Treinta febreros de Amor para una Colmena (+ Fotos y Videos)

La Colmenita al finalizar una reciente actuación en el teatro Sauto de Matanzas. Foto: Cortesía de La Colmenita.
Si de niños, magia y amor se trata, a mi mente llegan - como en ráfaga-, diferentes imágenes en tonos amarillos y negros, con alas y antenitas en constante movimiento. Con una banda sonora de sonrisas y corazones latiendo al compás del Bien. Con rostros pequeñitos y otros no tanto. Traviesos, juguetones y cariñosos, porque como dijera sabiamente el Apóstol “son los que saben querer, son la esperanza del mundo”.
Y en este planeta tan convulso en que vivimos La Colmenita es un rayito de luz que se va abriendo paso entre las nubes más oscuras; que salva y que sana, que impulsa, que forma y completa.
La Colmenita no es una escuela, pero enseña. No es un hospital, pero cura. No es un parque, pero divierte. No es una casa, pero la habitas. Tiene la virtud de ser una y a la vez muchas otras cosas. Y viene con un complemento añadido: las personas maravillosas que la conforman.
Es una inmensa obra de amor.

La Colmenita. Foto: Cortesía de La Colmenita.
Un poco de historia
El 14 de febrero de 1990 surgió un pequeño grupo de teatro compuesto por niños y jóvenes, bajo la dirección de Carlos Alberto “Tin” Cremata y su mamá, Iraida Malberti; que hasta 1993 se mantuvo estrenando obras del Teatro Cubano y el Siglo de Oro Español.
En 1994, un pequeño cambio marcaría el destino del grupo para siempre; estrenaron en el Karl Marx, una versión del clásico Meñique interpretada solo por niñas y niños. Ese sería el inicio de lo que, al paso de los años se ha convertido en La Colmenita, Compañía Infantil de Teatro de los Niños de Cuba.
La idea de Cremata fue sumando abejitas y zánganos. Cuando ya eran tantos los que iban hasta el panal fundador, Tin le pidió a Jaime Fort (el guionista de buena parte de los programas de Vivir del Cuento) que abriera un Taller anexo por Alamar, y después se abrió otro en Plaza, y así en otros municipios de La Habana. Por eso hoy en la Colmenita actúan niños del Vedado, pero también de San Miguel, La Lisa, el Cotorro y casi todos los lugares de la capital.
Tiempo después el sueño se multiplicó y se abrieron Colmenitas en casi todas las provincias de Cuba. De algunas vinieron a enterarse cuando visitaron ese territorio y Tin y sus compañeros quedaban maravillados de la calidad de aquellos proyectos.

La Colmenita en la cima del Turquino. Foto: Cortesía de La Colmenita
Una gran familia
Eso es La Colmenita. Así la forjaron sus fundadores. Así la han sostenido generaciones de maestros, instructores, productores y técnicos. Así la han vivido generaciones de niños.
Algunos que llegaron siendo pequeñines con ganas de fantasear desde el teatro y la música, hoy son parte de la compañía como maestros. Algunos encontraron el amor en aquellos predios. Otros ya tienen a sus hijos criándose en La Colmenita.
Allí todos hacen de todo. Como los mosqueteros actúan: todos para uno, uno para todos. Jaime Fort lo cuenta con gracia en este testimonio:
Soy Fundador de La Colmenita y durante muchos años tuve un pequeño problema, que no por pequeño dejaba de ser inquietante. Cada vez que debía rellenar alguna de las muchas planillas que los cubanos tenemos que cumplimentar a lo largo de nuestras vidas; y me topaba con la pregunta “profesión” ahí mismo me entraba una indecisión muy grande. Yo, como trabajaba en La Colmenita, lo mismo hacía de actor, que de profesor, que de técnico de sonido, utilero, tramoyista, atrezo, auxiliar de iluminación, escritor de guiones, ayudante de vestuario, repartidor de merienda, electricista, y algunas veces, hacía hasta la dirección general y puesta en escena de algún espectáculo. También desarrollaba en la Colmenita otras actividades relacionadas con el teatro, pero de forma más indirecta, como: desmontador de ascensores, ayudante de mecánico de guagua, chapistería y pintura, traductor e intérprete, cuidador de niños, estibador, espantador de ranas o relaciones públicas. Pero la casilla de “profesión” era un solo cuadrito y yo nunca supe qué diablos poner. En realidad, podría haber escrito una sola palabra; una palabra que lo resumía todo, pero estoy seguro que el burócrata de turno no iba a entender nada si ponía ahí, “Profesión”: COLMENERO…

La Colmenita celebró los 25 años de la primera puesta en escena de su versión de La Cucarachita Martina. Foto: Daylén Vega/ Cubadebate
Del Teatro Nacional a La Bajada
Siempre agradece Cremata a la Juventud, los Pioneros y a Nisia Agüero por haber creído en la valía del proyecto, cuando apenas nacía. El Teatro Nacional, que dirigió Nisia le abrió las puertas hace 25 años para aquella producción de "La Cucarachita Martina", a la que ahora le han celebrado sus bodas de plata.
Después han paseado por los mejores teatros de Cuba maravillosas versiones de obras como “Sueño de una noche de Verano”, “La Cenicienta… según Los Beatles”, “Los Cuentos Cubanos de Andersen”, “Alicia en el país de las Maravillas”, “Y sin embargo, se mueve”, “Fábula de un país de cera”, “Ajiaco de Sueños”, “Elpidio Valdés y los Van Van”, “Abracadabra”, “Pedro y el Lobo”, “Meñique”, “Bululú y Medio”, “Los Balcones de Madrid”, “El gato con Botas”, “Ricitos, los Tres Ositos… y la Década Prodigiosa”, “Blancanieves y los siete enanitos”, “Las aventuras de Pinocho”, “El Concertazzo de La Colmenita”, “Travesía Mágica”…
Junto a la magia que le ponen los niños a esas obras, en sus elencos han participado integrantes de lujo como Silvio Rodríguez, Juan Formell y Los Van Van, Omara Portuondo, Compay Segundo, Eliades Ochoa, Adalberto Álvarez y su son, Alexander Abreu, la Orquesta Aragón, Virulo, Teresita Fernández, Buena Fe, Liuba María Hevia, Issac Delgado, Pancho Amat, Beatriz Márquez, Vocal Sampling, Los Papines, Oscar Valdés, Enrique Plá, Ernán López Nusa, Julito Padrón, Orlando Valle “Maraca”, Rolando Luna, David Álvarez, Moncada, y María de los Ángeles Santana, entre muchos otras joyas de la cultura nacional.
Hola, soy Omara Portuondo, quiero enviarle un beso muy grande a Tin y a todos los colmeneros en este cumpleaños. Gracias por invitarme a cada rato a compartir sus aventuras y muchas gracias por lo que hacen por nuestra Cultura. Yo también me siento parte de esa familia, como una abejita más, endulzando el alma de Cuba. ¡Felicidades Colmenita!
Pero las abejitas no están hechas para encerrarse sólo en los teatros; han salido a repartir sus mieles por decenas de lugares de toda Cuba. Han realizado decenas de Giras Nacionales por las zonas más intrincadas o las llamadas Áreas de Silencio, por aquellas que han sido afectadas por desastres naturales o por las comunidades rurales del Plan Turquino-Manatí.
En escenarios improvisados al aire libre, a veces al amparo de las luces del ómnibus que los traslada, en ocasiones actuando para sólo una decena de niños (que eran todos los niños de esa comunidad), La Colmenita ha dejado sus huellas en Maisí y La Bajada, en Moa y Guaracabulla; llevando un mensaje de aliento y con la premisa de que tener talento es tener buen corazón.
Junto al Movimiento de Payasos Terapéuticos han promovido también una labor de hermoso alcance humano por los Hospitales Oncológico y Pediátrico de La Habana, que ya se extiende por todo el país.
En 1998 La Colmenita se integró al Ministerio de Cultura de Cuba como un proyecto oficial del Consejo de Artes Escénicas, y en 2006 fue nombrada Centro de Promoción de Salud, por el Ministerio de Salud Pública cubano.

Con Cristina Fernández en la Casa Rosada, Argentina. Foto: Cortesía de La Colmenita
Libando por el mundo
El paradigmático modelo pedagógico y teatral que La Colmenita ha desarrollado en estos treinta años ya es reconocido en diversos continentes.
Más de 25 países de Asia, Europa y América, han disfrutado de las actuaciones de la compañía cubana. Hasta a los propios Estados Unidos, pese al bloqueo, llegó el mensaje de paz y amor de Cremata y sus pequeñines.
Y en no pocos lugares por donde han pasado han dejado sembrada la semilla. Así han surgido Colmenitas en España (Sevilla, Cantabria y Tenerife), México (Querétaro, Chiapas y San Luis Potosí), Panamá, Nicaragua, República Dominicana, Colombia (San Cristóbal, Bogotá), Canadá (Winnipeg), seis en Argentina (Buenos Aires), 50 en los diferentes estados de Venezuela y 31 en todos los departamentos del Salvador. Cada una con una membresía de entre 50 y 100 niños.
La Colmenita fue el primer grupo teatral del mundo en ser proclamado Embajadores de Buena Voluntad del Fondo de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Yalcin Baykul (Turquía) – Yo sueño con que haya muchas más Colmenitas alrededor del mundo… y más, sueño que el mundo todo – sea una gran Colmenita.

La ColmenaTV. Foto: Cortesía de La Colmenita
Teatro, Cine, Música y TV
La Colmenita ha realizado coproducciones exitosas con Bread and Puppet Theater (EE.UU.), Odin Theatre (Dinamarca), Deep Mountain (EE.UU.), People´s Little Theater (Bangladesh), Les Mordus du Théatre (Bélgica), Corporación Cantoalegre (Colombia), Big Band Ribe (Dinamarca), CoopFilarmónica de Bogotá y un largo etcétera.
Pero La Colmenita en su quehacer ha trascendido la puesta en escena teatral, produciendo tres largometrajes con y para niños: “¡Viva Cuba!”, “Habanastation”, “Y sin embargo…”; los tres con gran acogida por el público y multipremiados internacionalmente.
Asimismo, obtuvo el Premio Especial Extraordinario del Festival CUBADISCO 2014 con el DVD “Siempre habrá Van Van” y Premio Especial del CUBADISCO 2017 con los DVD “Pedro y el Lobo” y “¡Feliz Cumpleaños Fidel!”. Su disco “Añejo Jardín”, producido por la EGREM, fue nominado a los Premios Grammy Latinos en el 2017.
En 2017, 2018 y 2019, el grupo teatral produjo y protagonizó “La Colmena TV”, un programa de televisión que se ganó un espacio de preferencia en los hogares de Cuba.
Desde 2005 La Colmenita tiene su propio coliseo, en la Sala de Teatro de la Orden Tercera del Convento de San Francisco de Asís, perteneciente a la Oficina del Historiador de la Ciudad, en La Habana Vieja.

La Colmenita. Foto: Cortesía de La Colmenita.
Sólo el Amor salva
La Colmenita siempre ha gozado del gusto popular. La simpatía y el aprecio hacia el grupo y sus integrantes, es una constante en el corazón de los cubanos. Los teatros se llenan cuando actúan. En las provincias los esperan con entrañable cariño y deferencia.
Quizá nunca Tin imaginó que aquellas tardes en que su padre (*) inventaba obras de teatro y los ponía a actuar a él y sus hermanos serían el embrión de este hermoso proyecto de amor por los niños que trasciende a sus hacedores y que enaltece a Cuba.
Bien lo ha dicho Eusebio Leal:
Eusebio Leal. Foto: Archivo.
Siempre creí y creo que Tin, como le llamamos cariñosamente a Cremata, es un discípulo puro de Luz y Caballero; quiere decir, el Teatro es para ellos el vehículo para formar y para educar el alma de esos niños y prepararlos para la vida.
De esa manera, a través del Arte, logran lo incocebible, lo inimaginable, que criaturas de este tamaño, no ya hagan algo, porque los hacen meditar, los hacen pensar, sino que actúen concertadamente para crear una maravilla como es la obra de La Colmenita.
Esa Colmenita ha trascendido y hoy forma parte de un legado generacional; hoy hay muchos niños, que son adolescentes y que son jóvenes y que se formaron al calor de Tin y de sus colaboradores, un maestro de generaciones, alguien que se ha entregado por completo, con amor, alguien que fue muy herido y que sin embargo convirtió la herida en Amor, eso es lo más importante, lo convirtió en una voluntad creativa, en una voluntad salvadora. Él me ha hecho a mí creer firmemente, en lo que una vez dije: "Solo el Amor, salva".
Se cierra el telón. Todos se reúnen con las manos apretadas en el círculo como tras cada función. Un nuevo bien se ha hecho. La Colmenita comienza a mirar hacia los próximos treinta años.

La Colmenita. Foto: Cortesía de La Colmenita.
(*) El padre de Carlos Alberto Cremata es una de las 73 víctimas de abominable sabotaje contra un avión de Cubana en Barbados en 1976. Su madre, Iraida Malberti, fue una de las más importantes creadoras de teatro y televisión para niños en Cuba.
El llamado de Tin a los Colmeneros

Carlos Alberto Cremata, director de La Colmenita en un ensayo. Foto: Bill Hackwell / Archivo de Cubadebate
Treinta años cumple hoy la Colmenita de Cuba, que tuvo la suerte de nacer un día de los enamorados, cuando recién comenzaba el período especial (14 de febrero de 1990).
Catorce jóvenes, que enseguida fueron veinte y ocho, y que estuvimos del 90 al 98 sin recibir salario, unidos solo por el placer de estar juntos compartiendo aventuras de Teatro Musical por toda Cuba
Invito a todos los colmeneros de antes y de ahora, los cientos de niños que hoy tienen 40, 30 y 20 años y que andan dispersos por todo el mundo, sus familiares, los miembros de las Colmenitas nacionales e internacionales, amigos y público en general - a que escriban sus recuerdos, anécdotas, impresiones, vivencias, opiniones, dudas – y las envíen a esta especie de foro que puede tornarse para nosotros Cubadebate, y así atesorar una suerte de almacén virtual de nuestra treintañera y melífera historia de vida… que además publicará este sitio - para todos los que a él acudan de Cuba y de todo el mundo.
¡Cuántos recuerdos!... en primer lugar mi Papá (Carlos Alberto Cremata Trujillo), que siempre he dicho - ha sido el verdadero director de nuestra Colmenita desde muuucho antes de fundarse… mi Mamá (Iraida Malberti Cabrera) eterna Abeja Reina y la siempre respuesta a las más difíciles preguntas del Arte y la Vida… La fuente originaria y pretexto para fundar - mi primogénita Camila, que hoy ronda la treintena y educa a muchos niños (como su Papá) en la Tampa de nuestro Martí… y además reencarna en mi hija menor Maria Carla de 15 recién cumplidos.
Los primeros: Alex, Yoha, Ernan, Mao, Ramfis… Alpízar, Janecita, LuisMa, Amarilys, Yanín, YanCap, Arielito, Julio el policía, Anmerix, Nenita, Lourdes, Mayra, Patri… Susy, Joselín, Yanai, Gretell, Carlitín, Yasbel, Churrisquito, Malú, Gabo, las Claudias, Riquifito, Thais, Marlon…
Las inolvidables asistentes de dirección Marisela Hernández Arocha e Ingrid León Vila, la tiernas creadoras de los textos teatrales en verso Julia González Carid y “Titi” Oltuski, los músicos Yamel Romero, Amaury Ramírez, Mónika O’Reilly, Tony Carrera, Ivis Reyes y René Baños (Sampling), el guionista Jaime Fort (¡el del programa de Pánfilo!), la Maga de las Luces - mi tía Saskia Cruz, las diseñadoras de vestuario Nora Mesa, Magalys Acosta y Melba Cortés, los productores Leonardo Buenaventura (¡que nos abrió al mundo!), Lupe Rey, Marta Palacios y Cristina Leyva, los directores de arte Yoqui Tornes y Juan García, la directora de sonido de siempre Janet Rodríguez del Sol, las Almas del Panal: en el teatro - mi Muma de todos los recuerdos lindos y en la música - Rocío Calle, mi “Puchi” (hoy Directora Orquestal)
Los Maestros que nos dieron a luz y amamantaron: Berta Martínez (Teatro Hubert de Blanck), Nisia Agüero (Teatro Nacional de Cuba), Enith Alerm y Laritza Díaz (Organización de Pioneros José Martí), Teté y su Escuela “Solidaridad con Panamá”, José Arroyo de Bogotá, Ulvi Icil de Estambul y Miguel Adan de Sevilla, Michel Frank… y por supuesto: Fidel, Raúl y Martí.
Las tantas aventuras nacionales e internacionales a JAPÓN, la Ciénaga de Zapata, ESTADOS UNIDOS, Guaracabulla, RUSIA, el Pico Turquino, KUWAIT, Mangos de Polilla, FRANCIA, Naranjo Agrio, TURQUÍA, La Isabelita, CANADÁ, Mamanantuabo, ALEMANIA, Pinar de las Canas, MÉXICO, Mangos de Baraguá, ESPAÑA, San Pablo de Yao, HAITÍ, Arroyo Seco, BANGLADESH, La Bajada, PORTUGAL, Las Martinas, VIET NAM, Chafarina, DINAMARCA, Piedrecita, RUMANÍA, La Tinta, BULGARIA, Potrerillo, NICARAGUA, Dos Ríos, REPÚBLICA DOMINICANA, Magarabomba, EL SALVADOR, Birán, VENEZUELA, Cauto Embarcadero, ECUADOR, Minas de Matahambre, BÉLGICA, Caimanera, ARGENTINA, Boquerone, PANAMÁ, Guamuta, COLOMBIA, Playitas de Cajobabo…
¡Escriban, escriban! - queridos colmeneros de estos inolvidables treinta años!
Tin Cremata

La Colmenita llevando alegría tras el desastre natural. Foto: Cortesía de La Colmenita

Con Juan Formell Foto: Cortesía de La Colmenita

Encuentro de los presidentes Fidel Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y Ministros de Cuba y Hugo Rafael Chávez Frías Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela, En el Teatro Karl Mark de la Capital cubana, En el marco de la visita que realiza a cuba el presidente Venezolano.
En la foto Ambos presidentes saludan a niños cubanos integrantes del grupo Infantil La Colmenita.
Fecha: 29 Abril de 2005
Foto: Roberto Suárez

En la celebración de los 90 de Fidel. Foto: Cortesía de La Colmenita

La Colmenita recibe su teatro nuevo. Teatro de la orden tercera en La Habana Vieja. Foto: Archivo / Cortesía de La Colmenita
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Periodista cubana. Amante de la fotografía y los audiovisuales. Colabora con Cubadebate y otros sitios digitales. En Twitter: @DailenVega
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Hola, soy Omara Portuondo, quiero enviarle un beso muy grande a Tin y a todos los colmeneros en este cumpleaños. Gracias por invitarme a cada rato a compartir sus aventuras y muchas gracias por lo que hacen por nuestra Cultura. Yo también me siento parte de esa familia, como una abejita más, endulzando el alma de Cuba. ¡Felicidades Colmenita!
Soy fundador de la Colmenita Guantánamo, mayo 20011. Llevo la responsabilidad del sonido y la escenografía de nuestro proyecto. Miles son los agradecimientos que le debo a mi panal y todos sus integrantes pues aunque soy discapacitado (falta del brazo derecho) aquí encontré el miembro que me falta la alegría y felicidad que me proporciona estar entre los que saben querer de verdad… los niños. A lo largo de estos 9 años encontré una familia infinita que se fortalece cada día, en cada taller, ensayo, función, giras, viajes que realizamos todos juntos.
Felicito a la Colmena de Cuba por sus 30 años de Fundada.
Para mí como abuela es un honor que mi nieta Lilian Hinojosa haya integrado el proyecto Colmenita Guantánamo a partir del prestigio ganado por esta institución pero sobre todo por la posibilidad que da de desarrollar el talento innato en cada niño, desarrolla capacidades de todo tipo y la formación que adquieran a partir de la influencia del colectivo, sobre su responsabilidad adquiriendo valores que son imprescindibles para que sean cada vez mejores seres humanos.
Como integrante de la colmenita Guantánamo durante estos 6 años quisiera contar algunas de las experiencias vividas y disfrutadas.
./ Cuando actué por primera vez recuerdo al teatro repletico de niños con sus familiares y nunca, nunca olvidare los aplausos que recibimos.
./ Cuando hice primer protagónico en la obra Histo0ria de mi payaso” tenia 5 anos y recuerdo q me sentía muy nerviosa, pero cuando salí a escena como por arte de magia todo mi temor lo olvide y solo recuerdo q me aplaudían una y mil veces, hasta el público se puso de pie y todo.
./ Yo amo a todos mis amiguitos de la colmena pero mi preferida es Emeli conocida cariñosamente como Tita, ella es una niña con Síndrome Down que también entro muy pequeñita pero ya es grande igual que yo y ha aprendido cantidad y se porta muy bien cuando viajamos. Emeli conoce todas las reglas de oro del teatro que la profesora de teatro que se llama Xiomara nos enseno. Que linda es amiguita Emeli, es tan dulce como la miel de mi panal.
Mi anécdota de mi trabajo en un centro turístico y luego en La Colmenita. Tenía mi hija de 2 años, cuando comencé a trabajar en el turismo y allí pasé los días más angustiosos de mi vida, pues no siempre se hace lo que se debe, más bien lo que se quiere; y eso pasó por tres años, trataba de hacer dinero sin pensar en que la vida se me iba, los años pasaban y el cansancio en mí crecía, sin beneficio alguno para la vida emocional. Cuando la niña cumplió los 3 añitos comencé entonces en la Colmenita, y muy rápido mi vida se tornó diferente, ya entonces las horas en el "Kiosco" ("Tanque de Guerra", así le llamaba un amigo que me vio trabajar allí) se me hacían más largas de lo normal, trabajaba 24 horas y salía corriendo para estar a las 9 en la Colmenita de Plaza, donde estaba felizmente. Ahí de a poquito se coló en mi ese bichito que entra por las venas y no sale, creo que hasta el ultimo día de nuestras vidas. Ahí en la Colmenita de Plaza comencé una nueva y feliz vida, llena de corazones hermosos, encontré amigos que duran hasta hoy y sobre todo encontré la diferencia entre trabajar por dinero, y ser feliz sin el, aquel trabajo se hacía insostenible y todos los días de mi vida, recuerdo las palabras de más de un jefe que decía cuando pedías permiso más de una vez para salir de aquel tanque de hierro... "Aquí no se puede estar saliendo tanto y el que no le cuadre pues ya sabe lo que tiene que hacer , afuera hay muchas más personas esperando para ganar dinero".. muchas veces no tenías la posibilidad ni de cambiar tus almohadillas sanitarias cuando estabas menstruando.. Pasaron dos años más y ya mi niña tenía 4 y me pedía a gritos cada vez más seguido, que quería una mamá como las de sus amiguitas del Círculo que la recogían ellas, no su papá ni su abuela, que era lo que pasaba con ella, y me reclamaba muchas veces que la llevara a pasear, cosa que no tenía ni tiempo ni deseos, entonces me vi un día Domingo en casa, en cama, sin fuerzas de levantarme y un buen poco de dinero en la cartera. Mi niña al borde de mi cama, rogando la llevara al Zoológico y no pude levantarme (las 24 horas multiplicadas por años, meses ya laceraban mis piernas).. Entonces ese día decidí cambiarlo todo, tan solo por todo el amor que tenía en aquella Colmenita de Plaza...
.... Tiempo después me sorprendo un día, cuando en medio de un ensayo, mi hijo pequeño Kevin que solo tenía tres añitos, el maestro le dice que subiera al escenario y que hiciera un personaje; yo quedé impresionada al verlo actuando, y de forma genial como si hubiera estado de siempre en La Colmenita, el profesor me dijo: - "Mamá, ya él tiene que tener el traje listo!". Desde ese momento, mi entrega fue doble. Después de permanecer tres años en esa escuela para mi y mis hijos, Shakira me propone hacer un nuevo taller esta vez en la Policía Nacional Revolucinaria, para los hijos de sus combatientes.. y allí empezó una nueva aventura.....
.... Al presentarnos en la Policía recuerdo, buscábamos a un compañero llamado Alberto, y nos recibe un compañero muy carismático, que no se cansó de elogiarnos, hasta que descubrimos que no era la persona que buscábamos, pero igual nos recibió tan bien que nos enamoramos de ese lugar, él se convirtió en una de las personas que más nos ayudó, nos apoyó, y nos comprendió, es de las personas que quisieras conservar siempre como amigo y que no te arrepientes de haber conocido.Yo tengo muchas historias que contar, fueron cinco años de mucha entrega, no puedo dejar de contar todas las personas increíbles que conocí, gente buena, revolucionaria, entregadas y sinceras que me brindaron su apoyo y amistad sin pedir nada a cambio.
Eso fue otra cosa que pude conocer gracias a La Colmenita.
Mi anécdota de cómo empezó La Colmenita de Diez de Octubre. Todo empezó un día que llega una muchacha a la sede nuestra, preguntando e indagando acerca de ¿cómo poder hacer una colmenita en 10/10?! Y enseguida fue atendida, y por supuesto se propusieron algunos colmeneros para que fundaran ese Taller, colmeneros con más experiencia que yo. Enseguida que escuché que iban hacer una Taller en mi municipio, me interesé y pedí incorporarme... Recuerdo que el primer encuentro fue en el proyecto "Muraleando", proyecto ubicado en Lawton, y ya empezaba a dar frutos. Y el local de ensayos era dentro de un tanque gigante del año 1912, adaptado en local para ese proyecto. Allí comenzó toda esa hermosa aventura que se convirtió para mi en el más grande de los acontecimientos... Conmigo estaban Oscarito (un instructor de arte), Claudia Martinez (una ex niña colmenera) y Miló (el ex niño actor protagonista de "Viva Cuba"), que era en ese entonces el Director de la nueva Colmenita de Diez de Octubre. Comenzamos nuestra rutina de ensayos y por motivos personales y profesionales, los otros fundadores tuvieron que abandonar el taller, por lo que nos quedamos solos Miló y yo...
... ¡Llegó el día tan esperado!... El Teatro "Mariana Grajales", estaba preparado, con sus amables y dedicados técnicos y su muy dispuesto y querido director Carlos... La escenografía bellísima, hecha por Yalain, un padre entregadísimo, que es un profesional de las Artes Plásticas, el vestuario precioso y hecho a la perfección por las manos de Marielkis, otra madre que pasó muchas noches para hacer y terminar todo el vestuario a tiempo, cuando su hijo hacía un zángano del coro. Los niños estaban muy nerviosos, porque iban varios integrantes importantes de la Colmenita, entre ellos Tin. La función fue muy buena para haber sido un estreno. Tin se fue muy satisfecho y los padres estaban eufóricos y super felices. Miló y yo estábamos muy orgullosos porque el trabajo, el esfuerzo y la dedicación valieron enormemente la pena. Logramos reunir una gran familia para siempre.
Luego, la genial productora María Isabel, más conocido por todos como "Mary", le dio la sorpresa a todos de un brindis con un hermoso cake y muchísimas cosas sabrosas para los niños. ¡En fin... parimos! Y tuvimos un excelente parto y a partir de ahí comenzaron muchas otras aventuras. A raíz de los ensayos consecutivos y la pequeña experiencia que había adquirido en la Colmenita de Plaza con el maestro de generaciones el "Yoqui" y luego con Indira. Debido a mi entrega y a las ausencias de Jorgito Miló, luego me designaron como Directora de ese Taller...
Mi nombre es Midelys Camellón participé en la Colmenita de Jarahueca,yo era una niña muy tímida y gracias a la magia a la unión que teníamos supere mi timidez fui abejita, la cotorrita pita que cantó en la boda del ratón Perez con la cucarachita Martina, bailaba,cantaba y hacíamos de todo,actuabamos en diferentes lugares y ver como todos disfrutaban de vernos actuar realmente fue magico.Tengo que agradecerle a Marta Julia Camellón por permitirme ser parte de esta compañía y por su dedicación puedo decir que tuve una muy bonita niñez .Me hace feliz que aún sigan alegrando corazones
La Colmenita podríamos llamarle Martí, porque es realmente lo que Martí quería para los niños, hacerlos buenos como único modo de ser dichosos. Las personas que tuvimos el placer de disfrutar de ella desde los primeros años de su fundación, recordamos con amor sus presentaciones en la televisión, cuando en sus obras de niños con limitaciones mostraban su talento y llorábamos porque nos tocaban el corazón y a la vez comprendíamos, cómo, cuando trabajamos con amor, podemos lograr cosas que pueden parecer imposibles. Este trabajo se ha mantenido durante estos treinta años y se ha multiplicado. A su fundador que como bien dice, podría llamarse colmenero por las múltiples tareas realizadas y pienso que se podría resumir en pedagogo porque tiene que ser pedagogo para poner tanto empeño en hacer de esos niños hombres vivos, hombres independientes, hombres amantes del bien, la alegría y la amistad; les damos las gracias por permitirnos tener en ellos flor para amar y estrella para mirar.
Agradecerle además que desde su idea y su ejemplo surja nuestra Colmenita Jobabense en la provincia de Las Tunas, bajo la dirección de Freddy Hechavarría, instructor de arte que siguiendo sus enseñanzas y la intuición pedagógica de Martí, ha hecho de este proyecto cultural una Escuela para todos, donde las familias y los niños aprendemos cada día.
En este corto pero fructífero tiempo han sido muchas las experiencias, vivencias y anécdotas en su andar por pueblos y comunidades, recibiendo el cariño y los aplausos de sus pobladores, dejando en ellos huellas imborrables que con su Arte ennoblecen las almas. A su vez este viajar por otras provincias les ha permitido fortalecer el conocimiento de la historia, visitando lugares que ofrecen una mirada al pasado, permitiéndoles amar el presente y defender el futuro. Es en la Colmenita donde nuestros niños crecen física y mentalmente, se unen, aman, mejoran y aprenden el gusto de la verdad. Bienvenido ha sido, pues, ese árbol que acaba de sembrar, es como tener a mano una cesta para recoger sus frutos maduros.
Les cuento que el sabado 6.03.2020, celebrando el cumple 3 del taller de los meñiquitos de la colmenita, los padres actuaron magistralmente para los niños, y quiero significar a un padre, lo llaman Pepe, es el papá de la carismática Ainoha, y profesor en el pre univerditario Saul Delgado, del vedado. Lo cierto es que Pepe fue todo un derroche de energía, pasión y entrega en el escenario, sacando el artista y el niño guardado en su interior. Todos los presentes quedamos impresionados con su actuación. Tín que estaba presente le expresó sobre la extraordinaria actuación, catalogándolo de colmenero auténtico. Y esa es la esencia cuando nos entregamos con el máximo de pasión a lo que hacemos.
Mi nombre es Damaris Rosabal Ramírez, de ocupación Abogada y vecina de calle 135 # 21 reparto Médico, Jobabo, Las Tunas. Y quiero hacer una historia larga por partes:
Tengo dos niñas que están en la Colmenita de Jobabo, Las Tunas, desde sus inicios, la mayor se llama Adriana, tenía 9 años y cursaba el cuarto grado, y la menor se nombra Aliana, tenía 5 años y cursaba el preescolar cuando comenzaron; considero que es un proyecto lindo, enriquecedor y muy sacrificado, tanto para los niños como para los padres.
Uno de los momentos impactantes para mi como madre fue presenciar la primera actuación que hicieron, la cual fue en el cine de nuestro municipio, comenzando por lo bello que se veía el lugar donde la decoración corrió a cargo de la instructora de artes plásticas y de nosotros como padres, y finalmente ya en la puesta en escena, ver aquellos pequeños de los cuales muchos, al igual que mis niñas, era la primera vez que actuaban en un teatro lleno de espectadores y luces, y presentaron de manera espléndida la obra de La Cucarachita Martina, con soltura, sin miedo escénico, tal parecía que lo habían hecho toda la vida, que se encontraban en su ambiente, todavía recuerdo el silencio y la atención del público durante toda la presentación y al concluir la obra las muestras del público fueron impactantes; ese día era el resultado de meses de sacrificios, de ensayos, se estaba concretando un sueño, y para más orgullo, al salir del teatro, todas las personas conocidas felicitaban a las niñas, emitían un criterio maravilloso sobre la presentación, muchos decían que se les habían salido las lágrimas al ver algo tan hermoso. Realmente esa primera experiencia fue un detonador en mis niñas, a partir de entonces se pasaban los días actuando por toda la casa, cantando, al punto que se aprendieron el texto de otros personajes para ellas presentar la obra en sus juegos, la pequeña hasta se pone sola a hacer como la Cucarachita, se pone sábanas, toallas o paños en la cabeza imitando el velo de la Cucarachita, en casa le tiramos fotos pues se ve cómica, ella todavía sueña ser la Cucarachita y jocosamente a cada rato le dice a la niña que hace el personaje que cuando ella sea grande va a ser la Cucarachita...
Después de esta primera vez la obra fue presentada en diferentes lugares y ver cómo los niños se crecían, cómo se adaptaban a cada situación, cómo se veían cada vez más cómodos en las presentaciones, es algo digno de admirar, llegaron a presentarse en la mayoría de las comunidades rurales del municipio, en el municipio cabecera de la provincia, siempre con una linda acogida. Es estimulante ver los niños en sus presentaciones como ríen y dan lo mejor de sí, dando muestras de los valores y principios que van adquiriendo y el respeto que van demostrando hacia el público.
Otro momento que recuerdo con cariño fue cuando la Colmenita de Jobabo viajó a Santiago de Cuba, en ese viaje pasé un gran aprieto, mis niñas hacían una pequeña presentación juntas y a última hora se decidió que debían hacerlo en el antiguo Cuartel Moncada, en el asalto que hicimos a los niños y maestros del lugar, pero la pequeña se sentía el estómago indispuesto y dolor de cabeza, y la mayor tenía que hacer a última hora cambios en el texto, para adaptarlo a la nueva situación, estuve con el corazón en la mano hasta que terminaron, la pequeña se creció y al hacer la presentación lo menos que se imaginaban los presentes era que esa pequeña de solo 5 años, aparentando menos edad por lo pequeña y delgada que es, se estaba sintiendo mal y la hermana mayor comenzó a dar muestras de poder adaptarse rápido a las situaciones, de controlar los nervios y actuar con naturalidad, me sentí muy orgullosa al verlas superarse, y para más alegría al estar yo ese día entre el público, escuchaba cómo se asombraban del lenguaje corporal de la pequeña y la versatilidad de la mayor, cómo se reían de esa presentación. Ese día comprendí que de no ser por la Colmenita, ese talento oculto que tenían las niñas nunca se hubiera desarrollado y salido a la luz; de ese viaje regresaron contentas y con vivencias que tendrán para el resto de sus vidas, conocieron el Moncada, el cementerio Santa Ifigenia, donde pudieron ver donde descansan los restos de Mariana Grajales, José Martí, Carlos Manuel De Céspedes, entre otros. Pero como ha de esperarse los más pequeños no siempre entienden todas las solemnidades y son bastante espontáneos, sucediendo que mi niña pequeña en medio del cementerio y observando cómo marchaban en el cambio de guardia de honor al monolítico de Fidel, empezó a intentar marchar y levantaba el pie tan alto que daba risas, pasó varios días en la casa intentando marchar, y su hermana mayor regresó contenta a la escuela mostrando una foto que se hizo junto a la tumba del Padre de la Patria, ya que su escuela se honra con llevar el nombre de Carlos Manuel De Céspedes.
Y qué decir de la gira por Trinidad durante las celebraciones por los 506 años de su fundación. Ese viaje fue un detonador, tuve la dicha de ir como madre y guía y ser partícipe de cada momento, en cada presentación de la obra Meñique estuve con las manos frías, sudando, con el pecho apretado en cada presentación, por los siguientes motivos:
• Mi hija pequeña ahora es que cursa el primer grado, está en su proceso de aprender a leer y escribir, es Meñique, y para que se aprendiera el personaje requirió mucho tiempo y esfuerzo ya que había que leerle y repetirle constantemente lo que tenía que hacer, hasta que lo aprendió. Todos los días sacaba tiempo y me sentaba a repasarla, siendo tan pequeña tenía que bailar, cantar, actuar y dirigir la obra por lo que estábamos a la expectativa, porque esa obra no la habíamos podido presentar antes y se estrenó allá en Pitajones. Al verla actuar ese día con tanta soltura y seguridad fue de gran impacto, no solo para mí como madre, sino para todos en la Colmenita y en el público; todos comentaban, todos quedaron impresionados y el comentario y las fotos no pararon y para ponerle el reto más difícil tuvo que presentar la obra dos veces en un mismo día, y actuar por la noche por lo que cogió gripe y se puso afónica, por lo que requirió atención con medicina verde y reposo de voz, algo difícil de lograr en una niña tan activa. Hasta que llegó el día de presentar la obra en el cine de Trinidad, a pesar de que todavía tenía tos y seguía algo afónica, ese día se lució y se robó al público a punto que al concluir tuve que apresurarme porque un señor del público se la llevó del escenario, porque quería fotos con Meñique, le hicieron una gran sesión de fotos, estaba rodeada de niños, adultos, todos queriendo tener un recuerdo de esa Meñique tan pequeña y preguntaban su edad y cómo había logrado aprender ese personaje; otros referían que se les habían saltado las lágrimas. En fin, todo fue muy impactante a punto que cuando hicieron la última presentación en Topes de Collantes, tuve que convencerla porque ya no quería más fotos y se escondía detrás de mí, pues es solo una bebé, pero el público no se percató de su agotamiento con las fotos
• Mi otra hija tiene 10 años, hace el personaje del Gigante y mide 1.62 m y como no logró aprender a montar zancos, pues temblaba y hasta lloró de miedo cuando intentábamos enseñarla, entonces optamos por ponerle zapatos altos, temiendo se le podía virar un pie durante la presentación, por lo que al lado de Meñique, realmente era un Gigante. Su reto era el vestuario el cual es muy caluroso y ella es una niña corpulenta. El día de la presentación en Pitajones, sucedió que el periodista que nos acompañaba y cubría las presentaciones de la Colmenita, alguien que la conoce bien, cuando vio que iba a comenzar la presentación, estaba preguntando ¿quién era el Gigante?, no tenía ni idea de quién podía ser, pensó que era un varón, llevándose la sorpresa de que era una niña de 10 años, a la cual conocía bien, pero era tan exuberante el vestuario que no dejó conocerla. Su actuación fue brillante, a la par de Meñique, dirige la obra y les quedó muy hermosa, ah, y no hubo accidente con los zapatos altos...
• Una anécdota que luego fue causa de bromas en la Colmenita fue que en más de una presentación en Trinidad, se referían a Meñique como si fuera un niño, hasta le llegaron a decir “Meñique que lindo eres”, situación que asimiló bastante bien la niña y no se acomplejó, ni le hizo rechazo al personaje, solo que a veces tan pronto terminaban la obra pedía que le pusieran su ropa y sus aretes, para que vieran que era una niña y no un niño.
• También cuando regresamos, en la escuela, en el barrio, en la calle, ya que vivimos en un municipio pequeño, todos felicitaban por los resultados de la gira y comentaban sobre lo que habían visto en la televisión al respecto y que vieron la entrevista que le hicieron a la pequeña. El director de la escuela y los maestros muy contentos por la forma en que la pequeña se había expresado ante las cámaras. Realmente el trabajo que se hace en la Colmenita, les ayuda a desarrollar el vocabulario a los niños y a expresarse sin temor ante cualquier persona.
En esta gira los niños aprendieron mucho y se crecieron como personas, se ayudaban y compartían, me sentí muy conmovida porque por ejemplo a Meñique por ser tan pequeña y haberse enfermado en medio de la gira, la mayoría de los niños y niñas y demás guías y profesores la cuidaban, la cargaban, la observaban para que hiciera reposo de voz, para que se alimentara, pues no es de buen comer, todo lo que demuestra el nivel de responsabilidad, compromiso y compañerismo que se está desarrollando en los niños de la Colmenita de Jobabo.
Mi nombre es Yumicerdy Meriño Milanés, vivo en Las Conchitas, comunidad del municipio Jobabo, en Las Tunas, soy madre y guía de un grupo de niños que pertenecen al proyecto teatro musical “La Colmenita”. Mi niño llegó a este proyecto por el interés que él tenía de pertenecer al mismo y estando abiertas las captaciones nos acercamos al grupo de instructores de arte y a Freddy (Director del proyecto). Mi regocijo como madre fue grande pues se materializaba un sueño de mi hijo, y desde entonces ayudo a otros niños a realizar los suyos.
Gracias a este proyecto, mi colmenero ha intercambiado con niños de otros lugares, ha conocido y profundizado en la historia de nuestro país por las vivencias y experiencias adquiridas por cada lugar que pasamos, son inolvidables, nos queda la satisfacción de complacer a todo un público deseoso de vernos, de que no nos vayamos y sentir sus aplausos y risas es el mayor de los reconocimientos.
Este proyecto ha formado valores en nuestros niños como son la humildad, honestidad, laboriosidad, patriotismo, pero desde entonces son más sensibles ante sus compañeros. La puesta en escena de cada obra es un momento antecedido de mucho sacrificio para todos, pero a la vez una prueba de que tanto niños, padres, guías e instructores dirigidos por nuestro Director, nos sobreponemos a todo y seguimos adelante. Deseo que perdure y se consolide este proyecto para bien de los niños y así continuar elevando la Cultura de nuestro municipio y darla a conocer a través de este bello grupo de abejitas.
¡Gracias Colmena, por existir!.
Soy Yoennis Fonseca Fernández. Estoy en 7mo grado, y tengo 12 años
Qué alegría sentí al enterarme que en nuestro municipio se iba a formar un proyecto de la Colmenita, era lo que yo había soñado, formar parte de una compañía teatral. La emoción se apoderó de mi corazón, cuando se abrieron las cortinas y se encendieron las luces del cine-teatro “30 de Diciembre” y el público nos recibió con una gran ovación. Ese día el pueblo pudo disfrutar de la obra “La Cucarachita Martina”, que fue todo un éxito. Después continuamos realizando presentaciones en varias comunidades de nuestro municipio, tuvimos la oportunidad de visitar la provincia de Santiago de Cuba, la ciudad héroe; allí visitamos lugares históricos como la Plaza de la Revolución, el cementerio Santa Ifigenia y el Cuartel Moncada (hoy Ciudad Escolar 26 de Julio), donde realizamos una presentación para los pioneros de esa escuela, y profundizamos los conocimientos de la historia. Mi mayor pasión fue cuando la Colmenita nacional nos visitó y pudimos interactuar y unirnos en una sola voz como el arrullo de las palmas.
Para mi el proyecto la Colmenita tiene una gran significación porque se ha convertido en una gran escuela, donde además de desarrollar nuestro talento y ampliar nuestros conocimientos en cada una de las manifestaciones del arte, nos nutre de valores importantes como son la solidaridad, la responsabilidad y laboriosidad. La Colmenita nos ha formado como niños y niñas de bien. Estoy muy agradecida por todo lo que nos han enseñado en este proyecto tan hermoso con trabajo y amor porque se trata de una labor que ennoblece y nos hace mejores personas, hemos aprendido a dar lo mejor de sí para que el público se lleve una buena impresión y así recibir el más grande de los premios, que es el sincero aplauso y la ovación del público, porque como dijo El Maestro: “Tener talento, es tener buen corazón”.
Tengo 11 años, estoy en 6to grado en la Comunidad de San Antonio
Para mi la Colmenita significa mucho porque en ella parendimos muchos valores y a llevarnos bien con nuestros compañeros. En este proyecto nos dan clases sobre nuestro apóstol José Martí. Gracias a ello hemos podido realizar presentaciones en diferentes comunidades de nuestro municipio y trasladarnos a otras provincias como Santiago de Cuba, Granma y a la bella Villa de Trinidad, durante la celebración de sus 506 años de fundada.
La Colmenita es un orgullo que muchos niños desean, es por eso que le doy gracias a mi familia y a mi maestra Esperanza que me han apoyado siempre de forma incondicional.
Tengo 11 años, y estoy en 6to grado.
Para mi la Colmenita de Las Tunas significa muchas cosas buenas porque en ella no solo hemos aprendido a bailar y cantar, también aprendemos valores, cómo comportarnos dentro y fuera de la escuela, y en cada encuentro nos enseñan algo nuevo sobre la vida de José Martí y sus Versos Sencillos.
Nuestras obras las hemos podido presentar en nuestro municipio y otras provincias de las que hemos conocido su historia.
Tenía 8 años cuando comencé en la Colmenita, desde el primer día me gustó mucho, en ella he desarrollado muchas ideas que tenía guardadas. Me gusta cantar, bailar, actuar, intercambiar con mis compañeros, conversar, jugar, he ganado muchas amistades en ete proyecto, pues ya conozco niños de otras escuelas y otros lugares.
La Colmenita me ha aportado conocimientos pues se han desarrollado talleres de teatro, de historia local, pero también hemos tenido la oportunidad de visitar lugares de nuestro municipio para llevar nuestro talento hasta allí, ya que son lugares lejanos.
Hemos podido viajar a otras provincias como Santiago de Cuba donde visitamos el monolítico donde están las cenizas de nuestro colmenero mayor, el Comandante Fidel, en el cementerio de Santa Ifigenia; también estuvimos en el Panteón de Mariana Grajales y Carlos Manuel de Céspedes, los Padres de la Patria, así como en el mausoleo de José Martí. Llegamos al antiguo Cuartel Moncada, allí intercambiamos con los niños de esa escuela y visitamos el museo que está en esa institución.
En otra ocasión hicimos un cumpleaños colectivo en la provincia de Granma, en el campismo "Los Cantiles", allí también conocimos de la historia de esa localidad.
En enero de 2020 fuimos invitados a la provincia de Sancti Spíritus, al municipio de Trinidad, durante las actividades por la fundación de los 506 años de esa villa, cumpliendo un amplio plan de actividades que incluyó visitas a lugares de interés histórico como la casa donde nació Alberto Delgado (el Hombre de Maisinicú), en las lomas del Escambray. La experiencia con los niños de las comunidades de Trinidad fue maravillosa, pues nunca habían tenido la oportunidad de ver algo así, de disfrutar de una obra del libro La Edad de Oro, “Meñique”, tuvimos una linda acogida por parte de los niños y la población en general. La acogida y atención por parte de las autoridades hacia nosotros fue especial.
Soy la guía de la escuela "José Antonio Echevarría". Para mi como madre de Luis Daniel Leyva, integrante de la Colmenita, este proyecto maravilloso que ha visitado las comunidades más intrincadas de nuestro municipio de Jobabo, estoy completamente feliz pues los pequeños con su talento han conquistado y desafiado cualquier obstáculo para demostrar su talento. La Colmenita es una escuela que enseña, educa y crea valores; le han dado vida a las obras de José Martí. Es una experiencia única saber que en cada corazoncito haya tanto amor por lo que hacen, dando alegría a nuestro pueblo al sur de la provincia de Las Tunas. Este proyecto debe continuar. Estoy orgullosa de mi hijo, que ha dado un paso al frente en cada actuación.
Expresó mi hijo Luis Daniel: “Mamá la Colmenita es algo lindo, ya soy artista y responsable, me siento contento con mis compañeros, me enseñaron a defender cualquier personaje y a querer a mis compañeros”.
Tuve la oportunidad de ver a mis nietos crecer en esa hermosa compañía que es La Colmenita.... Ayudé en todo lo que pude, confección de vestuarios, de alimentos, A mantener la comunicación entre los familiares y niños cuando estos se iban a repartir alegría a lo pueblos más intrincados del país.... Estoy muy feliz y consiente de todo lo bueno que mis nietos aprendiendo ahí... Una vez más.. Gracias Colmenita...
Siempre me gustó La Colmenita... Pero después de conocerla por dentro me acusó una gran impresión, pues funcionaba como una gran familia en la que todos apoyabamos... Uno de los momentos más lindos para mi fue cuando se empezó a crear el vestuario y todos los accesorios de la obra El gallo electrónico... En esta tuve la gran suerte de participar como madre ayudante, y cuando vi a nuestros niños luciendo aquellos trajes, sentí un gran orgullo, pues las noches en velas creando aquella maravilla, al fin daba sus frutos y sé que como yo, muchos a mi alrededor disfrutaron de esa divertida obra de teatro...
Apenas llegué me presentaron como la muchacha de relaciones internacionales pero lo más bonito fue cuando Tin dijo: " ella lo que realmente va a aprender con nosotros es la colmenería, porque ella también va a ser profesora colmenera, así que se va con Guille al taller de los Meñiquitos". Soy graduada de Relaciones Internacionales, y desde que me gradué cada vez que le digo a la gente que estoy en La Colmenita todo el mundo me mira con cara de "pero y ahí que vas a hacer" y yo por dentro siempre pienso: EL BIEN y ser muy FELIZ porque encontré la burbuja perfecta donde puedo ser especialista en relaciones internacionales, y artista; pero además puedo ser maestra, de atresso y utilería, de vestuario, de música, de audiovisuales, de miscelánea etc... Puedo ser en resumidas cuentas ARTISTA COLMENERA.
Eso es lo más bello que tiene este lugar, esta familia, que te permite crear, soñar y auto- construirte.
Un día le pregunté a Tin que si ya habían llevado a escena El Principito. Yo esperaba que la respuesta fuera un si rotundo, pues se trata de un libro de cabecera de todos en la colmena. Pero para mí sorpresa la respuesta fue no, aún no lo hemos hecho. Si se hubiera quedado ahí sería una respuesta normal de cualquier centro de trabajo o grupo de teatro. Lo que vino después fue lo Sui generis, lo marca colmena: ¿por qué no lo intentas?
Cuando Tin me dijo eso me quedé loca, pero dije bueno si, lo intento, le pongo el pecho a la situación jajajaja. Así me pasé como 3 meses tratando de llevar un libro tan genial como ese a un guión que conservará su esencia pero tuviera el sazón de la Colmenita, su saborcito a miel. Si mi trabajo de diploma en la carrera fue mi primogénito, este guión fue mi segundo hijo jajajaja me costó pero lo hice, y siempre tuve un si de Maite para revisarlo y arreglar mis rimas aperfectas y/o imperfectas jajaja... Con esa guía, mejor imposible, terminé el guión. Luego me puse para los resúmenes de atresso y utilería y el de vestuario, quería dar algo lo más acabado posible. Cuando al fin lo entregué, me lo recibieron con una sonrisa y con un "seguro dejaste la vida en esto" que ya hicieron valer todo el esfuerzo. Esa es la magia de La Colmenita.
Hay que decir que Camila está ahora en una Beca de Superación Musical en Corea del Sur (como yo estuve en China), y que prometió - regresará a La Colmenita, como promotora de la Amistad a la miel - de 39 millones mínimo - de los 40 que tiene ese culto país de el excelente filme "Parásitos"
Un recuerdo bien simpático que guardo con mucho cariño fue en el Teatro Nacional,haciendo Alicia en el País de las Maravillas que en el momento de las flores me tiraban en escena un cubo de agua.Siempre me calentaban el agua y me la echaban tibiesita,pero un día que nunca se me olvida no dio tiempo y se armó tremenda corredera a la hora del agua cogieron agua del bebedero FRIA sólo yo lo supe jajja.Pues les cuento que esa misma agua me tiraron y fue el día que estaba la prensa y salió la foto y en primera plana en el Granma ,confiezo que es una de mis mejores fotos me encanta y la recuerdo con mucho amor y cariño .
Me siento como un niño de la Colmenita, gracias por tanta energía... gracias por tanta alegría
“Recuerdo la primera función que hicimos con la Colmenita de la PNR, fue un 5 de Enero, se hizo en la Academia de Policías de Barbosa, no se imaginan, cuando llegamos, yo quedé sorprendida, entre nosotros nunca había visto tantas estrellas en los hombros, estaban muchos Jefes de la Policía de varios lugares; y presisamente conocimos al General Becerra, al que se le había ocurrido la genial idea de crear una Colmenita para los niños y niñas de sus combatientes. Fue un día tan importante para nosotros, que luego decidimos que todos los 5 de Enero celebraríamos el cumpleaños de esa Colmenita. Ese día tuve el gran honor de conocer a un ser extraordinario, que se convirtió en una persona muy importante para mi vida - el Coronel Oscar Callejas, que era Primer Segundo Jefe de la Policía, recuerdo que lo presentan y sube al podio a leer unas palabras para los policías (Señores, fue un discurso de siete páginas!!), se imaginarán, siempre que recordábamos eso terminábamos riendo y el decía: -“Les prometo que nunca mas va a pasar eso”...
En ese momento no sabía que ese compañero, que nos hizo escuchar ese discurso bajo tremendo sol, resultaría ser un Colmenero de pura cepa, al que aprendí a querer como a mi Padre, al que le contaba mis problemas y le confesaba hasta mis secretos. Es la persona que uno nunca quisiera que se fuera de nuestras vidas.Siempre que recuerdo estas historias se me aprieta el pecho, pero nunca olvidaré los momentos que ahi viví...
Cuando comencé a formar parte de la familia colmenera lo que más me llamó la atención fue la hora de decir "el bien" en el "círculo". Al llegar al taller de los Meñiquitos, Guille me presentó como una más de ellos, no hay mejor forma de ser recibido que esa, se siente la sinceridad, el calor humano. He pasado por varias emociones en la parte pedagógica del taller, que es a pesar de lo que muchos creen, yo incluida hasta llegar aquí, la parte más importante de estar en la Colmenita. El ABC de la Colmenita que todos los niños dominan y que son realmente las cosas más importantes para un ser humano: hacer el bien, hacer amigos y amar a la patria como a la familia. Ya eso nada más me dejó boquiabierta. Pero ahí no quedó, llegó el momento del bien, donde cada niño decía el bien que hizo, y el Guille les explicaba la diferencia entre lo que es un bien, un favor y un deber. Estoy hablando de un taller con niños de 3 a 8 años. No hay nada más lindo que ver como ellos dicen emocionados las cosas que hicieron, que por muy sencillas que parezcan dejan entrever unos valores humanos hermosos, que aseguran que todo no está perdido, que sí se puede, que un mundo mejor, aunque suene a consigna, si es posible con personas que son capaces de sembrar eso en un niño. Pero el momento vergonzoso, donde me quise morir fue cuando los escuché responder preguntas de la vida de Martí y la historia de Cuba que yo ni sabía, y qué decir de los versos sencillos que los dicen de memoria, pero no memoria burda y superficial, sino con una explicación certera de qué significa cada palabra difícil y qué relación tiene ese verso con la vida de Martí. Ellos aprenden la historia como si fuera un cuento, una aventura, así se las cuenta Guille. Hasta yo me siento al lado de ellos para aprender cuando llega ese momento.
Después del momento del pollo del arroz con pollo en el taller, que es la formación de valores, viene la gozadera que también es importante jajaja. Ahí todos aprenden a bailar a su forma, a jugar con el amiguito que está al lado, a ser humildes, a desinhibirse. Pude ver como un niño tímido de momento empezó a bailar y a jugar con el de al lado, eso, eso es magia, eso es un bien que se logra solo con amor.
Eso fue lo que me enamoró de La Colmenita, que no es un lugar para formar talentos artísticos, es un lugar para formar seres humanos de verdad, de los que soñaban el Che y Fidel, el hombre nuevo que necesita la Revolución y la humanidad.
Mi adorada Jadis Camila, quizá tu sencillez no te permitió contar más, pero, permíteme hacerlo yo. Tu integración a nuestro taller a rejuvenecido, fortalecido y oxigenado el colectivo, gracias a ti incorporamos el aprendizaje del idioma ingles en niños y adultos, aprendemos y cantamos canciones de tu creación, absorbemos tu bondad, tus valores y virtudes humanas y artísticas. Tu presencia ha sido vital para mi y para nuestros meñiquitos. Eres una maravillosa y auténtica colmenera.
Tío Guille querido de mi alma, gracias de verdad por darme un lugar cito en esa familia tan linda que son los Meñiquitos. He aprendido muchísimo escuchándote y viendo a los niños crecer como mejores seres humanos en el taller,sobre todo gracias a tu pedagogía, tu amor y tu energía inagotable. Que La Colmenita dure mil años, para asegurar muchos hombres y mujeres de bien.
Recuerdo una función en el teatro Karl Marx de La Colmena Central que era El Pidió Valdez y Adalverto Alvarez que el taller de la Colmenita de Plaza fue invitada con los Zanqueros yo formaba parte de ellos y fue una experiencia súper divertida ya para nosotros era muy fácil pues nos invitan a bailar en las canciones de la obra , pero en uno de los ensayos generales a Tin se le ocurre que hagamos una rueda de casino de un lado porque del otro estaban los muchachitos haciendo otra, bueno el caso es que nos metimos semanas ensayando la rueda de casino pero cuando nos tocaba en el ensayo a una niña se le aflojó un zancos y se calló y fue muy cómico porq ella al caerse tumbó al de al lado y ese al otro y al otro y al otro fue como un dominó jajajaj por suerte fui la última y me pude correr a tiempo. Pero al final no lo pudimos hacer en el espectáculo. Pero fue una gran experiencia.