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Combustible: ¿De la indolencia al delito? (+ Infografías)

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El robo de combustible le cuesta miles de dólares a la economía cubana. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

Decir que cada hora el delito le arranca a Cuba 626 litros de combustible es una verdad dolorosa. En Villa Clara, la tercera provincia del país con más procesos penales por esta causa, las pérdidas reportadas en los juicios concluidos este año ascienden a más de 25 mil litros. Una cifra muy superior sigue filtrándose fuera de los juzgados.   

Ya sea en los análisis de la Oficina Nacional para el Control del Uso Racional de la Energía (ONURE), la Fiscalía, CIMEX o los tribunales, varias preguntas parecen no cambiar con el tiempo: ¿por qué roba el chofer estatal? ¿Qué justificación tienen el pipero y el pistero para adulterar los registros en un servicentro? ¿Por qué algunos directivos prefieren mirar a otro lado cuando detectan irregularidades en el uso del combustible?

Las respuestas a esas interrogantes no deberían quedar en la superficie. Justificarlo todo a partir de los bajos salarios o de una cultura basada en el aprovechamiento de los recursos estatales en pos del beneficio personal, significa detenerse en la periferia de un tema que en lo profundo tiene mucho de ética y de responsabilidad social.

Educación y control son dos cuestiones primordiales aquí, pero difíciles de conjugar cuando el bolsillo aprieta y la exigencia es poca. Entonces, ¿qué hacer frente a ese panorama? ¿Por dónde comenzar a dinamizar la lucha contra el robo de combustible y convertirla en una realidad más palpable? Las respuestas tienen tantos caminos como escollos.

En las sombras

Los camiones de pasajeros son los vehículos privados que más combustible consumen. Foto: Vanguardia.

Desde hace cinco años, Alberto maneja un camión de pasajeros en la ruta Santa Clara-Placetas. Sin embargo, en todo ese tiempo pocas veces se le ha visto detenerse en los CUPET del territorio para rellenar el tanque de combustible. Miembro consciente de una amplia cadena delictiva que tiene como rostro más visible a pisteros y choferes estatales, él prefiere mantener su nombre en el anonimato para no mezclarlo en un desfalco conocido por todos.

Según cuenta otro chofer, que prefiere llamarse Octavio, en el mercado negro un litro de diésel puede oscilar entre 8 y 10 pesos, menos de la mitad del precio por el cual se adquiere en los servicentros.

Siempre trato de comprar petróleo ‘por la izquierda’, porque es un ahorro considerable. Aunque existen varios puntos para adquirirlo, el gran problema es encontrar un lugar fijo capaz de garantizarlo todo, pero pocas veces aparece”, explica con la más natural de las actitudes.

A diferencia de él, la realidad de tener un vendedor estable sí la conoce Alejandro, otro chofer privado que también prefirió eludir su nombre para contarle a Cubadebate una de las partes más turbias del proceso. Según dice, desde hace más de un año encontró uno de esos “empresarios particulares” dispuestos a facilitarle de un golpe todo el diésel necesario para mover su Chevrolet.

“Quien me vende funciona como intermediario. Él acumula el combustible y tiene el contacto con los compradores. Dos o tres veces por semana paso por un lugar, previamente acordado, y recojo lo mío. Las únicas condiciones son pagar al contado, discreción y llevarse cantidades suficientes para tres o cuatro días. Así se evita repetir demasiado los viajes al mismo sitio”, asegura.

Alejandro ahora se alegra de tener este punto. Antes debía buscar el combustible con diferentes personas y era una tensión constante. Unas veces compraba un poco a transportistas estatales en la autopista nacional; otras lo conseguía en el mismísimo servicentro o, incluso, en algunas ocasiones se lo llevaron hasta la casa. Pero tanto para él como para Octavio, involucrarse en varias cadenas delictivas al mismo tiempo no es una buena opción.

Todos ellos tienen un argumento común para explicar por qué compran combustible sustraído al Estado: los altos precios en los CUPET. Ese es el razonamiento más extendido entre los transportistas privados, los principales receptadores del carburante que otros roban primero. Pero frente a esa justificación bien vale la pena una pregunta: ¿puede un negocio aspirar a sostenerse con lo ilegal?

Juan Carlos Marante Mariño, gerente comercial de la Sucursal CIMEX Villa Clara, no solo sabe muy bien la respuesta a esa interrogante, sino también cómo funciona el robo en los CUPET del territorio.

Rostro habitual en las inspecciones, asegura que la manera más sencilla es el mutuo acuerdo entre el pistero y el chofer estatal responsable de una tarjeta prepagada de combustible. Entonces, de la bomba sale la cantidad justificada con el chip de venta, pero no va íntegramente al tanque del vehículo.

Adulterar las mediciones de los carros cisternas es uno de los modus operandis para el robo de combustible. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

Esa es la forma básica, aunque poco a poco aparecen otras más complejas. Por ejemplo, el directivo de CIMEX explica cómo las normas técnicas permiten una pérdida entre un uno y un tres por ciento del combustible durante el proceso de reabastecimiento, en dependencia de si la medición ocurre por vara o de forma automática. Ya han detectado a trabajadores que aprovechan esa brecha, reportan el faltante y se lo apropian.

Otro modus operandi consiste en utilizar los comprobantes de compra emitidos cuando una persona natural adquiere combustible. Entonces, junto al diésel o la gasolina robada, el pistero le vende también el chip a los choferes particulares como una justificación en caso de algún chequeo.

Finalmente, otra manera radica en la emisión de dos comprobantes por una misma extracción. Luego el pistero anula uno por la verdadera cantidad descargada y habilita el otro por la cifra que el chofer reportará a su entidad. Si en las empresas o unidades presupuestadas no existe un control frecuente sobre el combustible esta fórmula se convierte en una de las más exitosas.

“Todos esos mecanismos, así como el de despachar cantidades de combustible por encima de lo permitido, solo se eliminan con exigencia y control, tanto de nuestra parte como de los jefes de turno y administradores. Una de las medidas que hemos tomado es incrementar las inspecciones sorpresivas y chequear si coincide la última operación con lo registrado en la cinta auditora”, explica.

Esa es solo una de las acciones para cerrar puertas a un desfalco que conocen tanto los directivos como las instituciones de control. De hecho, según datos proporcionados por la ONURE, en 2018 la provincia apenas vendió 1.06 litros de combustible por día a cada porteador no estatal, una cifra infinitamente menor a lo que la lógica y la cantidad de viajes indican como normal.

Esa tendencia se mantuvo hasta abril de este año, cuando poco a poco comenzó a cambiar, impulsada por el aumento del control, pero también por las reducciones en las entregas de combustible al sector estatal. La mezcla de esos factores confluyen para que al cierre de agosto Villa Clara venda 54.80 litros diarios por cada uno de sus 517 transportistas privados.

Cuentas claras

En tiempos de control de los recursos energéticos, ver llegar el auto con el logo verde y naranja que identifica a la ONURE es una bendición para algunas entidades estatales, pero un mal augurio para otras.

Para las derrochadoras, ineficientes o con descuidos imperdonables sobre su combustible, esas visitas bien pueden significar un llamado de alerta o el inicio de un proceso más amplio de fiscalización.

Así sucede para las nueve entidades de Villa Clara catalogadas como deficientes en el actual año, una cifra alta si se tiene en cuenta que, hasta agosto último, 20 empresas y unidades presupuestadas recibieron algún tipo de visita. Otras cuatro fueron objeto de procesos investigativos por el Ministerio del Interior y no recibieron evaluación.

Las 190 acciones de control efectuadas en los primeros ocho meses de este 2019 –166 de ellas a entidades con altos consumos– ofrecen un panorama que revela una pérdida económica de 26 mil 596.48 pesos. Las pérdidas del 2018 se ubicaron en más de 17 mil CUC y 6 mil pesos en moneda nacional.

Asimismo, hasta agosto del actual año, siete entidades no lograron justificar su gasto de combustible durante un mes, un indicador capaz de sembrar dudas sobre si el desfalco podría tener allí las puertas abiertas.

Junto a ese dato, apenas basta un rápido bosquejo al último informe para comprobar cómo esos controles demuestran la permanencia en el tiempo de carencias todavía más preocupantes. De los problemas detectados en las once instituciones evaluadas como deficientes en 2018, solo uno no se repite en el actual año.

  • Las tarjetas prepagadas de combustible no se controlan como establecen las regulaciones vigentes.
  • Diferencias entre los datos reportados en el balance mensual y la información primaria.
  • Los sistemas de Gestión y Control de Flota en las entidades no cumplen con todo lo establecido en los procedimientos aprobados.
  • Las tarjetas de combustible no están personalizadas por vehículo.
  • Deficiencias a la hora de normar el índice de consumo para cada equipo.
  • Medios de transporte o tecnológicos consumen combustible sin respaldo de actividades ejecutadas.
  • Equipos con sobreconsumo de combustible superior al 5 por ciento.
  • Falta de análisis profundos sobre las desviaciones en los índices de consumo.
  • Escasos estudios de los indicadores de eficiencia energética.
  • Inestabilidad, fluctuación y falta de preparación técnica del personal encargado de realizar la planificación, el control, el análisis y la verificación de los datos generados en la utilización del combustible.

Según el director de la ONURE en Villa Clara, resolver esa situación no implica crear procedimientos nuevos, sino aplicar correctamente el Manual de inspección a los portadores energéticos, un documento recogido en la Resolución 152 del 2018 del Ministerio de Energía y Minas. Sencillamente, cumplir con lo establecido.

Derrame

Caricatura: Martirena

La desaparición de 15 mil 549 litros de combustible no es cosa fácil. Sin embargo, así ocurrió en la Unidad Empresarial de Base Transporte Caibarién, una de las entidades de ese municipio que más diésel recibe para mantener sus operaciones. La pérdida se detectó durante una actividad de control a una de las reservas habilitadas en la entidad, pero poco pudo hacerse ante los tanques vacíos.

Luego de la alarma y la posterior investigación, el resultado fue más increíble de lo esperado. Aparentemente, nadie se apropió del combustible, porque el deterioro de los medios de conservación actuó primero y el diésel se derramó sin que nadie lo notara.

La demora en una inversión necesaria desde el año anterior y la falta de chequeo a un depósito que de antemano se sabía defectuoso, “propiciaron” la pérdida. Según cálculos conservadores, el diésel perdido podía garantizar más de 680 viajes entre Caibarién y Santa Clara, o más de 130 entre la capital provincial y La Habana.

Como parte de la Causa 29 del 2019, el Tribunal Municipal Popular de Caibarién determinó la implicación del director provincial de Transporte, el jefe de la UEB y el responsable de Seguridad y Protección, quien además de la privación de libertad, recibió una multa de 300 cuotas de un peso cada una.

Durante el juicio, junto al delito de incumplimiento del deber de preservar bienes en entidades económicas, la Fiscalía también acusó de falsificación de documentos al jefe de Seguridad y Protección.

Este último no solo violó una de las funciones inherentes a su cargo, sino que, al conocer sobre la pérdida, creó un reporte ficticio para simular que había comunicado el estado de deterioro de los depósitos al Instituto Nacional de Reservas Estatales.

Justicia, inteligencia y mano dura

Según Elina Ávalos Manresa, fiscal jefa del Departamento de Procesos Penales de la Fiscalía Provincial de Villa Clara, la actuación de ese organismo jurídico ante procesos relacionados con sustracción y descontrol del combustible se basa en la rigurosidad, tanto en la investigación como en la solicitud de condenas.

Para ello, la Resolución 15 del 2019, dictada por el Fiscal General de la República, juega un rol fundamental como guía para cada acción jurídica.

Junto al acompañamiento hasta que el proceso llega a los tribunales, el documento establece la imposición de la medida cautelar de privación provisional de libertad para los acusados vinculados a estos hechos. Asimismo, en caso de encontrar responsabilidad, reafirma el decomiso de casas que sirven de almacén o de vehículos utilizados para transportar el combustible robado.

“Aunque a la hora de solicitar sanciones se tienen en cuenta elementos como la edad de los acusados, su conducta previa o las condiciones del delito, sí se mantiene la política de rigurosidad para juzgar casos relacionados con el combustible. Es un delito de alta peligrosidad, porque afecta directamente a varias áreas de la economía cubana”, explica.

Una actitud similar la sostienen los juzgados de la provincia. De acuerdo a Arianny Casas Pérez, presidenta de la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Villa Clara, el presidente del Tribunal Supremo Popular también ha dado indicaciones encaminadas a uniformar la tramitación de los procesos asociados a la pérdida de combustible.

La joven abogada aclara que todo parte de un concepto fundamental: la defensa de las garantías legales para impartir justicia. Según dice, estos procesos no se salen de lo establecido en la ley y mantienen sus características de transparencia y apego a los derechos para todos los acusados.

“Aquí la máxima severidad viene junto al análisis caso a caso de los modus operandi¸ las personas implicadas, el tipo de delito, la cantidad de combustible o las entidades afectadas. Cada proceso es diferente en cuanto a complejidad y alcance, y esos son elementos que también valoramos a la hora de emitir una condena”, asegura.

Esa idea la confirma Elena Margarita Cabrera Figueroa, presidenta del Tribunal Provincial Popular en Villa Clara. De acuerdo a unos datos que actualiza cada mes, hasta el momento el 92 por ciento de los sancionados en el territorio por delitos vinculados al combustible recibieron penas tanto de privación de libertad como de trabajo correccional con internamiento.

En una mirada rápida, esos números evidencian el interés de los organismos por enfrentar el robo. De hecho, Villa Clara es la segunda provincia con más medios de transporte decomisados en Cuba por casos relacionados al desvío de combustible. Asimismo, junto a Santiago de Cuba, es el territorio que más viviendas confisca por esos delitos.

Sin embargo, un análisis más profundo revela una estadística preocupante: los tres casos asociados al delito de incumplimiento del deber de preservar bienes en entidades económicas reportan el 86 por ciento del combustible “perdido” en Villa Clara.

Solamente por esa causa, los juzgados del territorio cuantifican el extravío de más de 20 mil 700 litros de diésel. La cifra es más alarmante cuando uno comprueba que por otros delitos la cantidad apenas sobrepasa los tres mil 250 litros este año.

Mientras tanto, los datos del Tribunal Provincial Popular contienen otra clave esencial para entender por qué es tan difícil cortar de raíz el robo de combustible: de todos los casos juzgados en Villa Clara, el 50 por ciento están asociados al delito de receptación, el último y más fácil eslabón de detectar. Es encarar un problema sin atacar la base. Las estadísticas relacionadas con la fuente del delito tendrían que crecer para que el enfrentamiento sea más efectivo.

“La policía encuentra a alguien con combustible sin justificar y esa persona dice no conocer al vendedor. Si lo cuenta es igualmente difícil demostrar la infracción, porque cuando aparece –casi siempre un chofer estatal– tiene en orden el chip, el consumo y las descargas de la tarjeta. No obstante, no llegar hasta el primer ladrón no implica dejar de juzgar a los otros”, explica Arianny Casas.

Para ella, este tipo de delitos se ubica entre los más sensibles, y aunque la mayoría no reporta grandes pérdidas económicas, el combustible sí sale de servicios que forman parte del día a día del cubano. Alerta además que su peligrosidad radica en que la sociedad ya los ve como algo natural.

“Muchas veces llega a los tribunales una causa por la receptación de volúmenes inferiores a las pérdidas reportadas en grandes empresas. Quizás sean 15 litros y cualquiera lo vería como una cuestión menor, pero por esa cantidad una ambulancia puede dejar de funcionar y causarle la muerte a un enfermo; o un barrio no recibir la fumigación e infectarse de dengue. Entonces no solo es importante ver el delito en sí, sino también sus consecuencias”, comenta.

En ese sentido, un elemento resalta a cada paso: la necesidad del control y la prevención para evitar el robo. Para ello, por ejemplo, las verificaciones fiscales a las empresas deben jugar su papel, tanto como las auditorías o los consejos de dirección. Si eso no ocurre, solo queda juzgar una y otra vez a quienes cometan el delito.

Desidia

El descontrol es una causa fundamental para propiciar el delito. Caricatura: Martirena

A solo horas de que el huracán Irma comenzara a azotar al municipio de Sagua la Grande, el Consejo de Defensa Municipal entregó al hospital del territorio mil 200 litros de diésel para garantizar la vitalidad cuando arreciaran los vientos. Desde ese momento, ese sería el punto de la discordia para todos los implicados en el cuidado del combustible… o más bien, en su descontrol.

Luego de recibir el petróleo sin documentos y solo con el chip emitido por CUPET como constancia, el director, la energética y el subdirector administrativo del hospital lo depositaron en una pipa novia, pero enseguida comprobaron que no lo necesitaban. Entonces, el Consejo de la Administración Municipal (CAM) decidió moverlo hasta una de las estaciones de bombeo de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado.

Apenas pasaron dos horas y un chofer de tractor llegó al centro de salud para trasladar el combustible. En el nuevo destino el administrador recibió el combustible, pero tampoco verificó la cantidad que el Estado ponía bajo su custodia. Así lo dejó durante tres meses. Sin cuidados, sin control, hasta que desapareció en su totalidad.

En las investigaciones se comprobó que el chofer del tractor robó 60 litros durante el traslado, pero fue imposible determinar el paradero para los otros mil 140 litros. El hurto de carácter continuado y el incumplimiento del deber de preservar bienes y entidades económicas otra vez fueron los delitos por los que todos fueron juzgados como parte de la Causa 16 del 2019.

Junto a la del administrador de la estación, la Fiscalía Municipal también encontró responsabilidad en la jefa del Subgrupo de Energía del CAM y en la directora de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, sobre todo por no chequear un bien del que conocían su existencia y su importancia.

¿Nuevas alternativas para la misma realidad?

Exigir los comprobantes del combustible a los transportistas privados puede ser un buen paso. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

Para Abelardo Martínez Rodas, un auditor con más de 40 años de experiencia, una lucha realmente efectiva contra el robo de combustible implica, en primer lugar, entender qué bases sustentan el fenómeno. Según dice, ese detalle resulta imprescindible para no verlo como un suceso aislado, ni convertir su enfrentamiento en una situación temporal.

“Ciertamente, los ingresos promedio de un trabajador estatal pocas veces alcanzan para satisfacer todas sus necesidades, pero esa no puede convertirse en la razón para defender cualquier tipo de robo.

“Junto a ello, la corrupción y la irresponsabilidad de quienes tienen a su cargo el cuidado de los recursos estatales debería tener consecuencias más severas. La responsabilidad material no puede estar divorciada de la penal. De otro modo sería arar en el mar”, apunta.

En tal sentido, Juan Carlos Marante, gerente comercial de la Sucursal CIMEX Villa Clara, se queja del escaso impacto de los informes que todos los meses él entrega a los organismos encargados de analizar el desvío de combustible.

Según cuenta, ese documento recoge las operaciones de las tarjetas repetitivas o con altas descargas en cada uno de los 59 servicentros de la provincia, pero en la mayoría de los casos nadie las examina o tienen poco seguimiento.

“No podemos negarle a un vehículo estatal el combustible. Ellos pueden extraer hasta tres veces en un día, pero ¿para qué un auto que circula dentro de la ciudad necesita tanto en una jornada? Nosotros plasmamos esas operaciones en el informe, pero es responsabilidad de cada entidad controlar qué sucede con sus tarjetas prepagadas, su combustible y sus vehículos”, comenta.

Por su parte, el auditor Abelardo Martínez encuentra otra área desaprovechada en el control del combustible. Para él, una buena manera de aumentar la exigencia sería incorporar a las pesquisas de los inspectores de tránsito la justificación del combustible empleado en cada viaje.

“Si junto a la revisión de la licencia operativa, el chequeo del estado técnico o la cantidad de pasajeros, los inspectores incluyeran con rigor la verificación de los comprobantes de compra del diésel a nombre del chofer, ese pequeño detalle sería un paso contundente para cerrarle otra brecha al robo”, asegura.

Estudiar nuevos precios del combustible en el país o un fortalecimiento en la relación contractual con los porteadores privados, para permitirles adquirir el diésel a costos diferenciados y bajo condiciones favorables para ambas partes, pueden ser otros interesantes senderos por explorar. Aun así, todo debe llegar junto al destierro de la cultura del facilismo y la ilegalidad como modo de vida.

A su vez, otra buena opción podría estar en la creación de políticas de incentivo fiscal para aquellas entidades eficientes en el uso y control del combustible al final del año.

Que quien economice no vea la reducción de sus asignaciones en el plan del año siguiente, sino un ingreso por concepto de eficiencia para incrementar la inversión en innovación y desarrollo, por ejemplo. Aunque esos son elementos analizados en otras ocasiones, este sería un buen contexto para aplicarlos con mayor fuerza.

De igual manera, para el director de la ONURE en Villa Clara resulta fundamental la constancia en el control y el sentido de pertenencia tanto de jefes como de trabajadores. "Es la única manera de superar las dificultades y borrar de una vez el problema", sintetiza.

“La clave para detener el robo de combustible no radica únicamente en las inspecciones a las entidades, sino en el rol que cada centro laboral sea capaz de asumir ante un contexto donde saben de la prevalencia del delito. El control de los recursos energéticos debe convertirse en una rutina de trabajo, no en algo que sucede porque un ente externo lo exija”, agrega.

Junto a ello, la batalla por solucionar un problema que cada año le cuesta al país miles de dólares pasa también por clausurar otros resquicios “menos ilegales”, pero tan dañinos como el robo más grotesco.

Así, en la más reciente visita a Villa Clara del ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, apareció un dato alarmante: en el último semestre la provincia reportó 15 mil litros de combustible por concepto de sobreconsumo ineficiente. Se trata de los camiones de carga que circulan vacíos y gastan el diésel asignado sin un respaldo en el traslado de mercancías.

Aunque no es un elemento tipificado como robo, pocos pueden evitar cuestionarse si el control sobre el combustible no debería extenderse con igual fuerza también a esos mecanismos ineficientes.

Mientras tanto, otros también se preguntan quién fiscaliza el uso de los autos y el diésel estatal para que no funcionen como un bien particular en manos de choferes y directivos. Son pequeños gastos camuflados detrás de las pérdidas más alarmantes, pero que en definitiva también podrían incrementar las estadísticas por robos o desvíos.

Geominera del Centro: Control para precaver, no para juzgar

En medio del actual panorama, cualquier medida encaminada a resguardar los recursos se torna vital. Bien lo sabe el ingeniero Argelio Jesús Abad Vigoa, director general de la Empresa Geominera del Centro, un lugar que en los últimos dos años tiene ahorros superiores a los 80 mil litros de combustible.

Con nueve UEB distribuidas en todo el centro del país, un gasto mensual de 160 mil litros de diésel, 86 equipos altos consumidores y áreas de trabajo muchas veces ubicadas en zonas de difícil acceso, esta era una entidad con “condiciones” para el desfalco. Pero en febrero de 2017 el Consejo de Dirección tomó un grupo de medidas encaminadas a cerrarle las puertas al descontrol.

“Lo primero fue reconocer que una parte del combustible robado en Villa Clara también provenía de esta empresa. Entonces, buscamos dónde estaba el 80 por ciento de nuestro consumo y cuáles eran las áreas más vulnerables. Con esos datos celebramos un Consejo Energético Extraordinario y revisamos todas las deficiencias y vulnerabilidades”, cuenta Abad Vigoa.

De ese encuentro salieron varias decisiones interesantes. Por ejemplo, se le retiró la custodia de las tarjetas prepagadas de combustible a los choferes de los equipos que no recorrían grandes distancias. Por otra parte, crecieron las medidas de protección en todos los depósitos y se actualizó la prueba de consumo al 100 por ciento de los vehículos de la empresa.

Asimismo, para las llamadas “pipas excepcionales” —encargadas de llevar el combustible a los equipos pesados—, se determinó la rotación de sus operarios cada año.

Del mismo modo, el proceso de llenado solo ocurre durante el horario diurno y la responsabilidad recae en el director o los jefes de Operaciones y Canteras Internas de cada unidad. El chofer del carro cisterna no tiene acceso ni a la tarjeta, ni al combustible.

De acuerdo con el director general de la Geominera del Centro, a la par de esas acciones, también ocurrió la firma de un compromiso ético de todos los cuadros vinculados al combustible. A su vez, mejoraron las condiciones de trabajo y potenciaron el contacto con las familias para que comprendieran la importancia del control.

Aunque luego de implementar las medidas la empresa afrontó la salida de diez trabajadores por voluntad propia y otros cuatro por sanciones disciplinarias, los resultados hablan por sí solos. En 2017 el ahorro fue de 50 mil litros, mientras que un año después la cifra quedó en 30 mil. En este 2019 los cálculos prevén una reducción de 6 mil litros.

“En la UEB Servicios Mineros al Cemento, nuestra unidad que más gasta, logramos disminuir el índice de consumo de 0.79 a 0.70 litros de diésel por tonelada de masa minera. Es un ahorro real, porque ya este año elaboramos el plan de producción basados en el nuevo valor y le dejamos de pedir al país 144 mil litros de combustible”, apunta el directivo.

Con la experiencia de quien lleva varios años al frente de una de las empresas más importantes del territorio, Argelio Abad sabe que esas acciones no surten efecto si no van acompañadas de una constancia y una evaluación sistemática de sus impactos.

Así, el ejemplo de la Empresa Geominera del Centro arroja una de las claves fundamentales para entender en toda su dimensión la lucha contra el robo de combustible: se trata de ejercer un verdadero control para eliminar las brechas por donde llega el delito, no para buscar culpables cuando solo queda lamentarse por los litros y la batalla está perdida.

Se han publicado 214 comentarios



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  • KPR dijo:

    Tremendo Articulo, para mí es imposible saber de verdad cuanto combustible robado al estado.

    Esa cifras que se dan son las detectadas pero ¿Cuanto se irá a los bolsillos de corruptos que no se han podido detectar?.
    No se puede ser absoluto en el tema, es verdad que los directivos tienen un alta responsabilidad en el cuidado de los recursos pero a veces hay una pelea desigual en los lugares, jefes tratando de controlar grandes cifras de recursos y varios descarados tratando de joder al jefe. Pongo un ejemplo en una base de 100 camiones, un consejo de dirección de 7 personas y otros jefes de brigadas o UEB, si de verdad se quiere detener el robo en un lugar así, los directivos no pueden dormir, hay que ponerle GPS a todo, Candados especiales a todos los tanques de combustible, que sean abiertos solo para el momento de habilitar el medio, que el nucleo del pcc, el comite de base de la ujc y el sindicato apoyen en la lucha contra el delito como se debe hacer, hacer trabajo ideologico y etico con los choferes y además pagar un salario que cubra las necesidades básicas de cada trabajador, y dar un estimulo moral y material por ahorro de combustible a los que lo logren.
    Ah y medidas ejemplarizantes públicas para el que caiga en esa falta grave.
    podemos hacer muchas cosas, hasta pintar el combustible estatal y darle otro color al privado, definir cuales cupet para medios estatales y cuales para privados.
    Ese recurso es impresindible para la economía y la vida del cubano y llevamos muchos años luchando contra una mafia que está desagrando al país, a mi me duele yo tener parado mi carro estatal porque no tengo un litro de diesel para moverlo y sin embargo veo almendrones circulando, camiones privados etc, que en su mayoría no habilitan en los cupet. Verguenza contra dinero.

  • gustavo dijo:

    Con acierto aprecio que se aborda el tema del precio del combustible, que este más o menos caro no significa que se ahorre más o menos, hace algunos años, se garantizaba un vale-bono a un valor y despues a mayor precio, se podía adquirir combustible liberado, la venta en la calle era casi nula. No solamente se debe pensar en el porteador privado, tambien hay que tener en cuenta los miles de profesionales que tiene vehículos para su uso particular y que devengan un salario con el cual es casi imposible concurrir a los servicentros. Hace algunos años se autorizaba la Compensación de esos vehículos a los organismos del Estado y aun quedan algunos con ese carácter. En fin, muy bueno el comentario y muchas aristas por revisar.

  • jose dijo:

    Nada justifica el robo de combustible, pero nada justifica tampoco los salarios actuales que de devengan en Cuba, queramoslo o no, es la razón principal del delito, en Cuba el precio del combustible es igual que en los países desarrolados, con la diferencia que allá el salario minimo es 2500 dolares al mes.

  • alor dijo:

    Se habla del combustible que se roba....¿y el que se gasta?
    en todas las empresas los jefes tienen carro y asignacion de combustible y se meten el dia reunidos¿?¿en que usan el combustible? en ir y venir a su casa sin dar botella a la poblacion , en resolver problemas familiares, etc, etc....ese es el gasto mayor de combustible en las empresas y tambien es robo.............en la empresa que trabajaba, todos los jefes andan todavia en carros asignados a ELLOS y los tecnicos que producen andan a expensas de un transporte para que los mueva a trabajar...cuando los tecnicos se quedan sin combustible(los pocos que tienen motos con mas de 15 años de uso) tienen que esperar por la caridad de un jefe que les traspase gasolina de su tarjeta...
    ese es el robo mas grande que hay de combustible

    • sachiel dijo:

      Como le duele a usted eso, alor... así que los técnicos que producen, ja, hay más funcionarios que jefes, más trabajadores y choferes que funcionarios, con asignación de transporte de 2 y 4 gomas, que hacen lo mismo que usted critica, resolver los problemas personales primnero y los de su empresa despues..

  • Juan hernandez dijo:

    Mi opinión " No hay dueño".

    • Manuel dijo:

      PARA QUE QUIERES DUEÑOS?, PARA PRIVATIZAR LAS ESCUELAS Y LOS HOSPITALES?.

  • Palax dijo:

    Muy buen artículo, pero quisiera comentar que la lucha contra el robo de combustible se debe hacer usando la ciencia ya que en realidad estamos ante un fenómeno criminológico ya obviamente el hombre no nace delincuente que es lo que motiva a estas personas robarse el combustible que ciertamente afecta nuestra economía. Un trabajador o un funcionario forzado por la necesidad, tenga que robar a su empresa o al Estado en nombre del deber ético de su propia subsistencia o de la de su familia, la conocida oculta compensación y, sin embargo, esta conducta ética del ladrón estará en contradicción frontal con las normas morales y jurídicas vigentes. Entonces se ataca el efecto del problema y no la causaa que lo genera, se podrá aumentar las penas pero la causa seguirá viva y al final el gasto utilizado será inútil. Hay mejorar la atención al hombre en las empresas, preocuparse por sus necesidades tanto materiales como espirituales, lograr que el salario sea suficiente,de conjunto con eso aumentar la labor política- idelógica , recuerden que estamos construyendo un socialismo que reconoce el mercado y la base económica adoptada como lo expresara el Ché Guevara está haciendo su labor de zapa dentro de la conciencia.

  • Erik dijo:

    Para mi, muy tarde se dieron cuenta. Eso viene pasando En cuba hace muchos años y ahora es que se ponen para eso.
    Increíble hace falta que después se pongan para el robo de cemento de aguas de la habana y de cupet. No hay un hueco, una zanja que rellenen con mezcla y la
    Proporción de cemento sea la adecuada.
    Las calles y aceras de nuestra ciudad están llenas de huecos porque se robaron el cemento y lo peor no pasa nada.
    Ejemplos son miles.
    Calle línea entre 8 y 10
    Cupet de zapata y 4
    Calle 10 en entre línea y calzada.

  • jose dijo:

    Nada justifica el robo porque robar es inmoral, pero en el caso Cuba querramos o no hay una relación directa con el salario que se devenga de manera mensual, el precio del combustible en Cuba está en el mismo orden del precio en los países desarrolados pero con la diferencia que el salario en estos países es minimo 2500 dólares al mes. Saque usted sus propias conclusione. Lo peor es que cuando se arraiga un mal hábito ni teniendo luego las condiciones en muchos casos se corrige la conducta, se necesitarán annos.

    • sachiel dijo:

      Mal ejemplo. Los paises desarrollados y tambien los sub y los intermedios, en su mayoria producen petroleo y otros combustibles, para su uso propio y en mayores cantidades que lo que se gasta aqui. Hacen compras millonarias tambien, pero no son extorsionados como Cuba y Venezuela ahora, a pagar el triple del flete de un supertanquero de diesel. Y busquese los precios del combustible interno por paises (para transportes) y comparelo con el modo de vida de cada uno, a ver que le da la cuenta.

      Y ademas los vaivenes de la producción. El costo de producción promedio de Pemex de un barril de petróleo era en 2018 de 6.12 dólares; es decir, 122.4 pesos a un tipo de cambio de 20 pesos por dólar. Cada barril tiene 159 litros de petróleo; cada litro costaria alrededor de 77 centavos de peso mexicano, casi nada, verdad?. Hoy 17 de septiembre el barril Brent está a 68,90 dólares (2.30 dolares por litro), y el barril WTI a 62,35 dólares (2.5 dolares por litro).

      Islandia es el país más caro para comprar gasolina. De acuerdo con Global Petrol Prices, el litro costaba US$2,15. El territorio chino de Hong Kong ocupa el puesto número dos con US$ 2,14/litro, 194 veces más caro que en Venezuela. En Estados Unidos, la medida no es por litro sino por galón, que son 3 3/4 litros y la nafta súper cuesta 3.59 dólares el galón.

      • Jose dijo:

        Sachiel, no se hasta que punto tendrás formación económica, pero busca tu respuesta en comentarios similares al mio. Quizás todos estemos equivocados y eres el único que sabes

      • jose dijo:

        Cuba en el 2012 ocupaba el lugar No 40 entre los mayores paises exportadores del mundo con alrededor de 87 mil barriles de petroleo al día...

  • Arístides dijo:

    No es sólo el combustible, es cualquier recurso, hagan la misma investigación con la harina de pan y verán, la leche en polvo, la esencia de perfumes, con el esfuerzo que hace el país para que hayan comedores familiares para los más necesitados, a estos va arroz, carne, latas de puré de tomate, vegetales, visítenlo en la capítal y vean lo que le ofrecen a estas personas y lo que ponen en los vales los administradores, vaya a un hospital y vean la comida de los enfermos y vean todo lo que se llevan los que tienen que ver con los recursos. Vayan a los lugares donde se procesa la carne, vayan a los mataderos. Verán al frente de estos centros personas gruesas, con cadenas, con carros particulares, con mansiones recién hechas a la vista de todos. Los paquetes de hojas tienes precio, el café, todo. En los agros del estado los administradores permiten que roben y luego cada dependiente que pagó por tener una tarima donde despachar en su agro tiene que pagarle una cantidad diaria de lo que le roban a la población. Solución hay, pero no es quitar y poner a otro ladrón que tenga dinero para pagar el puesto.

    • cubanita2002 dijo:

      Arístides estoy 100% de acuerdo contigo. Todos los sectores tienen un agujero por donde se van los recursos que sean necesarios malversar, y esto es como querer coger el agua con las manos, no se puede. Recuerdo que hace algunos años fui a un hotel en Varadero, y le pregunté a una de las muchachas del Restaurante, que si ellas ganaban por los ingresos del hotel, y me dijeron que NO, lo cual es totalmente inconcebible, pues todos sabemos que el Turismo es uno de los sectores que más ingresa al país, entonces, ¿por qué no darle participación razonable de esos ingresos a los trabajadores de ese sector? ¿No es mejor que le pagues por ingresos como la mayoria de las empresas y asi evitarnos que el trabajador tenga que estar buscando la forma de robar? No hay que temerle al que se pueda enriquecer, eso es algo que hoy en día sucede y de forma no legal, por tanto, cambiemos nuestra manera de pensar y dejemos que las cosas sucedan de manera natural y normal, pues lo anormal es estar trabajando, de por si pasando trabajando, ingresando al país buena cantidad de dinero, y verlo pasar sin tener beneficios. Señores, todos los centros de trabajos, sean las tiendas, los hoteles, cualesquiera, deben tener la posibilidad de que se le de un porciento sobre las ventas a sus trabajadores. Miren, si usted distribuye el 10% de las ventas de un día entre todos los trabajadores de turno, parecería poco, pero cuando llegue el final del día, yo le digo a usted que ese trabajador se va super contento, y al día siguiente va a trabajar como sea, porque sabe que va a tener ganancia de su trabajo. Basta ya de esperar un milagro y no poner las cosas como deben estar. Tienen que pagarle lo que toca a cada cual, DE ACUERDO CON LOS PRECIOS QUE TENEMOS ACTUALMENTE. Entonces ya si alguien se va de la raya por ambicioso e inconforme, bueno, pero no nos ceguemos, no hay justificación para el robo, pero el estado te vende los productos que necesita la familia cubana a precios inalcanzables, entonces, quien está poniendo la tentación en nuestras manos?

  • Antonio dijo:

    El artículo técnicamente es bueno, pero como se ha repetido es más de lo mismo. Si bien el robo es imperdonable, las medidas punitivas no rompen el círculo de la corrupción. Por el desvío de combustible no impacta en las finanzas de las empresas receptoras del mismo? Por qué no se flexibiliza la importación de autos y motos eléctricos? Las soluciones existen lo que pasa que es el mismo modo de operar y en el fondo lo que está incidiendo son deficiencias estructurales. Y ahí los periodistas obviamente, como sucede mayoritariamente, se hacen los poco profundos. Es que de hecho me cuestiono su capacidad impacto. Nada de lo que he dicho es Nuevo, soy otro cubano comprometido con su realidad, orgulloso de no "tener demostradas cualidades político-ideológicas.

  • Cubano dijo:

    La culpa la tiene el mismo estado pues deberían suministrarle combustible a precios mas bajos a los porteadores privados pues si sacan cuenta pagando 1cuc x litro y a precios topados no da la cuenta, y al final ellos brindan un servicio al pueblo q el mismo estado no puede resolver con el transporte ...

  • José González dijo:

    Realmente es para enfrentar duramente el robo de combustibles, pero coincido con algunos foristas, no es solo esto lo único que se desvía en Cuba, no que se ha dado en llamar "la lucha", jocosamente deporte que más se practica en Cuba.
    Son muy pocos los establecimientos donde no se desvíe cualquier recurso, la harina de las panaderías a las dulcerías particulares, incluso entre las que venden el pan normado a las que lo hacen liberado; la venta de cervezas o jugos que ya no se venden en la red de TRD o Servicentros, prácticamente sólo en las cafeterías o restaurantes privados, así otros ejemplos.
    En el caso del transporte no es sólo el combustible, también se hace necesario contar con abastecimiento de neumáticos y baterías, además de piezas de repuesto, la chapisteria y pintura, etc.
    El común denominador de todo esto es por un lado los precios, por el otro la oferta. Debería comenzarse hacer una ficha se costo al precio legal que pudiera adquirir un transportista privado el combustible, aceites y grasas, de mayor consumo por el mantenimiento regular, incluir un juego de neumáticos contra la media de los km recorridos, para eso hay Normas Cubanas, lo mismo para las baterías. A partir de ahí proponer una tarifa de precios del pasaje,tomando en cuenta también lo que debe tributar al fisco.
    Del mismo modo proceder a hacer lo mismo al precio del mercado negro, para ver si hay o no diferencias, deben ser notables.
    Lo del robo en Cuba no es de ahora, lo que sucede es que ahora se ha institucionalizado, se otorgan licencias para el trabajo por cuenta propia y no hay garantía se aseguramiento de los recursos, donde no existe un mercado al por mayor que propicie bajar los precios.
    Por supuesto que el robo es imperdonable, es deshonesto, daña la economía, pero hay que buscar alternativas que propicien garantizar lo más elemental para enfrentarlo, porque se trata se supervivencia, de la Revolución y del país y tambien de quienes tienen la opción de trabajar de esta forma y también tienen gastos que enfrentar.
    Es un problema complejo y la solución no es simple, mucho menos ahora ante la crisis energética.
    Formulas se pueden buscar muchas, en este foro se han expuesto algunas, otras pueden encontrarse conversando con los trabajadores estatales y no. Porque este problema es de todos, unos roban por un motivo, que le hayan justificación, la de ellos. Por eso hay que involucrar a todos y siempre tratar de proteger al pueblo, que es el que se queda botado en las paradas, no puede ir con la familia a un restaurante, no puede siquiera vestir un poco a la moda, celebrar una fiesta de cumpleaños o quince.
    Hay que pensar como país para encontrarle solución a los problemas que tiene el país

  • otp dijo:

    En el prologo del libro Cien horas con fidel el escritor dio su criterio sobre lo que para el afectaba a la sociedad cubana el decia:" la corrupción a baja escala a todos los niveles".
    Importante a todos los niveles mientras mas grande mayor daño.

  • Ricardo Peña dijo:

    Solo no es el robo de diésel hay q ir a la raíz y también decir q hay muchas entidades q para resolver el problema de sus vehículos ,cómo por ejemplo un ponche , deben hacerlo dustrayendolo del combustible asignado ya q en sus unidades.no hay solución pues han eliminado en gran medida los talleres y en muchos lugares ni los hay cómo por ejemplo en los CAM de los municipios y los choferes son los encargados de hacer funcionar esa técnica ?cómo le hacen ? de su bolsillo no es muchas veces sus jefes son los mismos q lo autoriza a vender un poco de combustible para poder pagar ese ponche y al final el combustible va a parar al particular q trabaja de Botero resolviendo un problema al pueblo y al Estado q es incapaz de resolver la situación del transporte

  • Regla Rodriguez Martinez dijo:

    Si es cierto que los choferes venden el combustible yo me pregunto de esta situación tienen responsabilidad tambien el funcionario que tiene asignado ese equipo como tambien quien controla los Kms recorridos con el combustible entregado no solo tienen responsabilidades los choferes tambien la tienen los cuadros así como la exigencia en el parqueo de aquellos choferes que se quedan con los vehiculos alguien sabe que hacen despues de su horario laboral, esta coyontura a perjudicado el trabajo a muchas entidades pero tambien a beneficiado a funcionarios y choferes que estan realizando ahora ejercicios de largas caminatas.

    • sachiel dijo:

      Un directivo veterano decia: "si tienes carro asignado, aprende a manejarlo, no uses chofer, el chofer te gastará el doble del combustible, en llevarte y traerte, y en resolver sus propios asuntos.." ademas de otras picardías que no cuento.

  • yo dijo:

    Ya es necesario que las autoridades tomen cartas en el asunto del desvío de combustible y no solo exigirles a las empresas porque aumenten los controles, sino también exigirles a los choferes no estatales que compren el combustible en los serví que lo que quieren es enriquecerse a costilla del pueblo trabajador.

  • Regla Teresa dijo:

    Yo supongo que la mayor parte de los entrevistados que plantean como se roba ya estén presos y el periodista haya obtenido la información de todo lo que cantaron durante el proceso investigativo, es una verdadera falta de respeto y ya hay que ponerle fin a la corrupción en sentido general, ya que como bien dijo un forista no es sólo combustible lo que se roba y el país no está en condiciones de permitirlio, la máxima dirección está haciendo grandes esfuerzos y no es justo que estas cosas ocurran. Deben realizarse juicios ejemplarizantes con sanciones severas e informarlo en la prensa, la TV y todos los medios de comunicación.

  • Ángel dijo:

    Lo primero que hay que hacer ahora que se está hablando del tema del robo de combustible, un tema que todo cubano sabe que se está haciendo de hace más de 30 años, es conocer el consumo de los vehículos que más ruedan en en país. Más allá del precio y las otras cuestiones que alegan los que opinan, se trata de un problema de verguenza, incluso más allá de los controles internos y controles administrativos documentales; lo que hace falta es el control hombre a hombre, pues la mayoría del combustible que se roba no se detecta en documentos y es fácil de entender con solo algunos ejemplos. A veces condusco un auto estatal auque no soy chofer profesional pero sí conozco a muchos choferes profesionales y por suerte conozco de mecánica. 1er ejemplo: Un lada medianamente económico consume alrededor de 12 km por litro, pero siempre el chofer te va a decir, y se muere diciéndolo, que consume menos de 10 km por litro, entonces sabe de antemano cuando le van a realizar la ¨prueba del litro ¨ y del tipo le
    calza una bujía con un pael, o le pone bujía viejas y sucias, o le saca un poco de aire a las gomas, o no le da demaciado tiempo en los cambios de velocidad o mil trucos más, que en definitiva son tan anormales que lo dicen sin remordimiento; entonces a cada auto de los que menciono pueden sobrarle más de uno o dos litros diarios que son los que venden.
    Un omnibus giron con motor de gasolina ida y vuelta de la Habana a Camaguey le quedan alrededor de 30 litros, y que luego vende. En el caso de los vehículos de diésel, es mayor el volúmen del robo, pues los taques son de mayor capacidad, de 100, 200 o incluso mas capacidad de litros, tambiél el chofer sabiendo el día de la ´prueba del litro¨, altera la bomba de inyección y el consumo es mayor mientras dure la prueba y otras habilidades más y aquí en este caso la cantidad que le sobra es mucho mayor y el robo mayor. Acaben de entender que esto no se resuelve solo en el CUPET ni con documentos de control interno, que si si bien no todo se resuelve, el control del jefe es lo fundamental, pero que pasa, muchos de estos se hacen los de vista gorda pues su auto o camión camina ¨gracias¨a ese combustible robado, pues con él se le paga al mecánico, al chapistero y otras cosas del vehículo y todo cubano sabe que, sin distinción de ningún organismo. todos hacen lo mismo y claro otro poco para el bolsillo es estos inteligentes. es irrisoria la cifra de 626 litros por día que dice el trajao periodístico, pues no, son decenas de miles de litros los que se roban por día en todo el país. Y vuelvo con el Lada, suponiendo que hayan unos 20 mil estatales, a solo un litro diário, sáquese las conclusiones, sin contar con los otros miles de autos modernos que igual se le hace la misma maraña. Termino con una simple observación: Un chofer profesional que su salario no es alto y sin embargo viste bien, tiene móvil moderno, se fuma una H.Upmann diario y tiene a veces más de una querida etc etc. Ahora, los que se opongan a esto es su problema, pero es tan real como que el sol sale a diario.

  • JAR dijo:

    Magnífico artículo investiga tipo. Mi pregunta es si ya se habilitaron tarjetas preparadas a los transportistas privados. No es la solución total a un problema tan complejo, pero de entrada el Estado ingresa y también puede auditar el consumo.
    Coincido en que no sólo es el combustible la única vulnerabilidad, es un problema generalizado hasta en los trámites de cualquier tipo. Hay que revisar la legislación y la política de cuadros.

  • caminosss dijo:

    ¿Qué pasaría si hubiera ONURE para: la harina de trigo, el aceite, los insumos médicos, los medicamentos, el cemento, las cabillas, la arena, la piedra, las pinturas, los andamios, las herramientas, los productos en rebaja en las tiendas, las pesas y los precios en las tiendas, los agromercados, las bodegas, los mercados ideales, los envíos postales, todos los productos de hoteles de modalidad todo incluido, como alimentos, productos de aseo, toallas, sabanas, los contratos con acopio, los pegamentos, las imprentas, los talleres y fábricas de corte y costura, la leche de vaca y en polvo, etc, etc,etc…………………………….…………………………………………….…………….etc?

  • Hugo Andrés Govín Díaz dijo:

    El principal protagonista está sentado tras un BURÓ. El resto de los actores se conocen entre todos y todos conocen cómo operan.
    Yo soy uno de los culpables también, porque cuando llego con 20 CUC a comprar tranquilamente gasolina a un CUPET y el pistero me dice si "me cuadra que me la despache de una que tiene a peso", yo le respondo que me da lo mismo y acepto.
    Esa tarjeta que tiene allí corresponde a alguna entidad en donde sus directivos sentados en sus oficinas poco hacen por controlarle la ruta al combustible.

  • Guillermo Barceló Morales dijo:

    Buen reportaje, para mi este es uno de los problemas más grande de nuestra economía, concentremonos en ello, pongamos todos los recursos humanos y materiales de control del país en función de esto, revisemos el sistema en general de nuestra economía, esto es un problema de sistema socio - económico, comensemos por arriba y por los grandes consumidores, acabemos de aplicar la reforma financiera, de precios y de salarios, acabemos de resolver el famoso problema de huevo y la gallina. Hasta tanto todo lo que agamo será en vano.

  • Nelson Toledo Cabrera dijo:

    Este y otros peliagudos temas presentes en nuestra sociedad, tienen varias aristas, por las que se pueden evaluar. De todo hay en la viña del señor, como reza un viejo refran. Pero a mi modesta consideración, hay uno al cual la maxima dirección del país, debe brindar especial atención y es el referido a la Política de Cuadro y particularmente a la selección y promoción de personas con las cualidades para dirigir y administrar los recursos que pertenecen a todo el pueblo. como reza en nuestro texto constitucional.Podremos pasarnos la vida dictando normas juridicas de todo tipo, resoluciones van y resoluciones vienen, pero si el que las debe cumplir y exigir al resto que se cumplan. es el primero en violarlas, estaremos echando piedras al oceano. Hay que acabar de poner de moda la verguenza. Los que dirigen en nuestro país deben ser los mejores hijos de la nación, los que mejor preparados esten, los que surgen de la base, los que tengan sensibilidad política, en definitiva los que sean íntegros y que en la concreta deseen PENSAR COMO PAIS. Saludos a Cubadebate.

    • sachiel dijo:

      Muy correcto su razonamiento, Nelson, pero como decia otro: "El poder corrompe..". De que vale que haya un jefe incorruptible con subordinados corruptos, en qué para eso?

  • guerra dijo:

    DEJEMOS LOS PAPELES TARJETAS, Y TODO TIPO DE COMPROBANTES, REPORTES ETC ETC QUE IMPLICA TIEMPO, PRUEBA DEL LITRO Y MUCHAS COSAS MÁS Y HAGAMOS TODO CON DINERO.
    CALCULE BIEN QUE CANTIDAD DE COMBUSTIBLE QUE HACE FALTA PARA CUMPLIR DETERMINADA TAREA Y ENTREGUE EL VALOR EN DINERO Y COMPROBEMOS A VER QUIEN LE PIDE COMBUSTIBLE A UN CHOFER, COMPROBARÁ TAMBIEN BIEN PRONTO COMO VA A SOBRAR COMBUSTIBLE, ESO SI NO TRATE DE CONTROLAR QUE PASÓ CON EL DINERO ENTREGADO AL CHOFER, CONTROLE SI CUMPLIÓ O NO LA TAREA.
    SI NO SE QUIERE GENERALIZAR APLIQUE ESTA IDEA EN UN MUNICIPIO, EMPRESA O EN ALGUN LUGAR DENDE EXISTA UN BUEN CONSUMO Y ANALICE LOS RESULTADOS, ES MEJOR QUE EL CHOFER AHORRE Y A LO MEJOR QUEDARSE CON ALGUNOS KILOS QUE PERDER TANTOS MILES DE LITROS DE COMBUSTIBLE QUE NOS CUESTA DIVISA.

  • Pedropp dijo:

    Muy bueno el artículo. Acabo de pasar algo insólito aquí en La Habana, en el Cupet de 5ta y 112, Miramar, Playa alrededor de las 10:05 am. Tengo un Lada particular acabado de reparar en la casa y cuando voy al Cupet con un tanque de 5 litros para abastecer de gasolina regular y pagarlo en efectivo con 5.00 CUC, me plantea que por orientaciones del Presidente del CIMEX está prohibida esta acción, que ni siquiera 1 litro me pueden serviciar en recipiente, luego que le solicité esta alternativa para poder sacar el carro hasta el Cupet. El Gerente me confirma ésta orientación, que le dieron por teléfono y que no tiene nada documental, ni por vía correo, respecto a ésta orientación; y que si la Policía me ve el tanque de combustible tendrían problemas ellos. A lo que le comenté que entonces tendría que remolcar o empujar el vehículo hasta el Cupet para poder abastecer; la respuesta como siempre ante el absurdo es que entendían, pero que era una orientación superior que no la podían violar.
    Sabemos la situación, pero hay variantes; que pueda existir delitos con las tarjetas es cierto, no obstante, si se paga en efectivo y una cantidad mínima, cuál es el delito. Hay muchas razones por las cuales me parece arbitraria y extremista esta medida por la situación actual por la que estamos atravesando. Hay falta de combustible en los Cupet, por ejemplo, en este de 5ta y 112 no hay gasolina especial.
    Cualquier vehículo puede estar en esta situación o peor, se puede quedar parado en la calle porque se le acabó el combustible, o por rotura eventual y pérdida del combustible y luego de reparar se necesite abastecer, etc.
    Hay que ver esta medida que supuestamente se ha tomado, y otras que se pudieran presentar, que puedan crear disgustos y problemas, lejos de soluciones ante la situación coyuntural que estamos viviendo.

    • sachiel dijo:

      Yo lo entiendo perfectamente, pedrop, y cual seria, a su criterio, la jaula para esa tiñosa..? Cómo demostrar que no tengo el vehiculo y que necesito la gasolina, y no soy uno de esos que acapara en canistras el combustible de otro puesto de acuerdo conmigo? Se las trae, ehhh?

      • Pedropp dijo:

        No todo el mundo es tiñosa como ud dice, hay que controlar, no negar un servicio. Por ejemplo anotando todos los datos C.I. y Licencia de circulación al dorso del Vale de venta que se queda en el Cupet como hacian con los carros estatales y reportarlo para que no repita en otro cupet. Se que me van a decir que es mucho problema, pero si se quiere controlar hay que hacerlo, lo que no se puede es crear un problema que afecte al cliente, no es facil quedarse botado en la calle o en la casa porque por combustible por x motivo que ejemplifique algunos en el comentario anterior.

  • Holguinero dijo:

    Muy bueno el articulo pero no del todo esclarecedor no va a las causas del robo,para mi se deben bajar los precios de estos combustibles que para nadie es cuento que son muy altos en comparación con los salario,nadie va a pagar un litro a 1cuc podiendolo comprar en el mercado negro a 10 o 15 cup que bajen los precios y verán si me equivoco o no .

    • sachiel dijo:

      Que bajen el del refresco gaseado, que cuesta kilos producirlo y vale entre 25 pesos o 1.50 CUC el pepino, según donde lo vendan... y cuanto cuesta el litro de gasolina o diesel, realmente..?

  • chino_viejo dijo:

    El articulo está muy bueno y hace un resumen muy esclarecedor de todos los grandes problemas en el país con el combustible. Soy de Sagua la Grande y aparece un gran desvio en esta ciudad enunciado aquí de este insumo. Para mi entender la palabra "Control" ya deben eliminarla del diccionario cubano, ya que los que deberian controlar son los primeros que roban según se narra aquí. Por tanto es muy díficil el tema para evitar el desvío de todos los recursos estatales del país, no creo que los precios ni el control regulen nada, ya que así llevamos toda la vida. Puede que si los dirigentes locales tuvieran que pagar el combustible de su bolsillo del vehiculo asignado por su cargo, aliviaria algo, en el caso de los camiones y ómnibus el tema es más díficil, así como empresas que usen grandes volumenes de combustible como los grupos electrógenos donde ya se publicó un articulo aquí del gran robo realizado al mismo. Existe gran catidad de dirigentes que tienen chóferes y ambos se trasladan a su hogar en horario de almuerzo y al terminar su jornada laboral, a veces a distancias diferentes y el último en llegar, el chófer, parquea el equipo en su casa y lo usa después para su uso particular. En los centros de trabajo el chófer del camión u omnibus paga casi toda la reparación del vehículo para su labor ya que a veces no existe en la empresa las piezas, pues que también pague el conbustible a consumir y ya así no se lo roba, al final, de ¿donde saca el dinero para pagar las reparaciones y neumaticos de su vehiculo?. Es un tema díficil de resolver en nuestro país pero no imposible. Como dice Diaz Canel, pensamos como país.

  • Ernesto dijo:

    Está claro que la desmoralización social está presente en el accionar de muchos ciudadanos cubanos y entre ellas la distribución y consumo de combustibles. También es verdad, que la vigilancia y prevención han ido desapareciendo poco a poco en nuestro país.

    Ahora bien, si no hay Comprador no puede haber Vendedor y por tanto, la receptación aunque sea el último eslabón en la cadena delictiva debe ser, como bien se escribe en este muy buen artículo enfrentada con todo el rigor y el peso de la Ley y no verla como un mal menor y si con los receptadores (ya sean privados o estatales) se opera con mayor intransigencia (por ej. ¿Se le confisca el medio automotor al receptador, aunque sea la primera vez que ejecute el hecho?) creo que estaremos cerrando un poco mas la brecha al robo de combustible y purificando a nuestra sociedad, teniendo en cuenta la amplitud y trascendencia social desmoralizante de hecho, que ha tomado este flajelo.

  • made dijo:

    El articulo es excelente, pero todos no tienen acceso a este sitio web sugiero pueda socializarse en otros medios de comunicacìon porque sin informacìon no podemos combatir

    El robo y la corrupcìon son agentes transmisores de desidia y estos son momentos de generar grandes soluciones en pos de una sociedad mejor.

  • Aldo dijo:

    Para los gusanos que dicen que los choferes roban porque no les alcanza el misero salario q cobran que no les da ni para comer ,pues están muy equivocados esa no es una razón para robar

Se han publicado 214 comentarios



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Oscar Figueredo Reinaldo

Oscar Figueredo Reinaldo

Coordinador Editorial de Cubadebate. Graduado de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana en el año 2015.Periodista del programa televisivo Mesa Redonda. Contacto: oscar@cubadebate.cu En Twitter: @OscarFigueredoR

Yunier Javier Sifonte Díaz

Yunier Javier Sifonte Díaz

Graduado de Periodismo en la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas en el año 2016. Periodista de Telecubanacán. En Twitter: @yunier_sifonte

Dianet Doimeadios Guerrero

Dianet Doimeadios Guerrero

Subdirectora de Cubadebate. Holguín, 1988. Graduada de la Universidad de Oriente. Reportera en el periódico ¡ahora! de 2010 a 2012. Contacto: dianet@cubadebate.cu Twitter: @ddoimeG

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Abel Padrón Padilla

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Lisandra Romeo Matos

Periodista de Cubadebate. Licenciada en Periodismo (2011), Universidad de Oriente. Trabajó en la Agencia Cubana de Noticias (2011-2018).

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