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Sucesos en Politécnico de La Lisa: Asalto a la paz de una escuela

Por: Roberto Suárez, Margarita Barrios, Yuniel Labacena
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Sabrina y Thalía aseguran que les duele mucho lo sucedido en su escuela, pues en ella todos se sienten bien y en armonía, una tranquilidad que JR encontró durante su visita al centro. Foto: Roberto Súarez/ JR.

Parecía que iba a transcurrir como un día habitual el pasado lunes 17 de septiembre en el Instituto Politécnico Olo Pantoja, del municipio de La Lisa, en la capital del país, cuando unos gritos se interpusieron en las explicaciones de la clase de Historia y en otras de la institución docente.

«Empezamos a sentir gritos de los estudiantes y algunos pasaban corriendo», recuerda Sabrina Quintana Acosta, estudiante de segundo año de la especialidad de Construcción civil. Al salir del aula casi no podían dar crédito a lo que estaba ocurriendo.

«Vimos como uno de los agresores hirió en la mano a uno de nuestros compañeros. Enseguida me acerqué a él, para ayudarlo», repasa con la voz aún entrecortada y nerviosa Thalía de la Caridad Silva Fernández, compañera de grupo de Sabrina.

Con apenas 15 y 16 años, respectivamente, ambas muchachas cuando hablan de lo ocurrido aquel día, señalan que les duele mucho, porque en su escuela nunca habían sucedido incidentes de semejante naturaleza. Según explican, el ambiente es todo lo contrario, pues se sienten muy bien, en armonía.

—¿Y no tuvieron miedo?

—Bueno, un poco, pero más bien fue la sorpresa. Todo ocurrió tan rápido que no tuvimos mucho tiempo para pensar, asegura Sabrina. Mientras Thalía añade: «Yo no. De inmediato fui a auxiliar a mi amigo herido. Él es un muchacho bueno, que no se mete con nadie. Me dio mucha lástima verlo así. Y si había que defenderlo lo hubiera hecho; pero nos llamaron rápidamente para el comedor y allá nos fuimos todos, para estar bien seguros junto con los maestros».

Georgina Llorente Barbastro señaló el sitio por donde irrumpieron los sujetos. Además, mostró el estado de la cerca perimetral de la escuela. Foto: Roberto Suárez.

—¿Qué dijeron sus padres?

—Ellos estuvieron aquí en una reunión, y no se puede culpar a la escuela. Esto nunca había ocurrido ni nada parecido, destaca Sabrina.

Thalía refiere que su mamá estaba al principio muy preocupada, «incluso me comentó que me iba a cambiar de centro, y le dije que no, pues no había que tomar decisiones apresuradas. Ya está más tranquila».

Todavía con nerviosismo, Georgina Llorente Barbastro recorre con estos reporteros el sitio por donde irrumpieron el lunes último personas ajenas al sistema nacional de educación y causaron lesiones leves con tratamiento médico a nueve estudiantes.

«Estaba abriéndoles el aula a los muchachos cuando ellos entraron y, de pronto, se formó tremenda algarabía. Cuando ven a alguien desconocido ustedes saben cómo se ponen los alumnos. De pronto siento a los estudiantes alterados saliendo del aula y veo a aquellos tipos con cuchillos en las manos.

«Yo también me alteré y traté de sacar a los muchachos para protegerlos; les indiqué que corrieran, pues vi que era algo peligroso, fuera de lo común», cuenta esta mujer, quien custodia la escuela. «Ellos no entraron por la puerta principal, sino por la cerca del fondo. Cuando los vi, ya estaban dentro de la escuela, pero jamás pensé que podrían cometer esa locura».

Como explicó la nota oficial de la Dirección Provincial de Educación de La Habana, se trata de un hecho inusual y lamentable. Por suerte, como señala el texto, las acciones investigativas permitieron en corto tiempo dar captura a los autores, quienes confesaron haber participado en la agresión y se encuentran bajo un proceso investigativo aún sin concluir.

Las autoridades de Educación resaltaron en su comunicado que hechos inaceptables y repudiables como estos, ajenos a nuestro sistema de enseñanza no quedarán impunes, y sus autores enfrentarán el rigor de nuestras leyes, conforme al Código Penal.

Ese es el mismo sentimiento que comparte por estos días la población ante lo ocurrido. Lo hacen también en las redes sociales y los espacios de opinión de nuestros medios de prensa. Un lector nombrado Alexis Bandrich Vega apuntó que se debía aplicar la ley con todo el rigor posible: «Asisten muchas agravantes, la primera el peligro para la vida de nuestros adolescentes. Es un hecho muy inusual, pero a nadie se le debe ocurrir repetirlo… Las sanciones deben ser informadas para que contribuyan a la prevención», subrayó.

Otro cibernauta, bajo el nombre de Daisy Rivero León, dijo que «hay que actuar fuerte. Nuestros centros educacionales tienen que respetarse y los alumnos tienen que sentirse con tranquilidad. La educación es una de las mayores obras de la Revolución». Por su parte, Bárbara pedía: «Que se tomen las medidas necesarias y pertinentes para la seguridad del politécnico y que los autores del hecho paguen por sus malas acciones», remarcó

Aquí estoy con mis alumnos, dando clases

Georgina Llorente Barbastro señaló el sitio por donde irrumpieron los sujetos. Además, mostró el estado de la cerca perimetral de la escuela. Foto: Roberto Suárez.

Con más de 40 años de trabajo en Educación, la maestra Juana Castillo Torres no había vivido nada igual. Hace un año que trabaja en el Olo Pantoja; anteriormente ejerció en Santiago de Cuba. «Tengo la costumbre de estar siempre con mis alumnos, pues soy profesora guía de un grupo.

«Cuando ocurrieron estos sucesos mis muchachos estaban en la clase de Educación Física. Me percaté de que había un hombre agrediéndolos y traté de entrarlos al aula. Uno de los asaltantes se acercó a nosotros, me tiró al suelo y me dijo con guapería: “¡Esto no es con las mujeres, es con los hombres!”. Rápidamente me incorporé para tratar de proteger a mis alumnos. Estaba desesperada. No tenía nada con qué defenderlos, porque nosotros somos maestros de tiza y borrador, nunca se ha visto un arma en una escuela cubana.

«Él había herido con una chaveta a uno de mis alumnos en un muslo. La policía vino enseguida. Por suerte se pudo controlar rápidamente la situación. No me separé del estudiante, le dieron cinco puntos, se recupera y está bien anímicamente. He hablado con su mamá y me dice que se incorporará a clases en cuanto pueda, pues la herida es en un lugar un poco incómodo para venir hasta aquí.

«Declaré en la PNR, ayudé en todo cuanto pude en la investigación y estoy dispuesta a prestar todas las declaraciones que sean necesarias. No se pueden permitir estas cosas. Aquí vivimos en paz y nuestra educación es sagrada. Fue una experiencia pésima, que nunca olvidaré; pero aquí estoy, como siempre, con mis alumnos, dando clases», subrayó.

Arianni Lays Welman, subdirectora docente del politécnico, destacó que luego de los hechos organizaron a los estudiantes. «A los heridos los mandamos con urgencia para el hospital, para que los curaran y vieran la complejidad de las lesiones. También les pedimos a los muchachos que llamaran a sus padres, para que vinieran a apoyarnos ante la compleja situación.

«Aunque todos estábamos en shock, nos mantuvimos a la viva, con nerviosismo y un poco de miedo, pero logramos salir de aquello. Lo vivido fue muy desagradable, y más cuando uno de los individuos regresó al comedor donde protegíamos a los estudiantes. En ese momento sacamos a los alumnos por la puerta contraria», manifiesta.

Recuerdos de un director

Yohandis Cueria Angulo, director del politécnico. Foto: Roberto Suárez.

Yohandis Cueria Angulo, director del politécnico —el cual tiene una matrícula de 728 estudiantes y un claustro de 44 profesores—, también narra lo ocurrido. «Había terminado el primer turno de clases cuando estos sujetos entraron con armas blancas a una de las aulas y empezaron a cortar a los muchachos. Se formó un gran desorden. Los estudiantes salieron asustados, los profesores comenzaron a combatir con fuerza a los agresores, quienes se vieron obligados a salir huyendo, pero ya habían dejado varios heridos.

«La policía llegó de inmediato. Cuando los asaltantes regresaron al centro ya estábamos en el comedor. Uno de ellos se acercó corriendo a este lugar y ahí mismo fue apresado. Según nos informó la policía, a las 12:15 del mediodía ya estaban todos detenidos».

El Director destacó que las autoridades municipales y provinciales del Partido, el Gobierno y Educación llegaron pronto a la escuela, así como los compañeros de Menores. Además, enfatizó que a los heridos se les socorrió y les avisaron a los padres para que se incorporaran con sus hijos a los centros de salud.

—¿Había algún vínculo de los asaltantes con la escuela? ¿Se conoce el motivo?

—Ellos no buscaban a una persona específica, agredían al que se les ponía delante. Lo hacían al azar, incluso los lesionados son de distintas especialidades. Entraron por el fondo, donde la cerca perimetral está deteriorada. Hubo profesores y alumnos fuertes que combatieron bastante, les lanzaron sillas a los asaltantes.

«Los agresores son jóvenes de entre 19 y 24 años de edad, y los alumnos de este centro tienen entre 15 y 17 años. Esta experiencia ha sido muy fuerte… Hay que ver este incidente desde todas las aristas, desde el impacto en los docentes hasta en la familia. En la escuela se hizo una reunión, pues los familiares solicitaban que se les aclararan muchas cosas, y en ese encuentro participó Ena Elsa Velázquez Cobiella, nuestra ministra de Educación.

El estado de opinión era muy negativo. Con el tema de la seguridad se indicó que se le pusiera mayor atención a las guardias docente y estudiantil, porque aunque tenemos custodios en las dos entradas, esta escuela es muy grande. Después del suceso, el politécnico se mantuvo funcionando de manera normal, con una buena asistencia», resaltó.

Rigor legal contra los agresores

Juana Castillo Torres, una de las profesoras. Foto: Roberto Suárez.

Cuando llamaron a su casa y les dijeron que su hermano había sido herido en la escuela y estaba en el policlínico docente Cristóbal Labra, quedaron asombrados porque «él es un joven muy tranquilo», afirma la hermana de uno de los lesionados.

Toda la familia, en particular su mamá, está muy impactada «Yo fui para el policlínico, continúa la hija. Mi hermano estaba sentado junto a otro niño, también herido, y un enfermero los estaba atendiendo. Como tenía una herida en la frente y otra en el cuello lo remitieron al maxilofacial. Requería de puntos, pero no se los dieron en ese momento porque había que hacer una radiografía y lo llevaron para el hospital pediátrico Juan Manuel Márquez.

«La situación para mi hermano era más compleja, porque tiene una operación de cadera reciente y algunas de las heridas fueron justamente donde están los dos tornillos que tiene colocados en el muslo. También tenía otra herida en el codo».

La joven recuerda que, cuando estaban en el policlínico llevaron allí a uno de los agresores. «Parece que en el forcejeo él también estaba herido en una rodilla; pero a pesar de estar esposado, daba patadas, escupió a una enfermera, aquello no tenía fin», añadió.

«El lunes, después de lo sucedido, nos llamó el director de la escuela, y el martes vinieron muchos de sus amiguitos. Tengo que destacar la actitud de la profesora Camila, que lo recogió del suelo, lo llevó para el policlínico, lo acompañó y protegió todo el tiempo. Fue muy valiente. Ella nos llama para saber cómo sigue. Ha sido muy atenta.

«Yo asistí el miércoles a la reunión de padres de la escuela. Allí hice varias preguntas respecto a la organización interna del centro. En este encuentro se aseguró a los padres que podían estar tranquilos, que no volvería a suceder, que habían tomado medidas importantes para la seguridad del politécnico. Esperamos que así sea.

Su hermano, «el Iyabó», como le dicen los muchachos de la escuela, dijo a Juventud Rebelde que se siente bien, con deseos de continuar con sus estudios y vida habitual aunque, como es lógico, el impacto de la agresión lo ha marcado profundamente. «Quiero mandarle un saludo a mis amigos de la escuela y transmitirles las gracias por venir a visitarme. También mis saludos a los otros muchachos que fueron agredidos y mis deseos de que se recuperen pronto», comentó.

Hechos como los ocurridos en este centro, que han merecido el repudio de todo nuestro pueblo, no quedarán impunes. Aunque es un acontecimiento inusual en las escuelas cubanas, deja lecciones de alerta, y ratifica la necesidad de continuar formando valores imprescindibles en la sociedad que construimos.

Los agresores confesos continúan detenidos para posteriormente ser juzgados por los tribunales competentes. La investigación aún no ha cerrado. Mientras tanto, allí, en la Lisa, el politécnico Olo Pantoja desarrolla normalmente sus clases y desde cada aula sigue preparando a futuros técnicos y obreros calificados.

Confesiones de un «policía» en serie

«Estaba dentro de la oficina junto a otros compañeros preparándome para irme al trabajo, pues soy jefe de brigada de la cooperativa Dos Ríos, aledaña al centro escolar. Entonces sentimos una gritería en la escuela. Nos asomamos a la puerta de la oficina y vimos a los muchachos corriendo. Pensábamos que estaban jugando y seguimos en lo nuestro. Poco después la efervescencia aumentó y salimos a ver qué sucedía.

«Los muchachos seguían corriendo y algunas niñas estaban llorando. Desde lejos vi a la maestra Juana y le grité: “¡Juana, qué pasa!” Ella me respondió que había un hombre con un cuchillo allí. Entonces salí corriendo, tratando de averiguar dónde estaba el agresor. Los muchachos me dijeron que camino a la puerta, y salí disparado hacia ese lugar. Pero al llegar no era cierto, había ido hacia otro punto, el puesto de mando. Imagínese la intranquilidad de los alumnos.

«Cuando llegué vi al sujeto —quien vestía un pulóver azul— con una chaveta en la mano izquierda. Entonces le dije: ¿Qué cosa estás haciendo? y comenzó a “boconearme”, a decirme que no lo tocara… Cuando los dos comenzamos a caminar hacia la puerta de salida, no le vi sangre ni nada, pensé que solo estaba asustando a los muchachos, formando alboroto. Pero lo mío era sacarlo de la escuela, para que no siguiera allí. Logré que saliera y cuando regresé fue que me enteré de lo que ya había pasado.

«Pensé que todo terminaría ahí, pero casi al instante sentí a la gente gritar: “¡Viraron, viraron!”, y volví a correr junto a un policía que ya había llegado a la escuela.

«Tenía tremendo dolor, porque ya sabía lo que habían hecho en la escuela. Le dije al policía: “¡Ahora sí que no se me va!”. Corrimos y el agresor nos vio. Brincó la cerca, pero cayó en el área de nuestra cooperativa. Se equivocó de lugar, pues aquí estaban mis compañeros. Cuando iba llegando vi que tiró la chaveta y pude advertirle a la policía para que la encontraran.

«Él quiso confundir a la policía diciendo que no tenía que ver nada con el hecho, que venía pasando en ese momento por allí. Le dije que no fuera sinvergüenza, que yo era quien lo había sacado de la escuela con la chaveta en la mano.

«Realmente fue muy triste, triste… Fue algo bien deplorable, para mí son unos sujetos inescrupulosos. Sé que la ley revolucionaria es lo más justa posible, pero pedimos de verdad que sean severos con ellos, no puede ser que personas así con esa conducta antisocial entren a nuestras escuelas y ocasionen daños.

«Los padres saben que sus hijos están en las escuelas seguros y esto no puede cambiar. No podemos permitir que un grupo de personas creen estas situaciones. He desmentido, hasta donde he podido, todas las bolas que hay en la calle. Me duele que haya sucedido esto».

(Tomado de Juventud Rebelde)

Dirección Provincial de Educación informa sobre sucesos en Politécnico de La Lisa

Se han publicado 468 comentarios



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  • OBSERVADOR dijo:

    Tal y como dice el texto, es.muy bueno que la investigación no haya terminado porque esto pinta mal….cito «Ellos no buscaban a una persona específica, agredían al que se les ponía delante. Lo hacían al azar, incluso los lesionados son de distintas especialidades»……esto tiene que tener una explicación porque de no tenerla este tipo de agresiones al azar en el mundo de hoy le llaman de otra forma, así que por si acaso hay que aplicar sanciones súper ejemplarizantes para que a todo el mundo le quede claro las consecuencias de otra agresión como esta.

  • ManuelB dijo:

    La Educaciòn y la Tranquilidad Ciudadana son Conquistas de Esta revoluciòn y son entre otros Muchos parte del legado de FIDEL. Deben ser ejemplarizantes las medidas a tomar para no crear un Precedente muy peligroso para esta generaciòn y las venideras. Nuestros Padres y Nosotros nos sentimos muy tranquilos cuando nosotros estuvimos y nuestros Hijos estàn en las Escuelas. Esa Tranquilidad Fue, Es y Serà SAGRADA para este Proyecto social que decidimos todos Juntos defender un Dìa.

  • Juana María Santana Medina dijo:

    Es muy triste lo que sucedió en la escuela «Olo Pantoja» de la Lisa, porque en 56 años que tengo nunca había escuchado un incidente de este tipo en nuestras escuelas. La educación en Cuba es una de las más bellas obras de esta Revolución, por eso, la ley debe sancionar con todo rigor a estos individuos que solo quisieron implantar pánico en los estudiantes, maestros y la familia, pero gracias a esta cubanía, a nuestro apego incondicional a la Revolución, a la fuerza de este pueblo y al accionar inmediato de la Policia y demás factores no pudieron cumplir en su totalidad el objetivo de este hecho y con toda la seguridad de que el Sistema de Educación seguirá marchando como lo ha hecho siempre.

  • Noelvis dijo:

    saludos.
    Mi criterio personal. la seguridad de nuestras instituciones solo tiene que ser para evitar la entrada de personal ajeno al centro o su control cuando se va a hacer alguna gestión, este país es pacífico, esas conductas «de esos 4» no tienen nada que ver con lo que sucede en otros países donde la violencia está arraigada y la posesión de un arma es lo más natural.
    Cuando la crisis de los balseros, se dió la situación de que comenzaron a robarse lanchas y a causar muertos y heridos por esta causa, la pena de muerte a quienes lo hicieron sin importarle la vida de los demás, fué suficiente para que no ocurrieran mas estos echos.
    Con esto quiero decir que la fuerza de la ley debe ser lo mas rigurosa posible y si a ellos no les importó la vida de esos alumnos y el sufrimiento de sus familiares y allegados, pues entonces que paguen las consecuencias y pido que a este echo se le de el seguimiento debido, por televisión, prensa digital y escrita hasta su veredicto final, que toda cuba sepa que les depara a aquellos que violan nuestra paz. No podemos ser blandengues y estar mirando derechos humanos ni escuchando el que diran los de afuera dde este país.
    hay que ser Inflexible con el castigo, sin que nos tiemble la mano, la condena tiene que ser ejemplarizante, porque lo digo sin que me quede nada por dentro, si eso ocurriese en la escuela de mi niña que está en primer grado, a esos 4 los entierro y estoy seguro que ese es el pensar de todos los padres de esos muchachos heridos y de los que no lo fueron tambien.
    Nosotros los padres tenemos que seguir tranquilos y confiados en que nuestras escuelas son centros de educación y formación de hombres y mujeres, donde se aprenden valores y oficios, no campos de batallos ni sitios para delinquir.
    yo exijo la pena máxima para este tipo de echos.

  • MiguelMk dijo:

    No digo que se aplique la pena capital, pero la condena de por vida Si sería más justa.
    Al contrario de los tristes sucesos de los violadores de Cienfuegos, donde si violaron asesinaron, en ese caso la pena maxima,no solo es lo que pedía y deseaba el pueblo de Cienfuegos,si no que era lo justo.

  • mai dijo:

    Es muy doloroso cuando suceden estos hechos en cualquier parte del mundo, pero que hayan sucedido en nuestra Cuba. Solo esperamos que caiga todo el peso de la Ley sobre los implicados y sobre todo se dé a conocer a nuestro pueblo, para que no se repitan más.

  • Marcelino dijo:

    Ahora que estamos analizando qué va en la Constitución y qué en las leyes, quizás sea conveniente precisar dónde colocar la inviolabilidad de lugares que constituyen templos de decoro y honra, tales como la escuela y otros. Tal vez las leyes vigentes deban precisar más la gravedad y sanciones de hechos como este. Por otra parte, el hecho alerta sobre un mal que no podemos permitir que tome fuerza. El pandillerismo no es permisible en la conducta humana en nuestra Sociedad. Todos, absolutamente todos, desde el Gobierno territorial, las organizaciones e instituciones, hasta el más común ciudadano debe influir en la prevención de este mal en los jóvenes y adultos. Digo esto porque es de suponer que más personas conocen, desde antes del hecho, la conducta y modo de pensar de estos cuatro jóvenes; y hay otras que no se ocuparon todo lo que debían por conocer y estar al tanto permanentemente sobre la situación presente y de cada detalle de su municipio, barrio, etc. ¿ Qué estamos y qué no estamos haciendo con los «eslabones perdidos» que tenemos en cada barrio o familia?. En particular, con este caso, creo que lo que corresponde es ser justos en la aplicación de la ley, para que los cuatro y todos comprendamos que es imperdonable e inadmisible que en nuestras escuelas pueda llegar a reinar un día la inseguridad de nuestros hijos y nietos.

  • Alpha dijo:

    Buen trabajo periodístico que nos da una idea sobre los acontecimientos. Me sumo a los que piden máxima severidad en las sanciones que se impongan a los acusados. No tengo conocimientos sobre derecho penal pero creo éstos actos pueden catalogarse como tentativa de asesinato y terrorismo.

  • Elsi dijo:

    Yo pido que las fotos de los saltantes sean divulgadas en los periodicos junto con las sentencias y les caiga todo el peso de la ley a esos ASESINOS ,si, porque eso es lo que son ASESINOS y profundizar bien no vaya a ser que haya algun americanito metido en eso.

  • Eduardo Ortega dijo:

    Es importante que se aclaren las causas de este lamentable hecho. Hay que conocerlas para de verdad eliminar este tipo de cosas antes que ocurran de nuevo o en otro lugar. Espero se publiquen las causas, después de que las autoridades hagan las investigaciones de rigor. SALUDOS!

  • Alex dijo:

    Estos delincuentes hay que condenarlo como terroristas,las escuelas cubanas se respetan y estos hechos hay que tomarlo muy serio

  • Julio dijo:

    Nota muy respetuosa a los compañeros periodistas que informan de un incidente de esta naturaleza:

    Por favor, describan en los primeros párrafos lo que pasó: los hechos tal y como acontecieron, de acuerdo con la información que tienen a la mano. Tengan confianza en la capacidad de sus lectores para interpretar esa información. Creo que el pueblo cubano y los extranjeros que leemos estas noticias y amamos al pueblo cubano tenemos suficientes bases para entender lo que pasó y ponerlo en su justo contexto.

  • Antonio dijo:

    Estas cosas no se pueden permitir. Hay que tomar medidas extremas con esos individuos, pena de muerte por fusilamiento sí hace falta, aunque es un castigo duro.

    Jamás en la historia revolucionaria esto pasó y jamás puede volver a pasar.

  • Anibal González dijo:

    Difícil situación esta que se dió, pero muy cierto lo que dice en el último párrafo, nuestros niños y adolescentes van a las escuelas tranquilos, y de igual forma quedamos en casa tranquilos, se debiera dar un fuerte escarmiento, para que cosas como estas no se repitan y veamos en nuestro país el escenario que se da en otros lugares del mundo donde si que no hay seguridad en las escuelas, y Sue do así, imagino los padres de los chicos que vallan a esas escuelas no deben de vivir pensando en que podría pasar cualquier cosa, no queremos eso en nuestro país….

  • JJ dijo:

    Y si estaban bajo el efecto de las drogas, hay que descubrir quienes se las vendieron y pena de muerte para ellos también!!

  • habanera100porciento dijo:

    PAREDON no hay de otra.PAREDON PARA QUE MAÑANA SE LA PIENSEN MEJOR LOS QUE PIENSEN SEGUIR CON ELLO PORQUE LA PROXIMA PODRIA SER CON ARMA DE FUEGO. ESTO HAY QUE PARARLO YA.

  • Manuel dijo:

    ¡Lo único que nos faltaba es importar también de los EE.UU. la aberración de agresiones en los centros de educación! Esto, señores, solo tiene un nombre: TERRORISMO y en consecuencia debe ser juzgado, si nos aflojamos un poquito se nos va de la mano este nefasto problema. La tranquilidad ciudadana, pero sobre todo, con nuestros hijos TIENE QUE SER SAGRADA. Si hay que suspender la moratoria sobre la pena de muerte ¡que se suspenda!

  • Fernando dijo:

    No tengan corazón para con estos elementos. Esto me suena a algo turbio. Se metieron porque si, hiriendo a cualquiera. Ummmm. TODO EL PESO DE LA LEY sobre estos elementos antisociales. No permitamos que boicoteen nuestra educación ni la tranquilidad ciudadana personas sin escrúpulos como estas.

  • JC dijo:

    Contra estos sujetos sin contemplaciones, la ley debe aplicarse con la pena máxima posible según el caso, en mi opinión este hecho pretende desacreditar la educación cubana creando terror a padres, estudiantes y docentes

  • ingeniero dijo:

    Lamentable suceso,pero….?al final no se dice cual fue el movil q llevo a esos sujetos a actuar de esa manera, q es lo q todos queremos saber!!!pq nadie entra a una escuela de adolescentes cortando al 1ro q se le ponga en frente sin un motivo bien fuerte,al final es una nota ampliada de la noticia q dieron 2dias despues del hecho,se debio dar al menos una informacion preliminar del movil,no se q piensen ustedes,con respecto a la justicia,q se la apliquen!!!!eso no puede ocurrir mas!!!!

  • Luis Cristóbal dijo:

    Todo el peso de la ley debe caer sobre estos sujetos inescrupulosos y cobardes que agreden a estudiantes. No permitiremos jamás que en nuestras escuelas ocurra lo que vemos sucede con frecuencia en otras latitudes del mundo (Léase tiroteos sangrientos en las escuelas Sandy Hook o Marjorie Stoneman Douglas). Averígüese, profundícese en el asunto (y sé que los órganos correspondientes lo harán) y es posible que haya alguna conexión de estos sujetos con los grupos reaccionarios pagados por los millones que se dedican a revertir nuestras conquistas desde afuera.

  • Powell dijo:

    Que caiga sobre los malhechores todo el peso de la ley, lo cosidero un acto terrorista o estaban bajo efectos de alguna droga. A quienes se quieren parecer?. En Cuba jamás ha existido tal incidente, nuestras escuelas son muy seguras y los padres siempre se han sentido tranquilos al saber que sus hijos están en ellas. Hasta dónde vamos a llegar?. DEBEN SER JUZGADOS SEVERAMENTE!!!!!!

  • Dami dijo:

    ¿Por qué si se detuvieron a los agresores con inmediatez, aún no se publican las causas de un hecho tan violento? Espero que todo el peso de la ley caiga sobre ellos, porque en un país como el nuestro no hay cabida para tal comportamiento que hasta puede catalogarse de terrorismo, y eso no lo podemos permitir, porque esta paz y tranquilidad que hemos cultivado vale mucho; Los cubanos podemos soportar cualquier cosa, limitaciones económicas, problemas financieros, pero que se nos quite la seguridad de dejar a nuestros hijos en la escuela en el mejor ambiente posible, eso sí que no, no estamos en Estados Unidos, así que espero que la ley se muestre ejemplarizante y que se de a conocer incluso los nombres de esos delincuentes.

  • Cubano de Moa dijo:

    Paz, ese invaluable tesoro de Cuba y por defenderla hemos pasado por muchas cosas. No podemos permitir que nos la destruyan unos delincuentes. Esperemos luego conocer los motivos de la agresión, ojalá no ha haya sido por cuestiones de religión.

  • Frank Fernandez dijo:

    Este país no se parece a nadie, ni hay condiciones sociales que lleven a una persona a cometer un hecho de esa magnitud. Vivimos orgulloso de nuestra seguridad. Esa violencia es importada. Abogo porque caigan sobre los autores todo y el mayor peso de la ley, aquí no vale posibilidad de reeducacion, aqui lo que toca es la medida ejemplar, no podemos sembrar precedentes, los delincuentes tienen que saber que en Cuba no habrán guarimbas, ni nada parecido. Sí un día logramos eliminar los secuestros de aviones y embarcaciones, ahora hay que parar estos hecho en seco y mandar mensaje contundente a cualquier iluso que se crea que vamos a quedar cruzados de brazos. Juicio público y medidas máxima. Nuestro más preciado tesoro es nuestra niñez y juventud, nuestra más preciada conquista, nuestra seguridad.

  • Felipe Ponce dijo:

    A estos tipos alguien le pago por hacer esto, el peso de la ley sobre los mismos, pero por favor divulgaron.

  • Aymara dijo:

    Felicidades a Cubadebate por su inmediatez en la noticia, su detalle investisgativo y valiente, como dijo alguien el forum , los cubanos tenemos un nivel de preparación , a esta «alturas del campenonato» , que entendemos y comprendemos cualquier noticia, y de estos sucesos solo un resumen: violencia = terrorismo lo que es diferente o contrario a la paz y tranquilidad con que vivimos en CUBA , los padres con hijos que estudian, significa que este tipo de acción hay que pararla ya y debe ser ejemplarizante la medida.!!! A este tipo de hecho ni un «tantico así».

    Que pena que la televisión se demore tanto ,en informar, porque todos los cubanos (en Cuba), no acceden a Cubadebate.
    Que pena

  • tomy dijo:

    Esto es la porqueria que traen de los americanos que no respetan nada .El gobierno debe aplicar la maxima condena, pena de muerte, para sepan que en cuba no pueden imponer los malos ejemplos de los americanos. estos son terrorista atacar en una escuela es un acto de terrorismo y por tanto deben pagar con la pena maxima sin comtemplacion , si estos parasitos siguen caminando seguiran pudriendo frutas buenas hay que terminar con esta lacra para mantener una juventu limpia y ejemplar como siempre lo expreso fidel .

  • Miguel M dijo:

    Muy lamentable que haya podido ocurrir tal cosa. Coincido en que se requiere un castigo ejemplar, Se debe utilizar todo el rigor de la Ley para que los posibles infractores se llamen a capítulo y no se les ocurra hacer algo así.

    Por otra parte para la eliminación defnitiva del problema creo que se debe hacer una profunda investigación de todos los pormenores de estos sucesos. Creo que hay que incluir las opiniones y experiencias de los directivos y organizaciones de masa de esta y otras escuelas, porque siempre es mejor preveer que aplacar. El tema no es facil, existe un grupo de jovenes que basa su ideologia de la vida en la guapería, la supremacia de la propia hombría por sobre la de los demás, el machismo excacerbado, … etc. Esto no se resuelve en un día, pero no por eso debemos dejar de internarlo.

    Gracias

    • Alheli dijo:

      Guaperia? Guaperia (y salvajada, y terrorismo) es meterse en una estacion de policia, en una unidad de entrenamiento del minint, en la escuela de judo, de taekwondo o de boxeo masculino de Cerro Pelado… A ver si logran apuñalear aunq sea a uno. Aqui se metieron en una escuela, mal resguardada por rejas en mal estado, y dos custodios mujeres de avanzada edad. Atacaron a gente desarmada, en su mayoria casi niños… Eso fue un acto cobarde. ‘Dicen’ q solo a varones porq eran ingresantes a la secta abakua y esto fue como una especie de prueba, lo cual dudo porq los abakuas siempre han sido gente de honor y principios. Seguiran los rumores y las especulaciones mientras no haya info oficial. Pido la pena mas fuerte para ellos, las sanciones tienen q ser justas y educativas pero tambien ejemplarizantes. Los hp q violaron y mataron a la joven cienfueguera libraron con cadena perpetua, y pocas semanas despues sucedio un hecho similar en S. Spiritus. Hay q parar la violencia en Cuba.

      • AGE dijo:

        Pena máxima a todos los agresores, los violadores de cienfuegos salieron bien con cadena perpetua y 30 años, cuando debían haber sido condenados a muerte, esperemos que con estos no sea igual, y ojo con el motivo que tuvieron para hacer esto.

  • Graffiti dijo:

    Hace poco este espacio de Cubadebate se llenó de indignación por la muchacha violada en Cienfuegos por tres terroristas, porque no son otra cosa, la gran mayoría de la población pidió la pena máxima, pero ellos siguen con la posibilidad de causar más muertes, porque mientras estos elementos viven el peligro existe. No creo en la severidad, no espero nada ejemplarizante. Esto no se trata de manzanas, esto se trata de agredir lo más sagrado que tenemos: nuestros niños y jóvenes.

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Roberto Suárez

Roberto Suárez

Fotorreportero. Trabaja en el diario Juventud Rebelde

Margarita Barrios

Periodista del Diario Juventud Rebelde

Yuniel Labacena

Periodista del Diario Juventud Rebelde

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