La más ilustre de las damas de Cuba
Aquella dama nació en el lejano 1868. Pronto se convirtió en la musa de Céspedes, de Agramonte, de Perucho Figueredo, y de otros tantos que se batieron en un encarnizado duelo de diez años por conquistarla. A Martí también lo cautivó. Fue amor a primera vista, por ese amor hizo sacrificios y locuras inimaginables. Maceo, Gómez y Calixto García sucumbieron tan solo a la idea de conquistarla, hicieron de la manigua un hogar y resistieron las heridas de tres guerras.
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