiendo la misma vieja mentira, que en Gernika murieron menos de 1.654 personas. Cada vez que lo hacen, Queipo de Llano se ríe desde su tumba.