Treinta febreros de Amor para una Colmena (+ Fotos y Videos)

La Colmenita al finalizar una reciente actuación en el teatro Sauto de Matanzas. Foto: Cortesía de La Colmenita.
Si de niños, magia y amor se trata, a mi mente llegan - como en ráfaga-, diferentes imágenes en tonos amarillos y negros, con alas y antenitas en constante movimiento. Con una banda sonora de sonrisas y corazones latiendo al compás del Bien. Con rostros pequeñitos y otros no tanto. Traviesos, juguetones y cariñosos, porque como dijera sabiamente el Apóstol “son los que saben querer, son la esperanza del mundo”.
Y en este planeta tan convulso en que vivimos La Colmenita es un rayito de luz que se va abriendo paso entre las nubes más oscuras; que salva y que sana, que impulsa, que forma y completa.
La Colmenita no es una escuela, pero enseña. No es un hospital, pero cura. No es un parque, pero divierte. No es una casa, pero la habitas. Tiene la virtud de ser una y a la vez muchas otras cosas. Y viene con un complemento añadido: las personas maravillosas que la conforman.
Es una inmensa obra de amor.

La Colmenita. Foto: Cortesía de La Colmenita.
Un poco de historia
El 14 de febrero de 1990 surgió un pequeño grupo de teatro compuesto por niños y jóvenes, bajo la dirección de Carlos Alberto “Tin” Cremata y su mamá, Iraida Malberti; que hasta 1993 se mantuvo estrenando obras del Teatro Cubano y el Siglo de Oro Español.
En 1994, un pequeño cambio marcaría el destino del grupo para siempre; estrenaron en el Karl Marx, una versión del clásico Meñique interpretada solo por niñas y niños. Ese sería el inicio de lo que, al paso de los años se ha convertido en La Colmenita, Compañía Infantil de Teatro de los Niños de Cuba.
La idea de Cremata fue sumando abejitas y zánganos. Cuando ya eran tantos los que iban hasta el panal fundador, Tin le pidió a Jaime Fort (el guionista de buena parte de los programas de Vivir del Cuento) que abriera un Taller anexo por Alamar, y después se abrió otro en Plaza, y así en otros municipios de La Habana. Por eso hoy en la Colmenita actúan niños del Vedado, pero también de San Miguel, La Lisa, el Cotorro y casi todos los lugares de la capital.
Tiempo después el sueño se multiplicó y se abrieron Colmenitas en casi todas las provincias de Cuba. De algunas vinieron a enterarse cuando visitaron ese territorio y Tin y sus compañeros quedaban maravillados de la calidad de aquellos proyectos.

La Colmenita en la cima del Turquino. Foto: Cortesía de La Colmenita
Una gran familia
Eso es La Colmenita. Así la forjaron sus fundadores. Así la han sostenido generaciones de maestros, instructores, productores y técnicos. Así la han vivido generaciones de niños.
Algunos que llegaron siendo pequeñines con ganas de fantasear desde el teatro y la música, hoy son parte de la compañía como maestros. Algunos encontraron el amor en aquellos predios. Otros ya tienen a sus hijos criándose en La Colmenita.
Allí todos hacen de todo. Como los mosqueteros actúan: todos para uno, uno para todos. Jaime Fort lo cuenta con gracia en este testimonio:
Soy Fundador de La Colmenita y durante muchos años tuve un pequeño problema, que no por pequeño dejaba de ser inquietante. Cada vez que debía rellenar alguna de las muchas planillas que los cubanos tenemos que cumplimentar a lo largo de nuestras vidas; y me topaba con la pregunta “profesión” ahí mismo me entraba una indecisión muy grande. Yo, como trabajaba en La Colmenita, lo mismo hacía de actor, que de profesor, que de técnico de sonido, utilero, tramoyista, atrezo, auxiliar de iluminación, escritor de guiones, ayudante de vestuario, repartidor de merienda, electricista, y algunas veces, hacía hasta la dirección general y puesta en escena de algún espectáculo. También desarrollaba en la Colmenita otras actividades relacionadas con el teatro, pero de forma más indirecta, como: desmontador de ascensores, ayudante de mecánico de guagua, chapistería y pintura, traductor e intérprete, cuidador de niños, estibador, espantador de ranas o relaciones públicas. Pero la casilla de “profesión” era un solo cuadrito y yo nunca supe qué diablos poner. En realidad, podría haber escrito una sola palabra; una palabra que lo resumía todo, pero estoy seguro que el burócrata de turno no iba a entender nada si ponía ahí, “Profesión”: COLMENERO…

La Colmenita celebró los 25 años de la primera puesta en escena de su versión de La Cucarachita Martina. Foto: Daylén Vega/ Cubadebate
Del Teatro Nacional a La Bajada
Siempre agradece Cremata a la Juventud, los Pioneros y a Nisia Agüero por haber creído en la valía del proyecto, cuando apenas nacía. El Teatro Nacional, que dirigió Nisia le abrió las puertas hace 25 años para aquella producción de "La Cucarachita Martina", a la que ahora le han celebrado sus bodas de plata.
Después han paseado por los mejores teatros de Cuba maravillosas versiones de obras como “Sueño de una noche de Verano”, “La Cenicienta… según Los Beatles”, “Los Cuentos Cubanos de Andersen”, “Alicia en el país de las Maravillas”, “Y sin embargo, se mueve”, “Fábula de un país de cera”, “Ajiaco de Sueños”, “Elpidio Valdés y los Van Van”, “Abracadabra”, “Pedro y el Lobo”, “Meñique”, “Bululú y Medio”, “Los Balcones de Madrid”, “El gato con Botas”, “Ricitos, los Tres Ositos… y la Década Prodigiosa”, “Blancanieves y los siete enanitos”, “Las aventuras de Pinocho”, “El Concertazzo de La Colmenita”, “Travesía Mágica”…
Junto a la magia que le ponen los niños a esas obras, en sus elencos han participado integrantes de lujo como Silvio Rodríguez, Juan Formell y Los Van Van, Omara Portuondo, Compay Segundo, Eliades Ochoa, Adalberto Álvarez y su son, Alexander Abreu, la Orquesta Aragón, Virulo, Teresita Fernández, Buena Fe, Liuba María Hevia, Issac Delgado, Pancho Amat, Beatriz Márquez, Vocal Sampling, Los Papines, Oscar Valdés, Enrique Plá, Ernán López Nusa, Julito Padrón, Orlando Valle “Maraca”, Rolando Luna, David Álvarez, Moncada, y María de los Ángeles Santana, entre muchos otras joyas de la cultura nacional.
Hola, soy Omara Portuondo, quiero enviarle un beso muy grande a Tin y a todos los colmeneros en este cumpleaños. Gracias por invitarme a cada rato a compartir sus aventuras y muchas gracias por lo que hacen por nuestra Cultura. Yo también me siento parte de esa familia, como una abejita más, endulzando el alma de Cuba. ¡Felicidades Colmenita!
Pero las abejitas no están hechas para encerrarse sólo en los teatros; han salido a repartir sus mieles por decenas de lugares de toda Cuba. Han realizado decenas de Giras Nacionales por las zonas más intrincadas o las llamadas Áreas de Silencio, por aquellas que han sido afectadas por desastres naturales o por las comunidades rurales del Plan Turquino-Manatí.
En escenarios improvisados al aire libre, a veces al amparo de las luces del ómnibus que los traslada, en ocasiones actuando para sólo una decena de niños (que eran todos los niños de esa comunidad), La Colmenita ha dejado sus huellas en Maisí y La Bajada, en Moa y Guaracabulla; llevando un mensaje de aliento y con la premisa de que tener talento es tener buen corazón.
Junto al Movimiento de Payasos Terapéuticos han promovido también una labor de hermoso alcance humano por los Hospitales Oncológico y Pediátrico de La Habana, que ya se extiende por todo el país.
En 1998 La Colmenita se integró al Ministerio de Cultura de Cuba como un proyecto oficial del Consejo de Artes Escénicas, y en 2006 fue nombrada Centro de Promoción de Salud, por el Ministerio de Salud Pública cubano.

Con Cristina Fernández en la Casa Rosada, Argentina. Foto: Cortesía de La Colmenita
Libando por el mundo
El paradigmático modelo pedagógico y teatral que La Colmenita ha desarrollado en estos treinta años ya es reconocido en diversos continentes.
Más de 25 países de Asia, Europa y América, han disfrutado de las actuaciones de la compañía cubana. Hasta a los propios Estados Unidos, pese al bloqueo, llegó el mensaje de paz y amor de Cremata y sus pequeñines.
Y en no pocos lugares por donde han pasado han dejado sembrada la semilla. Así han surgido Colmenitas en España (Sevilla, Cantabria y Tenerife), México (Querétaro, Chiapas y San Luis Potosí), Panamá, Nicaragua, República Dominicana, Colombia (San Cristóbal, Bogotá), Canadá (Winnipeg), seis en Argentina (Buenos Aires), 50 en los diferentes estados de Venezuela y 31 en todos los departamentos del Salvador. Cada una con una membresía de entre 50 y 100 niños.
La Colmenita fue el primer grupo teatral del mundo en ser proclamado Embajadores de Buena Voluntad del Fondo de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Yalcin Baykul (Turquía) – Yo sueño con que haya muchas más Colmenitas alrededor del mundo… y más, sueño que el mundo todo – sea una gran Colmenita.

La ColmenaTV. Foto: Cortesía de La Colmenita
Teatro, Cine, Música y TV
La Colmenita ha realizado coproducciones exitosas con Bread and Puppet Theater (EE.UU.), Odin Theatre (Dinamarca), Deep Mountain (EE.UU.), People´s Little Theater (Bangladesh), Les Mordus du Théatre (Bélgica), Corporación Cantoalegre (Colombia), Big Band Ribe (Dinamarca), CoopFilarmónica de Bogotá y un largo etcétera.
Pero La Colmenita en su quehacer ha trascendido la puesta en escena teatral, produciendo tres largometrajes con y para niños: “¡Viva Cuba!”, “Habanastation”, “Y sin embargo…”; los tres con gran acogida por el público y multipremiados internacionalmente.
Asimismo, obtuvo el Premio Especial Extraordinario del Festival CUBADISCO 2014 con el DVD “Siempre habrá Van Van” y Premio Especial del CUBADISCO 2017 con los DVD “Pedro y el Lobo” y “¡Feliz Cumpleaños Fidel!”. Su disco “Añejo Jardín”, producido por la EGREM, fue nominado a los Premios Grammy Latinos en el 2017.
En 2017, 2018 y 2019, el grupo teatral produjo y protagonizó “La Colmena TV”, un programa de televisión que se ganó un espacio de preferencia en los hogares de Cuba.
Desde 2005 La Colmenita tiene su propio coliseo, en la Sala de Teatro de la Orden Tercera del Convento de San Francisco de Asís, perteneciente a la Oficina del Historiador de la Ciudad, en La Habana Vieja.

La Colmenita. Foto: Cortesía de La Colmenita.
Sólo el Amor salva
La Colmenita siempre ha gozado del gusto popular. La simpatía y el aprecio hacia el grupo y sus integrantes, es una constante en el corazón de los cubanos. Los teatros se llenan cuando actúan. En las provincias los esperan con entrañable cariño y deferencia.
Quizá nunca Tin imaginó que aquellas tardes en que su padre (*) inventaba obras de teatro y los ponía a actuar a él y sus hermanos serían el embrión de este hermoso proyecto de amor por los niños que trasciende a sus hacedores y que enaltece a Cuba.
Bien lo ha dicho Eusebio Leal:
Eusebio Leal. Foto: Archivo.
Siempre creí y creo que Tin, como le llamamos cariñosamente a Cremata, es un discípulo puro de Luz y Caballero; quiere decir, el Teatro es para ellos el vehículo para formar y para educar el alma de esos niños y prepararlos para la vida.
De esa manera, a través del Arte, logran lo incocebible, lo inimaginable, que criaturas de este tamaño, no ya hagan algo, porque los hacen meditar, los hacen pensar, sino que actúen concertadamente para crear una maravilla como es la obra de La Colmenita.
Esa Colmenita ha trascendido y hoy forma parte de un legado generacional; hoy hay muchos niños, que son adolescentes y que son jóvenes y que se formaron al calor de Tin y de sus colaboradores, un maestro de generaciones, alguien que se ha entregado por completo, con amor, alguien que fue muy herido y que sin embargo convirtió la herida en Amor, eso es lo más importante, lo convirtió en una voluntad creativa, en una voluntad salvadora. Él me ha hecho a mí creer firmemente, en lo que una vez dije: "Solo el Amor, salva".
Se cierra el telón. Todos se reúnen con las manos apretadas en el círculo como tras cada función. Un nuevo bien se ha hecho. La Colmenita comienza a mirar hacia los próximos treinta años.

La Colmenita. Foto: Cortesía de La Colmenita.
(*) El padre de Carlos Alberto Cremata es una de las 73 víctimas de abominable sabotaje contra un avión de Cubana en Barbados en 1976. Su madre, Iraida Malberti, fue una de las más importantes creadoras de teatro y televisión para niños en Cuba.
El llamado de Tin a los Colmeneros

Carlos Alberto Cremata, director de La Colmenita en un ensayo. Foto: Bill Hackwell / Archivo de Cubadebate
Treinta años cumple hoy la Colmenita de Cuba, que tuvo la suerte de nacer un día de los enamorados, cuando recién comenzaba el período especial (14 de febrero de 1990).
Catorce jóvenes, que enseguida fueron veinte y ocho, y que estuvimos del 90 al 98 sin recibir salario, unidos solo por el placer de estar juntos compartiendo aventuras de Teatro Musical por toda Cuba
Invito a todos los colmeneros de antes y de ahora, los cientos de niños que hoy tienen 40, 30 y 20 años y que andan dispersos por todo el mundo, sus familiares, los miembros de las Colmenitas nacionales e internacionales, amigos y público en general - a que escriban sus recuerdos, anécdotas, impresiones, vivencias, opiniones, dudas – y las envíen a esta especie de foro que puede tornarse para nosotros Cubadebate, y así atesorar una suerte de almacén virtual de nuestra treintañera y melífera historia de vida… que además publicará este sitio - para todos los que a él acudan de Cuba y de todo el mundo.
¡Cuántos recuerdos!... en primer lugar mi Papá (Carlos Alberto Cremata Trujillo), que siempre he dicho - ha sido el verdadero director de nuestra Colmenita desde muuucho antes de fundarse… mi Mamá (Iraida Malberti Cabrera) eterna Abeja Reina y la siempre respuesta a las más difíciles preguntas del Arte y la Vida… La fuente originaria y pretexto para fundar - mi primogénita Camila, que hoy ronda la treintena y educa a muchos niños (como su Papá) en la Tampa de nuestro Martí… y además reencarna en mi hija menor Maria Carla de 15 recién cumplidos.
Los primeros: Alex, Yoha, Ernan, Mao, Ramfis… Alpízar, Janecita, LuisMa, Amarilys, Yanín, YanCap, Arielito, Julio el policía, Anmerix, Nenita, Lourdes, Mayra, Patri… Susy, Joselín, Yanai, Gretell, Carlitín, Yasbel, Churrisquito, Malú, Gabo, las Claudias, Riquifito, Thais, Marlon…
Las inolvidables asistentes de dirección Marisela Hernández Arocha e Ingrid León Vila, la tiernas creadoras de los textos teatrales en verso Julia González Carid y “Titi” Oltuski, los músicos Yamel Romero, Amaury Ramírez, Mónika O’Reilly, Tony Carrera, Ivis Reyes y René Baños (Sampling), el guionista Jaime Fort (¡el del programa de Pánfilo!), la Maga de las Luces - mi tía Saskia Cruz, las diseñadoras de vestuario Nora Mesa, Magalys Acosta y Melba Cortés, los productores Leonardo Buenaventura (¡que nos abrió al mundo!), Lupe Rey, Marta Palacios y Cristina Leyva, los directores de arte Yoqui Tornes y Juan García, la directora de sonido de siempre Janet Rodríguez del Sol, las Almas del Panal: en el teatro - mi Muma de todos los recuerdos lindos y en la música - Rocío Calle, mi “Puchi” (hoy Directora Orquestal)
Los Maestros que nos dieron a luz y amamantaron: Berta Martínez (Teatro Hubert de Blanck), Nisia Agüero (Teatro Nacional de Cuba), Enith Alerm y Laritza Díaz (Organización de Pioneros José Martí), Teté y su Escuela “Solidaridad con Panamá”, José Arroyo de Bogotá, Ulvi Icil de Estambul y Miguel Adan de Sevilla, Michel Frank… y por supuesto: Fidel, Raúl y Martí.
Las tantas aventuras nacionales e internacionales a JAPÓN, la Ciénaga de Zapata, ESTADOS UNIDOS, Guaracabulla, RUSIA, el Pico Turquino, KUWAIT, Mangos de Polilla, FRANCIA, Naranjo Agrio, TURQUÍA, La Isabelita, CANADÁ, Mamanantuabo, ALEMANIA, Pinar de las Canas, MÉXICO, Mangos de Baraguá, ESPAÑA, San Pablo de Yao, HAITÍ, Arroyo Seco, BANGLADESH, La Bajada, PORTUGAL, Las Martinas, VIET NAM, Chafarina, DINAMARCA, Piedrecita, RUMANÍA, La Tinta, BULGARIA, Potrerillo, NICARAGUA, Dos Ríos, REPÚBLICA DOMINICANA, Magarabomba, EL SALVADOR, Birán, VENEZUELA, Cauto Embarcadero, ECUADOR, Minas de Matahambre, BÉLGICA, Caimanera, ARGENTINA, Boquerone, PANAMÁ, Guamuta, COLOMBIA, Playitas de Cajobabo…
¡Escriban, escriban! - queridos colmeneros de estos inolvidables treinta años!
Tin Cremata

La Colmenita llevando alegría tras el desastre natural. Foto: Cortesía de La Colmenita

Con Juan Formell Foto: Cortesía de La Colmenita

Encuentro de los presidentes Fidel Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y Ministros de Cuba y Hugo Rafael Chávez Frías Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela, En el Teatro Karl Mark de la Capital cubana, En el marco de la visita que realiza a cuba el presidente Venezolano.
En la foto Ambos presidentes saludan a niños cubanos integrantes del grupo Infantil La Colmenita.
Fecha: 29 Abril de 2005
Foto: Roberto Suárez

En la celebración de los 90 de Fidel. Foto: Cortesía de La Colmenita

La Colmenita recibe su teatro nuevo. Teatro de la orden tercera en La Habana Vieja. Foto: Archivo / Cortesía de La Colmenita
En video, La Colmenita de Cuba
- Manuel Porto, un cubano reyoyo que nunca pensó ser artista (Parte I)
- Adiós a Bunny Wailer, leyenda del reggae jamaicano (+Video)
- SoundCloud pagará a los artistas en función del tiempo de reproducción
- En estreno: La canción Patria o Muerte por la Vida (+ Video)
- Beatriz Corona, primera mujer en ganar Premio Ibermúsicas de Composición para Obra Coral
- ir a Cultura »
Se han publicado 1896 comentarios
Se han publicado 1896 comentarios
Periodista cubana. Amante de la fotografía y los audiovisuales. Colabora con Cubadebate y otros sitios digitales. En Twitter: @DailenVega
Seguir a @DailenVegaVea también
- Mi bandera
- Díaz-Canel: Avanzar con respuestas efectivas y sostenibles para vencer a la COVID-19
- En 2021 no renunciamos a ninguna meta por más difíciles que sean las condiciones
- Felicita Díaz-Canel a La Colmenita por su aniversario 30
- La Colmenita celebra las Bodas de Plata de Cucarachita Martina
- Festival de teatro ecuatoriano abre sus puertas a La Colmenita
- La Colmenita de Carlos Alberto Cremata: Una joya de la cultura cubana
- Director de La Colmenita califica de histórica gira por EEUU

Hola, soy Omara Portuondo, quiero enviarle un beso muy grande a Tin y a todos los colmeneros en este cumpleaños. Gracias por invitarme a cada rato a compartir sus aventuras y muchas gracias por lo que hacen por nuestra Cultura. Yo también me siento parte de esa familia, como una abejita más, endulzando el alma de Cuba. ¡Felicidades Colmenita!
Muchas Felicidades a La Colmenita en sus 30 sños, su labor es muy noble. Creo que algunas las payasas terapeúticas pertenecen a esta prestigiosa compañia, lo que demuestra la labor noble que desarrollan. Ellos juntos, como dicen, hacen el bien.
La Colmena es sembrar valores, regar alegría y miel a los niños. Donde crecen los niños para el futuro del arte
Para mi ser parte de la Colmenita es un orgullo porque nos instruye mucho , nos enseña a ser buenas personas , también a cantar, bailar y actuar
Yo amo pertenecer a mi taller de la Colmenita y orgullosa de ser fundadora hace 7 años
Para los adultos también la Colmena una fuente inagotable de enseñanza que nos devuelve con cada obra la inocencia pérdida
Mientras leía el comentario de "Puchi" recordaba q una de las cosas q no se pueden definir con facilidad en La Colmenita es la edad y la familia(sangre de tu sangre) xq todos pasamos a vivir en Colmena y la q es tía o hermana de sangre d alguien puede ser como mi mamá, muchos comparten sus madres y padres o algunos parecemos hermanos y bueno d la edad ni hablar xq de veras q no se puede definir ya q los adultos se ven muuuy jóvenes, los niños chiquitos son muuuuy habilidosos y no imp andar para todos lados con alguien mayor o menor q tú... Lo q siempre prima es el amor y el cariño eso sí nos acompaña a todos. Los amo!!!!
Amanda!!!!!!, tu entraste en nuestros corazones desde el primer día, eres colmenera de nacimiento y lo demostraste muchas veces con tu cariño y con lo buen ser humano que eres. Nosotros somos felices de tenerte en la familia. Te amamos!!!!!!
Recuerdo con añoranza las funciones en el Teatro Heredia. Como nos divertíamos. Como yo no estaba acostumbrada a la dinámica ya q los veía solo en las vacaciones en la primera y segunda función siempre terminaba con dolor de cabeza pero me acoplaba y en las funciones dobles ya todo me salía bien jaja
La Colmenita es un sueño hecho realidad y del q no m quiero despertar nunca...
Gracias a Tin y a todos los demás x permitirme formar parte de esta hermosa realidad... Xq La Colmenita es REAAAAL...!!!!
Amandita, nuestro Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba Miguel Díaz-Canel Bermúdez – el 15 de febrero - en su cuenta de la red social Twitter publicó:
“Feliz cumpleaños para nuestra Colmenita. Un proyecto de Amor así, tendrá siempre razones de celebración en el Día del Amor… y todos los días”
Y nuestro Primer Secretario del Partido General de Ejército Raúl Castro, nos escribió cuando cumplimos 30 años: "Enseñan tanto como el maestro y al igual que el mejor de los libros convencen de la importancia de estudiar, de comportarse adecuadamente, de ser educado y respetuoso, y de llegar siempre a la esencia más profunda de las cosas"
Muchas felicidades para ese gran proyecto que es La Colmenita, por la disciplina que les enseña, los valores que comparten, por convertirse en una gran familia, siempre los admiré y ahora que mi hijo forma parte de La Colmenita de Lawton, y veo cómo los preparan, enseñan y educan, crece aun más mi admiración hacia ustedes. Muchas felicidades.
RECUERDOS DE EL SALVADOR: En estos días hemos estado extenuados por tanto trabajo, estamos haciendo talleres para los facilitadores y las familias salvadoreñas y aunque ha sido algo bueno, mantener tantas horas de clases solamente Luisma y yo ha sido un reto tremendo, llegamos en la noche tan cansados que solo podemos bañarnos y dormir para levantarnos al otro día a las 5 y volver a salir a los lugares de los talleres que casi todos son a dos o tres horas de San Salvador. Las experiencias compartidas por los salvadoreños con nosotros en estos talleres nos dejan el buen sabor de saber que hemos cumplido con el pedido que nos hicieron de traer nuestra Colmenita al pulgarcito de América y estamos seguros que esta experiencia les va a quedar siempre como algo bueno y útil que les dejamos. Nos han dicho cosas increíbles, una madre contaba que su hija siempre había tenido muy malas notas en algunas asignaturas, sobre todo por su mala participación en los exámenes orales y que a partir de La Colmenita aprendió y comenzó a participar de una forma más entusiasta y que en este momento superó totalmente su timidez y ha recibido el reconocimiento de la escuela por las buenas evaluaciones que tiene, otro padre comentó que su hijo era muy solitario y tímido y que sufría burlas escolares y que a partir de la Colmenita empezó a relacionarse y a hacer amigos y comenzó a ser aceptado porque al verlo en los escenarios cantando y diciendo textos se hizo popular, respetado y querido, la directora de la Casa de la Cultura de Lourdes contó que tiene dos vecinitos que viven con un padre violento que los maltrata mucho y con una abuela que no siempre logra protegerlos y que ella logró integrarlos a La Colmenita y que resultó que tienen tremendas cualidades para cantar y tocar instrumentos (hay un profesor de música apoyando esta Colmenita) y uno de los niños tiene mucho talento para tocar la batería aunque nunca en su vida había tocado y cuando vio que podía hacerlo dijo "ya casi no siento dolor por los golpes", a todos nos dejó un nudo en la garganta escucharla. Fueron muchas las historias contadas y todas sinceras y lindas, de los beneficios que han tenido los niños salvadoreños dentro de Las Colmenitas, historias contadas por madres, padres, abuelitos, animadores y trabajadores de la Secretaría de Cultura y eso fue el mejor pago que hemos recibido sin lugar a dudas por nuestro trabajo.
Siempre pensé de La Colmenita una excelente compañía infantil de teatro; cuando ponían sus espectáculos en la TV era de los muy pocos contenidos televisivos que mágicamente lograban captar por más de 1 hora la atención del inquieto y travieso niño que fue este Gibareño.
Hoy, que con mucho orgullo formo parte de esta gran obra, me doy cuenta que estaba equivocado, no solo es una excelente compañía infantil de teatro, es mucho más que eso, es, entre muchas cosas más, esencialmente una escuela formadora de los más necesarios y elementales valores humanos, una gran familia que cada vez crece más y trasciende fronteras, una inmensa expresión de cubanía la cual es imposible pase desapercibida para quienes como yo, sentimos muy adentro el orgullo de ser cubano.
Espero que mi pequeño y humilde granito de arena contribuya a la construcción diaria de esta gran obra que es La Colmenita, y que durante muchos años más siga siendo motivo para que niños de nuestro país y el mundo puedan sentir el pecho lleno de felicidad al dibujarse en sus rostros la misma sonrisa que a mí cuando pequeño y ahora, para que jugando a hacer teatro siga formando mejores personas, para que adultos sigamos despertando el niño interior que siempre llevaremos dentro, y con ello empezar a desaprender hasta retornar al punto donde empezamos al nacer: la inocencia y el amor.
Muchas gracias Colmenita.
Muchísimas felicidades!!!
Quiero expresar mi eterno agradecimiento por hacer posible llevar tanto Amor a niños que lo necesitan tanto. En esta familia de miel nos hemos sentido llenos de energía de la buena, de la que te envuelve el alma de orgullo y regocijo, por ver a nuestros niños convertidos en personajes que reparten amor y alegría donde quiera que van. Gracias a La Colmenita por darnos la oportunidad de ser cada día más Martianos y seguidores de su máxima: “Arte soy entre las Artes, en los montes, monte soy”
Me sentí muy orgullosa del trabajo que hicieron nuestros niños en sitios muy humildes de Pinar del Río. Fue tanta la alegría en nuestros "Meñiquitos de La Colmenita" como en la de los pobladores pinareños de todas las edades. Me sentí orgullosa y agradecida de que mi niña esté en un Taller donde le enseñan a tener buen corazón y otros valores. Sentí mucha emoción de ver a mi niña actuar, pero más de ver las caritas de los niños pinareños. Estoy muy orgullosa, feliz y emocionada. Esas emociones que sentimos en La Colmenita no tienen comparación con nada”
FELICIDADES !!!!!La Colmenita de Cuba llegó a nuestra vida con el nacimiento de la Colmena TV y nuestras raíces placeteñas y en especial nuestros lazos afectivos con Fidelina, la abuelita de Daniel Pérez González, a quien cariñosamente le dicen el Chispa, también encontramos a Guillermo Lopez Carmona, también cariñosamente conocido como Guille y a todo el colectivo de “Los Meñiquitos” una flia fantástica que se hace necesaria para aquellos que no somos –habaneros- jajajaja, por todo lo que compartimos y también aprendemos en nuestras tertulias habituales…..
Recuerdo especialmente una anécdota que marcó la identidad, el sentimiento y el amor de mi hija Nicole María por Los Meñiquitos de la Colmenita: resulta que coincidentemente con la fecha de aniversario de la Colmena – 14 de febrero- hay una querida primita “Andrea” que cumple también ese día y desde su nacimiento, hace ya 10 años es un día de esperado encuentro de todos los tíos y amigos de la familia y resultó que hace 2 años Guille convoca un recorrido martiano (todos ya conocen su admiración y fidelidad al pensamiento y a las enseñanzas de nuestro Apóstol) El programa incluía Casona, Memorial y Casita Natal , nosotros -solo un poquito inquietos- fuimos a su encuentro al memorial para explicarle que ya casi era el momento de llegar a la fiesta de su primita y para nuestra sorpresa y orgullo, ella dijo: que todavía le faltaba la visita a la Casita de José Martí. Recuerdo además las palabras de Guille, así son los colmeneros ….
Hoy entiendo mucho mejor sus palabras de aquel día, porque la Colmenita no solo es consagración, cubanía, libertad y felicidad sino también coherencia, confianza, apoyo, comunicación y diversión. Suerte la de nuestros hijos y que sigan llegando 14 de febreros y con ellos, más Historia para nuestra Colmenita de Cuba.
Al poder actuar con la Colmenita en tantas poblaciones humildes de Cuba, si se cumple eso que dijo Martí de “con los pobres de la tierra, quiero yo mi suerte echar”. Cada vez que tenemos el privilegio de visitar los pueblitos de las provincias es como para llorar de felicidad
Siempre con La Colmenita recibimos la gratitud de los pueblos desbordados de felicidad. Llevamos alegría, mientras se cumple una promesa. Nuestros niños crecen regalando un lindo momento desde una gran humildad. Las familias también crecemos y sin dudas amamos más el proyecto colmenero. Eso significa que respetamos más la Revolución
Trabajando en La Colmenita de Lourdes, un día se me acercó una señora que recoje basura por las calles, venía con su niño de 5 años de la mano, los dos muy sucios y me pidió que aceptara al niño en La Colmenita, inmediatamente le dije que si y ese mismo día lo incorporé a la clase. Al hacer el círculo, lo presenté, " hoy empieza con nosotros José", vi que Damian, el más pequeño del Grupo, también de 5 años, se puso al lado de José y lo tomó de la manito, sin importarle lo sucio que estaba jugó con él durante toda la clase, lo ayudaba durante los ejercicios, le enseñaba lo que sabía y al despedirnos le dio un besito. Los demás niños de la clase también se integraron con él sin poner ningún reparo. Cuando casi todos se habían retirado y yo estaba recogiendo el equipo de música se me acercó la mamá de una niña y me dijo " profe, tenemos que ver lo del niñito nuevo porque está muy sucio y anda por los basureros con su mamá, eso puede provocar problemas porque algunos niños no se van a querer acercar a él", me le quedé mirando y le pregunté " ¿hablas de los niños o de los adultos", ella me miró sin entender y entonces le dije "no vi que a ningún niño le preocupara eso, pero si alguno se preocupa le preguntaremos a Damián como se hace para ser tan buen ser humano con solo 5 años. ¿No viste como lo trató?". Ella se fue sin decir nada más y en la próximas clases José y Damian siguieron con su amistad muy por encima de las soberbias de los adultos que a veces no entienden que los maestros son los niños y que de ellos tenemos mucho que aprender.
Marta, es necesario aclarar que esa Colmenita no es "de la compañera Lourdes", sino es la que fundamos en el Cantón LOURDES (que es un lugar poblado, ciudad, pueblo, villa, barrio) perteneciente al Departamento (Provincia) de LA LIBERTAD en la República de El Salvador, cuya cabecera es la ciudad de Santa Tecla.
Que graciosito Leopoldino!!!!!!! digo, Luisma.... Pero tienes razón en aclarar que Lourdes es un lugar en el que trabajamos en El Salvador y donde tenemos una Colmenita con niños y familias maravillosas y que además hay un facilitador salvadoreño que se encarga de esa Colmenita llamado Daniel que es ya un colmenero de corazón.
A treinta años de nuestra Colmenita, tengo muchas ganas de gritar con Martí: "Cuando nací, la naturaleza me dijo: ¡Ama!... y mi corazón me dijo: ¡Agradece!"
Mi anécdota - Teatro Hubert de Blanck, obra ''Fábula en un país de cera'' un domingo, pero no cualquiera, porque ese no se a quien, le dieron de estímulo una casa en la playa y para allá se fueron todos los actores que de una forma u otra podían tocar las tumbadoras en esa obra (Alex,Luis Ma, Alpizar y Jaime)... solo estábamos en el teatro Ricardo Calle y este servidor, que al ver que no había ningún adulto para tocar las tumbadoras en la escena de la copulación de la abeja reina con el zángano del África, yo como padre preocupado y entregado a la Colmenita, me dispuse a tocarlas, pero como me caracterizo por ser disciplinado, primero consulté a Calle y le comenté que no había nadie para tocar las tumbadoras y le sugerí que las tocara él y la respuesta fue - No, que yo soy un Gallego tocando eso, fue entonces cuando no me quedó de otra y me dispuse a hacerlo.. claro momentos antes busqué auxilio en un elixir de Inspiración que tenía para compartir con unas fervientes admiradoras del ''Arte desde las patas de los escenarios', la mamá de Alejandra y la mamá de Masiel. Ya, a solo unos minutos de realizar mi ejecución maestra (debo confesar de que tenía mis nervios, pero bueno asi es el mundo del espectáculo) me dice un niño que se disponía a tocar las claves y al notar mis nervios, muy alentadoramente me dice - Señor guíese por mí y yo muy desalentado le respondí - no mi hijo, guíate tu por mí.. seguidamente ejecuté mi obra maestra y créanme - para ser la primera vez me creí que lo había hecho como todo un profesional! jajaja.
Al culminar la función nos reunimos todos en círculo, como siempre hace Tin y señala las cosas que hay que corregir, las que están bien y las otras. Digo otras, porque esa me tocó a mí, cuando preguntó ¿Quién fue el que tocó las tumbadoras?.. Yo como me sentía tan comprometido con la Colmenita y con la obra en particular y al sentirme tan orgulloso de lo que hice y de mi hija, con tremenda solemnidad grité - ''YOOO!!!'' y fue cuando, por primera vez en mi vida, quise que la tierra me tragara, o que el escenario se hundiera conmigo.. qué clase de pena!!.
Imagínense que Tin solo dijo ''¡¡NO LAS TOQUES MÁS!!''. Esa fue mi noche de debut y despedida como Músico . No obstante mi nombre quedó grabado para la posteridad, pues desde ese día hay que pensar en mi, cuando en la Colmena se hable de - las ''TUMBADORAS RUSAS''.
Soy niña colmenera del taller de.los Chiquirriticos. Aún recuerdo un día que mi profe Indira nos llevo a una gira a Pinar del Río. Nos quedamos en una escuelita que tuvimos que llevar hasta ventiladores. La función fue bajo tremendo sol y yo creo que fueron todos los niños de pinar y aún bajo ese sol todos gozamos cantidad viendo como se divertían esos niños. En la cueva del Indio le pusieron a mi hermano una jutia en la cabeza jaja . Yo recuerdo con mucho cariño ese día y muchos otros. Yo empecé con 3 añitos y ahora tengo 8 y soy feliz en este maravilloso lugar.
hoy yo hice un bien el cual conciste en que yo y otros niños vamos todos los lunes al palacio de pioneros Che Guevara y allí habían puesto un grupo de sillas que no alcanzaba para todos los niños, y yo le sedí mi puesto a Kevin que era uno de los que estaban parados, pero él me dijo que no prque ya traían más sillas para que se sentaran los que estaban parados.
Me acuerdo que en la gira de Granma, Santiago y Guantánamo que le celebramos el cumpleaños a Abelito y le regalamos un pomito de gel de baño con pasta de dientes que decía KA-JONIN. Que era supuestamente para que no se le pegaran las partes y le hicimos un comercial muy gracioso y todo.Teniamos una frase que decia "No comas ostiones...compra KA-JONIN.
Yo empecé muy chiquito con 2 añitos. No quería hacer la fila que hacían para entrar en el taller de Sahilis porque no era para dar chupa chupa pero entraba porque mi hermana ya estaba adentro y me quedaba porque me gustaba lo que hacían. Siempre habían Ñoras, Liubas y Sahilys que te acurrucaban para dormir o me alegraban cuando lloraba. Además de mis amigos que son muchos en La Colmenita.
Tantos recuerdos buenos he vivido ,Gracias a la colmenita ,tantas enseñanzas para vida.Para mi formar parte de esa familia es lo mas grande .Se ve la felicidad siempre en cada ensayo en cada niño o trabajador ,en cada círculo y las palabras maravillosas de Tin hacia nosotros despues de cada función es para mi lo que me hace seguir dando todo por una compañia que lleva en alto en nombre de Cuba, de Martí y de Fidel .Muchas felicidades Colmenita¡¡Yo de agradecer no me cansaré jamas....Gracias a la colmena
Brayan, tu paso por La Colmenita es sinónimo de Nobleza y Talento, qué suerte compartirte con el Coro Infantil de la Maestra Digna Guerra!!!
Seria bueno encontrarnos este fin de semana en el Karl Marx y disfrutar juntos del Gran Espectáculo "Blancanieves y los 7 enanitos.¿Quién se apunta?
Marilyn Garbey, una crítico teatral muy amiga de La Colmenita escribió esto lindo :
"Jugar al teatro"
En 1990 el grupo de teatro La Colmena da sus primeros pasos en los escenarios. Carlos Alberto Cremata, recién egresado del Instituto Superior de Arte bajo la tutela de la maestra Berta Martínez, aúna a su alrededor a gente tan joven como él -músicos, pintores, actores, profesores del ISA- dispuestos a correr riesgos para hacer del teatro su razón de ser. Los clásicos de la dramaturgia universal Lope de Vega, Tirso de Molina y Shakespeare, para encontrar al público, serían las pautas para encontrar un público.
Al mismo tiempo, Cremata, heredero de la disposición materna para trabajar con los niños, colabora con ella en la realización del serial televisivo Cuando yo sea grande, el cual, como su título lo indica, los niños expresaban sus aspiraciones para la vida adulta.
Luego, vendría la necesidad de dejar las cámaras televisivas y explorar la posibilidad del acercamiento al ser humano sin mediaciones tecnológicas. El teatro se convirtió, entonces, en una pasión. No sería su tarea formar actrices y actores, sino transmitir valores humanos. Con esa premisa nació La Colmenita , un proyecto de familiares y amigos, de niños y niñas, donde es posible, parafraseando al poeta, soñar despierto.
Nadie imaginaba cuántos sueños llevarían ropa de teatro, ni sospechaban la singular aventura que compartirían con niños y niñas de toda Cuba y cómo el teatro le daría un sentido más humano a sus vidas.
Recuerdo la anécdota de Mabelita, la de "Solidaridad con Panamá y los actores de la Telenovela Colombiana “Las Aguas Mansas”. Mabelita hacía el personaje de Abeja Reina en Cucarachita, sobre una tarima con los frenos puestos a su silla de ruedas. Llega al Teatro Nacional (de espectador), Oscar, el galán de la Telenovela “Las Aguas Mansas” junto a sus "hermanos" los otros galanes de la novela, que estaba pegaísima!…Todas las niñas colmeneras corren hacia el camerino a saludarlo, unos minutos antes que abriera el telón, Mabelita no puede hacerlo, por los frenos y la tarima y y llora…Tin habla con ella, y el galán, al final de la función se levanta de su asiento solo, y va a abrazarla y besarla…
Yo recuerdo una anécdota de Japón, el Festival Mundial de Teatro hecho por niños del año 2000, estaba Dévorah con 7 años, sentada viendo una obra de teatro de niños de Singapur, que trataba de pandillas de niños con armas… Alejandrita Fernández, que tenía 6 años, llega tarde, ya empezada la representación, se asombra con los niños disparando y le pregunta a Dévorah: - ¿Qué obra es?, Dévorah, absorta con la representación y para salir rápido de ella, le dice: ¡“Cenicienta”!
…Alejandra se queda perpleja y unos tiros más adelante, le dice bajito: - “¿Pero debe ser la segunda parte, no?”…
Recuerdo a Kevin, el nieto de Adalberto Álvarez, dueño de mil y una anécdotas colmeneras, un ensayo temprano en la tarde, me dice de pronto:
– "Tin ¿ya nos vamos?"...
Yo le respondo: "¿Para qué tú quieres llegar tan temprano a tu casa, para jugar? Si aquí estamos jugando!"...
Kevin: - "No, Tin, para dormir!, que tengo “un atraso” de sueño, desde que entré a La Colmenita esta, “que no lo brinca un chivo”!
La colmemita es más que una compañía de teatro infantil excelente, es una escuela de amor alegría y formación de valores humanos, nuestros niños no solo se instruyen sino que se educan y esparcen alegrías donde quiera que se presentan.
Gracias a todo el colectivo colmenero por aceptar apoyar y brindarle esa alegría a mi pequeña considero que es la mejor oportunidad q ha tenido mi niña y gracias a la profe Katerine fuentes por esa hermosa labor