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Tiempo rebelde: 265 mil rayos, supergranizos y un huracán de fuerza 4 (+ Fotos)

Intensa actividad eléctrica en Queensland, Australia, el 11 de febrero. Foto: Jennifer Huxley.

Los cumulonimbos son nubes densas, de base oscura y con un desarrollo vertical considerable. Aparecen con frecuencia en los meses de la primavera, el verano y el otoño. Son las formaciones nubosas más espectaculares, y posiblemente, las más fotografiadas.

Producen precipitaciones en forma de chubascos, lluvias y granizadas, acompañadas de vientos racheados y descargas eléctricas entre nubes o entre nube y tierra.

Pero los efectos de las tormentas generadas por los cumulonimbos a veces alcanzan dimensiones increíbles. ¿Quieres ver dos ejemplos recientes? Sigue leyendo; quizá te sorprendas.

Demasiados rayos

Una violenta tempestad de verano azotó el domingo por la noche a Queensland, uno de los seis estados que, junto con los dos territorios continentales y los seis insulares, conforman la Mancomunidad de Australia.

Las autoridades afirmaron que los fuertes vientos provocaron la mayor parte de los daños, con ráfagas de 109 km/h en Redcliffe, 107 km/h en el distrito de Redlands y 90 km/h en Brisbane, la capital.

Cerca de 135 mil hogares y negocios se quedaron sin electricidad. “Teníamos más de 400 cables en el suelo”, dijo el director ejecutivo de Energy Queensland, Paul Jordan, a la cadena Nine. El tiempo severo generó más de 265 mil rayos.

Un hombre fue electrocutado mientras tomaba una ducha en Ferny Grove, en el noroeste de Brisbane. Fue llevado al Prince Charles Hospital, y aunque estaba consciente y respirando, sufría de dolor en las piernas.

Michelle Berry, pronosticadora del Buró de Meteorología, apuntó que las tormentas eléctricas proporcionaban un alivio temporal del calor, pero que las temperaturas subirían nuevamente.

Durante los últimos dos días se han registrado valores máximos entre 41 y 45.5 grados Celsius.

Un rayo golpea la torre Q1 en Gold Coast, Australia, durante la tormenta del domingo por la noche. Foto: Bryce Forrest.

Los pedriscos de Córdoba

El área de Punilla y la ciudad de Carlos Paz, en la provincia argentina de Córdoba, fueron golpeadas el 8 de febrero por una repentina tormenta. Cayeron piedras de granizo del tamaño de una pelota de tenis que destrozaron árboles y provocaron anegamientos de calles.

El Servicio Meteorológico Nacional había emitido una alerta para toda la región desde las 16:00 hasta las 19:00 horas. Los lectores compartieron con El Diario las imágenes de los pedriscos, y a simple vista pudo notarse la magnitud que tuvo el vendaval.

En la localidad de Icho Cruz, la granizada rompió el parabrisas de una camioneta, mientras que, en Carlos Paz, varios turistas debieron ser evacuados de los catamaranes que suelen navegar por las aguas del lago San Roque. Asimismo, en el pueblo de San Antonio de Arredondo, los habitantes reportaron que las piedras de hielo dañaron las tejas de unas cuantas viviendas.

Los barrios de Playas de Oro, Sol y Río, La Cuesta, José Muñoz, Altos de las Vertientes, Villa Domínguez y la zona céntrica estuvieron entre los sectores más perjudicados.

Numerosos visitantes escaparon rápidamente de los balnearios de Carlos Paz, donde se encontraban disfrutando de una tarde soleada.

Hubo granizos de casi 18 centímetros de diámetro. Sin embargo, se han visto otros de mayor tamaño, como el de 20,3 centímetros y 1,9 libras en Dakota del Sur, Estados Unidos, el 23 de julio de 2010.

Enormes granizos en Córdoba, Argentina, el 8 de febrero. Foto tomada del Diario de Carlos Paz.

Gita arrasó en Tonga

Hoy también nos referiremos al ciclón tropical severo Gita, que el lunes pasó directamente sobre Tongatapu, la isla más grande de Tonga. Allí residen más de 71 mil personas, incluyendo al rey Tupou VI.

El Centro Conjunto de Advertencia de Tifones con sede en Hawái calculó vientos máximos sostenidos de 230 km/h (promediados en 1 minuto), por lo cual Gita clasifica como un huracán categoría 4 en la escala de Saffir-Simpson.

Por otro lado, la presión central del intenso ciclón mientras se aproximaba a Tonga fue estimada en 930 hPa, incluso más baja que la que poseía el huracán Harvey cuando impactó en Texas, Estados Unidos, el pasado 26 de agosto.

El especialista Bob Henson destacó en su blog que el centro de Gita pasó a solo 10-20 millas al sur de Tongatapu. De este modo, la isla quedó en el lado más débil de la pared del ojo, pues los vientos de los ciclones tropicales en el hemisferio sur del planeta giran en el sentido de las agujas del reloj. Además, Nukualofa, la capital del país, se encuentra en la costa norte de Tongatapu, así su puerto estuvo protegido ante cualquier marea de tempestad que se acercara desde el sur.

Según los informes, el Servicio Meteorológico perdió su techo y el acceso a los datos de radar en medio de la tormenta. “Desde el interior, es como una banda sonora de una película de terror en el mar”, tuiteó Sulia Makasini, quien se había refugiado en una iglesia.

En una entrevista con Radio Nueva Zelanda, el vocero de la Oficina Nacional de Emergencia de Tonga, Graham Kenna, dijo que innumerables casas habían sido dañadas por Gita cuando golpeó a Tonga, y los funcionarios aún no lograban restaurar el servicio de agua y electricidad a sus ciudadanos.

“Me he involucrado en respuestas a desastres durante más de 30 años, y esta es la peor situación en la que he estado”, dijo Kenna, citado por The Weather Channel.

Previamente, el fenómeno había causado daños en Samoa y Samoa Americana, con lluvias torrenciales y vientos destructivos, lo que llevó al presidente Donald Trump a firmar una declaración de emergencia el domingo por la noche.

El ciclón tropical Gita azotó a Tonga, Oceanía, el 12 de febrero. Imagen del satélite: @wxjerdman, Twitter.

El tiempo severo en imágenes

Serios daños en la Casa del Parlamento de Tonga debido al ciclón Gita. Foto: @merana_kitione, Twitter.

Desastre en Tonga. Foto tomada de Facebook.

Gita azotó con fuerza la capital del país. Foto: @SolomoneSavelio, Twitter.

Hubo piedras de granizo hasta más grandes que un huevo en Carlos Paz, 8 de febrero. Foto: “Bocha” Houriet.

Uno de los pedriscos de Córdoba, Argentina. Foto: @nicomartinezfe, Twitter.

Granizos gigantes en Córdoba, Argentina. Foto tomada de Twitter.

Un rayo visto en South Bank, Queensland, el 11 de febrero. Foto: Aroha Watson.

Fuerte tempestad en Brisbane, la capital de Queensland. Foto: @OceanicOriginal, Twitter.