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El pronóstico para abril, «Climatune» y la próxima reunión del Comité de Huracanes

Frente frío sobre el occidente de Cuba y el Atlántico. Imagen del satélite GOES-16, 21 de marzo de 2018.

Desde el 21 de marzo, cuando llegó el décimo frente frío de la temporada invernal 2017-2018 y asomaron de nuevo las altas presiones continentales, el tiempo en el país se ha mantenido estable. De forma ocasional, los vientos del nordeste al este han arrastrado nubosidad con chubascos asociados desde el mar hacia la costa norte. Los cielos soleados han prevalecido en muchos lugares. El calor se vuelve usual, sobre todo en las provincias orientales.

¿Lloverá mucho o poco en las próximas semanas? ¿Cómo variarán las temperaturas extremas? Hoy compartimos la previsión para el mes en curso que ha publicado el Insmet. También te comentamos sobre «Climatune», la novedad de Spotify y AccuWeather que nos permite escuchar canciones según el tiempo que hace a nuestro alrededor, y la cercana reunión de meteorólogos en la isla de Martinica. Al final, una curiosa imagen de la NASA.

Abril pudiera ser cálido y seco

Transcurre el último mes del período poco lluvioso en Cuba. La influencia del anticiclón del Atlántico se incrementa y los sistemas extratropicales juegan un papel importante en el tiempo y el clima de nuestra región. Asimismo, la ocurrencia de vientos de región sur es característica de abril.

El Centro del Clima del Instituto de Meteorología espera que durante el actual mes ocurran totales de precipitación por debajo de lo habitual en las regiones occidental y central, y en la norma en la región oriental, teniendo en cuenta la salida de los modelos consultados y el criterio de expertos.

Se prevén temperaturas máximas cercanas a lo normal en todo el país y mínimas normales en el occidente, aunque en las regiones central y oriental estas se mantendrán por encima del promedio.

Comportamiento esperado de las precipitaciones en abril de 2018. Fuente: Insmet.

La música según el tiempo atmosférico

La plataforma de música vía streaming Spotify se ha aliado con AccuWeather (prestigiosa compañía estadounidense que presta servicios comerciales de pronóstico del tiempo en todo el mundo) para crear «Climatune», con el objetivo de proporcionar listas musicales en función de las condiciones meteorológicas a nuestro alrededor.

A través de un estudio de un año de duración que comparó 85 mil millones de secuencias anónimas en Spotify en más de 900 ciudades, se analizó el impacto que el tiempo atmosférico tiene en la música que la gente escucha.

«Existe una clara conexión entre lo que hay en el cielo y la música que reproducen los usuarios», dijo el investigador Ian Anderson. «Para casi todas las ciudades principales del mundo que estudiamos, los días soleados se traducen en una mayor cantidad de música que suena más feliz», agregó.

Dependiendo del lugar se encuentran patrones muy diferentes. Por ejemplo, en días lluviosos, los habitantes de San Francisco suelen elegir composiciones más lentas y con sonidos más «tristes». Los oyentes de Miami y Seattle desafían la tendencia y escuchan temas enérgicos en días nublados.

Las personas que viven en Liverpool o Manchester prefieren las canciones felices cuando está nevando, patrón totalmente diferente al del resto de las urbes de Europa, donde el sol es el mayor factor en la selección de música alegre y para bailar.

«Climatune» es un servicio gratuito. Si por alguna razón no es capaz de determinar nuestra ubicación, se van generando playlists en base al tiempo de diferentes ciudades escogidas de forma aleatoria. Además, mientras reproduce una canción la web ofrece una serie de animaciones que simulan el tipo de tiempo que predomina: lluvioso, nublado, soleado, etc.

El estudio comprobó que los días soleados generalmente alientan a escuchar música alegre. Foto tomada de Internet.

Próximamente

Para satisfacer la curiosidad del público, el Proyecto de Meteorología Tropical de la Universidad Estatal de Colorado, en Estados Unidos, emitirá este jueves un pronóstico cuantitativo sobre la venidera temporada de huracanes en el Atlántico Norte, el golfo de México y el mar Caribe.

Los especialistas a cargo de la predicción Philip J. Klotzbach y Michael M. Bell analizarán el comportamiento reciente del océano y la atmósfera en el Pacífico y el Atlántico, así como las probabilidades de desarrollo del evento El Niño, entre otros factores.

A pesar de los avances científicos, aún es muy difícil saber con meses de antelación si un ciclón tropical pasará o no por una región determinada.

Ha explicado el doctor José Rubiera: «que una temporada se pronostique poco activa, normal o activa no significa nada para un punto o lugar específico. Ocupémonos de estar siempre preparados.»

Analicen estos ejemplos:

– La temporada ciclónica de 1963 no fue activa (9 ciclones tropicales), pero los huracanes Edith y Flora provocaron graves daños en el Caribe.

– El año 1995 registró un total de 21 (19 con nombre + 2 depresiones). Sin embargo, ninguno cruzó por nuestro país.

– En 2003 hubo 16, mas no fuimos azotados; en 2008 también se formaron 16 y nos golpearon 3 huracanes de gran intensidad.

Entretanto, conocimos a través de la página web oficial de la Organización Meteorológica Mundial que del 9 al 13 de abril acontecerá en la isla de Martinica la cuadragésima reunión del Comité de Huracanes de la Asociación Regional IV.

Los representantes de Cuba, Canadá, Bahamas, Estados Unidos, México, Haití, República Dominicana y otras naciones del Caribe y América Central expondrán en el encuentro los impactos directos e indirectos de ciclones tropicales que se produjeron durante la temporada anterior, y reemplazarán los nombres de los huracanes que más destrucción y muertes ocasionaron.

El nombre de «Irma» sería sustituido por otro de género femenino y con letra inicial «I». Imagen: NOAA, 7 de septiembre de 2017.

Calles de nubes

El hielo marino en el océano Ártico crece cada año durante el otoño y el invierno, y logra su mayor extensión en algún momento entre febrero y abril. Esta vez alcanzó su punto máximo el 17 de marzo: 14,48 millones de kilómetros cuadrados.

Dos días antes, la NASA adquirió una curiosa imagen de calles nubosas sobre el mar de Barents, mientras el aire fresco soplaba hacia el sur sobre la superficie helada y las aguas abiertas del norte de Europa.

En definitiva, las calles de nubes son el resultado visible de la naturaleza que trata de equilibrar las diferencias de energía. Aparecen cuando las térmicas o columnas de aire cálido ascienden a través de la atmósfera y alcanzan una capa de aire más caliente. Esta capa actúa como una tapa, lo que hace que las térmicas se enrollen sobre sí mismas formando cilindros paralelos de aire en rotación. En la parte superior de estos se forman nubes, y a lo largo del lado inferior el cielo permanece despejado.

Las largas calles nubosas en el mar de Barents captadas por el satélite Aqua de la NASA el 15 de marzo de 2018.