
Gordon en el golfo de México, Florence bien lejos del Caribe y una onda tropical activa/NOAA.
La segunda mitad de agosto rara vez "se queda en blanco" en el Atlántico norte; es normal que exista, al menos, un ciclón nombrado. En esta ocasión fue Ernesto el único observado, aunque solo duró hasta el día 18.
Por primera vez en veintiún años, ninguna tormenta tropical surgió entre el 19 y el 31 de agosto. Sin embargo, desde que empezó septiembre hemos notado un repunte de la actividad ciclónica. Observen bien la imagen de arriba: hay dos ciclones activos, y algo más, en la esquina derecha.
Florence se formó el sábado muy cerca de Cabo Verde a partir de una onda que había abandonado las costas de Senegal, y Gordon tuvo su origen en el seno de un disturbio atmosférico asociado a una onda tropical que interactuaba con una vaguada superior, el cual estuvo desplazándose al oeste-noroeste entre Cuba y Bahamas.
No olviden que el noveno mes suele ser el más agitado de la etapa de huracanes. Según la base de datos, 584 tormentas tropicales se registraron en septiembre en el período 1851-2017, muchas más que las reportadas en agosto y octubre, con 389 y 341 tormentas, respectivamente.
La temperatura de la superficie del mar aumenta de manera paulatina y El Niño no asoma todavía. Lo cierto es que, en estos momentos, las condiciones atmosféricas y oceánicas son propicias para la formación e intensificación de ciclones tropicales.

La temperatura superficial del mar en el Atlántico tropical es de 27-30 grados Celsius a inicios de septiembre/Tropical Tidbits
Una nueva onda se ubica al sur-sudeste de Cabo Verde, en el Atlántico oriental. Nuestro Centro Meteorológico Regional Especializado anticipa algún progreso del sistema. Por el Canal Caribe, el Dr. José Rubiera se refirió anoche al fenómeno, el cual deberíamos vigilar a lo largo de esta semana y la siguiente.
De la lista oficial de la OMM, el nombre a utilizar para la próxima tormenta ciclónica que se origine será "Helene".
En el actual mes se cumplirán setenta años del azote del Huracán de Matanzas (días 20 y 21), veinte de la afectación del Georges (23-26), y diez del severo impacto de Ike (7-9), además de los treinta años del potente huracán Gilbert.
Al oeste de América
El nordeste del Pacífico vive una temporada bien activa. Hasta ahora se han formado allí diecisiete ciclones tropicales, de los que cinco han alcanzado la categoría 4 de la escala Saffir-Simpson.
Pero quiero detenerme en Lane, el más intenso de todos. Este huracán no tocó tierra en Hawái, pero provocó lluvias torrenciales. El Servicio Meteorológico con sede en Honolulu anunció que entre el 22 y el 26 de agosto se obtuvo en Mountain View un acumulado total de 52.02 pulgadas (mil 321 milímetros), el mayor en la historia de ese estado norteamericano.
Igualmente, se supo que una estación privada reportó 58.80 pulgadas, pero tal registro debe ser verificado.
El anterior récord de lluvia para el archipiélago hawaiano debido a un ciclón tropical era de 52.00 pulgadas, medidos en 1950 durante el paso del huracán Hiki. Harvey, del 2017, ocupa el primer lugar entre los ciclones más lluviosos (y sus remanentes) en territorios de Estados Unidos, pues dejó caer en Nederland, Texas, 60.58 pulgadas.

Todos los ciclones tropicales formados en el nordeste del océano Pacífico en 2018. Fuente: National Hurricane Center. Nota: Hector, Lane y Miriam alcanzaron su intensidad máxima en el Pacífico central.