Rehenes en el Norte

La estela de espuma de mar que dejó en la bahía habanera el Empress of the Seas, en su viaje de retorno, puede ser la simbólica imagen del portazo que la administración Trump acaba de darle a la industria de cruceros y a los cientos de miles de estadounidenses que esperaban llegar por mar a la bella nación caribeña que por decenas de años le han prohibido visitar. Pocas veces, y nunca por tan prolongado tiempo, le ha sido vedado al pueblo estadounidense el derecho a viajar y conocer otros pueblos. El bloqueo los ha convertido en rehenes de su gobierno por casi 60 años.