
Habrá que esperar que la lesión de Juan Miguel Echevarría no repercuta en el resto de su temporada. Foto: Michael Steele/Getty Images.
La Copa Cuba de atletismo cerró este domingo en la pista auxiliar del Estadio Panamericano y con ella terminó el primer macrociclo de la preparación del deporte rey en la Isla. En un año que tiene como principales compromisos el Campeonato Mundial de Doha, los juegos continentales de Lima y el torneo del orbe para los menores de 18 años, el campo y pista nacional vivió un fin de semana con algunas notas agradables y otras más oscuras.
- La triplista Liadagmis Povea sorprendió con un registro de 15.05m, aunque un viento a favor de 3.1 m/s no permite homologar la marca. No obstante, varios detalles saltan a la vista. En primer lugar, la saltadora de 23 años tuvo una secuencia que incluyó brincos de 14.84m, 14.88m, 14.50m y 14.69m, y aunque ninguno podrá oficializarse, sí demuestra una estabilidad necesaria para ella.
- Junto a ese detalle resalta otra cuestión significativa: de las doce triplistas que en la historia han conseguido un registro superior a los 15 metros con aire a favor, solo dos no lograron la marca en condiciones normales. Aunque el dato no significa un pronóstico exacto, sí es un buen medidor de su ruta.
- Juan Miguel Echevarría también sufrió el percance del aire a favor para homologar su marca. No obstante, su 8.92m es el segundo brinco más largo conseguido en la historia ayudado por el viento Solo preocupa que el actual campeón mundial bajo techo salió con un esguince en uno de sus tobillos y aun está pendiente una información más clara sobre la lesión del principal candidato al oro mundial para el atletismo cubano.
- Otra vez se repitió el duelo en la velocidad entre Reynier Mena y Roberto Skyers, saldado esta vez a favor del primero con registro de 9.99s. Como en tantas pruebas, otra vez la velocidad del viento impide homologar la marca, pero lo más relevante es que nuevamente ambos corredores demostraron rivalidad.

El velocista Reynier Mena sigue competitivo en el hectómetro. Foto: Shaun Botterill/Getty Images.
- La pertiguista Yarisley Silva ganó la prueba con salto de 4.56m, suficiente para garantizar el boleto al mundial de Doha en su primera competencia al aire libre. Aunque luego no logró vencer el listón en 4.61m, su rendimiento no puede catalogarse de malo, sobre todo para iniciar una temporada al aire libre más extensa de lo normal.
- Adriana Rodríguez elevó a 6293 su registro personal en el heptatlón. Aunque quedó solo a siete puntos de la cuota exigida para clasificar de forma directa a Doha, esa marca le debe permitir acceder a su primer mundial de mayores, avanzando por ranking entre las atletas que no consiguieron el registro mínimo. No obstante, todavía tiene otras opciones importantes para buscar las 6300 unidades.
- Más allá del cupo, destaca que Adriana elevó en casi 200 puntos su registro personal. Ahora, la subcampeona mundial juvenil del 2016 conforma junto a Yorgelis Rodríguez —en proceso de recuperación de una lastimadura— un dúo con amplias posibilidades de sostenerse por varias campañas en la élite de la compleja especialidad.
- Aun sin conseguir sus cuotas líderes del año, la balista Yaniuvis López (17.82m), los vallistas largos Zurian Hecveverría (56.96s) y Leandro Zamora (50.17s), así la martillista Elianis Despaigne (66.90), se mantuvieron estables dentro de sus marcas de inicio de 2019. No obstante, todavía deben avanzar para aspirar a rendimientos aceptables fuera del país.
- La discóbola Yaimé Pérez volvió a demostrar su estabilidad y dominó la prueba con buenos 65.78m. En segundo puesto quedó la jovencita Melany Matheus (60.47m), con el agregado de superar por primera vez en su carrera los 60 metros entre mayores y acercarse todavía más a la mínima mundialista de 61.20m
- Rose Mary Almanza confirmó pronósticos y casi sin rivalidad se colgó dos medallas: la de los 800m (2:01.29) y la de los 1500m (4:25.62). Como ocurre con otros especialistas del atletismo cubano, ella necesita más competencias de nivel para pulir detalles y mejorar su carrera, porque en Cuba corre prácticamente sola.
- Andy Díaz dominó el triple salto con 17.41m, pero el exceso de viento a favor tampoco permitirá que ese registro se convierta en su cuota máxima. En una prueba donde se esperaba mayor rivalidad, Cristian Nápoles terminó segundo con escasos 16.95m.
- Decepciones: Los pobres 2.13m conseguidos por el campeón mundial juvenil Luis Zayas en el salto alto. El escaso nivel mostrado en pruebas como la impulsión de la bala masculina y la jabalina para mujeres, así como la sorpresiva derrota de la posta larga masculina a manos de República Dominicana.

Luego de impresionar como juvenil, Liadagmis Povea intenta consolidarse entre mayores. Foto: Jonathan Ferrey/Getty Images.
La Copa Cuba 2019 evidenció un trabajo más centrado en la preparación de nuestros atletas que en conseguir marcas irrepetibles en otros momentos del año. A pesar de las condiciones atípicas del viento, la escasa información oficial más allá de enumerar a los ganadores o la evidencia del bajo nivel en algunas especialidades, esta competencia mostró cuántas posibilidades de éxito tiene un deporte imprescindible para el país.
Luego de este fin de semana el atletismo cubano comenzará poco a poco su accionar extrafronteras. A mitad de temporada sus principales figuras regresarán al cuartel general del Estadio Panamericano para desarrollar una nueva edición del Memorial Barrientos. Ese será otro momento importante para medir el estado de la preparación y corregir errores.