Guerra y paz, el gasto militar siempre mata

Cuando hablamos de guerra pensamos en muertos, heridos, mutilados, huérfanos, prisioneros, fusilados, torturados y gentes desplazadas a la deriva, hambre y severas secuelas físicas y psicológicas. Esto es, lo asociamos con el horror máximo, la destrucción de países, hogares, infraestructuras y vidas que jamás podrán desarrollar su potencial humano.