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Treinta febreros de Amor para una Colmena (+ Fotos y Videos)

| 1896 |

La Colmenita al finalizar una reciente actuación en el teatro Sauto de Matanzas. Foto: Cortesía de La Colmenita.

Si de niños, magia y amor se trata, a mi mente llegan - como en ráfaga-, diferentes imágenes en tonos amarillos y negros, con alas y antenitas en constante movimiento. Con una banda sonora de sonrisas y corazones latiendo al compás del Bien. Con rostros pequeñitos y otros no tanto. Traviesos, juguetones y cariñosos, porque como dijera sabiamente el Apóstol “son los que saben querer, son la esperanza del mundo”.

Y en este planeta tan convulso en que vivimos La Colmenita es un rayito de luz que se va abriendo paso entre las nubes más oscuras; que salva y que sana, que impulsa, que forma y completa.

La Colmenita no es una escuela, pero enseña. No es un hospital, pero cura. No es un parque, pero divierte. No es una casa, pero la habitas. Tiene la virtud de ser una y a la vez muchas otras cosas. Y viene con un complemento añadido: las personas maravillosas que la conforman.

Es una inmensa obra de amor.

La Colmenita. Foto: Cortesía de La Colmenita.

Un poco de historia

El 14 de febrero de 1990 surgió un pequeño grupo de teatro compuesto por niños y jóvenes, bajo la dirección de Carlos Alberto “Tin” Cremata y su mamá, Iraida Malberti; que hasta 1993 se mantuvo estrenando obras del Teatro Cubano y el Siglo de Oro Español.

En 1994, un pequeño cambio marcaría el destino del grupo para siempre; estrenaron en el Karl Marx, una versión del clásico Meñique interpretada solo por niñas y niños. Ese sería el inicio de lo que, al paso de los años se ha convertido en La Colmenita, Compañía Infantil de Teatro de los Niños de Cuba.

La idea de Cremata fue sumando abejitas y zánganos. Cuando ya eran tantos los que iban hasta el panal fundador, Tin le pidió a Jaime Fort (el guionista de buena parte de los programas de Vivir del Cuento) que abriera un Taller anexo por Alamar, y después se abrió otro en Plaza, y así en otros municipios de La Habana. Por eso hoy en la Colmenita actúan niños del Vedado, pero también de San Miguel, La Lisa, el Cotorro y casi todos los lugares de la capital.

Tiempo después el sueño se multiplicó y se abrieron Colmenitas en casi todas las provincias de Cuba. De algunas vinieron a enterarse cuando visitaron ese territorio y Tin y sus compañeros quedaban maravillados de la calidad de aquellos proyectos.

La Colmenita en la cima del Turquino. Foto: Cortesía de La Colmenita

Una gran familia

Eso es La Colmenita. Así la forjaron sus fundadores. Así la han sostenido generaciones de maestros, instructores, productores y técnicos. Así la han vivido generaciones de niños.

Algunos que llegaron siendo pequeñines con ganas de fantasear desde el teatro y la música, hoy son parte de la compañía como maestros. Algunos encontraron el amor en aquellos predios. Otros ya tienen a sus hijos criándose en La Colmenita.

Allí todos hacen de todo. Como los mosqueteros actúan: todos para uno, uno para todos. Jaime Fort lo cuenta con gracia en este testimonio:

Soy Fundador de La Colmenita y durante muchos años tuve un pequeño problema, que no por pequeño dejaba de ser inquietante. Cada vez que debía rellenar alguna de las muchas planillas que los cubanos tenemos que cumplimentar a lo largo de nuestras vidas; y me topaba con la pregunta “profesión” ahí mismo me entraba una indecisión muy grande. Yo, como trabajaba en La Colmenita, lo mismo hacía de actor, que de profesor, que de técnico de sonido, utilero, tramoyista, atrezo, auxiliar de iluminación, escritor de guiones, ayudante de vestuario, repartidor de merienda, electricista, y algunas veces, hacía hasta la dirección general y puesta en escena de algún espectáculo. También desarrollaba en la Colmenita otras actividades relacionadas con el teatro, pero de forma más indirecta, como: desmontador de ascensores, ayudante de mecánico de guagua, chapistería y pintura, traductor e intérprete, cuidador de niños, estibador, espantador de ranas o relaciones públicas. Pero la casilla de “profesión” era un solo cuadrito y yo nunca supe qué diablos poner. En realidad, podría haber escrito una sola palabra; una palabra que lo resumía todo, pero estoy seguro que el burócrata de turno no iba a entender nada si ponía ahí, “Profesión”: COLMENERO…

La Colmenita celebró los 25 años de la primera puesta en escena de su versión de La Cucarachita Martina. Foto: Daylén Vega/ Cubadebate

Del Teatro Nacional a La Bajada

Siempre agradece Cremata a la Juventud, los Pioneros y a Nisia Agüero por haber creído en la valía del proyecto, cuando apenas nacía. El Teatro Nacional, que dirigió Nisia le abrió las puertas hace 25 años para aquella producción de "La Cucarachita Martina", a la que ahora le han celebrado sus bodas de plata.

Después han paseado por los mejores teatros de Cuba maravillosas versiones de obras como “Sueño de una noche de Verano”, “La Cenicienta… según Los Beatles”, “Los Cuentos Cubanos de Andersen”, “Alicia en el país de las Maravillas”, “Y sin embargo, se mueve”, “Fábula de un país de cera”, “Ajiaco de Sueños”, “Elpidio Valdés y los Van Van”, “Abracadabra”, “Pedro y el Lobo”, “Meñique”, “Bululú y Medio”, “Los Balcones de Madrid”, “El gato con Botas”, “Ricitos, los Tres Ositos… y la Década Prodigiosa”, “Blancanieves y los siete enanitos”, “Las aventuras de Pinocho”, “El Concertazzo de La Colmenita”, “Travesía Mágica”…

Junto a la magia que le ponen los niños a esas obras, en sus elencos han participado integrantes de lujo como Silvio Rodríguez, Juan Formell y Los Van Van, Omara Portuondo, Compay Segundo, Eliades Ochoa, Adalberto Álvarez y su son, Alexander Abreu, la Orquesta Aragón, Virulo, Teresita Fernández, Buena Fe, Liuba María Hevia, Issac Delgado, Pancho Amat, Beatriz Márquez, Vocal Sampling, Los Papines, Oscar Valdés, Enrique Plá, Ernán López Nusa, Julito Padrón, Orlando Valle “Maraca”, Rolando Luna, David Álvarez, Moncada, y María de los Ángeles Santana, entre muchos otras joyas de la cultura nacional.

Hola, soy Omara Portuondo, quiero enviarle un beso muy grande a Tin y a todos los colmeneros en este cumpleaños. Gracias por invitarme a cada rato a compartir sus aventuras y muchas gracias por lo que hacen por nuestra Cultura. Yo también me siento parte de esa familia, como una abejita más, endulzando el alma de Cuba. ¡Felicidades Colmenita!

Pero las abejitas no están hechas para encerrarse sólo en los teatros; han salido a repartir sus mieles por decenas de lugares de toda Cuba. Han realizado decenas de Giras Nacionales por las zonas más intrincadas o las llamadas Áreas de Silencio, por aquellas que han sido afectadas por desastres naturales o por las comunidades rurales del Plan Turquino-Manatí.

En escenarios improvisados al aire libre, a veces al amparo de las luces del ómnibus que los traslada, en ocasiones actuando para sólo una decena de niños (que eran todos los niños de esa comunidad), La Colmenita ha dejado sus huellas en Maisí y La Bajada, en Moa y Guaracabulla;  llevando un mensaje de aliento y con la premisa de que tener talento es tener buen corazón.

Junto al Movimiento de Payasos Terapéuticos han promovido también una labor de hermoso alcance humano por los Hospitales Oncológico y Pediátrico de La Habana, que ya se extiende por todo el país.

En 1998 La Colmenita se integró al Ministerio de Cultura de Cuba como un proyecto oficial del Consejo de Artes Escénicas, y en 2006 fue nombrada Centro de Promoción de Salud, por el Ministerio de Salud Pública cubano.

Con Cristina Fernández en la Casa Rosada, Argentina. Foto: Cortesía de La Colmenita

Libando por el mundo

El paradigmático modelo pedagógico y teatral que La Colmenita ha desarrollado en estos treinta años ya es reconocido en diversos continentes.

Más de 25 países de Asia, Europa y América, han disfrutado de las actuaciones de la compañía cubana. Hasta a los propios Estados Unidos, pese al bloqueo, llegó el mensaje de paz y amor de Cremata y sus pequeñines.

Y en no pocos lugares por donde han pasado han dejado sembrada la semilla. Así han surgido Colmenitas en España (Sevilla, Cantabria y Tenerife), México (Querétaro, Chiapas y San Luis Potosí), Panamá, Nicaragua, República Dominicana, Colombia (San Cristóbal, Bogotá), Canadá (Winnipeg), seis en Argentina (Buenos Aires), 50 en los diferentes estados de Venezuela y 31 en todos los departamentos del Salvador. Cada una con una membresía de entre 50 y 100 niños.

La Colmenita fue el primer grupo teatral del mundo en ser proclamado Embajadores de Buena Voluntad del Fondo de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Yalcin Baykul (Turquía) – Yo sueño con que haya muchas más Colmenitas alrededor del mundo… y más, sueño que el mundo todo – sea una gran Colmenita.

La ColmenaTV. Foto: Cortesía de La Colmenita

Teatro, Cine, Música y TV

La Colmenita ha realizado coproducciones exitosas con Bread and Puppet Theater (EE.UU.), Odin Theatre (Dinamarca), Deep Mountain (EE.UU.), People´s Little Theater (Bangladesh), Les Mordus du Théatre (Bélgica), Corporación Cantoalegre (Colombia), Big Band Ribe (Dinamarca), CoopFilarmónica de Bogotá y un largo etcétera.

Pero La Colmenita en su quehacer ha trascendido la puesta en escena teatral, produciendo tres largometrajes con y para niños: “¡Viva Cuba!”, “Habanastation”, “Y sin embargo…”; los tres con gran acogida por el público y multipremiados internacionalmente.

Asimismo, obtuvo el Premio Especial Extraordinario del Festival CUBADISCO 2014 con el DVD “Siempre habrá Van Van” y Premio Especial del CUBADISCO 2017 con los DVD “Pedro y el Lobo” y “¡Feliz Cumpleaños Fidel!”. Su disco “Añejo Jardín”, producido por la EGREM, fue nominado a los Premios Grammy Latinos en el 2017.

En 2017, 2018 y 2019, el grupo teatral produjo y protagonizó “La Colmena TV”, un programa de televisión que se ganó un espacio de preferencia en los hogares de Cuba.

Desde 2005 La Colmenita tiene su propio coliseo, en la Sala de Teatro de la Orden Tercera del Convento de San Francisco de Asís, perteneciente a la Oficina del Historiador de la Ciudad, en La Habana Vieja.

La Colmenita. Foto: Cortesía de La Colmenita.

Sólo el Amor salva

La Colmenita siempre ha gozado del gusto popular. La simpatía y el aprecio hacia el grupo y sus integrantes, es una constante en el corazón de los cubanos. Los teatros se llenan cuando actúan. En las provincias los esperan con entrañable cariño y deferencia.

Quizá nunca Tin imaginó que aquellas tardes en que su padre (*) inventaba obras de teatro y los ponía a actuar a él y sus hermanos serían el embrión de este hermoso proyecto de amor por los niños que trasciende a sus hacedores y que enaltece a Cuba.

Bien lo ha dicho Eusebio Leal:

Eusebio Leal. Foto: Archivo.

Siempre creí y creo que Tin, como le llamamos cariñosamente a Cremata, es un discípulo puro de Luz y Caballero; quiere decir, el Teatro es para ellos el vehículo para formar y para educar el alma de esos niños y prepararlos para la vida.

De esa manera, a través del Arte, logran lo incocebible, lo inimaginable, que criaturas de este tamaño, no ya hagan algo, porque los hacen meditar, los hacen pensar, sino que actúen concertadamente para crear una maravilla como es la obra de La Colmenita.

Esa Colmenita ha trascendido y hoy forma parte de un legado generacional; hoy hay muchos niños, que son adolescentes y que son jóvenes y que se formaron al calor de Tin y de sus colaboradores, un maestro de generaciones, alguien que se ha entregado por completo, con amor, alguien que fue muy herido y que sin embargo convirtió la herida en Amor, eso es lo más importante, lo convirtió en una voluntad creativa, en una voluntad salvadora. Él me ha hecho a mí creer firmemente, en lo que una vez dije: "Solo el Amor, salva".

Se cierra el telón. Todos se reúnen con las manos apretadas en el círculo como tras cada función. Un nuevo bien se ha hecho. La Colmenita comienza a mirar hacia los próximos treinta años.

La Colmenita. Foto: Cortesía de La Colmenita.

(*) El padre de Carlos Alberto Cremata es una de las 73 víctimas de abominable sabotaje contra un avión de Cubana en Barbados en 1976. Su madre, Iraida Malberti, fue una de las más importantes creadoras de teatro y televisión para niños en Cuba.

El llamado de Tin a los Colmeneros

Carlos Alberto Cremata, director de La Colmenita en un ensayo. Foto: Bill Hackwell / Archivo de Cubadebate

Treinta años cumple hoy la Colmenita de Cuba, que tuvo la suerte de nacer un día de los enamorados, cuando recién comenzaba el período especial (14 de febrero de 1990).

Catorce jóvenes, que enseguida fueron veinte y ocho, y que estuvimos del 90 al 98 sin recibir salario, unidos solo por el placer de estar juntos compartiendo aventuras de Teatro Musical por toda Cuba

Invito a todos los colmeneros de antes y de ahora, los cientos de niños que hoy tienen 40, 30 y 20 años y que andan dispersos por todo el mundo, sus familiares, los miembros de las Colmenitas nacionales e internacionales, amigos y público en general - a que escriban sus recuerdos, anécdotas, impresiones, vivencias, opiniones, dudas – y las envíen a esta especie de foro que puede tornarse para nosotros Cubadebate, y así atesorar una suerte de almacén virtual de nuestra treintañera y melífera historia de vida… que además publicará este sitio - para todos los que a él acudan de Cuba y de todo el mundo. 

¡Cuántos recuerdos!... en primer lugar mi Papá (Carlos Alberto Cremata Trujillo), que siempre he dicho - ha sido el verdadero director de nuestra Colmenita desde muuucho antes de fundarse… mi Mamá (Iraida Malberti Cabrera) eterna Abeja Reina y la siempre respuesta a las más difíciles preguntas del Arte y la Vida… La fuente originaria y pretexto para fundar - mi primogénita Camila, que hoy ronda la treintena y educa a muchos niños (como su Papá) en la Tampa de nuestro Martí… y además reencarna en mi hija menor Maria Carla de 15 recién cumplidos.

Los primeros: Alex, Yoha, Ernan, Mao, Ramfis… Alpízar, Janecita, LuisMa, Amarilys, Yanín, YanCap, Arielito, Julio el policía, Anmerix, Nenita, Lourdes, Mayra, Patri… Susy, Joselín, Yanai, Gretell, Carlitín, Yasbel, Churrisquito, Malú, Gabo, las Claudias, Riquifito, Thais, Marlon…

Las inolvidables asistentes de dirección Marisela Hernández Arocha e Ingrid León Vila, la tiernas creadoras de los textos teatrales en verso Julia González Carid y “Titi” Oltuski, los músicos Yamel Romero, Amaury Ramírez, Mónika O’Reilly, Tony Carrera, Ivis Reyes y René Baños (Sampling), el guionista Jaime Fort (¡el del programa de Pánfilo!), la Maga de las Luces - mi tía Saskia Cruz, las diseñadoras de vestuario Nora Mesa, Magalys Acosta y Melba Cortés, los productores Leonardo Buenaventura (¡que nos abrió al mundo!), Lupe Rey, Marta Palacios y Cristina Leyva, los directores de arte Yoqui Tornes y Juan García, la directora de sonido de siempre Janet Rodríguez del Sol, las Almas del Panal: en el teatro - mi Muma de todos los recuerdos lindos  y en la música - Rocío Calle, mi “Puchi” (hoy Directora Orquestal)

Los Maestros que nos dieron a luz y amamantaron: Berta Martínez (Teatro Hubert de Blanck), Nisia Agüero (Teatro Nacional de Cuba), Enith Alerm y Laritza Díaz (Organización de Pioneros José Martí), Teté y su Escuela “Solidaridad con Panamá”, José Arroyo de Bogotá, Ulvi Icil de Estambul y Miguel Adan de Sevilla, Michel Frank… y por supuesto: Fidel, Raúl y Martí.

Las tantas aventuras nacionales e internacionales a JAPÓN, la Ciénaga de Zapata, ESTADOS UNIDOS, Guaracabulla, RUSIA, el Pico Turquino, KUWAIT, Mangos de Polilla, FRANCIA, Naranjo Agrio, TURQUÍA, La Isabelita, CANADÁ, Mamanantuabo, ALEMANIA, Pinar de las Canas, MÉXICO, Mangos de Baraguá, ESPAÑA, San Pablo de Yao, HAITÍ, Arroyo Seco, BANGLADESH, La Bajada, PORTUGAL, Las Martinas, VIET NAM, Chafarina, DINAMARCA, Piedrecita, RUMANÍA, La Tinta, BULGARIA, Potrerillo, NICARAGUA, Dos Ríos, REPÚBLICA DOMINICANA, Magarabomba, EL SALVADOR, Birán, VENEZUELA, Cauto Embarcadero, ECUADOR, Minas de Matahambre, BÉLGICA, Caimanera, ARGENTINA, Boquerone, PANAMÁ, Guamuta, COLOMBIA, Playitas de Cajobabo…

¡Escriban, escriban! - queridos colmeneros de estos inolvidables treinta años!

Tin Cremata

La Colmenita llevando alegría tras el desastre natural. Foto: Cortesía de La Colmenita

Con Juan Formell Foto: Cortesía de La Colmenita

Encuentro de los presidentes Fidel Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y Ministros de Cuba y Hugo Rafael Chávez Frías Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela, En el Teatro Karl Mark de la Capital cubana, En el marco de la visita que realiza a cuba el presidente Venezolano.
En la foto Ambos presidentes saludan a niños cubanos integrantes del grupo Infantil La Colmenita.
Fecha: 29 Abril de 2005
Foto: Roberto Suárez

En la celebración de los 90 de Fidel. Foto: Cortesía de La Colmenita

La Colmenita recibe su teatro nuevo. Teatro de la orden tercera en La Habana Vieja. Foto: Archivo / Cortesía de La Colmenita

En video, La Colmenita de Cuba

Se han publicado 1896 comentarios



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  • Rita León dijo:

    continuación....
    Viajábamos en una guagua de escolares de las primeras Yutong, de las carmelitas, sin aire acondicionado, y la habíamos pasado súper en ella, a pesar del calor que caracteriza a Guantánamo (mi provincia natal), el caso es que de pronto sentí una voz que gritó - "¡Nos están robando!!!!", y fue un grito de terror..... Estábamos pasando Songo La Maya, ya en Santiago y cuando miré por la ventanilla, solo vi un bulto que se tiró por la ventana, era uno de nuestros profesores de Arte de la Colmenita Central (que estaba invitado por La Colmenita de Plaza, para apoyar el trabajo), pues Yoqui estaba de Misión en Venezuela, (se llama Abelito).. Ya corría loma arriba, tras unos hombres que no podía yo distinguir desde mi asiento, de pronto me vi debajo, acompañada de muchos de los adultos que estaban en la gira, y todos gritaban - "¡Cógelo!", pero el lugar era oscuro y se internaban monte adentro, un miedo de pronto me atacó, y mientras los jóvenes y hombres buscaban adentrándose en aquel oscuro campo, nos dimos cuenta que era muy peligroso lo que habían hecho, ellos desafiaron a los Ladrones sin pensar que era una locura, entonces les gritamos - "¡Regresen por favor!", una y otra vez - "¡Regresen a la guagua!", los Ladrones habían abierto el maletero de la guagua, en los bajos de un puente que había, y este tenía eso que llaman "policía acostado", que la guagua obligatoriamente tiene que disminuir la velocidad al pasar, y ahí los Ladrones aprovechaban, y robaban.... Todos asustados en medio de la noche, comenzamos a revisar las maletas que faltaban y para fatalidad de los Ladrones, y tristeza principalmente para nuestra querida Jefa de vestuario Grisel, los Ladrones se llevaron las dos maletas de la Utilería de la obra "Meñique", y también el maletín del abuelo Orlando, que tenía algunas herramientas, con las que él resolvía todo lo que se nos presentara en cualquier lugar. Aquello nos entristeció por unas cuantas horas, pero a la llegada a La Habana, había tantos padres en el cine "Acapulco" (sede de La Colmenita de Plaza) preocupados y dispuestos a rehacer nuevamente lo robado, además de que se comentaba más de la Alegría con la que los niños contaban de las funciones hechas y de las experiencias vividas en la gira, que del robo.... Por suerte a los niños no les laceró su hermosa experiencia, pero todos los adultos y yo, no olvidaremos nunca aquella noche, en la que solo nos decíamos - "¡Quisiéramos verle las caras a esos desvergonzados cuando abran las maletas, y vean lo que se han robado!"...
    Nos costó tiempo volver a tener todo lo necesario para la puesta en escena de "Meñique", pero lo hicimos nuevamente entre todos, y nada, que hubo y hay Meñique para rato.... y Colmenita de Plaza también!!!!

  • Maniurbis dijo:

    También recuerdo la vez que Tin me pidió que me disfrazara, por primera vez, con el traje gigante de la Puerquita, para la obra “Ricitos de Oro, los Tres Ositos… y la Década Prodigiosa”, en el Teatro Carlos Marx .. y me había hecho la keratina el día anterior!, y en medio de la función, me estaba ahogando por el calor activo y el químico de la keratina, y me dije: - “ Bueno.. moriré por la Colmenita!!!”, porque cuando el Guille cantó, al final de la obra, la canción de “Anduriña”, y el público empezó a pedir: “¡Otra!, ¡Otra!, otra canción!!!”…. ñoooo, casi muero disfrazada con aquella escafandra de Puerquita… y luego, cuando por fin salí dentro de la obra, en la Televisión ... le decía a toda mi familia, en Guantánamo, por teléfono: - “¡¡¡Yo soy la Puerca , yo soy la Puerca!!!”

    • tin cremata dijo:

      Manu!!!... "Many la Ortografiera"!!!... Tú eres uno de los ejemplos más lindos de guajira guantanamera (con una infancia difícil y poco acceso a la Cultura), que ha sido muy ayudada culturalmente - por el entorno colmenero que gravita alrededor de su preciosa y talentosa hija Suanet... Tanto es así, que te me has convertido, mi Hermana, en la principal proveedora de frases culturales whatsappéicas (que me han insuflado energías cultas - en este Confinamiento Salvador!!!)... Por ejemplo: la frase de Radko Tichavský (compositor y pedagogo de origen checo, y que tiene mi misma edad) "Los libros curan la más peligrosa de las enfermedades humanas: la Ignorancia"... o: "Embórrachate de Literatura, porque tu resaca - será la Cultura"... o: "El placer de los puntos suspensivos - es que hacen cosquillas en la imaginación..."... o: "La mala ortografía es una enfermedad de transmisión TEXTUAL"... O ese Meme Genial, en que se ve a una abuelita bibliotecaria extendiéndole un LIBRO - a un Millennial, y aconsejándole: "No hay que encenderlo, solo debes levantar la tapa... en vez de pulsar: "siguiente", solo debes pasar las páginas... y como no necesita baterías - No se apaga nunca!!!... Es Genial!!!"

  • Liuba Reyes Bravo dijo:

    Recuerdo cuando estábamos en el Taller de La Colmenita de los Chiquirriticos, hicimos una Gira a Nueva Paz. Para nosotros y las niñas y niños, era una tremenda gira, la más grande!.. en 3 años nunca lo habíamos hecho, y los niños eran muy pequeños, creo que la mayor tenía 8 años, y recuerdo que uno de los padres que fue a la gira fue - nuestro queridísimo actor Rolando Núñez - el "Botaperro" - de la serie "Su propia Guerra".. y entre los niños estaban Chupi y Abelito (que aún no estaban en Preescolar), y los dos se dormían en los ensayos, en nuestros brazos. Realmente Aylin (la mamá de Abelito) y Dayne (la de la Chupi) tuvieron mucha confianza en nosotros!!. Cuando llegó la primera noche, todos los niños con sus pomitos de leche, los que tomaban leche antes de acostarse, todo el acomodamiento natural de una noche, niños que por supuesto comienzan a extrañar, porque eran muy pequeños, pero bueno, todo fue bien. Cuando los adultos estábamos sentados, conversando afuera en la entrada de los albergues, un grito: - "!!!Mamá Teta!!!"... se podrán imaginar!, habíamos llevado una lechera y no lo sabíamos!! Fue una gira inolvidable y nuestro homenaje al gran "Botaperro" - por habernos acompañado en aquella Gran Aventura..

  • Ana María García Horta dijo:

    "Aventuras Colmeneras"
    El grito de -¡evacuación!-, junto al ruido ensordecedor de un gran chaparrón, me despierta. Son las tres de la madrugada en el campamento Aguada del Joaquín, a 1364 metros sobre el nivel del mar. No llegaremos a la cima, pensé, ¿o sí?
    Quienes acamparon a la intemperie corrían a refugiarse, como podían, al campamento de madera, zinc y guano donde yo estaba, porque sus casas de campaña no resistieron el embate del torrencial aguacero. Las nubes parecían enojadas entre sí: intenté seguir cada gota de lluvia que al caer, chocaban contra el fango y asemejaban meteoritos en miniatura.
    Escalar el Pico Real del Turquino, el punto más alto de la geografía cubana, es una tradición para La Colmenita, un ritual para festejar aniversarios especiales en familia. En aquel entonces, febrero del año 2014, celebrábamos el cumpleaños 24 de la compañía y, por vez primera en la historia colmenera, los niños nos enrolábamos en esta gran aventura.
    Nuestra “tropa” de unas 40 personas había llegado al campamento Aguada del Joaquín tras subir ocho kilómetros por un sendero estrecho, caprichoso y agotador; los helechos parecían saludarnos, zunzunes, bijiritas, tomeguines y ¡hasta tocororos! se nos acercaron. Quise pensar que nos daban la bienvenida. Era un bello espectáculo que nos regalaba la naturaleza.
    Mas, a medida que avanzó el día, el Sol dejó de asomarse y comencé a percibir ese “olor a lluvia” que ponía en riesgo el futuro del ascenso.
    Y así fue. Lamentablemente, al amanecer del 14 de febrero del 2014 y a tan solo cuatro kilómetros del ansiado Pico Turquino, los guías -expertos en estas lides- recomendaron abortar la subida por lo resbaladizo del terreno.
    La decisión fue rápida: retirarse. Toda aventura entraña riesgos, pero, en estos casos, es mejor precaver.
    El descenso transcurrió algo monótono. Perdimos un poco el entusiasmo, los pies se desplazaban más ligeros, como decepcionados y las miradas eran tristes. Solo la promesa de Tin de regresar pronto, elevó nuestro ánimo.
    En esa ocasión, los colmeneros no pudimos alcanzar la cima, pero siempre nos queda la sensación de haber vivido una gran aventura, digna de contar.

  • José Armando Alpízar Ríos dijo:

    Otra anécdota -
    Me es difícil contar esto por dos razones: la primera porque tal vez pierda su esencia, si no logro sustituir las palabras que se dijeron en el momento que sucedieron los hechos, y en segundo lugar porque temo que mi admirada y querida Elvirita Skourtis se moleste, al ver que una persona tan entrañable para ella, sea la figura principal de esta historia.
    En los años más agudos del Período Especial, quisimos hacer una gira artística por la actual provincia de Artemisa, para actuarles a los trabajadores de La Habana, que, albergados en campamentos, tenían la misión de producir alimentos para la capital. Los mismos, se encontraban a unos 30 o 50 km de nuestra sede en el Vedado, pero como no había transporte para llegar hasta allá, le solicitamos ayuda a la Dirección Nacional de la UJC, la que nos facilitó 10 triciclos, de los que se usaban para cargar mercancías. En ellos montamos ropa, audio, vestuario y hasta alguna que otra pasajera que, por no tener bicicleta se veía imposibilitada de participar en la Aventura. Fue muy difícil la travesía pues el calor, el viento en contra, y sobre todo, que los pesados y lentos triciclos tenían el defecto de halar de una rueda trasera, más que de la otra, obligando al conductor a mantener todo el tiempo las manos en el timón pues de lo contrario se desviaban para los lados.
    A los pocos días de estancia en uno de esos albergues, donde dormíamos juntos todos, como hermanos, alguien divisa a la abuela de Elvirita Skourtis, acercarse por el camino y da la voz de alarma, trayendo por consecuencia que se armara una especie de zafarrancho de combate. A mi se me asigna la misión de interceptarla y entretenerla el tiempo suficiente, para que los demás sacaran de los cuartos de las mujeres, toda la ropa masculina, especificamente la interior, que, colgando de ventanas y literas, delataba la presencia de hombres pernoctando allí. Con ello se evitaría un disgusto a la abuela, cuya estricta formación religiosa, no toleraba que hembras y varones compartiesen el mismo techo y mucho menos la misma cama, sin estar debidamente casados...
    continuará...

  • José Alpízar dijo:

    continuación...
    Para afirmar lo anterior, pongo el ejemplo siguiente de cuando la intercepté, donde lo primero que me preguntó fue: “- Profe: ¿mi nieta no estará haciendo una de esas monjas indecentes, verdad?” (se refería a la versión que - de los "Cuentos del Decamerón" hizo Héctor Quintero, específicamente el pasaje de “El Jardinero del Convento”), y que nosotros habíamos subido de tono mucho más de lo que ya estaba. Suponiendo que no iba a ver a su nieta actuar, porque de seguro regresaría a la Habana antes del anochecer, mentí diciéndole que el papel de su nieta se limitaba a acompañar con su guitarra algunas escenas. Se que mentir es feo y mucho más a una persona mayor, pero al notar alivio y satisfacción en su rostro, lo consideré una buena acción de mi parte...
    Próximo al anochecer y mientras alistábamos la caravana ciclística en que nos trasladaríamos, vemos aparecer a Elvirita con su abuela. Pensando que venía a despedirse, fuimos a su encuentro, pero nos quedamos atónitos cuando nos dijo que iría con nosotros. Lo primero que pensé fue que mi piadosa mentira quedaría al descubierto, pues Elvirita - Si hacía el papel de una de las “monjas indecentes” que ella tanto detestaba. De nada valieron los argumentos, que, encabezados por mi, le dimos acerca de la incomodidad del viaje o lo tarde del regreso, para que desistiera, y solo faltó que me arrodillara delante de ella para suplicarle que no fuera, lo cual creo que hubiera sido por gusto, pues se notaba firme en su decisión. Sin otra opción y pensando en su seguridad, decidimos montarla en el Triciclo de Penalba, que era uno de los mejores pedalistas que teníamos, por su fuerza y experiencia. El trayecto no fue, como en otras ocasiones, donde los chistes y ocurrencias sobre cualquier cosa, hacían muy ameno el trayecto. Ahora nadie quería meter la pata, haciendo algún comentario que ofendiera la moral de la abuela. Por mi parte, solo pensaba en qué justificación darle luego de que viera a su nieta actuar?...

    continuará...

  • J. Alpízar dijo:

    continuación...
    Concluida la función, el regreso era similar a la ida, solo se diferenciaba en que era noche cerrada, el deseo de llegar rápido, y en algunos traguitos leves, a base de bebidas que se inventaron por aquellos tiempos. Luego de varios kilómetros recorridos, a ritmo acelerado, a Penalba el sudor empieza a caerle por los ojos, dificultándole la poca visión que había por lo que decide quitarse la camisa. Para ello impulsa todo cuando puede su vehículo, con el objetivo de no quedarse rezagado mientras dure su maniobra, pero comete el pecado mortal de quitar las manos del timón del Triciclo, que, cumpliendo fielmente con sus errores de construcción, gira violentamente hacia la izquierda, y con abuela y todo enfila el rumbo hacia una de la profundas, enfangadas y enyerbadas cunetas que custodiaban por ambos lados el camino, por lo que la pobre anciana, presagiando en la más absoluta obscuridad el destino que le esperaba, grita desgarradoramente: "¡Ay…" y una palabrota, imposible de reprimir en los cubanos!...Todos, a pesar del caos y la preocupación del momento, nos quedamos mudos, pero no por el accidente (porque a la abuelita no le había pasado absolutamente nada), sino porque no podíamos creer que aquella palabrota fuera pronunciada por tan dulce, educada y respetada Abuelita. Fue solo un instante que duró ese estado de mirarnos a los ojos, preguntándonos lo mismo, e inmediatamente, rompimos en una carcajada tan estrepitosa como contagiosa, que impedía realizar las maniobras necesarias, para sacar de nuevo al camino, el Triciclo accidentado...
    Afortunadamente todo fue un susto, pero durante el resto del camino, la abuelita, al parecer muy avergonzada, no dijo una palabra. Nosotros, no queriendo hacer leña del árbol caído, y solidarizándonos con ella, tampoco, pero como estaba fresco en nuestras mentes lo sucedido, era imposible evitar que alguien comenzara a reír, recordando, y luego se contagiara la carcajada al resto del grupo, por mucho que tratáramos de impedirlo...
    La abuela de Elvirita se fue al otro día, casi sin despedirse, y yo me libré de darle una explicación o recibir una reprimenda...

  • Maniurbis dijo:

    ...Para un espectáculo muy importante que se hizo en el Carlos Marx, Tin me estuvo ensayando toda una semana, porque me dijo que me iba a poner (como parte de la acción cultural, que se hizo en el vestíbulo, para recibir a los invitados) en el lobby del Carlos Marx, para interpretar y bailar la excelente canción de Los Compadres “Rita la Caimana” (porque dice él, que yo me parezco a Rita, la Caimana!!), y luego se le olvidó, y me dejó en eso!.. ñooo Tin, no se juega con los sentimientos de una guajira guantanamera, que una vez más quería salir en la Televisión!!!!…

  • Janet dijo:

    ¡Qué buena idea la de almacenar tantos recuerdos, anécdotas, experiencias de tantos colmeneros de 30 años!

    • Julián dijo:

      Y, por suerte, con una selección de todos estos recuerdos almacenados aquí - se editará este año - un libro físico (con una editorial de ARTEX), que ya tiene como título provisional "Recuerdos de La Colmenita" o "Anécdotas de La Colmenita"- para celebrar "literariamente" nuestro 30 Cumpleaños

  • Rita Léon de los Reyes dijo:

    Rita -
    “Como organizábamos los Cumpleaños Colectivos”
    Cada 14 de Noviembre - la Colmenita de Plaza cumple aniversario, eso hace que desde el mes de Septiembre, los colmeneros comienzan una etapa de reorganización, en la cual cada miembro de ella se suma en las diferentes tareas que le corresponda. Primero se hacía una reunión del equipo de Dirección, que en aquellos años contaba de 10 personas, ahí dejábamos claro las responsabilidades de cada uno… recuerdo que a partir de ese encuentro todo, todo se hacía en base a la Fiesta, lo primero era buscar el lugar, entonces nos reuníamos con padres y niños, y escogíamos dos o tres posibles lugares, para ver cuál nos apoyaba, siempre el preferido de los niños era el Parque Lenin, ¡ya saben cuántas cosas podían hacer allí!, montar los aparatos era la primera opción, y después montar a caballo les llevaba el día, había que ver a los padres como se dividían en las diferentes actividades, aunque sus hijos podían no tocarle estar con ellos, pero si sabían que con quien estuvieran, estaban bien cuidados. Dentro de los tantos cumpleaños que celebramos, hubo uno que fue como el más gustado, además de todas las recreaciones que tenían los niños ahí, en esos días estaba la serie de beisbol, y nada más y nada menos que entre Santiago e Industriales, o sea los Leones contra las Avispas, todos escogieron su equipo y fuimos vestidos de rojo y azul, ¡no imaginan cuántos chistes, bromas y conflictos de los buenos se creó desde que nos montamos en la guagua!, cada colmenero defendía al equipo representado, realizamos varias competencias entre los dos equipos y finalizamos con la competencia de La Soga, que fue la mayor diversión, casi que no podíamos halar, pues las risas eran tantas, los caídos al piso, los que las manos les dolía de tanto halar aquella soga, al final, recuerdo ganó el Equipo Rojo, pero no habían pasado 10 minutos, y ya era un solo equipo el que festejaba la victoria, era el “Equipo Colmenero” - ¡el que estaba celebrando su Aniversario!
    Nada fue una de las jornadas más lindas que vi entre lo colmeneros, también disfrutábamos de una buena Mesa Bufet, yo le llamaría “La Madre de las Mesas Bufets”, pues podemos decir que había de todo lo que podía tener un cumpleaños, en fin cuando todo terminaba y la jornada, que duraba de 10 a 6 de la tarde, ya estábamos pensando cómo sería el próximo Aniversario. A la salida, (aún siento como mi corazón se alegra!), todos nos abrazábamos nos dábamos muchos besos y cariños… y era como si la partida fuera dolorosa, es que juntarse todos, y vivir un día diferente, creaba más unión y más ganas de seguir juntos .
    Hoy ya La Colmenita de Plaza festejará este 14 de noviembre de 2020 - su aniversario 27.
    ¡Gracias Plaza por tantas vivencias a lo largo de mi vida!

  • Anmerix Hernández Llanes dijo:

    Pues resulta que estábamos en una Gira a Santiago de Cuba, y nos quedábamos en la maravillosa y muy acogedora Escuela, Vanguardia Nacional “Abel Santamaría”, la del Caney... Esa es la escuela santiaguera, que nos encanta, y que siempre nos reciben con mucho amor y cariño. Habíamos terminado una jornada agotadora de muchas funciones y andanzas en Santiago, y cuando nos acostamos, todos estábamos MUERTOS de Cansancio, y caímos como una piedra... Resulta que me despierto en la madrugada… y no veo a la niña que me tocaba cuidar (Karla Guadalupe), y ¡despierto a todo el mundo y empezamos a buscar por todos lados a Karla!, y saben dónde estaba - Karla se había caído por un hueco de la litera, y estaba en la otra parte con Mercedes y María Karla!!!!!! Jjjjj me di tremendo susto.....

  • Anmerix dijo:

    En el 2003, la sede de La Colmenita sufrió un devastador Incendio, que acabó con casi todo el Vestuario, el Sonido... y nos dejó a todos muy tristes...
    Recuerdo que nos unimos todos, y junto con los constructores empezamos a trabajar, y vivimos esa experiencia maravillosa del trabajo en colectivo. Gracias a ese motor impulsor de Tin, que nos dio mucho ánimo y fuerzas. Sacamos escombros, arena, con unos nylons que resolvimos en una fábrica (gracias a nuestra colmenera Odalys)... y empezamos a trabajar fuerte, para recuperar nuestra casa.
    Tin provocó una de sus competencias, entre 2 equipos, que logramos reunir lo que le gustaba a cada uno de los constructores, que eran dirigidos por Julio (el Jefe de Brigada de una Coperativa), y cuando le dimos la sorpresa de regalarle lo que más le gustaba de comer a cada uno, ese fue su mayor pago!.... Nunca imaginaron que esas preguntas que le hacíamos sobre qué comida preferían?, eran para eso!!... Estas experiencias sólo se pueden vivir aquí en La Colmenita…

  • Héctor David "Riquifito" dijo:

    Mi anécdota de vida de la Colmenita… Bueno, me siento a escribir finalmente... Llevo varios días prometiéndole a Muma hacerle el texto de mi anécdota en La Colmenita, y he estado anotando varias anécdotas para escoger cuál era la mejor. Y la verdad es que no logro decidirme. No sé si con esto estoy haciendo bien la tarea, pero decidí enviarlas y compartirlas todas. Siento que fueron tantos momentos y tantas vivencias y son tantos los recuerdos que tengo, que no quiero sacrificarlos así de fácil. Creo que aprendí a VIVIR VIVIENDO, esa fue mi suerte!… Aprendí sobre la Amistad. Recuerdo que un día acabado de entrar a La Colmenita Central, justo antes de empezar un ensayo, yo empecé a discutir con Javier Vega. Eso terminó en una bronca tonta de dos niños de 7 y 6 años. Recuerdo que en el medio de eso, llegó Patricia nos cogió a cada uno de la mano, nos paró de frente y nos dijo: - “Aquí nadie se pelea, eso no existe aquí, arriba, dense la mano”... En ese momento eso me molestó aún más, pero lo agradezco tanto hoy en día... Javi es más que un amigo, mi hermano. Tengo la suerte de estrechar su mano casi todos los días con él, antes de jugar cancha, casi 25 años después de conocernos y de darme la mano, después de una vez, de una discusión tonta.

  • Claudia Alvariño "Muma" dijo:

    La Colmenita siempre ha sido una Escuela para mí de Valores Humanos, hacemos el Bien como dice Martí, sin que “el Universo lo vea uno pasar, sino porque aquí adentro, se siente como un gusto cuando se ha hecho un bien...”
    Cuando Teresita Fernández, nuestra Trovadora, la mamá del gatico Vinagrito, estaba ya muy viejita en su casa, y muy pocas personas la iban a ver; porque además ya estaba media malita de la mente… Recuerdo que en ese tiempo, yo acababa de graduarme de la ENA, y empezaba a hacer mi servicio social en La Colmenita. Era mi regreso, después de una tregua estudiando en la ENA... Cuando volví, La Colmenita que siempre tiene algo que hacer, estaba en esa Misión, de intentar todas las semanas pasar, al menos un ratico por casa de Teresita y llevarle una sorpresa, a veces era unas cajas de fósforos (que le hacían falta), arreglarle una lámpara de luz fría que no funcionaba, llevarle un turrón de yema de huevo (que a ella le encantaba), lo que se le ocurriera a ella pedir para la próxima semana... Todo eso era una excusa, para estar un rato en su compañía, para alegrar a una Abuela Sabia, simpática y super ocurrente. No sé quién se enriquecía más en esas visitas, si ella… o nosotros... Claro que nosotros!

  • Alina Jarahueca dijo:

    En el primer aniversario del Taller de La Colmenita de Arroyo Naranjo, todos los padres querían hacer una obra de teatro y decidimos hacer “Meñique” (pero representado por los padres, tíos y abuelos de los niños), fue muy divertido y toda una sorpresa para mí, pues había padres muy serios, que venían y me pedían de favor - que les diera un personaje, pues sus propios hijos le exigían su participación en la obra. El personaje de Pedro (el hermano mayor de Meñique) lo hizo un padre que debe estar entre las 200 libras, usando un traje muy especial para la ocasión, Pablo (el hermano envidioso) era una mamá muy delgada, y no puedo dejar de mencionar a la Reina, que era una abuela… y a la hora de salir, el traje que resolvimos (que era un vestido de 15, que los padres consiguieron) - no le cerraba! y aquella abuelita comenzó a llorar en el camerino, hasta que logramos calmarla entre todos, y pudo defender su papel con mucha dignidad. El personaje de Meñique - que era el papá más bajito del taller, para dar la nota, parece que los nervios le provocaron hasta un ataque de asma. Fue muy divertido!!!... y fue una pena que no pudieran estar los trabajadores de la Colmenita Central presentes, pues ese día tenían otro compromiso, y era imposible estar en dos lugares, pero todos querían brindar su agradecimiento al Taller, de la forma más linda.

  • Kleyvis Caraballo dijo:

    Con La Colmenita de la P.N.R. conocí infinitos lugares, donde descubrí el interesante trabajo de la policía, no solo yo aprendí a enseñar a los niños de los policías, sino aprendí del intenso trabajo de este cuerpo del MININT. De las tantas anécdotas que tengo del trabajo en el taller de La Colmenita de la P.N.R. - hay una que cada vez que la recuerdo, me muero de la risa. Recuerdo que ya íbamos a cumplir nuestro primer año de creados, y nos dicen que nos iban a celebrar nuestro cumpleaños en la Academia de la Policía de Barbosa, pero nos piden también que le hiciéramos una función para algunos compañeros que habían entrado a La Habana en la Caravana con Fidel cuando triunfó la Revolución, y nosotros, sin pensarlo dijimos que sí. El General Becerra, (Jefe Nacional de la Policía en aquel entonces) creador y fundador de nuestra Colmenita, nos pide que hiciéramos el espectáculo colmenero "Juegos y Canciones", porque él quería que se divirtieran un poco los compañeros invitados, y además nos pide hacer el tema de Rosa Campo "Reyes del Son" porque era uno de sus preferidos, además de "El Baile del Toca Toca" de Adalberto. Bueno, nosotros para complacer su pedido tratamos de hacer algo nuevo, y llevamos para esa función - al grupito de niños chiquitos que había en La Colmenita Central, e integramos ese grupo a los niños nuestros (hijos de miembros de la Policía).Todo fue super bien, hicimos cantidad de juegos muy divertidos, tocamos varías canciones, los invitados se divertían como nunca, hasta que uno de los compañeros invitados nos propone algo... Se trataba del General Rabeiro, quien era el Jefe de Seguridad del Estado, además de un amante apasionado de la Música... Ese gran ser nos pedía permiso para él - tocar tumbadoras con los niños. Yo, un poco asustada le dije - "bueno sube"... y subió!... No les puedo explicar la gozadera que se formó, y yo asombrada al ver aquello... Y cuando yo pensé que lo había visto todo, se levanta el General Becerra... y me pide bailar con él, ahí el asombro fue de todo el que estaba ahí. Les puedo decir que ese día la pasaron todos maravillosamente, y cuando terminamos la función entonces nos asombraron con tremenda mesa sueca con cake, piñatas y un millón de cosas más. Ese día nunca lo olvidaré, porque además de regalarle a los compañeros invitados un poco de felicidad; tuve la dicha de conocer a ese tremendo ser humano de apellido Rabeiro, que ya hoy no está entre nosotros, pero fue un gran Amigo de nuestra Colmenita... y además ese día gane mi título como la Primera Bailarina de la Policía Nacional Revolucionaria!

  • Luis Manuel Iglesias Reyes dijo:

    Esta es una anécdota Mía. El Taller de la Habana Vieja (que dirigíamos Marta Palacios y yo), ya desde finales de mediados de los años 90, se le hacía imposible asumir todos los niños y niñas que llegaban hasta nosotros, con el deseo de integrar la compañía; y Tin decide que Jaime y Yancap, junto a Nora Mesa (nuestra vestuarista Estrella!) abrieran un Taller Colmenero en la Habana del Este, que comenzó a funcionar con muy buenos resultados en todos los sentidos.Tiempo después, por los años 1998, sino me equivoco, surge el taller de “La Colmenita de Plaza”, dirigido por el Yoqui (nuestro Escenógrafo), Patricia (nuestra asistente de sonido), y Melba (nuestra Relacionista Pública)… Recuerdo que, como eran muchos niños, hicimos una especie de “casting” (algo que no era, ni es costumbre hacerlo, pero habían muuuuuchos niños y no podíamos admitirlos a todos por capacidad)… y el “embaraje” era - ¿para ver si algunos se asustaban o decidían no entrar, por no pasar la prueba?... Al final casi todos entraron, algunos quedaron fuera por capacidad, y otros se colaron saltando cercas como Marta Palacios, que ya desde entonces se cuela en todo!. De ese taller salieron muchos niños que después integraron unas de las generaciones más memorables de la Colmenita: Massiel (que hoy dirige el Grupo “Abril”), Héctor David (“Riquifito” – hoy estudia cine en los E.U.), Joselín y Claudia su hermana, Javier Vega, Hansel, etc.
    Continuará…

  • Luis Ma dijo:

    Ya más adelante, a finales del 1999 surge La Colmenita de Playa… y en Marzo del 2000 la Colmenita de La Habana Vieja, esta la inicié nuevamente junto a Marta Palacios, y se hizo a pedido de nuestro amigo Samada (que era en ese entonces primer secretario del PCC en ese municipio, y ahora es el Presidente de ICAIC), recuerdo que fuimos Tin y yo y recorrimos varios Museos (para escoger la sede del Taller), al final nos quedamos con La Casa “Simón Bolívar”, que tenía buenas condiciones para hacerlo, y dejamos que el Museo se encargara de hacer la convocatoria con las escuela de los alrededores. Recuerdo con mucho agrado a Lesbia y Dora (directora y administradora de la Casa en aquel entonces), comenzamos con niños y niñas del municipio, todos los miércoles a las 5 de la tarde, nos reuníamos hasta las seis o seis y media de la tarde… Al principio nos extendíamos algo, pero al pasar el tiempo debimos acortar las sesiones, ya que el Museo funcionaba normalmente hasta las 5:00 pm; y entonces - los miércoles, las veladoras debían quedarse más tiempo por nosotros, y eso no les resultaba de su agrado, así que fuimos recortando el tiempo, hasta que decidimos trasladarnos de sede, para aprovechar mejor las jornadas. Por nuestro Taller pasaron muchos niños, que algunos después formaron parte de la Colmenita Central como Claudia (hoy realizadora audiovisual) y Catherine Martínez, su hermana (hoy estudia Derecho) Andy Fornaris (el de “Habanaesteichon”), Karlita Teuteló, Arianne Díaz, Ronni Bandomo, Sofía (la de la serie de TV “Zoológico”) y Kamila, su hermana (la de “Viticoooo de “La Colmena TV”)...
    continuará...

  • Luis Manuel dijo:

    Recuerdo como si fuera ahora como conocí a Claudia Martínez (la excelente realizadora audiovisual de hoy, egresada de la FAMCA, y que trabaja en el ICAIC)... estábamos en un recorrido por los Círculos Infantiles del país, buscando números artísticos para la Gala por el aniversario de esa institución, y en Boyeros fuimos a ver un coro de mujeres embarazadas, que pertenecían a “las vías no formales” del MINED (que es el programa para atender los niños que no van al Círculo), y entre todas aquellas “barrigonas”, estaba una niña muy chiquitica y flaquita (tendría Claudia unos 4 o 5 añitos), que mientras ellas cantaban, estaba quietecita y mirando fijo hacia nosotros... yo no entendía que “pintaba aquella niña allí… Pero, inmediatamente que terminaron las embarazadas de cantar, empezó aquella niñita a recitar un poema simpatiquísimo de un huevo que no quería ser tortilla, ¡que fue lo mejor de todo!... Y allí mismo, sin que la madre me lo pidiera, le dije que la empezara a llevar a el Taller de La Colmenita de La Habana Vieja... Y a partir de ese momento comenzó la vida colmenera de una de las niñas más talentosas y buenas que ha pasado jamás por nuestra Colmenita; y con ella su hermana Catherine, que empezó acompañando a su hermana, y la dejábamos pasar, pero casi no le prestábamos atención (estamos hablando de una niña de 2 o 3 años), y un buen día ella al ver que todos los días le dejábamos tareas a los niños de aprenderse una canción o un texto, y a ella no… se me para delante y me dice: - “Oye, ¿tú no me vas a dejar tarea a mí?!"... yo la miré y como para salir de ella le dije: - “Si apréndete la canción - “A mi Círculo”… pasaron como dos semanas, y yo ni miraba a Catherine, estaba inmerso en la preparación de una función, y se me vuelve a parar delante y me pregunta: - “Oye, ¿tú no me vas a revisar si me aprendí la canción de “Las vías no formales?!... Y SE CAYÓ AQUELLO ABAJO DE LA RISA!!!...
    A partir de aquel día empezó “formalmente” a participar en el Taller… Ahora escribiendo esto, me doy cuenta que el Taller nuestro se caracterizó por dar entrada a “hermanitos eléctricos”, así pasó con Arianne, que dio paso a Robertico (el gran solista de La Colmenita, Voz Principal en nuestras versiones de la música de los Van Van, Beatles y Silvio)... y Sofía que dio entrada a Kamilita (¡Viticoooooo!).
    Pues La Colmenita de la Habana Vieja se mantuvo en ese Museo hasta el 2009, después pasó por una escuela, ya en el 2011 estuvimos en” La Casa de México”… y terminamos en la escuela especial “Viet Nam” hasta el 2016, que paró el taller, al salir Marta y yo a fundar nuevas Colmenitas (junto a otros Colmeneros) para la República de El Salvador…

  • Héctor David Rosales dijo:

    En La Colmenita aprendí sobre la Música. Cuando empezaron las lecciones de Música en La Colmenita, yo estaba en séptimo grado, y estudiaba en el Cerro (en “El Canal”). Las clases las daba LuisMa, y si mal no recuerdo Alex, a la hora de almuerzo. Pero yo nunca, llegaba a esa hora, yo llegaba directo al ensayo, a las cuatro de la tarde, y perdía las clases de Percusión. Entonces Leandro y Gabriel (mis dos amigos colmeneros) me enseñaban por las tardes, lo que habían aprendido en el almuerzo. Me tomó unos cuantos años llegar a tocar bongó, por eso mi especialidad fue el güiro mucho tiempo. Pero hoy agradezco mucho ese tiempo aprendiendo Música. Agradezco al LuisMa, aunque no me daba el bongó al principio, por lo malo que era. Mi amor por la Música creció tanto, que hoy soy un fanático de toda la Música Cubana, y además con habilidades mínimas soy capaz de divertirme tocando la guitarra, y haciendo alguna que otra canción para la banda sonora de mis cortometrajes.

    • Luisma dijo:

      Riki en realidad yo te agradezco a ti, la leccion que me diste, si cuando no confiaba en ti para los bongoes, por que pensaba yo que no podías sin darte toda la oportunidad que merecías,te esforzaste y fuiste el mejor. A partir de ahí confié mucho más en los que vinieron detrás.

  • Caterine Fuentes dijo:

    Esta es una anécdota de la madre que hace el sonido en La Colmenita de Romerillo...
    … Era miércoles en la tarde y por primera vez mi nene y yo íbamos al Estudio de Kcho, en Romerillo, había escuchado hablar mucho de ese lugar, pero no había ido. Llegamos y pregunté por la directora del Taller de La Colmenita de Romerillo, y me dijeron – “aún no ha llegado, pero debe estar al llegar, porque ésta es su segunda casa”. Luego de un rato vi acercarse un sillón de ruedas, y las otras madres dijeron: - "¡Esa es la Profe!"... Yo no sabía ni que decirle, pero le dije: “... Profe, quiero que mi niño integre este taller”... y ella respondió: “Pues bienvenido!”... Ahí fue cuando comenzó todo. Recuerdo que al principio mi nene era muy inquieto, y en las actividades no hacía nada. Yo me desesperaba porque sabía que al niño le encantaba la Colmenita, y recuerdo cada vez que Caterine me decía: -“aún no está listo”. Y fue así… hasta que yo misma me di cuenta con cuanto Amor se realiza el trabajo en La Colmenita. Hoy agradezco cada desvelo, cada palabra, cada apoyo. Si mi niño no formara parte de este proyecto, no sería el mismo niño que hoy es. Y para contar, pues sí, muchas historias de esta linda travesía en estos 4 añitos de Colmenita.

  • Alejandro Sosa dijo:

    Otra anécdota… Era una guardia colmenera, y nos tocaba preparar la merienda… A unos amigos (que no diré quiénes ja,ja), y a mi… Y nos dan UNA CAJA DE PANES, y mayonesa… Y empezamos a preparar… Por cada pan que preparábamos, nos comíamos dos, Jajaja… Y así sucesivamente hasta que casi nos comemos la mitad de la caja!
    Por poco dejamos sin merienda a la Colmena completa jajajajja… Y era un día de ensayo con UNAAAA PILAAA DE GENTEEEE!... ¿Se acuerdan?...

  • Antonio Morgado, Isla Margarita, Venezuela dijo:

    Estuve en La Colmenita de Isla Margarita, República Bolivariana de Venezuela; y hacíamos muchas cosas en clases, bailábamos, cantábamos, aprendimos a tocar tambores, recibimos clases de manualidades, montamos obras de teatro, jugábamos, paseamos a muchos lugares, nos fuimos de gira por todo el país y una vez, hicimos el “Día de los Abrazos”, los profesores nos dijeron que el día 14 de febrero por San Valentín, íbamos a salir a repartir abrazos a las personas más necesitadas… caminamos por las calles de Juan Griego vestidos de abejitas y zánganos, repartiendo abrazos a todos los que encontrábamos, había mucha gente que se asombraba, otros se emocionaban, los viejitos casi siempre lloraban, y daban los abrazos más largos. Entramos a un Hogar de Ancianos, y allí estuvimos el resto de la tarde, pues las abuelitas y abuelitos que estaban internados - eran los más necesitados de abrazos y de compañía, casi todos lloraban emocionados y no querían que nos fuéramos… de pronto vi a un abuelito que estaba sentado en un sillón apartado de todo el grupo, me le acerqué y le dije: "¿Quieres un abrazo?"... "No", me dijo bien serio... le pregunté: "¿Estás enojado?"... "Estoy enojado si, y no quiero abrazos"... le dije: "Entonces te lo pierdes…", dijo: "Tú te lo pierdes"... volví: "Yo no, yo abrazo a mucha gente"... respondió: "Yo tengo familia, ellos no"… di la vuelta para irme, pero algo me hizo regresar y… ¡abrazarlo en contra de su deseo!, y sentí que temblaba, cuando lo solté, me dijo: "Que carajito más salío"… Se llamaba Román, ya murió…

  • Héctor "Riquifito" David Rosales dijo:

    En La Colmenita - Aprendí sobre COMPARTIR... Estábamos en una de las tantas giras por España, no me acuerdo exactamente en qué ciudad?, y unos amigos de mi mamá me fueron a visitar y me regalaron una botella de refresco, y yo bajé a despedirlos al lobby del lugar donde nos quedábamos. Cuando subí a mi habitación, la botella de refresco estaba vacía. En ese momento no entendí que pasó, y empecé a preguntarle a todo el mundo - ¿quién la tenía o quiÉn se había tomado mi refresco?... En ese momento entró Marlon por la puerta de la habitación, con una pistola de agua, llena de mi refresco. Él se la iba tomando poquito a poco, mientras se reía y hacía por compartirla conmigo, pero yo lo único que quería era desaparecerlo por haber cogido mi refresco!. Hoy tengo la dicha de que Marlon y yo nos hemos tomado taaaaantas botellas juntos. Hemos esperado más de una vez el 1ro de enero con una botella de ron, que se vacía, sentados en el Malecón, viendo el amanecer. Y tengo además la dicha de que después de haberme mudado fuera de Cuba, regresar a los tres años, y que mi Hermano Negro - me esperara con una botella de ron llena, que llevaba meses guardada… sólo esperando a que yo llegara, para tomárnosla juntos.

  • Claudia "Muma" Alvariño dijo:

    Tengo un recuerdo muy simpático de mi mamá, cuando yo era una niña. Estábamos haciendo una función de “Meñique” en la escuela primaria "Ángela Landa" de La Habana Vieja. En esa primaria estudiaba Marlon, y fuimos un sábado a hacer nuestra actuación… Yo hacía la Princesa, y en las canciones al final del espectáculo, los padres se vestían de Muñecones (Vaca, Sapo Maraquero, Dálmata, Doña Jutía, Pelícano, etc)... y salían en las canciones a bailar con todo el público. Esa era una de las cosas que más disfrutaban los padres nuestros, a veces hasta se discutían - ¿qué animal ponerse?... Mi mamá, que ese día me acompañó a la función, le tocó vestirse de “Pelícano”, recuerdo que ese vestuario era muy simpático, tenía una barriga grandeeee y un pico muy pronunciado, a los niños del público les encantaba siempre bailar con los animales, era un momento de diversión para todos, porque como no se te veía la cara, cada uno bailaba lo más ridículo y exagerado posible... Casi terminándose la función, llegó Eusebio Leal, que había oído la música de lejos y se llegó a saludar. Al terminar la función todos nos cambiamos de ropa, para regresar a nuestras casas, pero Leal, que siempre ha sido un gran Amigo de La Colmenita, llegó hasta el aula-camerino, donde nos estábamos cambiando para saludar, y recuerdo que mi mamá era la única persona que no se quitaba la cabeza del “Pelícano”, porque ella es periodista de la Emisora “Habana Radio”, que es adscrita a la Oficina del Historiador de la Ciudad (que dirige Leal)... Y ella, con una mezcla de respeto y vergüenza, no quería que Leal viera que - el “Pelícano” que estaba dando saltos y meneándose en cada canción - era la periodista de su Emisora!...y para mí no había orgullo mayor – que saber a mi mamá - el Pelícano que hizo divertir a todos los niños de esa hermosa escuela!!!

    • Luisma dijo:

      Muma ahora leyendo esta anécdota de u a función de Meñique recuerdo que la.única vez que hice el Gigante de Meñique (es uno de los personajes que más me gustaria hacer)fue en una funcion que dimos para tu Secundaria Básica en La Finca de los Monos,habia ensayado mucho con los.zancos y trabajo me habia costado dominarlos pero lo habia logrado y fuí al estreno,recuerdo que todo iba bién hasta que se me.zafó.un zanco y terminé la función sentado en un Bafle jajaja!!!

  • Luis Manuel Iglesias dijo:

    “Campanita, Timoteo y Zeppelín”
    De niño, siempre me gustó mucho el Circo, era algo que me fascinaba... recuerdo los programas conducidos por el actor Coqui García, que se hacía llamar “Domingo” (no sé si era por el día de la semana en que salía al aire el programa del Circo en Cuba). Me gustaba también ir a la Carpa que se montaba en la Feria de la Juventud, frente a la terminal de ómnibus… En ocasiones la instalaban en El Parque Forestal, al lado del hospital” Clínico de 26”, y también recuerdo las visitas que realizó a Cuba - el Circo de la URSS… ¡¡¡Fabuloso!!, de lo mejor del mundo, y como yo vivía muy cerca de la “Ciudad Deportiva” (que era donde se presentaban), fui en más de una ocasión…
    De todos los números del Circo con los que más disfrutaba era con los Payasos!, recuerdo en Cuba a los payasos “Chorizo”, Choricito” y Filiberto, que hicieron historia en los niños de mi generación, eran muy buenos, muy simpáticos… y ¡qué decir de los payasos soviéticos, los mejores que he visto en mi vida, traían unas rutinas espectaculares , recuerdo una película que el personaje principal era el Payaso Oleg Popov (soviético también), considerado el mejor del mundo en su época!... No se me olvida jamás el nombre del film “Carnaval”, tenía dos partes, y en la última ponían una serie de rutinas de payasos -¡de lo mejor que he visto en mi vida!... Mis amigos y yo saliendo del Circo, o después de ver la película, reproducíamos ante la gente del barrio y familiares - todos los actos que habíamos visto, sobre todo los que NO llevaban acrobacia… porque hasta ahí no llegábamos!... Pues bien, quizás por esa razón he sido durante mi vida un poco “payasón”… los que me conocen lo saben muy bien!...
    Continuará…

  • Luis Ma dijo:

    Cuando llego a La Colmenita, siempre que me lo permitían - a todo lo que hacía - le ponía algo de lo que recordaba de aquellos tiempos, hasta que un día llegó a nosotros Pacht Adams (el famoso y muy humano “Médico de la Risa” de E.U., cuya película de su extraordinaria vida - que es un clásico - la protagonizó Robin Williams) y sus amigos payasos. Ellos utilizan la risa como método terapéutico, y su influjo nos hizo convertirnos un poco en payasos todos los colmeneros, para acompañarlos en sus giras por el país, o cuando trabajamos junto al mítico grupo de teatro (también norteamericano) “Bread and Puppet” (“Pan y Muñeco”), al hacer junto a ellos su tan conocido en el mundo espectáculo sobre el Circo (que llegamos a hacer juntos hasta en la “Plaza de la Revolución”). Con estos antecedentes, junto a Jaime Fort y Marta Palacios, decidimos hacer un Trío de payasos (Jaime se bautizó “Timoteo”, Marta – “Campanita” y yo “Zeppelín”), con el objetivo de hacer cumpleaños, y mejorar nuestra economía, pero también con la perspectiva de poder trabajar como grupo en espectáculos vinculados con la agencia ACTUAR.
    Recuerdo que estábamos en la preparación de los personajes, y en la terminación de los vestuarios... y llegó Marta un buen día y nos dijo: “¡El sábado tenemos el primer cumpleaños, es a las 5 de la tarde!…”, ahí mismo dijimos que NOOO!!, no estábamos preparados,y ella respondió que ya había dado su palabra, que no se podía echar para atrás… La cosa era el sábado y…¡quedaban dos días!. En fin, que hicimos el cumpleaños, estrenamos y nos fue bastante bien, en realidad la mayoría de la gente que nos contrataba, quedaban satisfechos… Hacer cumpleaños tiene sus cosas buenas y malas , entre las buenas es que te pagan al momento y tienes garantizada la merienda!... Entre las malas, es que nosotros preparábamos un espectáculo lo más coherente posible, teatralmente correcto, nada ñoño y con canciones (acorde a las edades), pero en ocasiones, cuando más concentrado estabas en una actuación, llegaba el padre o la madre de la criatura, paraba lo que estabas haciendo, te enganchaba al niño en los brazos para hacer una foto… o los adultos en medio del espectáculo se ponían a repartir caramelos, bolsitas con confituras y algo peor aún, los pitos y trompeticas!!!... y allí mismo se jodía el espectáculo!
    Continuará…

  • Luis Manuel dijo:

    Recuerdo en una ocasión que estábamos haciéndole el cumple de un familiar de un amigo, y cuando íbamos a comenzar, nos piden aguardar un tiempo a ver si llegaba el fotógrafo, y como era amigo, le dijimos que sí... Nosotros estábamos en un cuarto de la casa, con aire acondicionado, bien cómodos , y “… pasó el tiempo y pasó, y un águila …” casi una hora, y no nos avisaban... Marta salió del cuarto y fue hablar con el amigo… al regresar nos dijo que el hombre le había dicho que empezáramos, pero que ella echó un vistazo al lugar, y estaba casi lleno de adultos, y que estaban un poco pasados de tragos, que casi ¡¡¡no había niños!!!... decidimos empezar para no quedar mal, a pesar de las condiciones, solo porque era un amigo, y le dijimos a Marta (que está muy bien formada ella), que no saliera para evitar provocar al “auditorio beodo”… Cuando salimos a la sala, parecía que estábamos en la “Piloto” de la esquina, nadie atendía a nuestro llamado, seguían conversando, o más bien gritándose entre ellos, y allí mismo le dije a Jaime: - “Oye, aquí nadie nos está atendiendo ni un carajo!”… Y siento la voz de un niño, que no habíamos visto (y lo tenía a mis pies), que le gritó a un amiguito: - “… Ayyyy, el Payaso dijo: “Carajo”!... Ipso facto, nos miramos Jaime y yo… y salimos “como bolas por tronera”… ¡Y no paramos hasta nuestras casas!!!
    continuará...

  • Luis Manuel Iglesias dijo:

    Entre mi indumentaria de payaso yo tenía un “fotuto”, como el que usaba el gran Harpo Marx (de los inolvidables Hermanos Marx), me lo ataba a un tirante del pantalón de payaso, y este, al yo saltar o bailar, se movía a su antojo… En una ocasión, cuando más embullado estaba bailando, un niño pequeño, empieza a llorar señalando a mi cara… ¡los otros me miraban entre risas y asombro!... Jaime al ver a los niños hace lo mismo, y abre los ojos asustado, y saca un pañuelo y me lo pasa por la cara!... resulta que, en los saltos que daba bailando, el fotuto me dio con fuerza a la altura de la ceja izquierda, me cortó, y comencé a sangrar… y con la adrenalina arriba y el sudor, no me daba cuenta… Sin duda este Cumple no se me olvidará nunca, ya que me “marcó”, ja, ja, y me imagino que a los niños tampoco, ya que asistieron al horripilante y siniestro espectáculo del “Payaso Sangriento”.
    Pasado el tiempo, Tin decidió que este espectáculo de Payasos - lo utilizáramos en distintas presentaciones de la Colmenita, sobre todo conduciendo los Juegos de participación. Estuvimos durante más de 5 años conduciendo el Pabellón infantil “Tesoro de Papel” - de la Feria internacional del Libro de la Habana. Y el momento cumbre fue cuando se montó especialmente el gran espectáculo de La Colmenita en el “Teatro Nacional de Cuba” - “¡Vienen los payasos a la Colmenita!”, dirigidos por Tin, aunque también hicimos el espectáculo “El Circo de la Risa” (con el que nos evaluamos) e hicimos una gira a Matanzas... Aunque ya no mantenemos el Trío de Payasos (porque Jaime vive en España, y Marta se la pasa todo el tiempo con sus Colmenitas en El Salvador), a cada rato “saco” a mi payaso “Zeppelín”, para que no se oxide… Y porque me encanta seguir siendo… Payasón!!

  • Alina Jarahueca dijo:

    Hace solo minutos estaba hablando con Martha Julia (la Directora y Fundadora de La Colmenita de Jarahueca, en Sancti Spíritus) de algunos recuerdos que teníamos, pero para poder cumplir con el plan de contar poco a poco nuestra historia, voy a hacer solo uno diario, jajaja.
    Recuerdo una ocasión que la Colmenita de Jarahueca fue al Campamento de Pioneros Exploradores en Jatibonico, y justamente sobre la cama de Tito (mi hijo colmenero) había un nido de santanicas; y resulta que al día siguiente, las dichosas santanicas habían picado a todos los niños que allí dormían... excepto a Tito...

    • José Alpízar dijo:

      El día que Martha Julia Hernández Camellón (con ayuda de la gran escritora cubana - Olga Lidia Pérez, hermana de Ada Elba) - se decidan a escribir la "Historia de La Colmenita de Jarahueca", en Sancti Spíritus... Ese día! - el conocido "Realismo Mágico" de nuestro Carpentier, se va a sentir honrado de recibir entre sus filas literarias - a un ejemplo Humilde y Hermoso - de verdadero Homenaje a Raúl Ferrer, a Onelio Jorge Cardoso - nuestro "Cuentero Mayor" (del Central "Narcisa")... y al inmortal Samuel Feijoó!!!

Se han publicado 1896 comentarios



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Daylén Vega Muguercia

Daylén Vega Muguercia

Periodista cubana. Amante de la fotografía y los audiovisuales. Colabora con Cubadebate y otros sitios digitales. En Twitter: @DailenVega

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